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martes, 17 de junio de 2014

La UAM como empresa norcoreana (III)

Los MOOC


La UAM forma parte de la plataforma EDx para elaborar y difundir MOOC, esto es, massive on line courses. Como esos temas me gustan y creo que son el futuro, estoy interesado en participar. La UAM ha empezado a organizar la participación de los profesores en esta plataforma. Y lo ha hecho como suele. Ha creado una comisión de tropecientos miembros que evaluará las propuestas que hagan los profesores. Como siempre, todo el trabajo se carga sobre los profesores que, como todo el mundo sabe, son expertos en elaborar vídeos, ejercicios y de cargarlos en la red, en relacionarse a través de las redes con los alumnos etc (sarcasmo). Además, corresponde a los profesores organizar los equipos que vayan a dirigir, elaborar y dictar los cursos y obtener las aprobaciones correspondientes (¡faltaría más! el profesor ha de obtener la aprobación del Departamento y de la Facultad. ¿dónde está la libertad de cátedra? ¿por qué se multiplican los consentimientos dentro de la propia institución?)

Decían Tyler Cowen y Alex Tabarrok (cuya competencia e iniciativa en la materia no puede dudarse ya que han creado una Universidad) que los que tienen ventajas competitivas para elaborar MOOC son las editoriales de libros, puesto que un MOOC no es más que un libro de texto que recurre a las nuevas tecnologías y a las telecomunicaciones para distribuir su producto. Los profesores no tenemos ninguna ventaja competitiva en la preparación y distribución de un MOOC. Sólo tenemos ventajas competitivas en la redacción de los contenidos y en la impartición de las lecciones en las formas de video y audio. Además, sabemos revisar trabajos y corregir exámenes (y esta ventaja es menor frente a un programa de ordenador que haga la corrección).

Los servicios centrales de la Universidad tienen toda la información que necesitan para hacer una prospección en la Universidad y comprobar quién podría elaborar un MOOC atractivo y útil. Igual que las editoriales jurídicas, por ejemplo, saben a quién dirigirse cuando quieren un Manual. Yo quiero que mi Universidad haga esa prospección y, después, venga a verme y me proponga que les prepare los materiales que se van a incluir en el curso. Pero nada más. ¿Cuándo se convencerán los gestores públicos que los ciudadanos no tienen que trabajar para ellos?

Y si no tenemos esa infraestructura, mejor no hagamos nada. Peor es hacer el ridículo.

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