jueves, 4 de junio de 2026

Fragmentos del libro de Thomas Hertog, Sobre el origen del tiempo



Apenas he caminado y me encuentro ya lejos. Lo ves hijo mío aquí el tiempo se convierte en espacio 

Richard Wagner Parsifal

Cuando miro el deportivo de mi hermana aparcado en la calle y, por lo tanto, inmovil, encuentro que todo su movimiento es por el tiempo. Pero, si lo pone en marcha y se aleja una parte muy pequeña de su movimiento por el tiempo se canaliza hacia movimiento por el espacio. El reloj del coche avanzará un poco más despacio que el mío. Y… eso… produce un levísimo desacuerdo temporal a su regreso. La velocidad máxima se alcanza cuando todo el movimiento por el tiempo se desvía hacia movimiento por el espacio. Esa es la velocidad de la luz, que es el límite de velocidad en el cosmos. Dicho rápido y mal, moverse a la velocidad de la luz por el espacio no deja nada para viajar por el tiempo. Si una partícula de luz lleva ese reloj, no haría tic tac. (pp 70/71) 

Armada con estas ideas, la teoría de Einstein rompía con la arraigada manera newtoniana de ver el mundo en la que el espacio era un escenario fijo, sobre el cual se desarrollaban todos los acontecimientos, y el tiempo, una flecha que progresaba en línea recta y de forma estable y universal desde un pasado infinito hacia un futuro también infinito. En la concepción de Newton, nada podía alterar jamás la naturaleza rígida del espacio y el fluir lineal del tiempo. Además tiempo y espacio no estaban conectados entre sí. Para Newton, el tiempo siempre había existido y siempre existiría, con independencia de cualquier espacio que pudiera existir o no. 

La teoría de la relatividad especial de Einstein, ponía en duda todo esto al forjar una relación íntima entre espacio y tiempo, página 71  

Solíamos pensar que pasado y futuros se encontraban simplemente pegados el uno al otro en el presente, pero la relatividad especial nos enseña que, para cada observador, presente y futuro, se tocan tan solo en el punto que marca su particular posición en el universo. 

En el mundo de Newton, en el que espacio y tiempo eran distintos y absolutos, y no había límite cósmico para la velocidad, se creía que, al menos, en principio, podíamos acceder de manera instantánea a todo el espacio. En el mundo relativista de Einstein comenzamos a apreciar lo pequeña que es la parte accesible. El universo observable queda limitado, tanto en el espacio como en el tiempo, a la región confinada de nuestro cono de luz pasado y, dado que solo han transcurrido 13.800 millones de años desde el Big Bang, eso significa que hay un horizonte cosmológico, una distancia limitante más allá de la cual todo lo que ocurre en el universo o el multiverso queda de verdad fuera de nuestro alcance, por mucho que avance la tecnología de los telescopios... 

La materia le dice al espacio-tiempo como curvarse, el espacio-tiempo le dice a la materia cómo moverse. Wheeler (p 75)... 

Si el tiempo mismo comienza con el Big Bang, todas las preguntas sobre qué ocurrió antes carecen de sentido. La sola especulación sobre qué provocó el Big Bang está fuera de lugar, puesto que las causas preceden a los efectos, lo que requiere alguna idea de tiempo. Einstein era renuente a concebir un principio del universo porque le parecía que un verdadero principio requería alguna suerte de agente sobrenatural que interfiriese en el curso natural de la evolución. Esta reticencia se tornaría aún más acusada cuando, con el transcurso del siglo, se fue acumulando la evidencia de que el universo se había originado de un modo que favorecía de manera sorprendente la evolución de la vida, a la vista de lo que hoy sabemos, hay que perdonar los recelos de Einstein (p 97)... 

La perspectiva de Einstein, sobre el principio estaban impregnadas del viejo determinismo que se remonta a Newton… Dentro de este esquema, todo principio requiere unas condiciones iniciales con el mismo grado de ajuste que el universo que evolucionará a partir de ellas. Un universo que haya de evolucionar hasta hacerse complejo en su futura evolución requiere condiciones iniciales con el mismo nivel de complejidad desde los primeros momentos. Un universo que parece diseñado exprofeso para que en él surja, la vida requiere condiciones iniciales que ya desde el principio codifiquen ese mismo nivel de biofilia. Eso hace que parezca que para poner en marcha nuestro universo finamente ajustado para que sea acogedor para la vida habría sido necesario un acto de dios.   

Lemaître … en una comunicación a Nature, en mayo de 1931, defiende… que las revoluciones relativista y cuántica se encuentran profundamente relacionadas… que esas hipotéticas leyes físicas serán una mezcla de teoría cuántica y gravedad… Pues la gravedad implica un Big Bang en el que la teoría cuántica cobra importancia… Estas ideas resultaron ser premonitorias; en la actualidad, a los científicos les gusta decir que el Big Bang es el mayor de los experimentos cuánticos.

Según la IA: el único “experimento” natural en el que todo el universo observable habría funcionado como sistema cuántico. la idea es potente porque, si retrocedemos lo bastante, el universo era extremadamente pequeño, caliente y denso. En ese régimen no basta la relatividad general clásica: las fluctuaciones cuánticas del campo inflatón —o, dicho con más cautela, de los campos cuánticos presentes en el universo primordial— pudieron amplificarse por la expansión cósmica y convertirse en las semillas de la estructura a gran escala: galaxias, cúmulos y anisotropías del fondo cósmico de microondas. En ese sentido, lo que hoy vemos en el cielo sería la huella macroscópica de fluctuaciones cuánticas primordiales.

La teoría cuántica imbuye la física de un ineludible elemento de indeterminación, una calidad difusa o borrosa. Lemaître especulaba que en las condiciones extremas de los primeros estadios del universo, incluso el espacio y el tiempo se tornan, borrosos e inciertos. “En el principio, las nociones de espacio y tiempo acaban por despojarse de todo significado. Espacio y tiempo solo comenzarían adquirir un significado razonable cuando el quanto original se hubiese dividido en un número suficiente de quantos. Y añadió enigmáticamente “si esta sugerencia es correcta el principio del mundo ocurrió un poco antes que el principio del espacio y el tiempo” 97 

Siento demasiado respeto por dios para reducirlo a una hipótesis científica… Resulta que para perseguir a fondo la verdad hay que buscar tanto en las almas, como en los espectros cósmicos. De la hipótesis del átomo primigenio, decía este respecto: “esa teoría se sitúa por entero fuera de cualquier cuestión, metafísica o religiosa. Deja al materialista libre para negar cualquier ser trascendental… Para el creyente, elimina todo intento de alcanzar familiaridad con dios. Es coherente con la palabra de Isaías, cuando habla del dios oculto, escondido, incluso en el principio de la creación. Galileo escribió en 1615, una legendaria carta a Cristina de Lorena, gran duquesa de Toscana. En ella cita a una eminente autoridad eclesiástica, posiblemente el cardenal César Baronio director de la biblioteca Vaticano: “la intención del espíritu Santo es enseñarnos cómo se va al cielo, no cómo va el cielo"...  

Podemos hablar de este suceso, la desintegración del átomo primigenio, como de un principio. No digo una creación. En lo que respecta a la física, todo ocurre como si en verdad fuese un principio, en el sentido de que, si algo ocurrió antes, no tiene ninguna influencia observable sobre el comportamiento de nuestro universo… Toda preexistencia de nuestro universo tiene carácter metafísico p 123 

... En 1925, Schrödinger escribió una fascinante ecuación que describe las partículas no como objetos minúsculos en forma de punto, sino como entidades extensas en forma de ondas. Pero, y esto es lo crucial, las ondas de las que habla la ecuación de Schrödinger no son ondas físicas. Schrödinger no dijo que las partículas se encuentren de algún modo difuminadas por el espacio. Las ondas de la mecánica cuántica son un poco más abstractas, más como «ondas de probabilidades que describen las distintas posiciones posibles que puede ocupar una partícula puntual. El modo en que el formalismo de Schrödinger explica la incertidumbre cuántica es que, en las posiciones donde los valores de la onda son más altos, es más probable encontrar la partícula y, al contrario, donde los valores de onda son bajos, es improbable que se encuentre la partícula. Podría decirse que las ondas cuánticas son un poco como ondas de crímenes: del mismo modo que la llegada de una onda de criminalidad a nuestra ciudad significa que es mas probable encontrar que se ha cometido un crimen, una onda de electrón que alcanza un pico en nuestro aparato significa que es probable detectar un electrón. 

