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jueves, 17 de julio de 2014

Las encuestas de los estudiantes


Hace años que se sustituyó la realización de las encuestas en clase por su realización telemática por los alumnos. El resultado ha sido que los estudiantes, racionalmente, apenas participan. En mi caso, este año, la participación ha sido de 7 alumnos de una matrícula de 88. Como la asignatura era de locos (Derecho de Sociedades y Contratos en 9 semanas), hubo que organizarla reservando las clases magistrales para el Derecho de Sociedades y dedicando los Seminarios (9 sesiones de 2 horas) a temas de Derecho de Contratos más la realización de un caso práctico. Los siete alumnos que han rellenado la encuesta reflejan, mayormente, su descontento con la organización de la asignatura pero, a la vez, reflejan algunas actitudes que, a mi juicio, habría que combatir. Reproduzco, a continuación, los comentarios que han hecho (todos, los positivos y los negativos)

A. Señala los aspectos más positivos de esta asignatura
- “muchos materiales, el blog del profesor es muy clarificador”
- “La asignatura tiene un contenido fundamental para todos aquellos que quieran dedicarse a la práctica de la abogacía, especialmente en los grandes despachos, así como al trabajo en la empresa privada en general. Los profesores conocen bien la materia y son capaces de transmitir bien estos conocimientos”
- Muy interesante
- “El profesor Alfaro conoce muy bien la materia de esta asignatura y es evidente que le gusta dar clase. Ha tratado de hacer las lecciones amenas con ejemplos, y su blog tiene entradas clarificadoras. Imparte las clases de un modo dinámico e interactuando mucho con los alumnos, lo cual hace que sus clases sean muy interesantes. También me encanta que explique con ejemplos reales y que no se limite a leer la ley sin más. Muy exigente, pero en el buen sentido. Va muy rápido, de modo que hay que estar al 100% en todo momento, pero como explica de forma muy clara y ordenada son clases muy útiles. Para mí de los mejores profesores que he tenido nunca”.
B. Señala los aspectos más negativos de esta asignatura
- Excesivo volumen de carga de trabajo.
- La asignatura no ha sido adaptada correctamente a Bolonia; NO DA TIEMPO a explicar tantísimo contenido en tan poco tiempo. Las clases prácticas eran excesivamente largas, y con poco propósito: debería haberse aprovechado ese tiempo para ampliar conocimientos de magistrales, o reducirse el tiempo de clase. Al final, todo el mundo estaba distraído. Por otro lado, el sistema de evaluación ha sido, en mi opinión, una falta de respeto hacia los alumnos que quieren aspirar a una buena nota: ser corregido sólo a veces, y hacer depender la calificación de un compañero, no es aceptable en una facultad "De excelencia". Considero que los profesores deberían revisar todo el sistema de evaluación, y exigir menos trabajos si es necesario, pero corregir personalmente todos ellos. Por otra parte, creo que el modelo de examen que se ha planteado NO se corresponde con una asignatura tan larga. Debería haber muchas preguntas cortas, o un buen número de ellas de talla mediana. Son muchas páginas de apuntes para "jugárselo todo" a dos preguntas cortas y un caso práctico. Otra opción sería el tipo test, con una pregunta de desarrollo al final.
- “el profesor es demasiado insistente con la participación en clase y eso no nos permite avanzar materia, sería preferible un término en medio, en el que no se nos preguntase cada dos por tres, sino solamente al final de la clase”
- “No se evalúan las actividades subidas a moodle, la carga teórica es excesiva
- “Criterios de corrección arbitrarios. Falta de interés en la asignatura por su parte. Falta de ganas de corregir. Desmotivación de los alumnos. Muy sarcástico incluso a veces humillante. Desde luego ha sido la asignatura más exigente de toda la carrera. Igual ha hecho algún comentario que no todo el mundo entiende que es en broma, aunque a mi personalmente no me ha ofendido ninguno, y de hecho me parece que contribuyen a que la clase sea más ligera y que los contenidos sean más fáciles de retener
- “Absoluta improvisación y arbitrariedad en el sistema de evaluación. Hasta el punto de que apeló a su bajo sueldo como profesor para justificar que no tenía tiempo para andarse corrigiendo trabajos de mala calidad (presuponiendo nuestra mala predisposición). Estableció un improvisado sistema de corrección de los dos principales trabajos del curso en el que dos de nuestros compañeros eran quienes nos evaluaban y nosotros éramos quienes finalmente decidíamos nuestra nota. Un sistema que obviamente ha terminado en evaluaciones injustas. Pienso que si el profesor estima que no cobra suficiente como para corregir trabajos, debería dedicarse a otra cosa”
- A pesar de que el profesor disfrute dando clase, ser profesor no consiste sólo en llegar y "contar lo que se sabe". Especialmente con Bolonia, es necesaria una mayor implicación, y eso obliga a corregir trabajos y exámenes de los alumnos. Considero que alegar que "no se le paga lo suficiente como para perder el tiempo en corregir trabajos mediocres" es un despropósito: muchos profesores sólo reciben ese salario y se dejan la piel por corregir minuciosamente. El sistema de evaluación escogido no es efectivo, puesto que al final todo el mundo cumple con la mayoría de las actividades "voluntarias", efectivamente, de forma mediocre y para salir del paso, ya que el profesor no las va a leer, pero hay que tener algo que contar en la autoevaluación puesto que no existen más notas. Una parte de los alumnos envía estos trabajos por email, con lo que el profesor finalmente termina teniendo que trabajar de todas formas. Por otro lado, los casos VIPS y Mazacruz han sido muy injustamente corregidos. Un alumno no puede determinar si un trabajo está mejor o peor que los demás y excluir a los peores de la oportunidad de que su esfuerzo sea evaluado. Por último, la hoja de evaluación deja mucho margen a la deshonestidad del alumno, y encuentro muy difícil que el profesor pueda determinar, uno a uno, quién merece la nota que se ha dado a sí mismo y quién no. No estoy satisfecha con cómo se han manejado los seminarios y considero urgente una revisión del sistema para años próximos.

