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miércoles, 8 de abril de 2015

Mire, yo de eso no hablo

En los últimos días hemos asistido al despelleje público de Fernando López-Aguilar, ex ministro de Justicia, raising star del PSOE durante algún tiempo y “padre” de la Ley contra la Violencia de Género. Lo que se va publicando sobre su relación marital, el trato que daba a su mujer y, ahora, el comportamiento y los problemas de ésta resulta cada vez más triste. Decía Yourcenar – no recuerdo la cita – algo sobre que no hay nada más secreto que la vida en pareja. A la vez, hemos conocido detalles de la vida de Nisman, el fiscal argentino que llevaba el caso del atentado contra la sinagoga en Buenos Aires. EL PAIS ha titulado la información: “de héroe a villano”.


El Derecho, sabiamente, no se metía en la vida familiar. La protección de los individuos ha llevado a romper esa regla para evitar que los padres puedan maltratar impunemente a sus hijos o los maridos a sus mujeres. Es imprescindible. Pero no deja de resultar bastante asqueroso que tengamos que enterarnos de las discusiones y peleas del Sr. López-Aguilar con su mujer, de los defectos o vicios o, incluso, enfermedades mentales de cualquiera de ambos. Debería repugnarnos que los medios publiquen esos detalles; mucho más, que los que salen en los medios de comunicación comenten sobre el particular. Y, lo que es peor, que el Estado u organizaciones estatales o paraestatales utilicen esa información – verdadera o no – para desprestigiar las causas defendidas por los individuos. Nadie es un ángel y la ley contra la violencia de género o la averiguación de la participación del Estado argentino en un atentado tan brutal como el que tuvo lugar contra la sinagoga de Buenos Aires y en la muerte del fiscal, deben merecer la misma valoración con independencia de las conductas reprochables del ministro que la promovió o del fiscal que instruyó el asunto.

Hay demasiado morbo y demasiada mala leche en la política y en la discusión pública española. Y muy poco experto y muy poca información de calidad. Como dijo Manuela Carmena cuando le preguntaron qué opinaba sobre la foto de Esperanza Aguirre abrazando a una mujer negra: “Mire, esto no es serio”.

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