Para predecir la probabilidad de que un electrón llegue a un punto determinado de la pantalla, Feynman marcó cada trayectoria con un número complejo que especificaba su contribución a la probabilidad, pero también cómo interfería con las trayectorias vecinas. Este número básicamente dota cada trayectoria individual de las propiedades matemáticas de un fragmento de onda. Después escribió una bella ecuación... que construye la función de onda de una partícula, sumando todos los caminos que finalizan en cada punto. 

El característico patrón de interferencia de la pantalla es el resultado de la mezcla de las trayectorias de la suma de Feynman que surge surgen de las dos rendijas. En lo que respecta a las matemáticas, esto se debe a que el número complejo que se asigna a cada trayectoria permite que distintas trayectorias puedan amplificar o disminuir otras tal como hacen los fragmentos de ondas. La descripción de Feynman del experimento de las dos rendijas muestra que no hay esperanza de determinar, a partir solo de las observaciones de la pantalla, a través de cuál de las dos rendijas pasó en realidad el electrón. Esto ya no debe sorprender. Al hablar no de una, sino de muchas historias, la mecánica cuántica limita obviamente lo que podemos decir sobre el pasado. El pasado cuántico es inherentemente borroso. No es el tipo de historia nítida y definida en que solemos pensar cuando consideramos el pasado… 135/136...  

El marco propuesto por Feynman demostró ser un escalón crucial para que los físicos comenzasen a pensar en la mecánica cuántica fuera de su entorno habitual en el mundo subatómico. Su enfoque demostraba que, pese a las apariencias, no tiene por qué existir una contradicción fundamental entre la mecánica clásica y la cuántica. La razón de ello es que la formulación de la suma de historias se aplica de igual modo a objetos grandes o pequeños, pero, para los objetos más grandes, las únicas trayectorias con una probabilidad significativa son aquellas que convergen sobre la única trayectoria predicha por las leyes clásicas del movimiento de Newton. Así que, al final, no existe ninguna dicotomía fundamental entre el micromundo y el macromundo. Es solo que, para los objetos macroscópicos, la indeterminación microscópica se promedia en algo definido y determinista, y ese algo es la trayectoria del movimiento clásico. Dicho de otro modo, el determinismo clásico surge del comportamiento colectivo de historias cuánticas, microscópicas y aleatorias. En cambio, a medida que nos sumergimos en el dominio microscópico, los sucesos aleatorios van adquiriendo más importancia. 

Los cosmólogos ya sabían que, en el principio, el universo no podía haber sido exactamente uniforme, aunque solo fuera porque el universo posterior no lo es. Hoy encontramos la materia agregada en forma de galaxias y grupos de galaxias. Si el universo hubiese empezado siendo un gas perfectamente uniforme, esa red de galaxias nunca se habría formado y, puesto que las galaxias son las cunas cósmicas de la vida, nosotros no existiríamos. En cambio, hasta las más diminutas variaciones de densidad en el plasma primordial se habrían visto amplificadas a lo largo del tiempo bajo la influencia de la gravedad, causando que, desde el principio, en las regiones más densas, la materia se arracimase y formase estructuras cósmicas. Los cálculos de los efectos contrapuestos de la expansión y de la acumulación gravitatoria muestran que, para formar galaxias en un periodo de unos 10.000 millones de años, el universo joven debía de tener contrastes de densidad en esas semillas de al menos una parte en 100.000. Desde el descubrimiento fortuito de la radiación de fondo de microondas, a mediados de la década de 1960, los cosmólogos habían buscado en ella rastros de esas fluctuaciones… El satélite COBE vio justo lo que estaba buscando. Sus datos revelaron que el universo joven tenía, en efecto, regiones ligeramente más calientes y otras algo más frías. p 153.  

La mayor parte de la materia visible está hecha de átomos, que constan de electrones y un diminuto núcleo, que a su vez es un conglomerado de protones y neutrones. Los núcleos atómicos se mantienen unidos por la fuerza nuclear fuerte, que actúa sobre los quarks, las partículas que constituyen los protones y neutrones. La fuerza fuerte es de verdad fuerte, pero tiene un alcance extremadamente corto y cae a cero de repente más allá de distancias de alrededor de una diezbillonésima de centímetro. La segunda fuerza nuclear, la fuerza débil, actúa tanto en quarks como en una segunda clase de partículas de materia, que incluye los electrones y los neutrinos, denominados colectivamente leptones. La fuerza débil es responsable de la transmutación de algunas partículas nucleares en otras. Por ejemplo, un neutrón aislado es inestable y se desintegrará al cabo de unos minutos en un protón y dos leptones, en un proceso mediado por la fuerza nuclear débil. La tercera y última fuerza entre partículas, la fuerza electromagnética, es más conocida. A diferencia de las fuerzas nucleares fuerte y débil, el electromagnetismo, como la gravedad, tiene un alcance muy amplio. No solo opera a las escalas atómica y molecular, ligando los electrones a los núcleos atómicos y los átomos dentro de las moléculas, sino que actúa también a distancias macroscópicas. Así, no es sorprendente que, junto con la gravedad, el electromagnetismo sea responsable de la mayor parte de los fenómenos y las aplicaciones cotidianos, desde los dispositivos de comunicación y los escáneres de resonancia magnética hasta los arcoíris y las auroras boreales...  184 

... Tenemos el universo observado, con sus leyes efectivas y su configuración de estrellas y galaxias, que en ocasiones alberga vida. Tanto si esto es todo lo que hay como si forma parte de un gigantesco multiverso, la situación lógica es la misma: nuestro universo, el que observamos, muestra un conjunto de propiedades físicas extremadamente adecuadas para crear vida. Lo que suceda en universos distantes y causalmente desconectados debería ser por completo irrelevante cuando tratamos de comprender el diseño del nuestro. 217... 

Stephen Hawking fue directo al meollo de la cuestión: “He cambiado de opinión. Historia del tiempo está escrita desde una perspectiva errónea”. Sonreí. “Estoy de acuerdo. ¿Ya se lo has dicho a tu editor?”. Stephen miró hacia arriba con curiosidad. “En Historia del tiempo adoptaste una perspectiva del universo como de un dios —propuse—, como si mirásemos el universo o su función de onda desde el exterior”. Stephen alzó las cejas, que era su forma de decirme que estábamos en la misma onda. “Lo mismo hicieron Newton y Einstein —dijo como defendiéndose, y continuó—: el punto de vista de dios es apropiado para experimentos de laboratorio, como la dispersión de partículas, en los que se prepara un estado inicial y se mide el estado final. Sin embargo, no sabemos cuál era el estado inicial del universo y, desde luego, no podemos probar con distintos estados iniciales para ver qué tipos de universos producen”. pp 222/223...  

Como sabemos, los laboratorios están específicamente pensados para estudiar el comportamiento de sistemas desde un punto de vista externo. Los científicos de laboratorio mantienen con sumo cuidado una nítida separación entre sus experimentos y el mundo exterior… La teoría física ortodoxa refleja esta separación con un claro límite conceptual entre la dinámica, gobernada por las leyes de la naturaleza, y las condiciones de contorno que representan la disposición experimental y el estado inicial del sistema. Las primeras queremos descubrirlas y probarlas, mientras que las segundas nos esforzamos por controlarlas. 223 

Pero ¿cuál es el destino de la inmensa cantidad de información almacenada en su interior cuando un agujero negro emite radiación y acaba por evaporarse? Se nos presentan dos posibilidades razonables. La primera es que la información se pierde para siempre. Un agujero negro es la goma de borrar definitiva. Dado el poder de deglución de los agujeros negros, este podría parecer un resultado natural. Pero el caso es que la teoría cuántica prohíbe esta posibilidad. Las reglas básicas de la teoría cuántica estipulan que la función de onda de cualquier sistema evoluciona de modo que se conserva la información. Siempre. La evolución cuántica puede procesar la información más allá de toda posibilidad de reconocimiento, pero no puede obliterarla de forma irreversible. Esta propiedad está vinculada al requisito obvio de que, en la teoría cuántica, las probabilidades siempre deben sumar uno, pase lo que pase. La conservación de información significa, por ejemplo, que cuando se quema una enciclopedia, las leyes de la física cuántica predicen que, en principio, se puede recuperar toda la información a partir de sus cenizas. Del mismo modo, si la mecánica cuántica es válida cerca de la superficie del horizonte de los agujeros negros, y no tenemos ninguna razón obvia que nos haga dudar de ello, entonces hasta el último fragmento de información debe, en última instancia, volver a salir cuando el agujero negro acabe por desaparecer. 284 