Qué lecciones saco de estos comentarios

La primera es que me confirmo en lo que he/han escrito en otras entradas (esta y esta).

Nuestros universitarios son muy aversos al riesgo y valoran la “seguridad jurídica” por encima del aprendizaje. Quieren aprobar, con buena nota, y quieren estar seguros, desde el principio, de lo que tienen que hacer para superar la asignatura.

Espero que los comentarios negativos no reflejen la opinión de la “mayoría silenciosa” porque creo sinceramente que, dentro de los límites que impone una organización de la docencia absolutamente desquiciada como la de explicar todo el Derecho de Sociedades y de Contratos Mercantiles en nueve semanas, los resultados no han sido malos. Me entristecería, además, porque confirmaría que hemos malcriado a esta generación. En fin, ha de tenerse en cuenta que los alumnos del doble grado en Derecho y CC.PP. apenas tienen asignaturas de Derecho Privado. Una de Derecho de Contratos en Civil y el Mercantil I que se ocupa de materias como el Registro Mercantil o el Derecho de la Competencia Desleal y Propiedad Industrial. De manera que esta asignatura es la única oportunidad que tienen para fijar conceptos fundamentales en áreas tan amplias como el Derecho de Sociedades y el de Contratos.

En relación con la corrección de los trabajos, como he explicado en otra entrada, hemos caído en un “equilibrio de baja calidad”. Los alumnos hacen trabajos malos en la seguridad de que no se van a leer. La presentación de los trabajos se convierte en un requisito meramente formal. Si lo has presentado, esa parte de tus obligaciones ha quedado cumplida por la mera presentación. Hay que limitar el número de trabajos que se encarga a los alumnos y corregirlos detalladamente obligando al alumno a reescribirlos. Los alumnos que hacen los comentarios transcritos entendieron mal – a mi juicio – el sentido de las tareas que se les encargaban.

Por un lado, cada una de las sesiones de los seminarios iba acompañada de unas preguntas – con indicación del lugar donde podían encontrar la respuesta – que les permitieran comprobar que habían entendido los conceptos explicados en la sesión del seminario. Transcribo, a continuación, las de la sesión dedicada al contrato de seguro
El objetivo de estas preguntas no es, naturalmente, que los alumnos hagan “un trabajo” sobre el contrato de seguro, sino que comprueben si han entendido la materia o no. Por ese motivo, les advertí que no serían objeto de corrección pero que su contestación era requisito evaluable como el de asistencia a los seminarios. Para comprobar si la respuesta es correcta o no, se incluían los enlaces a las entradas del blog correspondientes en las que hay una respuesta a cada pregunta como se puede comprobar con un click, al margen de los materiales de lectura que, también, se les había facilitado.

