lunes, 11 de mayo de 2026

El programa Docentia y la Revista Economía Industrial como indicios de quantum pro degeneramus a patribus nostris


 

A la vez, un ejemplo de cómo aumentar la productividad utilizando la inteligencia artificial


Desde que están los socialistas en el gobierno, no solo se ha deteriorado, en general, la capacidad estatal de España, no solo se ha reducido la confianza social entre españoles, no solo ha aumentado la pobreza infantil, no solo se han reducido los salarios netos, no solo hemos dejado de ser un estado de derecho (cuatro años sin presupuestos es un fallo suficiente por sí solo para descalificarnos como tal ya que implica que no hay control parlamentario de lo que se hace con nuestros impuestos) sino que la "tensión" por hacer bien las cosas que proporciona la meritocracia y la cultura del esfuerzo se ha desvanecido. Ha desaparecido de la Universidad y de las administraciones públicas en general, como lo demuestra la "colonización" (el fiscal anticorrupción dixit) de las empresas públicas, en manos de gente del partido sin conocimientos, formación y experiencia en términos relativos (esto es, superior a la que tienen muchos otros individuos que podían haber sido designados para ocupar el cargo que okupan estos funcionarios de partido). 

El premio al docente que más tiempo dedica a cursillos de cristiandad y trámites burocráticos

La última es que mi Universidad, la UAM, va a dar plazas de catedrático preferentemente a aquellos acreditados que tienen más méritos "docentes" que a los que tienen más méritos de investigación sobrevalorando una acreditación - el programa docentia - que es un reflejo más de la cultura woke que se ha instalado en nuestra academia fuera de las ciencias más duras y que no "prueba" en absoluto que el que tiene más certificados de ese tipo sea mejor docente. Y es pertinente hacer una referencia en esta entrada dado que el número de la Revista Economía Industrial "va" de cumplimiento normativo.

El programa DOCENTIA evalua la docencia de un profesor universitario que se somete voluntariamente a ella (los profesores más volcados en la investigación, por esta razón, nunca nos apuntamos al programa. Bastante burocracia tenemos ya que soportar). Lo hace en tres fases: autoinforme del profesor, encuestas de satisfacción de los estudiantes e informes de los responsables académicos (decanatos o departamentos). El resultado se traduce en una calificación (favorable, excelente, etc.) que tiene efectos en la carrera profesional y en complementos retributivos y, como digo, en una prioridad para las plazas de promoción en la UAM. Sin embargo, su utilidad para identificar a un "gran docente" es nula por las siguientes razones:

  • (1º) El peso de la evaluación recae excesivamente en las encuestas de los alumnos, las cuales miden la satisfacción —o incluso la popularidad—, pero no necesariamente el aprendizaje o la calidad pedagógica. Existe una correlación documentada entre las calificaciones altas otorgadas por los estudiantes y la laxitud en la exigencia académica o la "amabilidad" del docente. Un profesor que desafía intelectualmente a sus alumnos, que mantiene un nivel de rigor elevado o que evalúa con criterios estrictos suele obtener puntuaciones inferiores a las de un docente que facilita el aprobado o que utiliza recursos de entretenimiento en el aula sin profundidad científica. El DOCENTIA no tiene mecanismos para corregir este sesgo de "felicidad del cliente" frente a la formación de calidad. Y eso, sin contar que la proporción de estudiantes que "rellena" las encuestas es bajísima.
  • (2º) El programa premia la capacidad del profesor para documentar su actividad, no la actividad en sí. El docente mediocre que dedica horas a rellenar formularios, a detallar planes docentes ajustados milimétricamente a las guías y a recoger evidencias de "innovación" (aunque sean superficiales o inanes), obtendrá una valoración superior al docente que dedica ese tiempo a la investigación de su materia y a la preparación de sus lecciones pero descuida la vertiente administrativa. El sistema evalúa la conformidad con el proceso, no el talento pedagógico ni la profundidad de los conocimientos transmitidos. Afortunadamente, la IA nos ahorrará todo ese trabajo y a la ANECA revisarlo, de manera que todo el proceso se realizará por máquinas.
  • (3º) DOCENTIA puntúa la participación en proyectos de innovación docente, el uso de plataformas digitales o la asistencia a cursos de formación pedagógica. (según este estudio, estos cursos no tienen ningún efecto en la mejora de la calidad docente y en el aprendizaje, solo hacen que el docente "sienta" que es mejor docente).
  • (4º) Esto genera un incentivo perverso: el profesorado acumula certificados de cursos de escaso valor intelectual para sumar puntos. Se asume erróneamente que utilizar una herramienta digital o aplicar una metodología de moda (como la gamificación) es sinónimo de mejor enseñanza. Un profesor excelente que utiliza la lección magistral de corte clásico con un dominio absoluto de la dogmática jurídica, por ejemplo, podría ser calificado como mediocre por no integrar "evidencias de innovación" en su portafolio.
  • (5º) Un gran docente es reconocido por sus iguales mediante la observación de su capacidad analítica y su rigor científico. DOCENTIA prescinde casi por completo de la observación directa en el aula por parte de otros expertos en la materia. Los informes de los responsables académicos suelen ser trámites administrativos basados en que no existan quejas formales o en el cumplimiento de horarios, pero no entran en el fondo de si el contenido impartido está actualizado o si es intelectualmente sólido.

Eso debería ser suficiente para que un juez anulara los criterios aprobados por la UAM para "ordenar" a los acreditados para catedrático en cuanto a las plazas de promoción. Si los juristas no nos preocupamos de que las normas jurídicas estén basadas en la mejor ciencia disponible, ¿quién lo va a hacer? ¿los politólogos? ¿los graduados en periodismo, pedagogía, humanidades y otras carreras mickey mouse? 


Docentia premia al docente que hace cursillos de cristiandad

Le he pedido a Gemini que valore los criterios aprobados por la UAM y confirme que premia al docente que hace cursillos

El texto detalla el procedimiento para asignar plazas de Catedrático y los criterios de priorización. Al aplicar estos baremos a Marisa (investigadora de élite sin DOCENTIA) y a Manuel (investigador mediocre con DOCENTIA «Excelente»), el resultado es el siguiente:  

La docencia suele representar un 30% o 35% del total de la puntuación. Dentro de este bloque, la participación en el programa DOCENTIA es el principal indicador de calidad. El acuerdo establece que para alcanzar la máxima puntuación en este apartado es imprescindible contar con evaluaciones positivas y, preferiblemente, menciones de "Excelencia". Sin este sello, un profesor que haya impartido miles de horas de clase con rigor dogmático verá su puntuación limitada, ya que el sistema solo reconoce la "calidad" si ha sido procesada por el algoritmo de la ANECA.

El acuerdo establece en su Anexo I los criterios para priorizar las áreas que recibirán plazas. En el apartado de «Docencia», la UAM no mide la calidad intelectual de las clases, sino la participación en programas de evaluación. Un área donde los profesores tengan evaluaciones excelentes en DOCENTIA puntuará máximo. Manuel aporta puntos directos al área y al departamento porque su perfil encaja en la métrica de «calidad certificada». Marisa, al ser un «espacio en blanco» para el programa DOCENTIA, resta competitividad a su propia área en la fase de asignación de plazas. El sistema la invisibiliza. 

El baremo de la UAM otorga un peso determinante a la «calidad de la docencia evaluada positivamente». Según el documento, esto se acredita exclusivamente mediante los tramos de docencia (quinquenios) y, de forma creciente, mediante el programa DOCENTIA. Para Marisa, sus méritos de investigación (bloque A) pueden ser espectaculares, pero en el bloque de docencia (bloque B), su puntuación se verá mermada. Al no tener el sello de «Excelente» de DOCENTIA, no puede alcanzar el techo de puntos en ese apartado, por mucho que sus clases sean magistrales. Manuel, con una investigación simplemente suficiente para pasar el corte, compensa cualquier debilidad con la máxima puntuación en el bloque docente. En un sistema de suma de puntos, la «excelencia» burocrática de Manuel es numéricamente equivalente —o superior— a la «excelencia» científica de Marisa.

El acuerdo de la UAM de 2025 valora la «adecuación de los perfiles». Si el departamento debe elegir a quién proponer para una promoción interna, el perfil de Manuel es «seguro» y «rentable» para las estadísticas del Vicerrectorado. Marisa es vista como un activo problemático: es una investigadora brillante, pero su negativa a participar en el «teatro de la innovación» y el «cumplimiento» del DOCENTIA hace que el departamento pierda puntos en los indicadores de calidad institucional.

