www.almacendederecho.org

martes, 11 de noviembre de 2014

“En una situación de iliquidez o insolvencia, los que ponen dinero nuevo nunca lo ponen para comprar sus créditos a la par a los actuales acreedores. Nunca”

Salvo que seas el FMI o la Unión Europea y quieras salvar a Grecia y evitar caídas sucesivas de la solvencia de otros países. Si eres el FMI o la Unión Europea, pondrás dinero nuevo que no se destinará a sacar al país de la insolvencia, sino a pagar, íntegramente, a los acreedores anteriores (bueno, salvo en 2012).


Para que el FMI y la Unión Europea puedan imponer a un Estado – a un soberano – el deber de reestructurar su deuda lo antes posible (si fuera un particular, hablaríamos del deber de declarar el concurso), es imprescindible que los acreedores de los soberanos sepan que, si llega a intervenir el FMI, sufrirán una quita y una espera y que el dinero de estos prestamistas multilaterales no irá a parar a pagar sus créditos. Sólo así podrán desactivarse las estrategias de los acreedores poderosos para retrasar la reestructuración de deuda soberana.
“A veces, la explicación que justifica el retraso es proteger a las instituciones financieras acreedoras de los países vecinos porque se encuentran infracapitalizadas (Europa 2012/2013) y no podrían soportar un default por parte de un Estado. A veces, se trata de evitar que, a una crisis militar o política se añada una crisis de deuda (Ucrania 2013/2014) y, a veces, simplemente que no haya riesgo de contagio a otros Estados vecinos”.
De ahí que, en los últimos años, se hayan incluido las correspondientes cláusulas en las emisiones de deuda soberana y que, se haya propuesto, para el futuro el “reprofiling” de la deuda que no es mas que una “espera” o alargamiento de los plazos de vencimiento de la deuda preexistente a la reestructuración que se produce sólo cuando “el FMI tiene dudas respecto de la capacidad del país para recuperarse completamente” manteniendo la actual carga de deuda y evitando tener que refinanciar los créditos que vayan a vencer de modo inmediato de forma individualizada.

De esta manera, se desincentivan los comportamientos oportunistas por parte de los acreedores quienes, sabedores de que el rescate del FMI llegará y que serán los primeros en cobrar, mantienen los bonos en su cartera en lugar de venderlos con descuento o proporcionan financiación al Estado que no debería haber llegado nunca porque el Estado se encontraba, ya, en una situación en la que no podía hacer frente al cumplimiento de sus obligaciones sin ayuda de organismos multilaterales o sin una reestructuración de su deuda. Que la previsión del reprofiling tenga efectos sobre los CDS del país insolvente es lo que se espera que ocurra cuando unos valores negociables dan derecho a su tenedor, precisamente, a cobrar de otro cuando el deudor “asegurado” no puede hacerlo.

El problema es si el Estado – deudor – que desea solicitar la ayuda del FMI incumple sus obligaciones frente a sus acreedores por el hecho de indicarles que va a retrasar el vencimiento de los créditos en vigor porque, si no es así, el FMI no le proporcionará asistencia financiera y, en tal caso, el país deberá declararse en suspensión de pagos total.

Si – como ahora ocurre casi generalizadamente – en el contrato de emisión de la deuda pública de que se trate, se ha incluido una collective action clause, (CAC), el Estado deudor sólo necesitará de una mayoría más o menos reforzada de los acreedores para proceder al “reprofiling”. Si no, el Estado puede retorcer el brazo de los acreedores advirtiéndoles de que, si los fondos del FMI no llegan, no pagará a nadie, nada. El FMI trata de dulcificar el trago a los acreedores permitiendo que parte de sus fondos se destinen a asegurar a los acreedores de estos bonos cuyo vencimiento se ha prolongado, el pago de los intereses correspondientes al período de tiempo por el que se ha extendido la deuda, de manera que el riesgo de los acreedores no se extiende en el tiempo.

Lee Buchheit, Mitu Gulati and Ignacio Tirado The case for sovereign reprofiling the IMF way

Archivo del blog