¿Cuál es exactamente el papel de una teoría del origen si de todos modos vemos el universo desde arriba hacia abajo? Se podría decir que la hipótesis de la ausencia de límites es a la cosmología lo que el último antepasado común universal —LUCA, por sus siglas en inglés— es a la evolución biológica. Claramente, la composición bioquímica de LUCA no determina el árbol de la vida que crecerá de él. Por otra parte, no puede haber un árbol de la vida sin LUCA. Del mismo modo, el origen sin límites es crucial para la existencia del universo, pero no predice el árbol particular de leyes físicas que surgirá a partir de un principio tan sencillo. En cambio, una comprensión detallada de la genealogía del cosmos y de sus leyes solo se puede obtener a partir de observaciones, es decir, de arriba abajo. Dicho de otro modo, los modelos del origen son una fuente crucial de predictibilidad al nivel más fundamental: cualquier estructura en forma de árbol que evolucione con ramas interconectadas reposa, en última instancia, sobre la idea de un origen común. Elaborar un modelo de ese origen es una parte esencial de cualquier descripción científica del árbol. Esto se aplica tanto al árbol de la vida como al árbol de las leyes. 264 

Acerca del pasado. A Wheeler le gustaba ilustrar su visión con una variante del juego de las veinte preguntas. En este juego, un grupo de amigos se sientan en una sala después de cenar. Se hace salir a uno de la habitación. En su ausencia, el resto decide jugar al juego con una variación: acuerdan no decidir una palabra concreta, sino actuar como si hubiesen acordado una palabra. Cuando el otro jugador vuelve y plantea sus preguntas de respuesta sí o no, cada uno de los que responde lo hace como le apetece, con la única condición de que su respuesta sea compatible con todas las anteriores. Así, en cada fase del juego, todas las personas de la habitación tienen en mente una palabra coherente con todas las respuestas que se han dado con anterioridad. Por supuesto, las preguntas sucesivas acotan rápido las opciones hasta que tanto quien pregunta como quienes contestan son llevados de la mano, por así decirlo, y guiados hacia una única palabra. Pero cuál resulta ser esa palabra al final depende de las preguntas formuladas por quien pregunta, e incluso del orden de las preguntas. En esta variante del juego, decía Wheeler, “ninguna palabra es una palabra hasta que es promovida al estado de realidad por la elección de preguntas formuladas y de respuestas dadas”. 258 

... Me apresuro a decir que, en este esquema, el proceso de observación no hace referencia a alguien que mira a su alrededor mientras conduce su bicicleta. En cosmología cuántica, el proceso de observación hace referencia más bien al acto cuántico de observación, más fundamental, que venimos comentando: el proceso por el cual, en los puntos de ramificación de la historia, un resultado en particular de una gama de resultados posibles se convierte en hecho. Aunque este proceso implica siempre una interacción de alguna clase, no está en absoluto restringido a las observaciones humanas, y los hechos generados no necesitan tener nada que ver con la vida como tal. Una observación la puede efectuar un detector especializado, el gato de Schrödinger, un trozo de cuarzo, la ruptura de simetrías en el universo temprano o incluso un solitario fotón de la radiación de fondo de microondas. 246/247 

Pensemos, por ejemplo, en el gato de Schrödinger, el famoso acertijo descrito por Schrödinger, en el que se coloca un gato en una caja sellada, encima de un explosivo que detonará si un núcleo radiactivo situado junto a él se desintegra. La probabilidad de que esto suceda es de un 50 % en un periodo de tiempo determinado. La interpretación de Copenhague, basada en el laboratorio, contempla la caja desde un punto de vista externo y predice que el gato estará en un estado de superposición, similar a un zombi, de muerte y vida, hasta que la caja se abra y un observador la mida, obligando al gato a decidirse. Eso no tiene sentido. Un gato no puede estar semimuerto más de lo que una mujer puede estar semiembarazada. Pero la perspectiva de dentro afuera de Everett cuenta una historia distinta. Dice que, en un experimento como este, que entrelaza el destino de un gato con el de un núcleo radiactivo, la historia del universo se bifurca de forma constante. En una de las historias, el núcleo se desintegra en un momento determinado, el explosivo detona y el gato muere. En la otra historia, el núcleo no se desintegra y el gato sigue viviendo felizmente un rato más. Todo el proceso de ramificación sucede con fluidez. Ninguna de las copias del gato experimenta una superposición inusual, aunque, desde luego, a una de las copias le va mucho mejor que a la otra. A efectos prácticos, pues, los fragmentos individuales de la función de onda de Everett se comportan como ramas de la realidad independientes. Cada fragmento de onda describe una trayectoria histórica en particular, que consiste en un dispositivo de medida que registra un resultado específico, la conciencia de ello por parte del observador y todo lo que la acompaña. Es decir, el laboratorio, el planeta Tierra, el sistema solar y el universo a gran escala. Para los observadores que viven en una rama concreta, todo el proceso de bifurcación tiene lugar de manera fluida, como un río que se divide en dos corrientes. Ninguno de los observadores sería consciente de sus copias, porque vivirían el resto de su vida en historias diferentes, navegando sobre ondas independientes de la onda cuántica del universo. “Solo la totalidad de esos estados de los observadores, con sus diversos conocimientos, contiene la información completa”, afirmó Everett. 

El propio Everett decía que buscaba superar de algún modo la distancia entre la posición de Einstein y la de Bohr. Afirmaba que sus diferencias eran una cuestión de perspectiva y describía su esquema como objetivamente determinista, aunque la probabilidad aparece en el nivel subjetivo. Esta es una cuestión interesante. En la formulación inicial de Copenhague de la mecánica cuántica, las probabilidades eran axiomáticas y fundamentales. Si abrimos un libro de texto sobre mecánica cuántica de la década de 1930, hallaremos en una de las primeras páginas que las probabilidades están “definidas” como cuadrados de las amplitudes de funciones de onda. Esto no es el caso en el marco de Everett, en el que las probabilidades se insertan en la teoría cuántica de una forma mucho más sutil y “subjetiva”, muy parecida al modo en que la probabilidad entra en nuestra forma de pensar en la vida cotidiana. Tanto si consideramos el tiempo atmosférico, la lotería o la forma de la siguiente onda gravitatoria que pase por el planeta Tierra, utilizamos siempre probabilidades subjetivas para cuantificar nuestra incertidumbre en situaciones en las que tenemos datos incompletos. Esta noción de probabilidad la formalizó el matemático italiano Bruno de Finetti, que en 1974 escribió un tratado en el que afirmaba: “Mi tesis, paradójicamente, y quizá de forma un poco provocativa, es simplemente que la probabilidad axiomática no existe… Solo existen las probabilidades subjetivas, el grado de creencia en la aparición de un acontecimiento atribuido por una persona determinada en un instante determinado y con un conjunto determinado de información”. Y eso es lo que sucede en la vida diaria. A lo largo de nuestra vida, vamos ganando confianza en las probabilidades subjetivas, porque vemos que los resultados que calificamos de probables suceden con frecuencia y los que no, rara vez suceden. 238/240 

.. Desviándose de los libros de texto, Everett propuso la idea de que, igual que todas las otras probabilidades que utilizamos en la teoría cuántica, las probabilidades son subjetivas. Surgen en su esquema porque la ignorancia de los experimentadores respecto de qué resultado en particular presenciarán es una fuente de información incompleta. Las probabilidades cuantifican esta incertidumbre y, de este modo, sirven como instrucciones para que los experimentadores apuesten sobre cuál es el resultado que hallarán, de forma muy parecida a como nosotros utilizamos la previsión meteorológica para juzgar si vamos a necesitar un paraguas. La belleza y utilidad de la teoría cuántica radica en que la ecuación de Schrödinger se puede utilizar para predecir de forma anticipada las alturas relativas de los fragmentos de onda que corresponden a todos los resultados posibles de una medición, y que los cuadrados de estas amplitudes de onda resultan ser la estrategia óptima para apostar. 241

Thomas Hertog, Sobre el origen del tiempo: La última teoría de Stephen Hawking, 2024 

Vivante sobre la separación entre Derecho civil y mercantil

 


La división del Derecho privado ejerce en fin una influencia perniciosa sobre su progreso científico. Cualquiera que tenga alguna familiaridad con nuestro Código de comercio se habrá convencido de que es justa la acusación, varias veces repetida, de una gran deficiencia en las reglas generales, de un excesivo particularismo en las normas de varias instituciones, defecto que se origina en la pobreza de los trabajos científicos. Por lo general la obra de nuestros escritores de Derecho mercantil es solamente descriptiva. Parece a muchos de estos jurisconsultos improvisados que todas las combinaciones nuevas tienen necesidad de una regla nueva; hablan a cada paso de contratos sui generis, de excepciones al Derecho común; en cuanto la tradición jurídica les pone en algún aprieto la dejan aparte; el trabajo del jurisconsulto, lento, sagaz, que busca en las viejas normas puesto para los nuevos institutos y que sólo cede ante la evidente necesidad de una regla nueva que aproxima las varias instituciones para remontarse a un precepto común más comprensivo, es descuidado y casi diría, despreciado. Esta debilidad científica del Derecho mercantil proviene en parte de su autonomía. En efecto, quien estudia las instituciones mercantiles no tiene la vista fija y atenta en la teoría general de las obligaciones, que pertenece a otra disciplina, distinta, en los Códigos, en la doctrina y también en la enseñanza. Estudia cada cuestión, casi aislándola de la teoría general, complaciéndose en multiplicar las excepciones al Derecho común como si fueran otros tantos descubrimientos jurídicos que justifican la autonomía comercial. Así las reglas generales, que poco a poco, gracias al estudio perseverante de los hechos jurídicos comerciales, sobresaldrían espontáneamente de la forma casuística en que tienen origen, quedan perdidos, porque el mercantilista carece de competencia en la formación de la teoría general de las obligaciones y muchas veces ni se ocupa de ella. 