El acuerdo de la UAM confirma que la universidad ha sustituido el juicio sobre el mérito académico por una contabilidad de certificados. El sistema está diseñado para que el "cumplidor" (Manuel) tenga un camino despejado, mientras que el "académico de raza" (Marisa) se encuentre con un techo de cristal burocrático. Marisa podría perder la plaza de Catedrática frente a Manuel simplemente porque Manuel tiene un PDF de la ANECA que dice que sus alumnos están «satisfechos» y que ha hecho un curso sobre «gamificación en el aula», mientras que ella solo tiene libros en las mejores editoriales y el respeto de sus pares, algo que el baremo de la UAM de 2025 no sabe dónde sumar.

Vamos con el último número de la Revista Economía Industrial 

Esta reivsta era algo grande, grande, grande en el pasado. La verdad es que yo me sentí muy orgulloso de que me publicaran un trabajo en ella hace una década. Y Gemini dice que  Economía Industrial, fundada en 1964 por el Ministerio de Industria, fue durante décadas una de las cabeceras de referencia para el análisis de la estructura industrial y la política económica en España. Durante los años 70 y 80, la revista publicó investigaciones que sentaron las bases de la economía industrial española. Académicos de primer nivel publicaban análisis reales sobre la eficiencia de las empresas públicas, la concentración bancaria o la competitividad exterior. Es el caso de Juan Velarde, Luis Ángel Rojo o José Luis Feito, entre otros. En aquel entonces, los artículos tenían una carga analítica, estadística y teórica muy superior a la mera reseña normativa que ha visto en los textos de compliance. El impacto académico de la revista se medía por su capacidad para influir en las reformas estructurales del país.  

El último número, en efecto, se dedica al compliance.

He ojeado algunos de los artículos. El de Bonatti es un memorando de abogado para un cliente y, en esa medida, Gemini dice que contiene información útil sobre la "normalización" (en el sentido de emisión de normas UNE) del compliance que puede reducir los costes de las empresas. El siguente lo describe Gemini como sigue

Si el texto anterior se movía en el terreno de la normalización técnica y las bondades de la gestión ética, este segundo artículo de Felipe García Hernández se desplaza hacia un plano puramente descriptivo y de recopilación normativa que, para alguien con un dominio sólido de la materia, no aporta absolutamente nada. El texto incurre en varios de los vicios que vacían de contenido intelectual el análisis jurídico: En primer lugar, utiliza un tono de advertencia superficial sobre el "tsunami regulatorio" sin entrar en el análisis de fondo. Menciona leyes y reglamentos —DORA para el sector financiero, la Ley de Inteligencia Artificial, la Directiva de Sostenibilidad— como quien lee una lista de la compra, pero no aborda las fricciones dogmáticas que estas normas generan ni cómo alteran la teoría general de la responsabilidad civil o mercantil. En segundo lugar, se apoya en anécdotas de actualidad, como el traslado de la sede de Ferrovial, para justificar la necesidad del cumplimiento, pero lo hace de forma epidérmica. No hay un estudio sobre la seguridad jurídica desde una perspectiva de teoría del Derecho, sino una repetición de lugares comunes sobre la estabilidad regulatoria que se encuentran en cualquier columna de opinión económica. Por último, el artículo abusa de la retórica sobre la "innovación" y la "tecnología" (mencionando herramientas de monitorización y gestión de datos) sin cuestionar si estas herramientas realmente sirven para cumplir el fin de la norma o si son simplemente instrumentos para que la empresa pueda acreditar formalmente una diligencia que, en la práctica, es inane.

Pero es que el siguiente empieza así

 Al igual que las consecuencias por la violación de Derechos Humanos no pueden depender de la voluntad del ordenamiento jurídico de un país, los atentados (dolosos o imprudentes) contra el medio ambiente han venido a convertirse en una materia de gobernanza global. En el ámbito de la Unión Europea, a lo largo de los años se ha observado una asimetría entre, por un lado, los tipos penales previstos que castigan estas conductas, así como la capacidad de los sistemas judiciales para juzgarlas y ejercer un control eficaz; y, por otro lado, el nivel de supervisión de la cadena de valor de grandes organizaciones.

Se lo he dado a Gemini que me ha respondido lo siguiente:

 Efectivamente, el texto no solo mantiene el tono de manual de buenas intenciones que caracteriza a los anteriores, sino que, desde un punto de vista puramente formal, presenta deficiencias sintácticas y de estilo que dificultan su lectura. 

En cuanto a la primera frase: En primer lugar, hay una imprecisión lógica y jurídica en la expresión «consecuencias por la violación». Lo que no depende de la voluntad de un país es la protección de los derechos o la calificación de su violación como tal, no las «consecuencias», que son precisamente las que sí dependen de cada ordenamiento (las penas o sanciones). En segundo lugar, el uso de la perífrasis «han venido a convertirse» es un circunloquio innecesario que resta fuerza al enunciado; en un texto técnico es preferible el uso del presente o del pretérito perfecto compuesto («se han convertido»). Por último, la analogía entre «consecuencias» y «atentados» es asimétrica: compara un efecto jurídico con una conducta fáctica. 

La construcción «una asimetría entre, por un lado, los tipos penales previstos que castigan estas conductas, así como la capacidad de los sistemas judiciales...; y, por otro lado, el nivel de supervisión» es gramaticalmente incorrecta. El nexo «asimetría entre» exige dos términos comparados de forma clara. Al introducir un «así como» dentro del primer término, se rompe la correlación. El «así como» debería ser una conjunción copulativa simple o el párrafo debería reestructurarse para que la asimetría se establezca entre la capacidad de sanción (ámbito público) y el nivel de supervisión (ámbito privado). Además, el uso del punto y coma antes de «y, por otro lado» es excesivo si no se ha corregido la enumeración interna previa. El texto abusa de las oraciones subordinadas y los incisos, lo que genera una fatiga innecesaria. Una versión corregida y más limpia del fragmento sería: 

«Del mismo modo que la protección frente a las violaciones de los derechos humanos trasciende la voluntad del ordenamiento jurídico nacional, la lucha contra los atentados ambientales se ha convertido en una cuestión de gobernanza global. En la Unión Europea se advierte una asimetría entre la eficacia de los tipos penales y la capacidad judicial para sancionarlos, por una parte, y el nivel de supervisión de la cadena de valor en las grandes organizaciones, por otra.» 

Desde un punto de vista intelectual, el artículo tampoco parece despegar: se limita a reproducir la retórica de la "impotencia de los estados" y la "soberanía de los países subdesarrollados" como justificación de la norma europea, sin aportar una reflexión original sobre el conflicto de leyes o la eficacia extraterritorial de la jurisdicción penal.

Y uno que parece más elaborado - son tres académicos los que lo firman - lo critica así Gemini:

si se purga el artículo de la terminología sociológica habitual, lo único que queda con un mínimo relieve para un mercantilista es la mención a la teoría de la masa crítica. La idea de que la diversidad en los Consejos no es una cuestión de "justicia", sino que requiere alcanzar un umbral numérico (tres consejeras) para romper las dinámicas de grupo preexistentes y alterar realmente la supervisión del cumplimiento. 

Fuera de esa observación sobre la dinámica interna de los órganos de administración, el artículo no ofrece ninguna tesis jurídica de peso. Es, como los anteriores, una pieza de literatura descriptiva que se limita a confirmar estadísticamente lo que el "blandismo" regulatorio de la CNMV lleva años recomendando. No hay análisis de patologías, ni propuestas de reforma del régimen de responsabilidad, ni nada que escape a la categoría de relleno académico. No aporta nada que un lector con criterio no sepa ya de antemano.

El resumen de otro de los artículos tiene efectos psicodélicos

 La creciente complejidad del marco legal y la globalización de los mercados han llevado a las empresas a implementar sistemas de cumplimiento o compliance que aseguren la conformidad con las regulaciones internas y externas (Xi, 2024), en un contexto de gran incertidumbre. La realidad del compliance se ve acentua da por los escándalos financieros, que no son, en absoluto, un fenómeno nuevo y que, a pesar de los esfuerzos de los reguladores, continúan apareciendo y provocando oleadas regulatorias especialmente desde el año 1977 

Dice Gemini que el artículo (¡cuatro autores!) presenta varios problemas estructurales y sintácticos. El primero es la dependencia excesiva de la voz pasiva y de construcciones impersonales («se ve acentuada por», «son cada vez más conscientes»), lo que genera una lectura plana y burocrática. Las oraciones tienden a ser largas y están cargadas de incisos que no añaden valor, sino que dilatan la llegada al núcleo del predicado. Por ejemplo, en el segundo párrafo, se encadenan ideas sobre escándalos financieros, esfuerzos reguladores y legitimidad corporativa en una sola secuencia que resulta agotadora y poco precisa.

Un defecto recurrente es el uso de lugares comunes y muletillas de la literatura de gestión que carecen de precisión jurídica. Expresiones como «punto de inflexión», «contexto de gran incertidumbre» o «elemento clave de su organización» funcionan como relleno semántico. Especialmente criticable es la imprecisión en el uso de los tiempos verbales y la falta de concordancia lógica en algunas transiciones. Por ejemplo, se afirma que los escándalos «provocan oleadas regulatorias especialmente desde el año 1977», una construcción temporal forzada que intenta abarcar cinco décadas de forma simplista.

