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domingo, 18 de enero de 2015

El manifiesto de Podemos - Andalucía

Teresa Rodríguez-Rubio Vázquez

Si juzgamos por su programa, hay que querer ser engañado para votar a Podemos en Andalucía


Se encuentra en esta dirección web. Empieza analizando las causas de la postración andaluza y de que todos los parámetros indican que no se ha reducido el retraso andaluz respecto del resto de España a pesar de transferencias masivas de recursos desde el Gobierno central y los impuestos de todos los españoles. La situación requiere (¿a que suena igual que Susana Díaz) una “ofensiva, valiente, audaz y de clara confrontación con la casta económica y política que ha gobernado nuestra tierra hasta ahora”. Dado que el PSOE ha gobernado siempre en Andalucía, supongo que Podemos va a por el PSOE.

Andalucía juega un papel específico, constituyéndose como la periferia de la periferia, con una estructura social y económica dependiente y subordinada desde hace décadas, que explica el impacto dramático de la crisis en nuestro pueblo.
Esto no es castellano, la estructura social y económica no puede calificarse como “dependiente y subordinada” y no puede explicar el impacto de la crisis. Alguien que piense en las causas que explican por qué la crisis ha afectado más a España que a Italia, por ejemplo, diría que nosotros tuvimos una burbuja inmobiliaria enorme y los italianos, no. O que las Cajas se endeudaron hasta las cejas para endeudar a la gente que pedía créditos como si no hubiera un mañana. Pero la “estructura social y económica dependiente y subordinada” es bla, bla, bla, en el sentido de que es una afirmación tan abstracta y abstrusa – incomprensible – que carece de cualquier capacidad de convicción.

Todo metáforas y nada de verdad


Y, a continuación, empieza la “magia”. Contemos el número de metáforas y tropos semejantes en el segundo párrafo y las afirmaciones ayunas, no ya de cualquier prueba, sino de cualquier plausibilidad
La irrupción de Podemos ha sido determinante (1) para romper la situación de bloqueo político e institucional (¿qué bloqueo ha habido en las instituciones?) pero fundamentalmente para generar ilusión de cambio, para (2) avivar las brasas existentes tras el ciclo de movilización abierto con las Huelgas Generales, el 15M, las Mareas, las resistencias (3) moleculares a los despidos, las Marchas de la Dignidad, etc. Nos hemos (4) apoyado en un sentido común dominante que se ha modificado tras ese ciclo de movilizaciones y que ha puesto de nuevo en el centro de la discusión política (5) el valor de lo común, de lo público, para cohesionar y dar (6) dignidad a la mayoría social; así como el (7) valor de los derechos sociales y laborales frente a los privilegios de una minoría. Esa ilusión es la que nos puede permitir ganar Andalucía para (8) una ruptura con las políticas dominantes, pero también con las estructuras salidas de  la (no) Transición del 78. Hace un año el discurso hegemónico era de cierto posibilismo, potenciado por las fuerzas que hoy gobiernan Andalucía, (9) edulcorando los recortes y las terribles agresiones a los derechos de todas y todos. Desde Podemos rechazamos esta lógica y hemos extendido la idea de qué queremos y podemos cambiar. Ya no se trata de asumir los recortes por imperativo legal. El discurso de que solo es posible minimizar los recortes ya no es suficiente y no parece que ni siquiera movilice al electorado. Las brasas de la ilusión, las ganas de cambiar, se han alimentado y hoy hacemos una apuesta para vencer y cambiar la vida.(10)
1. No había bloqueo institucional. Andalucía ha tenido gobiernos estables y ha aprobado todos sus presupuestos.

2. El cabreo de la gente no estaba apagado. Las encuestas demuestran que la preocupación por los políticos y la corrupción no ha hecho sino aumentar.

3. Las protestas frente a los despidos las hacen los despedidos. Cuando son muchos, pues protestan muchos. ¿moleculares?

4. “Sentido común” carece de significado en esa frase. Quizá quería decir en un “sentimiento extendido”.

5. Andalucía tiene el sector público mayor de todas las Comunidades Autónomas. Y proclama en sus leyes que ese es su modelo, que se trata de crear empleos en el sector público con independencia de cualquier análisis coste-beneficio, o sea, de proporcionalidad.

6. La dignidad es un atributo individual, del hombre común, no de los grupos ni de las ideas.

7. La minoría privilegiada en Andalucía (la minoría que tiene lo que tiene porque se lo ha ganado no puede considerarse privilegiada) es la que vive sin justificación del presupuesto público, por ejemplo, todos los empleados públicos creados en agencias públicas que no han pasado por un examen que midiera su mérito y capacidad.

8. Las “políticas dominantes” en Andalucía han sido las del clientelismo y reparto de subvenciones y puestos públicos sin control alguno entre los próximos al PSOE. Sería deseable que hubiera un mínimo de concreción respecto de cómo se va romper con esas políticas.