Mientras que el surgimiento de nuevas relaciones jurídicas rebasa la virtud elaboradora de los cultivadores del Derecho mercantil, es para el Derecho civil, por el contrario, un alimento que falta. Sus institutos se desarrollan con gran precisión lógica en las deducciones, el pensamiento legislativo está todo penetrado por la busca microscópica del comentador, pero el hálito de la vida ha cesado de correr en muchas de sus instituciones que parecen meros ejercicios de escuela. ¿Citamos algunos ejemplos? El organismo administrativo de la Sociedad civil está tan mal regulado que su gestión ha de detenerse forzosamente a la primer disensión de los socios (1). El arrendamiento de servicios que ofrece tantas combinaciones nuevas entre el capital y el trabajo queda abandonado a la aplicación del Magistrado; el depósito irregular toma una figura híbrida que no es ni depósito ni mutuo, incapaz de garantizar a quien deposita lo suyo en los Bancos o en las cajas de ahorro; el contrato de prenda se ha hecho tan molesto por las formas solemnes, la intervención del Juez, que el crédito real al cual dicho contrato debería favorecer, cuesta más caro que el crédito personal; el contrato de renta vitalicia tienen sus raíces en estos dos mundos, civil y comercial, artificiosamente distintos: acérquese, por ejemplo, la ley que regula los derechos del autor, inspirado a menudo en altos ideales civiles, a la que regula los derechos del inventor que casi siempre trabaja con fines de competencia y de lujo, y se descubrirá más fácilmente el carácter jurídico de este anómalo derecho de propiedad, en cuyo rededor se fatigan, hasta hoy inútilmente, con esfuerzos aislados y divididos, la doctrina y la jurisprudencia. Favoreciendo estas aproximaciones con un Código único se llegará indudablemente a una construcción jurídica más perfecta. El trabajo reunido de cuantos se afanan en las indagaciones del Derecho privado, conducirá a una elaboración científica más alta, donde la masa enorme de los Códigos y de las leyes especiales, que ahora parece impedir la formación de un derecho científico, será simplificada con la conquista de principios y definiciones, que podrán sustituir a las numerosísimas reglas esparcidas a voleo e inconscientemente repetidas en nuestras leyes. Hasta que el Derecho privado sea unificado no habrá posibilidad de renovar el clásico ejemplo de los juristas romanos, que comprendían en amplias y elásticas concepciones una infinita variedad de relaciones jurídicas, las cuales quedaban allí perfectamente acomodadas.

 Cesare Vivante, La unidad del derecho privado, prefacio al curso de Derecho mercantil leído en la Universidad de Bolonia el 14 de enero de 1888

miércoles, 3 de junio de 2026

Citas: IA, China, India, antirracismo, igualdad formal, individualismo...

 


El problema de la Educación hoy es que no intentamos que los niños aprendan cosas difíciles (los maestros devienen maestros tras cursar el grado más fácil de entre los ofrecidos por la universidad) . Como dice Andrej Karpathy "Se supone que aprender no es divertido. Tampoco tiene que ser aburrido a propósito, pero la sensación principal que genera aprender es la de esfuerzo".

A esto dedicamos recursos en la universidad pública. No hay semana que no reciba un correo electrónico con alguna sandez de este tipo

Estimados miembros de la comunidad universitaria: En el marco del proyecto “No dejes a nadie atrás: ampliando la mirada sobre el refugio desde las aulas universitarias hacia un horizonte global”, financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID), el Comité español de ACNUR impulsa dos cursos online dirigidos a PDI y PTGAS, con el objetivo de fortalecer el conocimiento de la comunidad universitaria sobre asilo y refugio, y las competencias para construir comunidades universitarias más inclusivas. Las formaciones abordarán contenidos sobre desplazamiento forzado, interseccionalidad, interculturalidad crítica, enfoques innovadores para la gestión de la diversidad en el aula, inclusión y no discriminación, ajustados a la labor de PDI y PTGAS, de la mano de distintas personas expertas y formadoras. Curso "Aulas Refugio: asilo, inclusión y prevención de la xenofobia en la Universidad", dirigido a Personal docente e investigador (PDI). Curso "Refugio e inclusión en la Universidad", formación abierta a Personal Técnico, de Gestión y de Administración y Servicios (PTGAS( y personas universitarias interesadas.


Crítica del antirracismo y de los activistas sociales. Elogio de la igualdad formal 

Cuando la prensa "alucinó" y los canadienses empezaron a quemar iglesias porque creían que los curas católicos habían asesinado a centenares de niños

En 2021, medios de comunicación e instituciones canadienses reaccionaron con auténtico estupor ante el anuncio del hallazgo de 215 cadáveres de niños en una supuesta fosa común próxima a una antigua escuela residencial católica. La base de tal afirmación era que un radar de penetración terrestre había detectado alteraciones del terreno que podían corresponder, entre otras cosas, a raíces de árboles. A partir de ahí se desencadenó una oleada de incendios de iglesias. Quienes defienden la censura suelen sostener que episodios de exaltación colectiva de este tipo pueden prevenirse o contenerse si se limita la circulación de ciertos mensajes. Y, en apariencia, este sería un ejemplo paradigmático: información errónea se estaba difundiendo de manera acrítica —cuando no deliberadamente— y ello desembocó en actos de odio perfectamente tangibles. ¿No sería este un caso claro para la intervención de los censores? Sin embargo, la propia dinámica de la supuesta fosa común alcanzó también a quienes propugnaban ese control, de modo que las críticas y el escepticismo pasaron a ser objeto de ataque. Al menos una organización dedicada a combatir la denominada «desinformación» calificó el cuestionamiento de los hechos como «discurso de odio», e incluso se plantearon en Canadá iniciativas encaminadas a penalizar un supuesto «negacionismo», con una comparación manifiestamente desproporcionada con el Holocausto.

Finalmente la prensa rectificó

 Vaya. La junta editorial del Globe & Mail acaba de admitir sin rodeos que la cagó al no escrutar las falsas afirmaciones de 2021 de que se habían “confirmado” “tumbas sin marcar” en Kamloops. Ha tomado cinco años, lo cual es una deshonra, pero hay que darles crédito por finalmente decirlo.

Estos son probablemente daños sociales atribuibles en alguna medida al antirracismo y a la acusación de islamofobia. 

El activismo antirracista - y el feminista en algunas versiones - puede estar provocando terribles daños a la Sociedad

No es el menor el caso del pobre Henry Nowak, que no fue creído por la policía (dijo nueve veces que no podía respirar y cuatro que le habían apuñalado), que continuó esposándolo mientras agonizaba. Seguro que no fue por eso, pero la policía había seguido unos cursillos para no comportarse como un racista y no actuar de acuerdo con estereotipos raciales o de cualquier clase (el que no se fía de los estereotipos es un tonto, claro, porque los estereotipos son bastante exactos). 

En Rotherham, durante años, la policía y las autoridades ignoraron abusos sistemáticos contra centenares de menores, pese a disponer de información suficiente, en parte por el temor a ser tachados de racistas al señalar el origen de los agresores. 

En Canadá, quien pedía pruebas era tratado como insensible o negacionista. 

En el Reino Unido, miles de detenciones por comentarios en internet muestran hasta qué punto se ha ampliado el ámbito de lo que se considera delito vinculado a la expresión. 

El patrón es siempre el mismo: cuando aparece una dimensión racial o identitaria, se altera el juicio, se prioriza el riesgo reputacional sobre la comprobación de los hechos y, lo que es más grave, se desacredita o silencia a quien advierte de que “el rey está desnudo”

Se desata así la asimetría estructural del error: la igualdad restringe las desviaciones; cuando desaparece, el espacio del error se vuelve prácticamente ilimitado. Y, como en el célebre principio de Anna Karenina, hay pocas formas de actuar correctamente —todas ellas sometidas a reglas comunes—, pero infinitas de hacerlo mal: la policía y los poderes públicos pueden comportarse desigualmente de mil maneras distintas, cada una con su propio sesgo y su propia lógica de error. En ese contexto, los errores —con sus efectos— se amplifican, generando daños desproporcionados en cascada, desde injusticias individuales extremas hasta tragedias personales.