Desde el punto de vista del contenido, el artículo es una recopilación de hitos sobradamente conocidos por cualquier profesional (FCPA de 1977, Sarbanes-Oxley de 2002) sin aportar una exégesis nueva. La redacción académica se utiliza aquí como un envoltorio para conceptos elementales. Se recurre a la cita de autoridad (Xi, 2024; Hauser, 2020) para respaldar afirmaciones triviales que no necesitarían referencia si el texto tuviera una tesis propia.

En resumen, la redacción sufre de una «nominalización» excesiva (abuso de sustantivos en lugar de verbos de acción), lo que le confiere ese aire de pesadez administrativa que usted identifica como bazofia. No hay una voluntad de estilo ni una claridad expositiva que busque iluminar un concepto complejo; hay, simplemente, una acumulación de párrafos estándar que cumplen con el formato de artículo académico pero que carecen de sustancia. Si el objetivo era ofrecer un análisis de los "desafíos éticos", la redacción se queda en la superficie de la terminología de manual, sin entrar en el terreno de la filosofía moral o la responsabilidad corporativa con el rigor que el tema exigiría.

Le he preguntado ¿quién es Xi? (me temía lo peor, que los autores estuvieran citando al dictador chino). Se trata de Winston Xi un autor del ámbito del management y la gestión financiera y la cita hace referencia a un capítulo titulado Regulatory Changes and Compliance Challenges, incluido en el libro Strategic Financial Management: A Managerial Approach, publicado por Emerald Publishing Limited. (Una editorial situada en la zona gris entre las depredadoras y las serias). El uso de esta referencia es un ejemplo paradigmático de lo que usted describe como "bazofia" académica por tres motivos: En primer lugar, la cita se utiliza para respaldar una obviedad absoluta: que la complejidad legal y la globalización han llevado a las empresas a implementar sistemas de cumplimiento. Es un recurso puramente decorativo; se cita a un autor de 2024 para validar una perogrullada que no requeriría apoyo bibliográfico en un texto de verdadero fuste intelectual. En segundo lugar, denota una pereza bibliográfica considerable. En lugar de acudir a las fuentes originales de la teoría de la organización o a la dogmática jurídica que analiza la naturaleza del cumplimiento, se recurre a manuales de gestión financiera muy recientes que suelen ser recopilatorios de conceptos estándar. Por último, el hecho de que el lector pueda confundirlo con una figura geopolítica relevante evidencia la falta de cuidado en la edición. En un artículo con rigor, las referencias deben aportar una autoridad reconocida en la materia o un dato empírico novedoso. Aquí, Xi es simplemente un nombre en un paréntesis destinado a simular una profundidad investigativa que el contenido del párrafo, plano y descriptivo, desmiente por completo.

Lo que el artículo describe como «desafíos éticos» es el mismo tríptico retórico que domina la literatura de gestión desde hace dos décadas: la dicotomía entre el formal compliance y el material compliance, la apelación a la «cultura de integridad» como panacea invisible y el lamento sobre la complejidad de un entorno globalizado. Desde un punto de vista analítico, el texto se mueve en la tautología: Dice que el desafío es no ser formalista, pero no explica cómo se mide jurídicamente la "cultura empresarial" más allá de los protocolos formales que critica. Dice que la ética es fundamental, pero la reduce a una herramienta de "supervivencia" y "legitimidad", es decir, a un cálculo de conveniencia económica, vaciándola de contenido moral real. Dice que el entorno es incierto y complejo, utilizándolo como una cláusula de estilo para justificar por qué los sistemas de cumplimiento fallan sistemáticamente a pesar de su creciente sofisticación.

Triebwollen y Zweckwollen


foto: Pedro Fraile
Gemini:

La distinción entre Triebwollen querer instintivo o voluntad impulsiva y Zweckwollen querer finalista o voluntad orientada a fines constituye un pilar fundamental en la dogmática alemana clásica sobre la capacidad jurídica y la teoría del sujeto de derecho, especialmente desarrollada por autores como Savigny y posteriormente refinada en el proceso de codificación del BGB. 

Triebwollen se refiere a la manifestación de deseos o necesidades biológicas. Es una forma de voluntad que carece de una estructura racional orientada a fines jurídicos y se encuentra presente tanto en seres humanos con capacidad de discernimiento mermada como en los animales. No implica una comprensión de las consecuencias normativas de la acción. No constituye un acto de autonomía privada.

Por el contrario, el sujeto que actúa bajo el Zweckwollen comprende el "para qué" de su acción y es capaz de vincular su voluntad a la producción, modificación o extinción de efectos jurídicos. La dogmática alemana exige esta forma de voluntad para la plena capacidad de obrar, pues solo a través del propósito racional puede el individuo integrarse en el tráfico jurídico como un sujeto autónomo.

Esta diferenciación fue crucial para resolver el problema de la representación y de las personas jurídicas. Mientras que el ser humano individual puede poseer ambos tipos de voluntad, la persona jurídica carece por definición de Triebwollen al no poseer una existencia biológica. Sin embargo, el ordenamiento le atribuye la capacidad de manifestar un Zweckwollen a través de sus órganos. Con ello, las personas jurídicas pueden ser responsables

Papers interesantes en la página de Kevin Lewis en National Affairs


Lo que se hace en/tras una epidemia (y no solo el número de muertos) afecta al crecimiento económico posterior

Este artículo utiliza la economía evolutiva para analizar cómo las pandemias y las instituciones coevolucionan, tomando como caso de estudio dos brotes de peste en la Florencia del siglo XIV. La tesis principal es que la mortalidad por sí sola no explica el rumbo económico posterior a una epidemia, sino que son las respuestas institucionales y la redistribución del poder político las que determinan si una sociedad se recupera o se estanca. Al comparar los brotes de 1340 y 1348 en el mismo entorno geográfico, los autores aislan las variables políticas que produjeron resultados opuestos ante choques biológicos similares.

El análisis revela que la epidemia de 1340 debilitó la legitimidad de las autoridades vigentes, lo que permitió una fase de experimentación fiscal y el ascenso temporal de coaliciones reformistas.

En contraste, la Peste Negra de 1348 fue aprovechada por las facciones oligárquicas supervivientes para reconsolidar su dominio. La drástica reducción de la población había otorgado a los trabajadores supervivientes un mayor poder de negociación debido a la escasez de mano de obra, lo que impulsó los salarios al alza pero los grandes mercaderes impusieron una legislación laboral restrictiva que fijaba techos salariales, obligando a los trabajadores a aceptar remuneraciones similares a las niveles previos a la plaga, bajo amenaza de sanciones. En segundo lugar, se manipuló el Monte. Las élites, que eran las principales acreedoras del Estado, aseguraron el pago de altos intereses por sus títulos de deuda mediante la creación de nuevos impuestos indirectos sobre el consumo, como gabelas sobre la sal y otros bienes básicos. Esta estructura fiscal era regresiva, Además, endurecieron el acceso a los cargos públicos y a los gremios mayores. Mediante el uso de la "amonestación" (ammonizione), la élite podía declarar a cualquier oponente político como sospechoso de deslealtad y excluirlo de la vida política de por vida. Esto cerró los canales de movilidad social

Selection pressure and institutional adaptation: An evolutionary comparison of the 1340 and 1348 epidemics in Florence, Italy, Beniamino Callegari & Christophe Feder, Journal of Evolutionary Economics, April 2026

El uso de IA por estudiantes de derecho

los participantes que utilizaron IA para ayudar a redactar memorandos de síntesis produjeron trabajos sustancialmente más sólidos y completaron esa tarea más rápidamente. Pero, contrariamente a nuestra hipótesis preregistrada, la exposición a la IA en esta etapa inicial no disminuyó la comprensión posterior de los principios legales subyacentes. Al contrario, los participantes que usaron IA en la tarea de síntesis superaron al grupo de control en la tarea de aplicación posterior, incluso cuando ninguno de los dos grupos tenía acceso a IA. Sin embargo, cuando todos los participantes usaron IA para revisar sus memorandos de razonamiento, los que comenzaron con memorandos más débiles mejoraron, mientras que los que empezaron con memorandos más fuertes retrocedieron. Estos hallazgos sugieren que la IA no erosiona ni promueve inevitablemente el razonamiento jurídico independiente, sino que sus efectos dependen de cuándo y cómo los estudiantes de derecho y abogados junior usen la IA. 