9. Andalucía es la región española con más gasto público en relación con su PIB ¿está sugiriendo aumentarlo? ¿drenando más fondos a la gente de lo que ganan con su trabajo y esfuerzo?

10. Se comenta por sí solo, esa frase no dice nada.


Medidas frente a la corrupción y el clientelismo


Ninguna. Es exactamente lo mismo que ha dicho Susana Díaz: que lucharán contra ella; que habrá transparencia; que habrá investigaciones independientes, bla, bla, bla. Digamos que los de Podemos no hacen propuestas “ilustradas” en el sentido de que tengan análisis y estudio detrás. Análisis de experiencias semejantes en otros países, estudio de los casos de éxito, procedimientos a través de los que podrían establecerse mecanismos de control. Los de Podemos son antitecnócratas y no hay un solo país desarrollado que no haya escuchado a sus expertos para implantar mejoras en el sector público. Metáforas y palabras que han perdido cualquier significado
No hemos venido a ser una fuerza testimonial sino a ganar Andalucía. Y para ello apostamos por un gobierno y una Junta de Andalucía nítidamente transparentes y con mecanismos de participación ciudadana que impidan seguir con la dinámica de corrupción y clientelismo que ha caracterizado los gobiernos del PSOE. No basta con promesas (pero aquí van unas cuantas), hay que promover la rendición de cuentas (¿no está eso en la legislación administrativa?), la auditoría ciudadana de todos los procedimientos administrativos de la Junta de Andalucía (¿soviets en lugar de funcionarios públicos e interventores?) y el establecimiento de mecanismos ciudadanos de revocación de los cargos políticos (¿más soviets en cada consejería?). Queremos una investigación independiente de la trama de los ERE y la depuración de responsabilidades políticas (¿la Juez Alaya no es independiente? en concreto, ¿cree Podemos que Magdalena, Susana, Manolo etc son corruptos?). Cero tolerancia ante la corrupción (igualico que Susana). Necesitamos converger (o no, podemos ir en paralelo) en torno a una práctica política novedosa, coherente con lo que se defiende en los papeles y que no busca otra alianza estratégica que no sea la de la gente trabajadora que ha sufrido esta crisis (la gente trabajadora que no ha sufrido la crisis son de otro mundo), frente a la casta y la clase capitalista que la respalda (un pelín de concreción se agradecería). Una práctica política democrática, participativa, abierta en confrontación con el clientelismo y la política tradicional que se hace a espaldas de la mayoría. Una nueva política desprofesionalizada, con gente que puede y debe volver a su situación anterior en las mismas condiciones en las que se convirtió en representante (eso está bien).

¿Con qué dinero?


Andalucía debe imponer una nueva financiación y romper los corsés presupuestarios que sólo benefician a una minoría. Y eso sólo se hará con un gobierno respaldado por un pueblo movilizado, capaz de desafiar los marcos institucionales construidos para esa minoría. No basta decir que se “tienen las manos atadas por Madrid” y gestionar los  recortes impuestos. Por el contrario, necesitamos un desafío a esas lógicas que sólo pueden venir de un gobierno valiente, leal exclusivamente con la gente, y que cuente con el respaldo de unas clases populares movilizadas y organizadas. Sin esta movilización y organización no habrá gobierno que sea capaz de responder a los retos de cambio que tenemos por delante. Este Manifiesto constituye un llamamiento a la movilización social imprescindible en las calles, en los centros de trabajo, en los centros de estudio: movilizar para vencer, para construir unidad popular.
Esto es, simplemente, asqueroso. Andalucía ha recibido sistemáticamente más del resto de los españoles que lo que los andaluces aportan al común. Lo que es lógico porque es más pobre que la media. Pero el resto de los españoles tienen motivos para indignarse cuando los políticos andaluces azuzan a la gente con este tipo de afirmaciones. Justifican o, al menos, disculpan las manifestaciones insolidarias de los políticos regionales de otras partes de España. Es repugnante que se presente a los andaluces como unos pedigüeños permanentes.

image Fuente (todos los demás gráficos son iguales)

Medidas económicas: sandeces


Necesitamos un tejido productivo público propio, bajo control social y no dependiente, de manera preferente, del capital privado, aunque deba fomentarse la economía social (Cooperativas, Sociedades Laborales, etc.).