En un balance de efectos, lo que muestra la evidencia es que los beneficios del antirracismo institucionalizado —sobre todo en forma de formación o programas de concienciación— son modestos, inestables y difícilmente observables en la conducta real; en cambio, cuando se producen desviaciones en la toma de decisiones, sus efectos pueden ser sistémicos y extraordinariamente graves. No es, por tanto, un equilibrio entre ganancias y pérdidas comparables, sino entre beneficios marginales y riesgos potencialmente desproporcionados.

Por eso es tan penoso que el Tribunal Constitucional legitimara la discriminación penal de la legislación sobre violencia doméstica y la ley de amnistía. Legitimó la desigualdad. La desigualdad “es oscura y alberga horrores.”. La igualdad formal es un castillo donde pasar esa noche.

Maravilloso escrito del consejo Sij de Southhampton: ¿cuántos consejos musulmanes han reaccionado así cuando uno de sus adeptos ha cometido un crimen?

El Consejo de Gurdwaras de Southampton representa a la comunidad sij en Southampton. En diciembre de 2025, nuestra ciudad sufrió el trágico asesinato de un joven que tenía toda la vida por delante. 
Por respeto al proceso judicial inglés y para garantizar que la familia de Henry pudiera ser escuchada, nos hemos abstenido de hacer comentarios sobre el caso. Ahora que Digwa ha sido declarado culpable por un jurado y condenado, queremos expresar nuestro profundo pesar y nuestras más sentidas condolencias por la innecesaria pérdida de la vida de un joven. No conocíamos a Henry, ni a sus padres ni a sus hermanos, pero ofrecemos nuestra solidaridad, en la medida de lo posible, en estas circunstancias tan dolorosas. El sufrimiento que han expuesto en sus declaraciones ante el tribunal debería permanecer en la mente de todas las comunidades de nuestra ciudad. De manera especial, resuena en la comunidad sij. 
Los actos de Digwa fueron una contradicción directa de las enseñanzas y valores del sijismo, que han guiado a las comunidades sij durante más de cinco siglos, también en Gran Bretaña desde hace más de 150 años. El tribunal rechazó su versión, y el juez Bill Mounsey dejó constancia en la sentencia de que el relato falso de Digwa privó a Henry de su dignidad en sus últimos momentos. Su conducta no representa en absoluto a los sij de Southampton, del Reino Unido ni de ningún otro lugar. La condenamos sin reservas. Con sus actos, Digwa ha causado un daño profundo y duradero a numerosas personas y familias. Es justo que cumpla ahora la pena impuesta por el tribunal. 
Crímenes de esta naturaleza no deben utilizarse para fomentar la división entre comunidades ni para debilitar los vínculos que sostienen la convivencia social. Esa división es contraria a los principios del sijismo, que ponen el acento en el respeto, la responsabilidad y la convivencia basada en la comprensión mutua, con independencia de las diferencias, dentro de una comunidad amplia e integrada. 
También aceptamos que la madre de Digwa fue condenada legítimamente por ayudar a un delincuente. No pretendemos restar importancia a ese hecho. Recordamos que Henry era un hijo muy querido y tenemos presentes a sus padres. 
No hay palabras, ni en un papel ni en una declaración, que puedan aliviar el dolor de la familia, pero como comunidad compartimos por ellos nuestra Ardas (oraciones). 
A lo largo de este difícil periodo, nos ha impresionado la dignidad y la fortaleza moral mostradas por la familia de Henry, pese al ruido generado en internet por terceros. Como señalaron en su declaración, no hay cierre ni final para su dolor, y aun así, incluso en un momento así, subrayaron que la muerte de Henry no debe ser utilizada para provocar división. A pesar del daño tan grave y personal sufrido a causa del crimen de Digwa, han sido un ejemplo elocuente de decencia para todos, con independencia del origen o las creencias.

Y la versión más detallada de lo ocurrido

 El asesinato de Henry Nowak, estudiante de primer curso de Contabilidad y Finanzas en la Universidad de Southampton, de 18 años, cometido por Vickrum Digwa el 3 de diciembre de 2025, fue ampliamente presentado como una «tragedia de crimen con arma blanca». Sin embargo, la prueba aceptada por el Crown Court de Southampton revela algo más grave: una agresión mortal seguida de al menos 67 minutos de sufrimiento consciente, de los cuales unos 60 minutos transcurrieron bajo custodia policial en la vía pública. El tormento derivado de las gravísimas lesiones infligidas por Digwa —quien continuó apuñalándole mientras intentaba huir— se vio prolongado por la calculada actuación engañosa del autor y de su familia. Hacia las 23:30, Nowak caminaba de regreso a su domicilio por Belmont Road, en Portswood, cuando se encontró con Digwa, que le apuñaló cinco veces. La herida mortal, en el pecho, penetró lo suficiente como para seccionar una vena principal situada detrás de la clavícula. Con el tiempo, esa zona de la cavidad torácica llegó a llenarse con 1.200 ml de sangre. Nowak intentó escapar trepando una valla, pero fue alcanzado y retenido por Digwa y por familiares que acudieron al lugar. Digwa se apoderó del teléfono de Nowak para impedir cualquier llamada autónoma a los servicios de emergencia. Durante los 67 minutos siguientes, Nowak permaneció consciente y capaz de expresarse. Las grabaciones de las cámaras corporales reproducidas en el juicio recogieron sus repetidas manifestaciones: «Me estoy muriendo». Digwa respondió: «No te estás muriendo, hermano». Más tarde, Nowak dijo: «Me has apuñalado». Sus últimas palabras fueron: «Por favor, hermano, no puedo respirar». Se desplomó y fue declarado muerto en el lugar a las 00:37. El hermano de Digwa, Gurpreet, llamó al 999, pero no para pedir una ambulancia, sino a la policía. La llamada denunciaba un supuesto ataque racial por parte de un hombre blanco que habría agredido a varios sijes y «tirado un turbante». No se mencionaron armas ni se comunicaron lesiones. La familia Digwa ya había retirado el arma homicida del lugar; la madre de Digwa, Kiran Kaur, fue condenada por encubrimiento al ocultar el cuchillo en el domicilio familiar. Los agentes de la policía de Hampshire llegaron a las 23:37 —quizá apenas siete minutos después de que terminara el apuñalamiento— a una escena condicionada por esas falsedades. De los 67 minutos transcurridos entre la agresión y la muerte de Nowak, aproximadamente 60 se desarrollaron en presencia de agentes que incumplieron numerosas reglas básicas de actuación policial, así como la Police and Criminal Evidence Act y sus códigos. En un primer momento, la policía respondió con incredulidad e incluso burla a las súplicas de Nowak de que había sido apuñalado. Fue reducido, esposado con las manos a la espalda y arrastrado sobre grava mientras seguía proclamando su inocencia y pidiendo asistencia médica. Pasaron varios minutos antes de que se le retiraran las sujeciones y comenzaran unos primeros auxilios básicos. Posteriormente se movilizó un helicóptero medicalizado ante la gravedad de la herida penetrante en el tórax, que requería la intervención de médicos especialistas, muy por encima de la capacidad ordinaria de los servicios de emergencias. El Hospital Universitario de Southampton se encuentra a 4 km de Belmont Road. Es uno de los dos únicos grandes centros de traumatología mayor del sur de Inglaterra y presta asistencia integral —para adultos y menores— en el propio hospital. Dotado de helipuerto operativo las 24 horas, equipos dirigidos por especialistas y medios para drenaje torácico inmediato y transfusiones sanguíneas, constituye el núcleo de la red de trauma de Wessex. El centro ha contribuido a mejorar a nivel nacional las tasas de supervivencia de los pacientes más graves. Un vehículo policial, circulando con señales luminosas en carreteras despejadas a esas horas, habría podido recorrer la distancia en menos de cuatro minutos. En lugar de ello, Nowak pasó su última hora sobre el pavimento. El jurado declaró a Digwa culpable de asesinato, rechazando como completamente falsas sus alegaciones de legítima defensa y motivación racial. Fue condenado a cadena perpetua con un periodo mínimo de cumplimiento de 21 años. El tribunal oyó que Nowak estaba desarmado y sobrio. Henry Nowak no murió a los pocos instantes del ataque, como han sostenido algunos medios de comunicación. Murió plenamente consciente, tras más de una hora pidiendo ayuda, sabiendo que la asistencia médica que necesitaba le había sido deliberadamente negada. El caso muestra cómo el intento de desviar la acción de la justicia, unido a la obstrucción intencionada de una respuesta adecuada de los servicios de emergencia, puede convertir lo que probablemente ya era una agresión mortal en un sufrimiento prolongado y evitable.