 Artificial Intelligence and Human Legal Reasoning, Nicholas Bednar et al. University of Minnesota Working Paper, April 2026

El coste del cumplimiento normativo y el tamaño de las empresas

 "Una cuestión fundamental para el estudio del dinamismo empresarial es si los costes del cumplimiento normativo recaen de forma homogénea sobre las pequeñas y las grandes empresas. Utilizando microdatos ocupacionales exhaustivos a nivel de establecimiento e información sobre las tareas de cada ocupación, cuantificamos los costes de cumplimiento de una empresa como la proporción de la masa salarial destinada a realizar tareas de cumplimiento normativo (RegIndex). Revelamos una relación de U invertida entre el RegIndex de las empresas y su tamaño: de media, el RegIndex de las empresas medianas con unos 500 empleados es aproximadamente un 47% mayor que el de las empresas más pequeñas y un 18% mayor que el de las empresas más grandes. Además, desarrollamos una metodología de shift-share (análisis de cambio-participación) para desglosar la influencia de los requisitos normativos y de su aplicación (enforcement) en el impulso de los costes de cumplimiento de las empresas."

The Cost of Regulatory Compliance in the United States, Francesco Trebbi, Miao Ben Zhang & Michael Simkovic, Review of Financial Studies, forthcoming

El mercado y la competencia resuelven hasta lo que no parecen tener por qué resolver

"Examinamos la eficacia de la disciplina del mercado de productos como un elemento disuasorio ante la conducta empresarial indebida. Las empresas que están sujetas a mayores amenazas competitivas en el mercado de productos tienen menos probabilidades de cometer infracciones y pagan multas más bajas. Los grupos de interés (stakeholders) reaccionan negativamente ante diversos tipos de violaciones, y la competencia en el mercado de productos amplifica dichas reacciones. En respuesta, las empresas bajo presión competitiva son más propensas a incorporar incentivos vinculados a criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza) en la remuneración de sus directivos, demostrar mejores prácticas de seguridad laboral, invertir en innovación ecológica y contratar auditores de confianza. Nuestros hallazgos sugieren que la competencia en el mercado de productos desincentiva las conductas indebidas al aumentar los costes esperados asociados a las infracciones".

Do product market threats discipline corporate misconduct?, Jie Chen et al. Journal of Financial and Quantitative Analysis, forthcoming

Las reformas pro-mercado aumentan la tasa de crecimiento económico

¿Las reformas orientadas al mercado generan crecimiento económico? Este artículo revisita esta cuestión utilizando un panel de países con episodios de reforma identificados a partir de diversos cambios en conocidos índices de libertad económica y reformas estructurales. Explotamos la cronología de las reformas mediante marcos de retardos distribuidos (distributed-lag) y estudios de eventos (event-study) que rastrean la respuesta dinámica del PIB per cápita. 

Hallamos poca evidencia de ganancias de crecimiento inmediatas y algunos costes de ajuste a corto plazo tras la reforma. Sin embargo, el crecimiento aumenta de forma gradual y persistente con el tiempo, surgiendo efectos económicamente significativos después de varios años. 

Estos patrones son robustos ante medidas de reforma y especificaciones alternativas. Los resultados concilian hallazgos contradictorios en la literatura al demostrar que las reformas de mercado generan ganancias de crecimiento a largo plazo a pesar de las perturbaciones a corto plazo. En conjunto, la evidencia respalda la visión de que la liberalización institucional opera a través de canales de evolución lenta que se acumulan en mejoras sostenidas del desempeño económico".

Do Market Reforms Cause Growth? Jonathan Hartley, William Pallan & Brian Wheaton, University of California Working Paper, April 2026

Los remedies consistentes en desinversiones que se imponen para autorizar una fusión hacen más mal que bien a los consumidores

Este artículo investiga si los remedios ante fusiones, tales como las desinversiones, pueden causar más daño que beneficio utilizando un modelo de comportamiento empresarial. El modelo se estima aprovechando la variación generada por una desinversión a gran escala en el mercado de la cerveza en los Estados Unidos. 

En primer lugar, hallo que la coordinación de precios, materializada a través de parámetros de conducta, actúa como una fuerza compensatoria que limita los efectos pro-competitivos de una desinversión. La coordinación de precios elimina entre el 80% y el 133% de las ganancias de bienestar derivadas de una desinversión. En segundo lugar, basándome en simulaciones contrafactuales, demuestro que una fusión autorizada con desinversión tiene más probabilidades de reducir el excedente del consumidor que una fusión aprobada sin desinversión".

Can merger remedies cause more harm than good?, Yann Delaprez, Journal of Law, Economics, and Organization, forthcoming

Amazon no reduce la competencia

El doble papel de Amazon, como propietario del mercado (marketplace) y vendedor de marca propia (1p), le otorga poder sobre los vendedores externos (3p) que comercializan artículos similares. Esta dualidad puede debilitar la capacidad competitiva de los vendedores 3p, perjudicando potencialmente tanto a estos como a los consumidores.  

Examinamos tres aspectos de la competencia en el mercado. Primero, analizamos las dependencias en los cambios de precios. Hallamos que el precio de 1p baja tras registrarse precios más altos en la Buy Box (es decir, el botón 'Añadir a la cesta' o el cuadro de ventas por defecto en la página del producto) o tras grandes aumentos de precios de 3p; posteriormente, los precios de 3p disminuyen. 

En segundo lugar, analizamos la selección del vendedor para la Buy Box, ya que este es un conducto crítico para la demanda. Observamos que tanto los precios altos de 1p como los de 3p son penalizados en la selección de la Buy Box. Los vendedores 3p con baja reputación o intermitentes no logran ganar la Buy Box incluso con precios significativamente más bajos. Ante precios iguales, en ciertos niveles de precio la Buy Box favorece a 1p sobre el 3p, y viceversa en otros casos. 

En tercer lugar, para determinar si las barreras de entrada debilitan la competencia, estimamos un modelo de entrada de vendedores 3p. Los precios más altos de 1p se asocian con un mayor número de vendedores 3p, lo que sugiere barreras de entrada bajas. 

En conjunto, nuestros resultados sugieren que el doble papel de Amazon no debilita la competencia en su plataforma. Discutimos las implicaciones para los participantes del mercado, la política de defensa de la competencia (antitrust) y la investigación académica".

Sharmistha Sikdar, Vrinda Kadiyali & Giles Hooker, Does Amazon’s Dual Role Weaken Marketplace Competition?, Journal of Marketing, forthcoming

Fusiones e innovación

"Estudiamos el efecto de una fusión sobre la actividad de I+D en un modelo dinámico con incertidumbre sobre la viabilidad de la innovación. La fusión tiene tres efectos: puede reducir el número de innovaciones posteriores (efecto de canibalización), aumentar la probabilidad de la primera innovación disruptiva o decisiva (efecto de apropiabilidad) y adelantar cronológicamente dicha innovación (efecto informacional).  

El modelo sugiere que las fusiones son más deseables cuando los resultados de la I+D son altamente inciertos, pero menos recomendables cuando el camino hacia la innovación es más claro. Una implicación de política económica sorprendente es que el beneficio de la fusión puede ser mayor si la primera innovación y las siguientes son sustitutos cercanos".

The Effect of Mergers on Innovation, Kaustav Das, Tatiana Mayskaya & Arina Nikandrova, American Economic Journal: Microeconomics, May 2026, Pages 348-394

La continuidad genética y cultural entre Roma y hoy

Según un estudio arqueogenético, la transición del mundo romano al medieval en Europa central no se explica tanto por grandes migraciones masivas, sino por procesos de movilidad más limitados y una rápida integración social.

Tradicionalmente, la aparición de nuevas estructuras políticas y sociales en Europa occidental y central tras la caída de Roma se ha atribuido a grandes desplazamientos de pueblos (“las invasiones bárbaras”), pero las pruebas genéticas indican que las transformaciones fueron el resultado, en gran medida, de la llegada de grupos relativamente pequeños que se mezclaron de forma intensa con las poblaciones locales del Imperio romano.

Los autores analizan 258 genomas antiguos procedentes de la antigua frontera romana en el sur de Alemania, comparándolos con unos 2.500 genomas antiguos adicionales y 379 genomas modernos. Los análisis genéticos muestran un cambio demográfico claro a finales del siglo V, coincidiendo con el colapso de las estructuras estatales romanas en la región. En ese momento aparece una población fundadora con ascendencia del norte de Europa que se mezcla con grupos provinciales romanos genéticamente muy diversos. Es decir, no hay sustitución de población, sino mezcla.

Mediante la reconstrucción de parentescos y el uso de una técnica llamada filia (que permite inferir la ascendencia de familiares no muestreados), el estudio concluye que hubo abundantes matrimonios mixtos y muy poca diferenciación cultural entre los grupos. La genética sugiere que no existían comunidades cerradas ni una segregación duradera entre “romanos” y “bárbaros”. Durante el siglo VI persiste cierta estructura genética, pero el mestizaje continúa y, a comienzos del siglo VII, la población ya se parece mucho a la de los europeos centrales modernos.