Junto a este tipo de trabajo individual, se invitó a los alumnos a elaborar escritos y a enviarlos por correo electrónico al profesor que ellos mismos consideraran “dignos de ser revisados” porque hubieran puesto algo de su cerebro y de su tiempo en su realización. Recibí decenas de estos trabajos, los corregí y devolví indicando, en algún caso que los rehicieran y, los tres mejores, los publiqué en el blog (aquí, aquí y aquí). Es más, les advertí igualmente que si consideraban que algunas de las comprobaciones de lo aprendido les habían quedado “especialmente bien”, podían enviármelas por correo electrónico y se las corregiría. Corregí unas cuantas.

En cuanto a la evaluación, el encargo a uno de los alumnos fue el de seleccionar motivadamente a 2 de los 8 grupos en los que se dividió la clase para que presentaran en clase el caso correspondiente. Todos los grupos debían hacer una presentación breve de cómo orientarían el trabajo y sólo aquellos que fueran seleccionados debían hacerlo per bene para presentarlo en el aula. Como todos habían tenido que hacer una propuesta, la discusión el día de la presentación por parte de los elegidos podía ser más “viva”. El alumno encargado de hacer la selección me envió la selección que yo respeté revisando la motivación. Para justificar mi conducta, me remito a esta maravillosa entrada de Ernesto Filardi.

Estoy de acuerdo en que el modelo de examen no es óptimo. Pero es el tradicionalmente utilizado en el área de Derecho Mercantil y no me he atrevido a cambiarlo.

Por último, las encuestas se rellenan antes de que los alumnos sepan la nota, lo cual es razonable pero deseo pensar que algunos de los que han criticado el sistema de evaluación hayan cambiado de opinión a la vista de que el mismo les ha favorecido.

Actualización: Chris Blattman, profesor en Columbia, publica el Syllabus de sus cursos sobre desarrollo económico para alumnos de grado y alumnos de master. Vale la pena leerlos, sobre todo, lo que dice sobre los assignments, esto es, los “trabajos” que tienen que hacer los alumnos para superar la asignatura. Y vale la pena también, recordar que tiene 3 ayudantes para dar el curso de grado y dos para dar el curso de master. ¡Qué envidia!

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Lejos de ofrecer un espíritu favorable a la crítica, esta publicación demuestra su gusto por tener la "última palabra". Por otro lado, sería interesante que las encuenstas fueran públicas entre profesores, para que vean que en las mismas "circunstancias estructurales" [¡Oh! Bolonia; ¡Ah! El tiempo; ¡Uh! Los alumnos; ¡Uy! Mi asignatura] hay quien sí sabe y puede hacerlo bien. Basta de excusas.

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

Bueno, por ahora, la última palabra es la suya!

Anónimo dijo...

No dice nada de los comentarios sobre sus quejas sobre el oficio...."Pienso que si el profesor estima que no cobra suficiente como para corregir trabajos, debería dedicarse a otra cosa" Como dice otro de los comentarios, deberían dejar paso a "sangre nueva" y quitarse de en medio, en vez de andar quejándose tanto!

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

Está explicado en el http://derechomercantilespana.blogspot.com.es/2014/05/experiencia-bolonesa-de-una-alumna-de.html
esta chica oyó lo mismo que el que hizo el comentario en la encuesta pero entendió - bien - algo completamente diferente.

Anónimo dijo...

Hola, soy estudiante, ahora de 4º y creo que lo que sí hace falta es que los estudiantes se dediquen de una vez por todas a aprender Derecho, esencialmente lo básico y no solamente aprobar la asignatura. De lo contrario, continuaré a leer renombrados autores de Derecho Mercantil diciendo que no hace falta comunicar a la otra parte del contrato para que la extinción del mismo, de modo unilateral, despliegue efectos. Ah, por favor, repasar Derecho civil !!!

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