Breves 

China construye una base industrial en Marruecos para entrar en Europa; David Jiménez Torres: ¿cómo se iba a apoyar un proyecto de limpieza y regeneración institucionales en partidos que buscaban abiertamente desmontar el funcionamiento del Estado de Derecho y de la Constitución? Ese fue el pecado original del sanchismo, la inmensa contradicción entre los objetivos declarados de la moción y la naturaleza de los partidos en los que aceptó apoyarse para alcanzar el poder. Un pecado original, por cierto, que quienes ahora desean impugnar el sanchismo no deberían repetir. Ni siquiera con una moción instrumental"; En contra de hipótesis arqueológicas tradicionales, comprobamos que la menor estatura de las poblaciones neolíticas no era importante en comparación con los grupos mesolíticos anteriores, y que estas diferencias se deben, al menos en parte, a factores genéticos más que ambientales, lo que cuestiona la idea de una disminución sistemática de la estatura tras la transición a la agricultura. Por último, observamos que el alelo de persistencia de la lactasa tenía un efecto positivo importante sobre la estatura en individuos antiguos (0,24 desviaciones estándar), pese a que no muestra asociación con la altura en las poblaciones modernas; ¡Ay la UAB! la más woke de las universidades españolas; El trilema del Estado del Bienestar, solo puedes elegir dosLa vida asociativa en China pre Mao

La mala perspectiva laboral de los recién graduados no se debe tanto a la inteligencia artificial —al menos por ahora— como al auge del teletrabajo (Jessica Karl, Bloomberg citando artículo de Allison Schrager) y en el FT.


Un estudio de la London School of Economics, basado en millones de contrataciones en EE. UU., Reino Unido, Australia y Canadá, muestra que las ofertas para jóvenes se desplomaron en 2022. La explicación es que trabajar desde casa encarece la gestión de perfiles junior, dificulta su formación y reduce su productividad inicial, justo cuando con el tiempo empiezan a exigir salarios más altos. El resultado es doblemente negativo: menos oportunidades y peor aprendizaje. La presencialidad permite aprender habilidades sociales e intelectuales muy relevantes para la productividad: gestionar las relaciones sociales, tratar cara a cara con clientes, construir redes de relaciones. Estas habilidades se adquieren en mucha menor medida tras una pantalla (empezando por aprender a vestirse o controlar los gestos) y serán aún más valiosas en un mercado dominado por la IA. Si la IA puede jugar algún papel, es a favor de los jóvenes: quienes empiezan ahora pueden presentarse como “nativos de IA”.

China vs. India: David Oks: "... los países son grupos grandes de personas. Y lo más importante para el éxito de esos grupos es simplemente sus miembros: esto es tan cierto para los países como para las empresas, los conjuntos musicales y los equipos deportivos. El capital humano es lo que realmente importa"

Cuando Mao murió en 1976, China estaba internacionalmente aislada, económicamente estancada y seguía siendo desesperadamente pobre... En las cinco décadas transcurridas desde la muerte de Mao Zedong, China ha crecido mucho más rápido que la India... su PIB per cápita, que en 1976 estaba al nivel del de la India, es hoy aproximadamente 2,5 veces mayor... por qué China se enriqueció y la India no.... El desarrollo industrial rápido requiere capital humano: trabajadores suficientemente alfabetizados para poder formarse, suficientemente sanos para acudir al trabajo, lo bastante disciplinados como para llegar a tiempo y lo bastante desvinculados de las formas de vida tradicionales como para vender su trabajo a quien mejor lo pague. Las sociedades agrarias tradicionales apenas producen este tipo de personas: los campesinos, que constituían la mayor parte tanto de la población india como de la china en 1950, tendían a ser analfabetos, con mala salud y sujetos a múltiples restricciones. Para que las personas sean productivas en economías modernas, todo eso debe eliminarse... Entre 1949 y 1976, el Estado chino destruyó la sociedad tradicional: el paisaje social de la vieja China... El desarrollo económico se le resistió a Mao; pero el desarrollo humano —educación y salud generalizadas— resultó más alcanzable. Las campañas de alfabetización y la escolarización masiva elevaron la tasa de alfabetización de aproximadamente el 20 % en 1949 a casi el 70 % en 1982. Estos avances se concentraron en las mujeres: pasaron de una “casi completa falta de alfabetización” a alrededor del 50 %. El progreso en salud fue igualmente rápido: la mortalidad infantil cayó un 80 % entre comienzos de los años cincuenta y finales de los setenta... entre 1949 y 1976 China registró uno de los mayores aumentos sostenidos de la esperanza de vida, que pasó de unos 41 años en 1949 a 61 en 1976... la tasa de participación femenina en la fuerza de trabajo superaba la de muchos países ricos. Cuando Mao murió en 1976... era un país socialmente moderno que seguía siendo muy pobre: en 1980, China tenía la misma esperanza de vida que México, pese a que su PIB per cápita era un 80 % inferior. Esto implica que, a finales de los años setenta, incluso antes del inicio de las políticas de “reforma y apertura”, China estaba ya preparada para el capitalismo industrial.

Pero.... la importancia de la distribución de la propiedad de las tierras, Ersatz Economist, y las vías alternativas seguidas por Japón o Corea, citando a Galor et al.

La cuestión es si fue la reconstrucción de todos los aspectos de la sociedad china lo que permitió aprovechar su capital humano, o si hubo un elemento concreto que resultó decisivo. Existe una línea de investigación académica que vincula el poder de los propietarios de la tierra con la inversión en educación. Sus tesis básicas son: (1) la educación pública eleva el capital humano; (2) el capital humano aumenta la productividad en la industria, pero poco o nada en la agricultura; (3) cuando la industria se expande, los trabajadores abandonan la agricultura, lo que eleva los salarios agrícolas y reduce las rentas de la tierra. De ahí que los terratenientes tiendan inicialmente a oponerse a la inversión en educación.  
Si la propiedad de la tierra está muy concentrada y el sector industrial es muy reducido —como ocurría al principio tanto en China como en la India—, los grandes propietarios tienen incentivos fuertes para bloquear la inversión educativa, ya que la mayor parte de sus ingresos depende de la agricultura y las alternativas son escasas. Si además esos propietarios tienen suficiente poder político, se genera un círculo vicioso: se oponen a la educación porque no hay fuentes alternativas de ingresos, y esas fuentes no surgen precisamente por la falta de capital humano. En las sociedades campesinas, además, los grandes propietarios suelen ejercer una influencia considerable sobre los campesinos y su comportamiento político, dada la dependencia de estos. Por eso, incluso en una democracia formal, las políticas pueden responder más a los intereses de los terratenientes que al interés general. Decir simplemente “aplíquense buenas políticas” ignora el peso real de los grupos de interés y la persistencia de estos equilibrios. 
China rompió ese círculo, pero no fue la única: también lo hicieron Japón, Corea del Sur y Taiwán. A diferencia de China, estos países no colectivizaron posteriormente la agricultura, evitando así retrasar el desarrollo durante otra generación o dos. Limitar la comparación a la India y China (y a México, que tampoco llevó a cabo una reforma agraria completa) puede ocultar errores importantes. De hecho, Japón, Corea del Sur y Taiwán son hoy bastante más prósperos que China sin haber transformado de manera tan radical su estructura social ni causado costes humanos comparables.

martes, 2 de junio de 2026

Si se aporta un conjunto patrimonial al que se le atribuye un valor de cero, ha de aclararse en la escritura que esa aportación no integra el capital social


Es la Resolución de 20 de enero de 2026

Mediante la escritura cuya calificación es objeto del presente recurso se constituyó la sociedad «E.I. Menudos Genios Cox, SL», cuyo objeto social es la actividad de escuela infantil. Su capital social es de 3.000 euros. Una de las dos socias constituyentes, doña C. A. T. P., realizó una aportación dineraria de 1.500 euros, y se le asignaron 1.500 participaciones de 1 euro de valor nominal, cada una, números 1.501 a 3.000; la otra socia fundadora, doña M. O. T. P., como persona física titular de un negocio de escuela infantil «que constituye una unidad económica autónoma», lo aportó a la sociedad «con todos los bienes, derechos y obligaciones afectas a la mencionada actividad, que figuran relacionados anexo, que incorporo a esta matriz». Se añade en la escritura que «la aportación de la rama de actividad mencionada se efectúa por su valor neto de cero euros», así como lo siguiente: «La aportante transmite en este acto a la sociedad la posesión y el pleno dominio de la rama de actividad autónoma referida con todos sus elementos relacionados en el anejo, haciendo constar que el local donde se desarrolla la actividad está ubicado en calle (…) del término municipal de Cox no es de su propiedad y que lo hace en condición de precarista aportando, por un valor de cero euros, dicha condición también a la presente. Dicha aportación constituye una unidad de explotación económica y además constituye según manifiesta la totalidad del patrimonio empresarial de doña M. O. T. P., no estando sujeto al impuesto sobre el valor añadido. Se incorpora como anejo un cuadro de activo y pasivo, que incluye deudas pendientes por diversos concetos, incluidos tributos, y activo en el que va incluido el fondo de comercio, siendo el valor neto de cero euros. Además dicha señora aporta a la entidad mil quinientos euros y recibe a cambio mil quinientas participaciones sociales de un euro de valor cada una, los números uno al mil quinientos, ambas inclusive.» 