Los autores estiman la una duración media de la generación de 28 años, esperanzas de vida relativamente bajas (unos 40 años para las mujeres y 43 para los hombres), una mortalidad infantil muy elevada y una sociedad en la que casi una cuarta parte de los niños perdían al menos a uno de sus progenitores antes de los 10 años. Aun así, muchos crecían con abuelos vivos, lo que indica redes familiares extensas que amortiguaban esas pérdidas.

Quizá lo más llamativo es lo que revela sobre la organización social y familiar. Los árboles genealógicos muestran una sociedad centrada en la familia nuclear, con monogamia de por vida, una evitación estricta del incesto, continuidad flexible de los linajes y ausencia de prácticas como el levirato (el matrimonio obligatorio con la viuda de un pariente). Estos rasgos indican una notable continuidad con las prácticas sociales del Bajo Imperio romano, y sugieren que las formas familiares que acabarán caracterizando a Europa medieval y moderna no nacen de cero tras las migraciones, sino que se desarrollan a partir de patrones romanos ya existentes. En suma, el artículo defiende que la transición del mundo romano al medieval en esta región fue menos una ruptura provocada por invasiones masivas y más un proceso gradual de mezcla biológica, integración social y continuidad cultural, en el que pequeños grupos de origen septentrional se integraron rápidamente en sociedades moldeadas por herencias romanas.


El fuerte aumento de los diagnósticos de TDAH en todo el mundo desde los años noventa no se explica principalmente por diferencias entre países 

en riqueza, nivel de desarrollo, sistema sanitario o calidad de la atención médica, sino por cambios culturales globales. En las últimas tres décadas el diagnóstico de TDAH ha crecido de forma muy notable a escala mundial. Con una perspectiva “macro-sociológica”, es decir, centrada en procesos globales, analizan datos de 135 países entre 1996 y 2019 y concluyen que el aumento global de los diagnósticos de TDAH está vinculado a dos procesos culturales interrelacionados a escala mundial. 

El primero es la expansión y consolidación de una visión de la infancia centrada en el niño, que pone el acento en su bienestar, su desarrollo psicológico y su rendimiento educativo, y que tiende a vigilar de forma cada vez más intensa su conducta y sus capacidades. 

El segundo es la difusión global de relatos y marcos interpretativos que definen el TDAH como un problema de salud que perjudica el bienestar y el desarrollo del niño, y que por tanto requiere identificación, diagnóstico y tratamiento.

La conclusión general es que las tasas de diagnóstico de TDAH en el mundo reflejan, en gran medida, la influencia de ideas y prioridades culturales que se han globalizado, más que condiciones nacionales específicas. 

The global rise in children's attention-deficit/hyperactivity disorder prevalence: A macro-sociological explanation, Irem Tuncer-Ebetürk, Jessica Kim & Yasemin Nuhoğlu Soysal, Social Forces, June 2026, Pages 1607-1629

Estar cerca de bebés hace que la gente quiera tener bebés

Formalizamos esta observación como el canal de empatía: la exposición a los bebés en el entorno social activa mecanismos neurobiológicos que aumentan el deseo de ser padres. A medida que los niños se vuelven más escasos, este estímulo afectivo se debilita, erosionando aún más la motivación para tener hijos. Integramos el mecanismo en un modelo de cantidad y calidad de dos grupos con solapamiento generacional. El canal de empatía genera una externalidad positiva, ya que cada nacimiento aumenta el deseo de tener hijos en los demás, haciendo ineficiente el equilibrio descentralizado.

Le he pedido a la IA que explique la última frase 

Imagina que en tu círculo de amigos nadie tiene hijos. La idea de la paternidad te resulta lejana, abstracta o incluso estresante. Sin embargo, si tus amigos empiezan a tener bebés y tú pasas tiempo con ellos (exposición social), se activan respuestas neurobiológicas y afectivas. Ver la interacción, el cuidado y la gratificación de los demás reduce tu resistencia y aumenta tu propio deseo de ser padre/madre.A esto se llama canal de empatía: el deseo de tener hijos no es algo puramente interno e inmutable, sino que "se contagia" socialmente.

La "Externalidad Positiva" Cuando tú tienes un hijo, estás beneficiando a la sociedad (según este modelo) porque estás "estimulando" el deseo de los demás de tener los suyos. El problema es que, cuando una persona decide si tener un hijo o no, solo piensa en sus propios costes y beneficios. No tiene en cuenta que su hijo hará que otros también quieran tenerlos. Como los padres no valoran ese "beneficio extra" que dan a los demás (solo deciden tener hijos en función de sus propios costes y beneficios), el resultado es que nacen menos niños de los que la sociedad realmente desearía o necesitaría. El equilibrio resultante es ineficiente: el número total de nacimientos es menor al óptimo. Como los padres no reciben un "premio" por contagiar esas ganas a los demás, la gente termina teniendo menos hijos de los que querría si todos se pusieran de acuerdo. Por eso, el autor sugiere que el Estado debería intervenir (con subvenciones) para corregir esa falta de motivación y alcanzar un equilibrio más saludable para la sociedad. 

Caracterizamos la subvención óptima por hijo y mostramos que la tasa pigouviana de primer orden supera sustancialmente el óptimo de equilibrio general. La regla de segmentación óptima sigue una lógica similar a la de Ramsey, dirigiendo la subvención al grupo con mayor externalidad por dólar fiscal, no al grupo con mayor externalidad por hijo. El modelo calibrado sugiere que el canal de empatía puede explicar entre el 3 y el 33 % del descenso de la fertilidad, con un 13,4 % en el punto inicial. En esta línea base, el sobrepaso pigouviano es del 23-32% y la subvención óptima eleva el bienestar en un 0,22% en términos equivalentes al consumo.

Esto quiere decir que el cálculo "ingenuo" o directo (Si un hijo genera un beneficio social de 1.000€ a los demás, el gobierno da 1.000€ de subsidio a la madre) supera sustancialmente el óptimo. ¿Por qué? Porque en un "equilibrio general", cuando incentivas los nacimientos, cambian otras cosas en la economía (como los salarios, los impuestos para pagar esas ayudas o el precio del cuidado infantil). Frank Ramsey determinó que, para ser eficientes, los impuestos (o subsidios) no deben repartirse por igual, sino basándose en la elasticidad (la capacidad de respuesta), es decir, hay que dar más dinero al grupo que genera más "contagio" (mayor externalidad por hijo). Por ejemplo, a los influencers o a personas muy sociables o, como propone el autor, al grupo que sea más "barato de convencer". Imagina el Grupo A y el Grupo B. El Grupo A genera mucha externalidad, pero es muy caro convencerlos de tener un hijo. El Grupo B genera menos externalidad, pero con un subsidio pequeño reaccionan inmediatamente teniendo más hijos. La lógica de Ramsey dice: invierte en el Grupo B, porque obtienes más "externalidad total" por cada dólar gastado del presupuesto público (dólar fiscal).

El autor "calibra" su modelo (lo prueba con datos reales) y llega a tres conclusiones clave: El peso del canal de empatía (13,4%): De toda la caída de la natalidad que hemos visto en las últimas décadas, el hecho de que "ya no vemos bebés y se nos quitan las ganas" explica un 13,4% del problema en el escenario base. Es una cifra muy significativa para un factor puramente psicológico/social. El error del 23-32%: Si el gobierno aplicara una política pigouviana simple (dar el valor exacto de la externalidad), estaría sobreestimando la ayuda necesaria entre un 23% y un 32%. Mejora del bienestar (0,22%): Si se aplica la subvención "perfecta" (la de Ramsey), la sociedad en su conjunto sería un 0,22% más rica/feliz en términos de consumo. Aunque parezca un número pequeño, en términos de PIB nacional, el 0,22% representa miles de millones de euros.

The Empathy Channel in Fertility Sebastian Galiani & Raul Sosa NBER Working Paper, April 2026

Las prácticas remuneradas señalizan (informan del valor del trabajador)

Las prácticas remuneradas destacan claramente. Están asociadas con mayores ingresos tanto a uno como a cuatro años de la graduación, con mayor probabilidad de tener un empleo que requiera titulación universitaria y con mejores trayectorias de progresión profesional. Esto sugiere que no se trata solo de “quién es el estudiante”, sino que hay un efecto propio de este tipo de prácticas.

En cambio, las prácticas no remuneradas y otras experiencias similares sí se asocian con mejores resultados en términos de tipo de empleo —más probabilidad de acceder a trabajos de nivel universitario y de progresar profesionalmente—, pero no con salarios más altos. Es decir, parecen ayudar a “entrar” y avanzar en el mercado de trabajo cualificado, pero no necesariamente a ganar más dinero, al menos en los primeros años tras la graduación.

