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domingo, 20 de noviembre de 2016

Memoria, escritura y oralidad

Osip_Mandelstam_Russian_writer
Osip Mandelstam, Russian writer, 1914 Photographer unknown, uploader Koperczak (talk) 18:30, 4 April 2009 (UTC) - scanned from: Osip Mandelsztam, Słowo i kultura, Czytelnik, Warsaw 1972
“La escritura induce un descuido, una atrofia de las artes de la memoria. Pero la memoria es la <<Madre de las Musas>>, el don humano que hace posible todo aprendizaje… En general: lo que sabemos de memoria madurará y se desarrollará con nosotros. El texto memorizado se interrelaciona con nuestra existencia temporal, modificando nuestras experiencias y siendo dialécticamente modificados por ellas. Cuanto más fuertes sean los músculos de la memoria, mejor protegido está nuestro ser integral. Ni el censor ni la policía pueden arrancarnos el poema recordado (testimonio, la supervivencia de boca en boca, de los poemas de Mandelstam, de los cuales no era factible ninguna versión escrita). Se sabe que, en los campos de exterminio, algunos rabinos y estudiosos talmúdicos eran <<libros vivientes>>, cuyas páginas, que contenían la totalidad de sus recuerdos, podían <<pasar>> otros prisioneros en busca de juicio o consuelo. La gran literatura épica, los mitos fundacionales, comienzan a declinar con el <<progreso>> del paso a la escritura. Por todas estas razones, la eliminación de la memoria en la escolarización actual es una desastrosa estupidez. La conciencia está tirando por la borda su lastre vital.


En segundo lugar, la escritura detiene, inmoviliza el discurso. Hace estático el libre juego del pensamiento. Consagra una autoridad normativa pero artificial. … La palabra escrita no escucha a quien la lee. No tiene en cuenta sus preguntas y objeciones. Un hablante puede corregirse en cada punto: puede enmendar su mensaje. El libro pone su main morte sobre nuestra atención. La auctoritas surge de la autoría. 
Una cosa fascinante eque los medios interactivos, susceptibles de corrección e interrupción, de los procesadores se textos, las textualidades electrónicas de Internet y la Red, equivalen tal vez a una vuelta… a la oralidad. Los textos en pantalla son, en cierto sentido, provisionales y abiertos. Estas conbdiciones pueden quizá restablecer los factores de la auténtica enseñanza… Al mismo tiempo, no obstante, el alfabetismo elect´roni co, con su ilimitada capacidad de almacenamiento y búsqueda de información con sus bases de datos, incide negativamente en la memoria”.

George Steiner, Lecciones de los maestros, Madrid 2016, pp 38-39


2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando Tácito en el Agrícola quiso describir la sumisión de los romanos al terror de Domiciano lo expresó así: "Hasta la memoria hubiéramos perdido de haber tenido para olvidar la misma capacidad que tuvimos para callar".

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

Qué bueno!

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