El notario recurrente limita su impugnación al extremo de dicha calificación según el cual «(…) doña M. O. T. P. efectúa una aportación no dineraria sin recibir a cambio participación social alguna, es decir, sin contraprestación por parte de la sociedad, y sin que el valor de dicha aportación, al ser de cero euros, tenga su correspondiente reflejo en el capital social. No existe, por tanto, causa en la transmisión a la sociedad del conjunto de bienes aportados por doña M. O.». Ciñe su argumentación al punto de la nota de calificación relativo a esa ausencia de causa por tener la aportación de un negocio el valor de cero euros. Y alega, en síntesis, que se trata de la transmisión de un negocio o rama de actividad en favor de la sociedad por vía de aportación de capital que comporta una transferencia unitaria de bienes con asunción de deudas (de modo que éstas obligan a la sociedad con el compromiso de liberar al aportante, si bien no será efectiva mientras los respectivos acreedores no consientan); y, por el concepto de dicha aportación social, es aplicable la regla sobre el saneamiento que para el caso de aportación de una empresa establece el artículo 66 de la Ley de Sociedades de Capital, así como la regla sobre responsabilidad del aportante por la valoración de las aportaciones no dinerarias a que se refiere el artículo 73 de la misma ley. Añade que dicha transmisión tiene la misma causa que el contrato de sociedad (causa societatis)..  

Es indudable que cabe transmitir a una sociedad de responsabilidad limitada una rama de actividad, entendida como «el conjunto de elementos patrimoniales que sean susceptibles de constituir una unidad económica autónoma determinante de una explotación económica, es decir, un conjunto capaz de funcionar por sus propios medios» (cfr. artículo 76, apartado 4, de la Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades). 

Una de las vías para realizar dicha transmisión es la de aportación de capital a una sociedad, en el momento fundacional o en un posterior aumento del capital social... En el caso de aportación de rama de actividad, aunque no haya sucesión universal, se pueden atribuir a la entidad adquirente las deudas contraídas para la organización o el funcionamiento de los elementos que se traspasan (así lo dispone el apartado 4, in fine, del citado artículo 76 de la Ley 27/2014)... Es también admisible que la aportación de una rama de actividad como contravalor del aumento del capital social sea realizada no por otra sociedad sino por un empresario persona física... Asimismo (y dejando al margen otros títulos de transmisión como pudiera ser, por ejemplo, el de compraventa), es posible realizar la aportación de una rama de actividad sin que aquélla integre el capital sino el patrimonio social (fondos propios), y sin contraprestación. Son las denominadas aportaciones a la cuenta 118 del Plan General Contable a las que se ha referido este Centro Directivo en Resolución de 17 de mayo de 2021, que las define como aquel negocio jurídico traslativo del dominio por virtud del cual uno o varios socios aportan dinero, bienes o derechos a los fondos propios de una sociedad sin contraprestación; añadiendo que pueden realizarse para mejorar la liquidez en un momento concreto, para financiar nuevos proyectos o para restablecer el equilibrio patrimonial. Estas aportaciones no cumplen la función de garantía que se atribuye al capital social. 

Tanto en el referido supuesto de segregación como en el de aportación de rama de actividad no puede entenderse que, por el hecho de que el valor de los activos sea equivalente al del pasivo, no exista causa en la transmisión a la sociedad del conjunto de bienes aportados...Y en el caso de aportación de rama de actividad, la causa de la transmisión participa de la naturaleza propia del negocio societario («causa societatis» en tanto en cuanto se ponen en común los elementos aportados para la consecución del fin común). Cuestión distinta es que, en caso de aportación de rama de actividad para integrar el capital social, deban respetarse otras normas como las derivadas del principio de realidad del capital social, como a continuación se expone. 

En aras del principio de realidad del capital social, no cabe crear participaciones sociales que no respondan a una efectiva aportación patrimonial a la sociedad. A tal efecto, el legislador establece determinadas cautelas -aparte la proclamación expresa de tal proscripción en el artículo 59 de la Ley de Sociedades de Capital- cual es la exigencia de acreditación suficiente y objetivamente contrastada de la realidad de esas aportaciones como requisito previo a la inscripción (cfr., entre otros, los artículos 62 y 63 de la misma Ley). 

... En el caso del presente expediente, falta en la escritura objeto de calificación una mayor precisión en la redacción relativa a la aportación de la rama de actividad. Cabe recordar que los instrumentos públicos «deberán redactarse empleando en ellos estilo claro, puro, preciso, sin frases ni término alguno oscuros ni ambiguos, y observando, de acuerdo con la Ley, como reglas imprescindibles, la verdad en el concepto, la propiedad en el lenguaje y la severidad en la forma» (artículo 148 del Reglamento Notarial). 

Según el texto de la escritura, después de expresarse que una de las dos socias realiza la aportación de la rama de actividad que se describe (sin determinar que reciba a cambio participación social alguna), se añade que «además dicha señora aporta a la entidad mil quinientos euros y recibe a cambio mil quinientas participaciones sociales de un euro de valor cada una (…)». 

Si, como parece afirmar el notario recurrente en su escrito de impugnación, se entiende que la relativa a la rama de actividad es una aportación social de capital, tiene razón el registrador, no al afirmar que por, estar valorada en cero euros, carece de causa, sino cuando añade que se trata de una aportación no dineraria sin recibir a cambio participación social alguna y sin su correspondiente reflejo en el capital social; algo contrario a las exigencias propias de la disciplina del capital social según ha quedado expuesto en el anterior fundamento de Derecho.

sic. Con un par. ¿Qué regla de la disciplina del capital social se infringe si a la "aportante" se le han entregado exclusivamente participaciones correspondientes a la aportación dineraria? 

De nuevo, todo se cura diciendo palabras mágicas. Las socias, en este caso tenían que haber dicho: a la socia 2 se le entregan 1500 participaciones a cambio de sus 1500 euros. Además, la socia 2 quiere transmitir a la sociedad un conjunto patrimonial por el que no recibe participación alguna porque se le atribuye un valor económico de cero. Las dos socias están de acuerdo al respecto y el pacto correspondiente no afecta en absoluto a nadie más que a ellas dos pero para las dos es esencial, porque la socia 1 no quiere que la socia 2 retire, en el futuro, ninguno de los bienes o derechos correspondientes de la sociedad. 

Por lo demás, si lo que se pretende en dicha escritura es considerar que las referidas mil quinientas participaciones se reciben por la socia a cambio tanto de la rama de actividad como del dinero que se aportan, cabe recordar que en los casos en que existan tanto aportaciones dinerarias como no dinerarias para desembolso del capital social, debe precisarse las participaciones que se asignen como contraprestación de una y otra aportación, dado el distinto régimen de responsabilidad por la realidad y valoración de los bienes o dinero aportados (cfr. artículos 62 y 73 de la de la Ley de Sociedades de Capital y 190.1 del Reglamento del Registro Mercantil). 

Esto no es aplicable al caso en el que, como aquí, el valor atribuido a la aportación no dineraria es cero. Lo que viene a decir la Dirección es que esa rama de actividad no es aportable porque no constituye una Einlage, es decir, no aumenta el patrimonio de responsabilidad de la sociedad. 

En definitiva, y aun cuando no se puede negar que exista causa en la aportación de la rama de actividad, no puede accederse a la solicitud de inscripción de la escritura calificada, por las razones anteriormente expuestas, mientras no se exprese claramente que se trata de una aportación de rama de actividad que no constituya una aportación de capital sino una aportación adscrita al patrimonio...

Formalismo del malo.  