Para explicar por qué el aprendizaje basado en el trabajo podría mejorar los resultados laborales, el estudio propone tres mecanismos. El primero es el desarrollo de habilidades transferibles: competencias prácticas, organizativas o sociales que se adquieren en entornos laborales reales y que son útiles en muchos empleos. El segundo es el networking: las prácticas permiten conocer a profesionales, supervisores y organizaciones que pueden facilitar información, recomendaciones y oportunidades de empleo. El tercero es la señalización en el currículum: el simple hecho de haber hecho prácticas comunica a los empleadores cualidades que no son fácilmente observables en un expediente académico, como la capacidad de trabajar en un entorno profesional, la responsabilidad o la familiaridad con la cultura organizativa.

El análisis empírico ofrece apoyo parcial a los tres mecanismos, pero concluye que el más sólido es el de la señalización. Las prácticas, especialmente las remuneradas, parecen funcionar sobre todo como una credencial simbólica valiosa para los empleadores, que distingue a los candidatos y reduce la incertidumbre sobre su “tipo” como trabajador. El efecto sobre salarios más altos, además, se concentra en las prácticas pagadas, lo que refuerza la idea de que el mercado laboral interpreta ese tipo de experiencia como más creíble o más exigente.

Work-Based Learning and Early Career Outcomes: Evidence on Earnings, College-Level Employment, and Career Progression, Nichole Torpey-Saboe, Hee Song & Mindi Thompson, Research in Higher Education, March 2026

Diferencias individuales en los grandes simios

El rendimiento de cada individuo, entre los grandes simios, se explica sobre todo por características estables propias de ese individuo, y no por factores circunstanciales, momentáneos o de grupo (como el contexto inmediato o la especie a la que pertenece). Esto significa que un mismo simio tiende a rendir mejor o peor que otros de forma consistente a lo largo del tiempo, lo que apunta a la existencia de diferencias cognitivas duraderas entre individuos, y no simples fluctuaciones aleatorias.

Cuando los autores analizan la relación entre distintos tipos de tareas, encuentran un patrón interesante. Las tareas no sociales (razonamiento sobre cantidades, inferencia, control cognitivo, etc.) están positivamente correlacionadas entre sí. 

En términos sencillos, los individuos que lo hacen bien en una de estas tareas suelen hacerlo bien en las demás. Esto sugiere la existencia de algún tipo de capacidad cognitiva general o, al menos, de mecanismos compartidos que afectan a varios dominios no sociales.

En cambio, las tareas de cognición social no muestran ese mismo patrón. No están correlacionadas ni entre sí ni con las medidas de cognición no social. Es decir, un simio que destaca en tareas sociales no tiene por qué destacar en otras tareas sociales ni en tareas no sociales, y viceversa. Esto apunta a que la cognición social podría basarse en procesos más específicos, menos integrados con otras capacidades cognitivas generales.

Assabiya

Los grupos con vínculos de parentesco fuertes poseen una ventaja competitiva en conflictos de baja intensidad o cuando los intereses en juego son limitados, logrando expandir su control territorial de manera más eficaz en esos contextos. Sin embargo, esta ventaja desaparece cuando el conflicto involucra territorios de gran valor o escala, donde las estructuras estatales modernas con vínculos de parentesco más débiles resultan más efectivas para la expansión.

Kinship, group loyalty and conflict, David Le Bris & Petros Sekeris, European Economic Review, April 2026

viernes, 8 de mayo de 2026

Un juez pregunta al TJUE si la notificación previa al deudor de una cesión de créditos es requisito procesal obligatorio para poder iniciar la acción judicial de reclamación, de conformidad con la Directiva de NPLs (no transpuesta todavía en España y con plazo de transposición vencido)



 foto: Pedro Fraile

Una entidad dedicada a la adquisición y gestión de créditos interpone procedimiento monitorio en reclamación de cantidad por impago de un crédito que le había sido cedido por Caixabank. El Tribunal de Instancia le requiere para que aporte la escritura de cesión del crédito y de la notificación a la parte demandada, conforme establece la Directiva de NPLs.

La Directiva (UE) 2021/2167 impone expresamente la obligación de comunicar al deudor la cesión del crédito cuando el crédito dudoso se transmite a un comprador y este no es una entidad de crédito. La obligación se establece en el artículo 10, que regula la relación con el prestatario. La directiva exige que, tras la cesión, el prestatario sea informado sin demora indebida de la transmisión y, en todo caso, antes de que el nuevo acreedor o el administrador de créditos inicien cualquier contacto o actuación frente al deudor. La comunicación debe identificar, como mínimo, al comprador del crédito, a la persona o entidad encargada de la gestión (credit servicer, si lo hay), los datos de contacto pertinentes y la información necesaria para que el deudor sepa a quién debe dirigirse y cómo cumplir sus obligaciones. Además, la directiva subraya que la cesión no puede empeorar la posición jurídica del prestatario. En concreto, el deudor conserva íntegramente los derechos que le asistían frente al acreedor originario, incluidas las normas de protección del consumidor, los mecanismos de reclamación y las garantías contractuales o legales aplicables. La comunicación de la cesión es precisamente uno de los instrumentos destinados a hacer efectivo ese principio de protección. En fin, la directiva no pretende sustituir ni alterar las reglas civiles nacionales sobre la eficacia de la cesión frente al deudor, sino superponer una obligación regulatoria mínima de información. Por ello, la exigencia de comunicación opera con independencia de que, conforme al Derecho civil interno, la cesión produzca efectos frente al deudor desde un determinado momento o bajo determinados requisitos formales.

Al no aportar el documento, se dicta auto de inadmisión. La entidad interpone recurso de apelación, por entender que la notificación de la cesión no es requisito indispensable para su validez ex art. 1.527 CC. La AP estima el recurso de apelación y concluye que la cesión de créditos no requiere consentimiento ni notificación al deudor, sin perjuicio de que la cesión no le sea oponible hasta que le sea comunicada.

El litigio vuelve al Tribunal de Instancia, que eleva al TJUE las siguientes peticiones de decisión prejudicial:

1. ¿Debe interpretarse el artículo 10 de la Directiva de NPLs en el sentido de que la notificación al deudor de la cesión del crédito constituye un requisito previo obligatoria para que el comprador del crédito pueda iniciar un procedimiento judicial de reclamación frente al deudor? 

2. En caso de respuesta afirmativa, ¿debe interpretarse dicho precepto en el sentido de que, a falta de acreditación de dicha notificación previa, el órgano jurisdiccional nacional debe declarar la inadmisión de la demanda por incumplimiento de un requisito de procedibilidad conforme a su normativa procesal interna? 

3. ¿Se opone el artículo 10 de la Directiva NPLs, en relación con el principio de efectividad del Derecho de la Unión, a una normativa o práctica judicial nacional que permita al comprador del crédito ejercitar acciones judiciales de reclamación sin haber notificado previamente al deudor la cesión del crédito?

 Le he planteado la primera pregunta a Copilot (y luego a Gemini) y me han dado la siguiente respuesta (levemente corregida para suprimir lo que no me parece relevante)

En una interpretación sistemática y teleológica del artículo 10 de la Directiva (UE) 2021/2167, la respuesta debe ser negativa: la notificación al deudor de la cesión del crédito no constituye, en el Derecho de la Unión, un requisito previo obligatorio para que el comprador del crédito pueda iniciar un procedimiento judicial de reclamación.

La razón de fondo es que el artículo 10 no disciplina la eficacia civil o procesal de la cesión, ni las condiciones para la legitimación activa en un litigio, sino que establece una obligación regulatoria de información y de conducta en el marco de la protección del prestatario y de la supervisión del mercado de NPLs.

En primer lugar, el artículo 10 no conecta la comunicación con la validez de la cesión ni con la posibilidad de ejercitar acciones judiciales. La Directiva guarda silencio absoluto sobre consecuencias procesales tales como la inadmisión de una demanda o la falta de legitimación activa en caso de incumplimiento del deber de notificación. 

En tercer lugar, desde una interpretación funcional, el incumplimiento del artículo 10 genera consecuencias regulatorias y supervisoras, no civiles ni procesales automáticas. La propia Directiva encauza el control del cumplimiento a través de la supervisión administrativa, los poderes sancionadores de las autoridades competentes y los mecanismos de reclamación del prestatario, previstos en los títulos IV y V lo que indica que el legislador de la Unión ha optado por un modelo de enforcement administrativo, no por condicionar la legitimación judicial del comprador del crédito. 

La Directiva no prejuzga las normas nacionales sobre la oponibilidad de la cesión al deudor ni sobre la necesidad de notificación como requisito de eficacia frente a terceros. Si, conforme al Derecho civil de un Estado miembro, la notificación al deudor es necesaria para que la cesión produzca efectos frente a él —por ejemplo, a efectos de pago liberatorio o de legitimación procesal—, esa exigencia deriva del Derecho nacional, no del artículo 10 de la Directiva. A la inversa, en los ordenamientos en los que la cesión produce efectos inter partes y frente al deudor sin notificación, como es el caso del derecho español, la Directiva no introduce subrepticiamente una condición adicional para demandar. El propio resumen oficial de la Directiva insiste en que su finalidad es armonizar el régimen de los credit servicers y compradores, no el Derecho sustantivo de créditos. 

