Sospecho que, como todo lo que viene ocurriendo en esta materia en España desde hace cuarenta años, ninguno de los tres candidatos propuestos por el comité gubernamental para ocupar el cargo de juez del TEDH rechazará su nominación. Pero deberían hacerlo a la vista de que hay dos impugnaciones del proceso de selección basadas en la falta de imparcialidad de los miembros del comité correspondiente. Yo no me dejaría nombrar por un comité así.
La corrupción en España sobrevive, en parte, porque la gente acepta cargos para los que hay candidatos más cualificados que ellos mismos. Si los candidatos mediocres no aceptasen, la resistencia de los cargos públicos a participar en actos de corrupción se reforzaría. Los candidatos de más mérito son más resistentes a la influencia de quien les ha nombrado. Por ejemplo, ¿creen ustedes que Escrivá se resistió a proporcionar a Plus Ultra el aplazamiento de la deuda con la Seguridad Social cuando se lo pidió Zapatero sabiendo que Zapatero podía influir en su designación, tras el Ministerio, como Gobernador del Banco de España? ¿Creen que Inmaculada Montalbán es muy 'resistente' a las presiones del Gobierno para obtener sentencias del Tribunal Constitucional favorables a sus intereses?
De los tres candidatos sólo conozco - y es un gran jurista - a Daniel Sarmiento. Pero supongo que Sarmiento estará de acuerdo en que, en un rato y con un café, podemos ponernos de acuerdo en tres candidatos muy superiores a esa terna. Los otros dos están ligados a gobiernos del PSOE en mucha mayor medida que a gobiernos del PP en lo que a sus cargos extraacadémicos se refiere. Jimena está muy alto en los ranking de dialnet en cuanto a citas y tiene 5 sexenios + 1 de transferencia (supongo que, por la edad: tiene 57 años). Pero Salinas apenas tiene citas y no figura en sus cv públicos los sexenios que tiene, a pesar de que tiene la misma edad. No entiendo cómo no la han descartado de entrada para un puesto de juez de uno de los grandes tribunales del mundo. Pero va a sustituir a Elósegui que no tenía reputación alguna en España cuando la nombraron los del PP. Vean lo que escribió por entonces en EL PAÍS Teodoro León Gross, que tuvo que abandonar el periódico debido a la escasez de rinocerontes.
El comité elector está formado (salvo error de la IA) por tres políticos que forman parte del gobierno en sentido amplio (recuérdese, el gobierno más corrupto de la historia de la democracia española), Diego Martínez Belío, un diplomático pegado a Albares, Manuel Olmedo Palacios, un juez que apenas estuvo seis años en el juzgado y se pasó rápidamente a la política judicial y Alberto Herrera Rodríguez, un TAC que ha hecho carrera política con el PSOE. Y solo dos "técnicos". Un magistrado, Gema Espinosa y la catedrática Paz Andrés Sáenz de Santa María (Catedrática de Derecho Internacional Público).
Es difícil aceptar que un comité de esa composición elegirá al mejor candidato disponible para el puesto. Qué aportan a ese comité el Secretario de Estado de justicia, el de Asuntos Exteriores y el subsecretario de presidencia? ¿Qué conocimientos, formación o experiencia útil para asegurar una buena elección? Uno de ellos bastaría para presidir (y aportar información sobre potenciales candidatos) y los otros cuatro deberían ser técnicos elegidos por sorteo entre catedráticos de Derecho con 6 sexenios y jueces del Tribunal Supremo. Los tres candidatos propuestos son catedráticos de derecho público. ¿Por qué ningún magistrado entre los propuestos? ¿Por qué ningún catedrático de Derecho Privado? ¿
La corrupción no puede sobrevivir si los funcionarios no cooperamos con los corruptos. Y todos deberíamos rechazar las ofertas para ocupar cargos cuando sabemos que hay alguien más cualificado o idoneo para el puesto que nosotros. Esto se lo dije a una amiga cuando le ofrecieron un puesto distinto pero tan 'goloso' como el de Juez del TEDH hace muchos años. Me hizo caso y, desde entonces, a esta amiga - a la que le va muy bien - la tengo en un pedestal. En la anterior "edición" del comité, el catedrático era Pedro Cruz Villalón. Y la juez elegida - en esa ocasión para el TJUE - fue Lourdes Arastey, de quien solo he oído elogios por parte de insiders bien informados sobre su desempeño en el TJUE.