La LODA copió a la Loi du 1er juillet 1901



La ley de asociaciones francesa en vigor es de 1901. Ha sido modificada, claro está en estos 125 años de vigencia, pero sigue siendo básicamente la misma. El autor que mejor la ha estudiado la denomina en su tesis doctoral "Une grande loi de la Troisième République". Me ha sorprendido comprobar la semejanza entre la definición de asociación que utilizó el legislador español en la Ley Orgánica del Derecho de Asociación (LODA) en 2002 - artículo 5º - y el artículo 1º de la ley francesa. Dicen estos dos textos

1. Las asociaciones se constituyen mediante acuerdo de tres o más personas físicas o jurídicas legalmente constituidas, que se comprometen a poner en común conocimientos, medios y actividades para conseguir unas finalidades lícitas, comunes, de interés general o particular, y se dotan de los Estatutos que rigen el funcionamiento de la asociación.

Este artículo 5º LODA debe ponerse en relación con el artículo 1º.2 de la misma ley que excluye el ánimo de lucro y el artículo 1.4º que excluye del ámbito de aplicación de la LODA las sociedades.

El artículo 1º de la Loi du 1er juillet 1901 relative au contrat d'association (que se hable del contrat d'association es toda una declaración de intenciones) dice invariadamente desde hace 125 años que 

L'association est la convention par laquelle deux ou plusieurs personnes mettent en commun, d'une façon permanente, leurs connaissances ou leur activité dans un but autre que de partager des bénéfices. Elle est régie, quant à sa validité, par les principes généraux du droit applicables aux contrats et obligations.

Encontrar una definición de asociación no es fácil. El legislador alemán no proporciona una, lo que hace más valiosa la definición francesa. Pero es que, además, la fobia francesa por las corporaciones hace especialmente interesante la Loi du 1er juillet porque su promotor intentó construir la asociación como una sociedad pero privándola de los rasgos patrimoniales de ésta. En efecto, el artículo 1º sigue al artículo 1832 del Code casi al pie de la letra. Este decía que 

La société est un contrat par lequel deux ou plusieurs personnes conviennent de mettre en commun des biens ou leur industrie, en vue de partager le bénéfice ou de profiter de l'économie qui pourra en résulter.

En ambos casos se trata de "poner en común" pero en la sociedad se ponen en común bienes o industria mientras que en la asociación se ponen en común "conocimientos o actividades". Exactamente las mismas palabras que el legislador español empleará un siglo después. O sea que el legislador francés concibió la asociación como un contrato sin contenido patrimonial. Era una "unión de personas", una universitas personarum en sentido estricto. Esta era la concepción de la asociación de Waldeck‑Rousseau. Su obsesión: evitar que las asociaciones se convirtieran en nuevas "manos muertas" y una clara animadversión por las congregaciones religiosas. Dice Merlet (Merlet, Jean-François. « La jurisprudence : clef de lecture de la loi de 1901 ». Associations et champ politique, édité par Claire Andrieu et al., Éditions de la Sorbonne, 2001)

las asociaciones debían ser únicamente agrupaciones intelectuales de personas, lugares permanentes para la concertación, el debate de ideas y la puesta en marcha de una actividad, pero en ningún caso debían poseer bienes. Si los contratantes asociativos deseaban poner en común algo más que su inteligencia, debían asociarse paralelamente en una sociedad civil o mercantil, a menos que la asociación tuviera el privilegio de ser reconocida de utilidad pública mediante un acto discrecional de la Administración. El carácter no lucrativo de la asociación llevaba así al presidente del Consejo a imaginar, de manera poco realista, que las agrupaciones, desde entonces legales desde su formación espontánea, debían permanecer a priori sin dimensión patrimonial alguna.

 Pero no se salió con la suya porque en la Asamblea Nacional, salió adelante la enmienda Groussier 




Esta enmienda reconoció, a las asociaciones, capacidad jurídica y de obrar si se "declaraban", es decir si los promotores comunicaban la constitución de la asociación a la prefectura. La atribución de capacidad jurídica actuaba como un estímulo para que las asociaciones se hicieran públicas, esto es, que no permanecieran ¿secretas?. Groussier era masón. 

De este modo, acabaron existiendo en Francia tres tipos de asociaciones: las no declaradas (puras convenciones organizativas sin "vertiente real" o patrimonial), las declaradas (dotadas de capacidad jurídica y de obrar, sujetos de derecho con patrimonio pero con capacidad patrimonial limitada porque no podían recibir donaciones ni adquirir inmuebles) y las de utilidad pública que recibían tal declaración por parte de los poderes públicos y disfrutaban de plena capacidad de obrar. Nos dice Merlet que la "asociación declarada... podía actuar en juicio, contratar y percibir cuotas, pero no recibir liberalidades. Esta solución reproduce exactamente la jurisprudencia previa, que ya había reconocido a determinadas asociaciones una «individualidad» jurídica limitada" (como había reconocido, hacia la mitad del siglo XIX, personalidad jurídica a las sociedades civiles y mercantiles). 

La asociación declarada - artículo 6 - podrá comparecer en juicio, contratar, percibir cuotas, pero no podrá adquirir a título gratuito.... Se trata de una reproducción muy exacta de las creaciones jurisprudenciales de las décadas anteriores. En efecto, mientras la jurisprudencia descubría la personificación jurídica de las sociedades civiles, reconoció a ciertas asociaciones una «individualidad», es decir, el derecho a comparecer en juicio sin verse oponer el adagio «nadie litiga por procurador», la posibilidad de contratar y de recaudar cuotas. Para ello era necesario que la agrupación hubiera cumplido una declaración de policía y presentara un interés general particular. Posteriormente, esta condición de utilidad social fue apreciada de manera muy flexible y clubes de vocación «egoísta» vieron también reconocida su individualidad. Las liberalidades, por su parte, quedaban claramente excluidas, lo que dio lugar a la proliferación de liberalidades sub modo para eludir esta prohibición. El régimen de la asociación declarada es, por tanto, heredero directo de la evolución jurisprudencial.

Por su parte, las asociaciones "no declaradas" debían recurrir a la copropiedad y al mandato o apoderamiento colectivo para contratar. 

Como siempre, la loi du 1er juillet, en manos de la jurisprudencia, desarrolló una dinámica propia y la prohibición de recibir donaciones se disipó porque los jueces no consideraron incluida en la prohibición legal la cesión de bienes a una asociación por toda la duración de ésta. 

Si se admite esta facultad de aportar a las asociaciones declaradas, pueden quedar incorporados al patrimonio social toda clase de inmuebles o incluso patrimonios enteros. El artículo 6 de la ley nada dice al respecto y el rechazo de diversas enmiendas durante su elaboración inclinaba a afirmar la imposibilidad de tal acto. Sin embargo, los jueces, acompañados por la legislación fiscal, reconocieron esta posibilidad más allá de toda expectativa, puesto que el derecho de recuperación puede ser abandonado (renunciado) por quien realiza la aportación. Estas cesiones de uso se aproximan así considerablemente a las donaciones. Incluso, en caso de duda sobre la naturaleza jurídica del acto que permite a la asociación disfrutar de un bien (comodato, aportación o donación de bienes muebles), corresponderá al demandante probar su derecho sobre la cosa… ¡De este modo, la donación de bienes muebles válida llega a presumirse! Por esta vía "lingotes de oro, obras de arte, fortunas pueden ser transmitidas mediante simple entrega". 

Y en la actualidad, la capacidad jurídica y de obrar de las asociaciones declaradas es completa aunque sigue habiendo limitaciones para la adquisición de inmuebles.

La importancia de la enmienda Groussier no estriba tanto en que modificar el concepto de asociación que tenía en mente Waldeck-Rousseau como en que Groussier se dio cuenta de que sin capacidad jurídica y de obrar, sin personalidad jurídica, esto es, sin patrimonio, las posibilidades de la asociación para potenciar o 'escalar' la "acción colectiva", la cooperación entre los individuos era limitada

...................

La Loi du 1er juillet 1901 tiene mucho interés para elaborar la dogmática de la asociación en derecho español. He mostrado cómo se aproxima la definición española a la francesa. Las consecuencias son, creo, de más amplio alcance que no puedo desarrollar aquí pero que enumero:

  • La asociación no es un contrato en el sentido del artículo 1254 CC. No tiene contenido patrimonial. La sociedad es un contrato porque los socios "se obligan a poner en común bienes, dinero o industria" (art. 1665 CC). Los socios comparten bienes. Los asociados no se obligan a poner cosas en común, comparten conocimientos, actividades... 
  • La asociación es una pura técnica de organización: reglas acordadas para tomar decisiones colectivas sobre asuntos comunes a los miembros de un grupo. 
  • La sociedad es un contrato esencialmente oneroso. La asociación es esencialmente gratuita. Es en estos términos y no en los del ánimo de lucro en los que debe plantearse la discusión.

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