En consecuencia, la interpretación correcta es la siguiente: el artículo 10 impone una obligación imperativa de información al deudor, cuyo incumplimiento puede dar lugar a sanciones administrativas, medidas correctoras o responsabilidades regulatorias, pero no convierte la notificación en un presupuesto procesal europeo para el ejercicio de acciones judiciales por el comprador del crédito. Cualquier exigencia de notificación como requisito previo para demandar solo puede fundarse en el Derecho nacional aplicable, no en la Directiva de NPLs. Dicho de otro modo, el artículo 10 protege al deudor; no condiciona la acción del acreedor en los tribunales.

Salida fraudulenta de bienes como producción de una merma patrimonial

foto: Pedro Fraile

Por Esther González

Es la Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, Sección 28, núm. 40/2026, de 6 de febrero de 2026. 

El concurso de la sociedad P3000 Trading fue declarado culpable por, entre otros motivos, la salida fraudulenta de bienes en los dos años anteriores a la declaración de concurso (art. 443.2º TRLC). El juez consideró salida fraudulenta la venta por parte de la concursada de dos fincas registrales por 500.000 euros, siendo su valor catastral de 895.600 euros aproximadamente. 

La AP de Madrid confirma el criterio del juez del concurso. Por un lado, hace una interpretación amplia del término “salida” de bienes o derechos del patrimonio del deudor, en línea con la jurisprudencia del TS: 

“En suma, el concepto de "salida" se identifica mejor si atendemos a sus efectos -la producción de una merma patrimonial- que a su causa jurídica, que tanto puede ser la transmisión del dominio -compraventa, donación- como la constitución, gravamen, modificación o extinción de un derecho real o personal. De esta forma integrarían el concepto de salida fraudulenta de bienes o derechos la constitución de una garantía real por deuda ajena, la constitución de un derecho real (usufructo, p. ej.) o personal (como una opción de compra, un arrendamiento de larga duración sobre un activo a cambio de una renta inferior a la de mercado o la constitución de un precario), la transacción, la concesión de una fianza o aval y también la renuncia de derechos (la repudiación de una herencia o legado, la condonación de una deuda) o, incluso, su dejación. En todo caso, la "salida" del bien o derecho del patrimonio de la concursada, aunque sea temporal, ha de ser efectiva; sólo las salidas en grado de consumación integran la presunción que analizamos.”

Por otro lado, la AP de Madrid interpreta que esta salida de bienes fue fraudulenta porque, en línea con lo señalado por el TS, 

“lo determinante para concluir la existencia de fraude no es que el deudor haya tenido el propósito de dañar a los acreedores, sino la mera conciencia de que con el acto que se realiza no le quedarán bienes suficientes para atender los derechos de sus acreedores”.

La AP concluye que 

“en el caso de autos resulta indiscutido que se vendió por un precio muy por debajo del valor catastral, que, por máxima de experiencia, es (muy) inferior al de mercado, lo que convierte en irrelevante el precio pagado en su día, pues lo determinante es el precio que cabalmente se podía obtener y no se obtuvo, con clara conciencia de que, con semejante precio de venta, se causaba un menoscabo notable de las expectativas de cobro de los acreedores. Resulta asimismo irrelevante que la operación de venta estuviera comprendida en el objeto social o se ajustara a la legalidad societaria [ art. 160 f) LSC)], pues su tacha de ilicitud no deriva de su falta de ajuste a la normativa societaria, sino del precio obtenido, muy inferior al que un administrador podría haber conseguido de haber obrado de forma diligente”.

La adjudicación de la finca arrendada como pago de la cuota de liquidación no desata el derecho de retracto del arrendatario


foto: Pedro Fraile

Por Marta Soto-Yárritu

Es la sentencia del Tribunal Supremo de 16 de abril de 2026

El art. 25 LAU vincula el nacimiento de los derechos de tanteo y retracto a la «venta de la vivienda arrendada», lo que exige una transmisión onerosa susceptible de ser sustituida por el retrayente sin alteración de la contraprestación propia del negocio del que trae causa. En este caso, la adquisición de la vivienda no trae causa de un contrato de compraventa ni de un negocio oneroso equiparable, sino de la operación de liquidación de la entidad mercantil de la que era socia, como pago de la cuota de liquidación. No existe un precio en sentido propio ni una contraprestación autónoma que permita calificar la operación como onerosa en los términos exigidos por el art. 25 LAU, siendo la valoración de los bienes adjudicados un elemento meramente instrumental para asegurar la equivalencia entre las cuotas de los socios, pero no la expresión de un verdadero precio de transmisión.

Por tanto, el TS concluye que la adjudicación de la finca arrendada a la socia en satisfacción de su cuota de liquidación no integra el supuesto de hecho del art. 25 LAU, por lo que no nace a favor del arrendatario el derecho de retracto que se invoca. Rechaza así la interpretación sostenida por la parte recurrente, basada en una pretendida aplicación analógica del precepto a cualquier transmisión de dominio, por cuanto supone una extensión de un derecho de carácter excepcional más allá de sus estrictos términos legales, en contra de la doctrina jurisprudencial que impone una interpretación restrictiva de los retractos legales (sentencia del TS, núm. 276/2026, de 23 de febrero).

Doux commerce: la mayor participación en relaciones de mercado transforma la psicología y las normas sociales


Esta idea se remonta a Montesquieu ([...] partout où il y a des mœurs douces, il y a du commerce ; et partout où il y a du commerce, il y a des mœurs douces. C’est presque une règle générale) y Smith, y fue estudiada por Hirschmann (v., El deseo de mejorar su condición para ganar el respeto y la consideración ajenos, Una historia chilena sobre la impuntualidad y el análisis económico; y esta recensión de Las pasiones y los intereses, el libro de Hirschman, de Angus Vylsma)

La extensión de los mercados transforma las sociedades para bien y, a decir de algunos, para mal cuando se extienden más allá del intercambio de bienes y servicios para alcanzar los factores de la producción.

En el trabajo que resumo a continuación se analiza cómo la extensión de los mercados en EE.UU. como consecuencia de la expansión del ferrocarril entre 1850 y 1920 produjo cambios en la psicología de los individuos y en las normas sociales. Cuando economías previamente aisladas se interconectan, las personas se vuelven más interdependientes y participan con mayor frecuencia en intercambios mutuamente beneficiosos con individuos ajenos a su círculo familiar o local. Estas interacciones generan incentivos para internalizar valores universalistas, confianza generalizada y tolerancia hacia normas diferentes a las propias, rasgos que facilitan la cooperación con personas socialmente distantes y que resultan adaptativos en sociedades amplias e integradas.

El marco teórico se apoya en el modelo seminal de Tabellini (2008), que conceptualiza el intercambio social como un dilema del prisionero de una sola jugada entre dos individuos separados por cierta distancia social. En este contexto, cooperar es óptimo socialmente, pero desviarse es racional desde el punto de vista material. La cooperación se sostiene no por expectativas de recompensa futura, sino por una utilidad psicológica adquirida culturalmente, derivada del acto de cooperar. El modelo distingue dos tipos ideales de moralidad: Moralidad tribal, centrada en la lealtad al grupo estrecho (familia, comunidad), que genera utilidad al cooperar solo con allegados. Moralidad impersonal, basada en confianza, equidad y tolerancia hacia extraños, que extiende esa utilidad a interacciones con individuos lejanos.