Esto es chavismo. Empresas públicas que producirán ¿qué? El “control social” – si no es el de los propios trabajadores de esas empresas, lo que nos llevaría a calificarlas de cooperativas - ¿cómo se ejercería? ¿qué indicios o pruebas hay de que podría salir bien? ¿no es más razonable pensar que acabará como han acabado todas las incursiones de la Junta en el sector privado (Santana, por ejemplo)?
la situación de un campo andaluz triplemente golpeado por la ausencia de una distribución justa de la tierra más necesaria que nunca, una PAC que prioriza un modelo injusto e insostenible ambientalmente, y unos canales de distribución que arruinan a los productores y mantienen altos precios para las y los consumidores.
Tres mentiras en una. Los precios de la comida en España son de los más bajos del mundo. El campo andaluz es bastante competitivo (como la candidata es de Sevilla, no se acuerda de Huelva o de Almería) y la propiedad de la tierra es irrelevante hoy.
Toca proteger nuestros espacios, redefiniendo los modelos de uso del territorio y ayudando a estabilizar el sector de la construcción para volcarlo en la rehabilitación de viviendas y en la readaptación de ciudades eficientes, sostenibles y habitables.
El 20 % del territorio andaluz tiene alguna protección ambiental. La Junta es incapaz de controlar la aplicación de sus propias normas. ¿Cómo van a lograr “redefinr” no los usos del territorio, sino “los modelos” de uso del territorio y asegurarse que se cumplen las normas? ¿Con cien mil funcionarios más? ¿Cómo van a convencer a la gente para que no se compren casas nuevas, sino que rehabiliten las que existen? ¿Cómo van a “readaptar” las ciudades? ¿Hay alguien que quiera hacer ciudades ineficientes, insostenibles o inhabitables? Bla, bla, bla.
tejido energético andaluz público con un triple objetivo: reducir el precio de la energía, combatir el cambio climático y generar empleo (las energías renovables son mucho más intensivas en empleo que las energías convencionales).
“Tejido” (más metáforas). Andalucía no tiene competencias en materia energética. Luego engañan. Los objetivos son deseos: todos queremos energía más barata, todos queremos combatir el cambio climático y todos queremos generar empleo. Pero decirlo no añade nada a lo que haya que hacer para lograrlos salvo, quizá, engañar a algún tonto. Lo de las renovables es ridículo. Los que invirtieron en renovables se han arruinado.
Apostamos por unas condiciones laborales en las que primen el trabajo estable, salarios dignos que aumenten al mismo nivel que el coste de la vida, así como un reparto del trabajo sin disminución salarial para que las y los parados tengan derecho a un empleo. En este sentido, defendemos un gobierno valiente que se enfrente a las reformas laborales vigentes.
Lo de “gobierno valiente” es una nueva metáfora ridícula. Andalucía no tiene competencias en materia de legislación laboral. Las “condiciones laborales” no priman nada. Simplemente, es castellano incomprensible. Todos queremos salarios dignos, todos queremos que suban, todos queremos que nuestro trabajo sea estable, todos queremos que no nos bajen el salario, todos queremos que los parados encuentren trabajo. Carlos Cano lo dijo con mucha más gracia hace años.

 
Ningún andaluz sin vivienda y sin suministros básicos. Apostamos por la declaración de Andalucía libre de desahucios. Y planteamos la puesta en marcha de un plan de vivienda contra la especulación, donde las viviendas vacías de las entidades financieras se dispongan para la creación de un parque público de viviendas con alquiler social, adaptado a los ingresos de las familias.
Eso ya lo dijo Franco (“Ni un hogar sin lumbre ni un español sin pan”). Andalucía no tiene competencias para regular las relaciones entre los dueños de las viviendas y los inquilinos (la mayoría de los desahucios lo son de inquilinos que no pagan la renta). Lo del parque público ha ido como ha ido y la Junta ya ha dictado normas alucinantes al respecto.
Los recortes en sanidad, educación y en dependencia han vuelto a cargar gran parte de los cuidados en las espaldas de las mujeres andaluzas, consolidando las diferencias entre hombres y mujeres. Queremos socializar los cuidados, revalorizándolos, constituyendo un eje fundamental para construir una nueva sociedad.
Ya, pero ese no es el problema. El problema es cómo pagarlos. Y, de eso, no dicen ni una palabra.
Ponemos en cuestión los recortes en sectores claves para la cohesión de Andalucía (¿alguna cuantificación y relación con la “cohesión”?) al mismo tiempo que no existe una reflexión crítica sobre los conciertos educativos y sanitarios (¿acabar con la concertada?), o sobre la externalización como privatización por la puerta de atrás (la Junta externaliza porque no tiene capacidad de gestión). Ponemos en cuestión nuestro modelo de financiación y la obediencia al pago de una deuda que debemos auditar (cada euro de la deuda se corresponde con un ingreso que ha recibido la Junta. ¿qué es lo que hay que auditar?)

Lo que no dice Podemos-Andalucía


Ni una palabra sobre las causas del retraso histórico de Andalucía ni sobre las reformas que habría que hacer para que Andalucía creciera más rápido que el resto de España; para que trabajar en Andalucía fuera preferible a recibir un sueldo o una subvención miserable de la Junta; para que sus Universidades y sus colegios estuvieran entre los mejores de Europa; para que no se despilfarre el dinero público. Nada.

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