Cuando aumenta la probabilidad de interactuar con individuos distantes, crece el retorno económico de invertir en rasgos que facilitan esas interacciones. Además, a medida que aumenta la proporción de individuos con moralidad impersonal, también lo hace la probabilidad de que una interacción con un extraño sea cooperativa, lo que refuerza la inversión en esos rasgos (moralidad impersonal, esto es, universalismo, tolerancia y confianza generalizada, comportamiento cooperativo o prosocial, esto es, acciones costosas individualmente pero beneficiosas socialmente, tanto en dominios impersonales como basados en parentesco e interacciones impersonales, esto es, contactos en mercados laborales, producción en equipo, hogares multifamiliares y vida cívica). La expansión del ferrocarril y la integración del mercado interno estadounidense (1850-1920) incrementó las oportunidades económicas que implicaban tratar con desconocidos y el desarrollo de los rasgos que facilitan esas interacciones y su productividad

Estados Unidos experimentó una transformación profunda entre 1850 y 1920. Pasó de una economía local fragmentada a una “sociedad de mercado” en el sentido de Polanyi. La integración nacional alteró tanto la organización económica como la estructura social. Así, la producción agrícola se orientó al mercado en lugar de a cubrir las necesidades locales (hacia 1890, la región del Midwest producía el 71 % de los cereales del país, cuatro veces más que su consumo local. Este excedente se distribuía a través de redes comerciales nacionales e internacionales, llegando a decenas de mercados secundarios. La viabilidad de la producción dependía del acceso a transporte: según Fogel, tierras situadas a más de 40 millas de un ferrocarril o vía navegable eran prácticamente inviables para la agricultura comercial). Además, las actividades manufactureras pasaron de realizarse en talleres artesanales locales, con escasa división del trabajo, a fábricas de gran escala con alta especialización. Esta evolución fue posible gracias a la caída de los costes de transporte y al aumento de la integración de mercados, que permitió a las fábricas vender productos y adquirir insumos en mercados lejanos. En fin, los hogares abandonaron la autosuficiencia para depender crecientemente del mercado. Entre mediados del siglo XIX y principios del XX, se generalizó el consumo de alimentos procesados y manufacturados (conservas, productos lácteos, carnes), y la ropa pasó de ser confeccionada en casa a comprarse lista para usar. El auge de grandes almacenes urbanos y, sobre todo, de catálogos por correo como Montgomery Ward y Sears Roebuck —facilitados por el servicio de entrega rural— llevó bienes de mercado incluso a zonas remotas. Montgomery Ward fue fundada en 1872 en Chicago como el primer gran negocio de venta por correspondencia de mercancía general, con su célebre catálogo dirigido sobre todo a agricultores y consumidores rurales. Richard W. Sears inició su negocio de venta de relojes por correo en 1886 en Minneapolis, y la empresa que acabaría llamándose Sears, Roebuck and Company se constituyó formalmente en 1892, cuando Sears se asoció con Alvah C. Roebuck en Chicago y amplió el catálogo a mercancía general. 

Dos factores impulsaron esta transformación, por un lado, la expansión del ferrocarril. La red creció de menos de 9.000 millas en 1850 a casi 238.000 en 1920, reduciendo drásticamente los costes de transporte y conectando regiones distantes, incluidas la costa pacífica y el Oeste. Por otro, el crecimiento demográfico: la población pasó de 23 millones en 1850 a 106 millones en 1920, alimentada por la “Edad de la Gran Migración” con unos 30 millones de inmigrantes europeos y movimientos internos masivos. La combinación de estos dos factores multiplicó el acceso al mercado para productores y consumidores, impulsando el desarrollo económico, la urbanización, la industrialización y la productividad agregada.

En este contexto, 

las interacciones de mercado —a diferencia de las que tienen lugar dentro de la familia o de los grupos de pertenencia— fomentan normas prosociales impersonales 
que sostienen la cooperación más allá del parentesco y de las redes locales. En estos marcos, la cooperación se mantiene gracias a valores y normas interiorizados: las personas obtienen beneficios no monetarios por ser dignos de confianza y comportarse honradamente. Las mismas reglas morales, la misma moralidad puede ser 'parroquial' - parrochial - o particularista, cuando sostiene la cooperación dentro de un grupo de pertenencia (parientes) reducido, o impersonal o universalista, cuando extiende valores y normas de justicia y extiende la confianza a los extraños y desconocidos. A medida que las economías se integran más y las personas disponen de mayores oportunidades de intercambios mutuamente beneficiosos fuera de sus redes de pertenencia, aumentan los rendimientos de los rasgos culturales cooperativos impersonales, lo que los hace más adaptativos y amplía el ámbito de la cooperación. En contraste, los críticos… y la investigación de laboratorio que debate si los mercados erosionan las preocupaciones morales… han sostenido que la expansión de los mercados puede mercantilizar las relaciones sociales, desplazar las motivaciones morales intrínsecas y fomentar la alienación.
Combinamos una medida, a nivel de condado, del potencial de integración en los mercados con una amplia gama de indicadores de cultura cooperativa impersonal, de comportamientos cooperativos dirigidos tanto a parientes como a no parientes, y de interacciones sociales impersonales y mutuamente beneficiosas, construidos a partir de microdatos censales completos, periódicos históricos, patentes y otras fuentes. Obtenemos tres resultados principales del aumento de la integración de mercado 
- fomentó un conjunto de rasgos culturales impersonales interrelacionados: universalismo, tolerancia y confianza generalizada.  
- incrementó las formas impersonales de comportamiento cooperativo. 
- redujo el apoyo basado en el parentesco.

Además, una mayor integración de mercado se tradujo en un incremento del comercio local y la prevalencia de interacciones impersonales y mutuamente beneficiosas en los lugares de trabajo, los hogares y la vida cívica 

Y ¿cómo establecen relaciones de causalidad entre la extensión de los mercados y la moralidad universalista? 

 Utilizando datos censales individuales enlazados sobre migrantes internos, constatamos además que estos cambios se debieron principalmente a la adaptación cultural y no a la migración selectiva. Esta respuesta cultural se concentra entre los migrantes que trabajan en sectores intensivos en comercio, parece haber generado beneficios materiales para quienes se adaptaron y no puede explicarse fácilmente por cambios concomitantes en factores como la renta o el contacto con poblaciones más diversas. En conjunto, estos resultados respaldan un mecanismo según el cual 
la integración de mercado reconfigura la cultura y las formas de cooperación a través de una mayor exposición a intercambios impersonales y mutuamente beneficiosos, y contribuyen a conciliar las visiones contrapuestas sobre las consecuencias sociales de los mercados. 
Mostramos que el aumento del universalismo se concentra entre los migrantes empleados en sectores intensivos en comercio —aquellos cuyos medios de vida dependían en mayor medida de interacciones con extraños y de intercambios basados en el mercado—, incluidos la manufactura, la agricultura, el comercio mayorista y minorista y el transporte, sin que se observe efecto alguno entre los trabajadores de sectores orientados al ámbito local como la construcción, los suministros, el entretenimiento y la recreación, y la administración pública. Esto sugiere que la adaptación está relacionada con una mayor exposición a interacciones impersonales impulsadas por el comercio... este efecto... heterogéneo no puede explicarse fácilmente por diferencias observables preexistentes entre los individuos de estos grupos (por ejemplo, origen rural frente a urbano, tamaño de la familia o rasgos culturales previos).

Y esta adaptación cultural provocada por la expansión de los mercados mejoró la vida de la gente  

Al comparar familias que se trasladaron desde el mismo origen al mismo condado de destino en la misma década, constatamos que aquellas que se volvieron más universalistas tras mudarse a un condado con mayor acceso a los mercados experimentaron mayores mejoras: las tasas de supervivencia de sus hijos son 0,12 desviaciones estándar más altas y las tenencias de propiedad inmobiliaria real de los progenitores 0,21 desviaciones estándar superiores a las de los migrantes que se volvieron menos universalistas. Aunque estas correlaciones no identifican rendimientos causales de la adaptación, muestran que los migrantes que se adaptaron culturalmente a un entorno con mayor acceso a los mercados obtuvieron resultados económicos y demográficos sustancialmente mejores. Considerados en conjunto, estos hallazgos sugieren que la integración de mercado configuró directamente la cultura cooperativa impersonal al incrementar la exposición a interacciones impersonales basadas en el comercio, y no únicamente a través de transformaciones más amplias del entorno socioeconómico local.
Para medir el comportamiento cooperativo... utilizamos la participación electoral en las elecciones presidenciales como proxy estándar de civismo y empleamos la proporción de ingresos fiscales recaudados a nivel municipal y de condado, en lugar de a nivel estatal, para captar la disposición a asumir costes privados con el fin de financiar bienes públicos locales que benefician a poblaciones amplias y no emparentadas (Putnam et al., 1993).  
Para la cooperación basada en el parentesco, siguiendo a Ghosh et al. (2023), nos centramos en individuos vulnerables —huérfanos, personas con discapacidad y ancianos— y medimos la proporción atendida por familiares en el hogar, utilizando los censos completos. 
... Trasladarse a un condado con mayor acceso a los mercados (en relación con el condado de origen) incrementó el universalismo de los progenitores en 0,13 desviaciones estándar, en comparación con traslados que redujeron el acceso a los mercados, apareciendo el efecto dentro del primer año tras la migración y persistiendo durante al menos una década... Estos resultados indican que los migrantes que ganan acceso a los mercados adaptan sus rasgos culturales cooperativos de un modo coherente con una respuesta rápida a los incentivos económicos y a las oportunidades de intercambio impersonal propias de entornos más integrados en los mercados, y concuerdan con hallazgos recientes que documentan una adaptación cultural rápida a cambios ambientales.

Max Posch/Itzchak Tzachi Raz, Doux Commerce: Markets, Culture, and Cooperation in 1850-1920 U.S December, 2025

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