jueves, 19 de marzo de 2026

Las consecuencias imprevistas de la acción humana en Adam Smith

Dice Jerry Muller que las recomendaciones políticas de Smith estaban impregnadas de un propósito ético superior: mejorar el bienestar material y moral de la gran masa de la población, concepto que él denominó como "opulencia universal". No obstante, su enfoque no era moralista en el sentido tradicional, sino que actuaba como un "institucionalista psicológico" que buscaba diseñar marcos institucionales capaces de canalizar las pasiones humanas hacia fines socialmente beneficiosos. Este proyecto partía de un realismo antropológico que rechazaba tanto la idea del hombre como una criatura intrínsecamente buena corrompida por la sociedad, como la visión de un ser irremediablemente malvado; su objetivo era tomar al hombre como realmente es para hacerlo "tolerablemente decente" mediante el descubrimiento de las instituciones adecuadas.

Según Muller, el gran motivo analítico que atraviesa La riqueza de las naciones es el de las consecuencias imprevistas de la acción humana, un fenómeno que fascinaba a Smith y que convirtió su obra en una suerte de "enciclopedia del papel de las consecuencias no deseadas en los asuntos humanos". Esta perspectiva no buscaba demostrar la futilidad de intentar mejorar la condición humana, sino que pretendía dotar al legislador de una "razón y entendimiento superiores" para discernir las consecuencias remotas de sus actos y prever el beneficio o perjuicio resultante. Smith defendía que muchas instituciones altamente funcionales habían surgido de forma no planificada, "sin una previsión humana deliberada", y que la mano visible del legislador debía intervenir con delicadeza para reformar o preservar aquellas que dirigen los motivos individuales hacia fines benéficos "como si de una mano invisible se tratara"

La famosa metáfora de la mano invisible funciona como una explicación de cómo el mercado coordina el interés propio para generar beneficios colectivos, pues, como explica Smith, "cada individuo se esfuerza continuamente por encontrar el empleo más ventajoso para cualquier capital que pueda controlar. Es su propia ventaja, en efecto, y no la de la sociedad, lo que tiene en vista". Sin embargo, al preferir el apoyo a la industria doméstica por su propia seguridad y dirigirla para que su producción sea del mayor valor, el individuo "es conducido por una mano invisible a promover un fin que no formaba parte de su intención", promoviendo el interés de la sociedad de manera más eficaz que cuando realmente intenta promoverlo.

Según Muller, esta defensa del mercado se asienta sobre la distribución del conocimiento en la sociedad, argumentando que cada individuo, en su situación local, puede juzgar mucho mejor que cualquier estadista o legislador cómo emplear su capital, y que otorgar tal autoridad a un gobernante sería peligroso, especialmente en manos de alguien con la "locura y presunción de creerse apto para ejercerla". A pesar de esta confianza en el mecanismo del mercado, Smith documentó numerosos casos donde las consecuencias no deseadas resultaban negativas tanto para el actor como para la sociedad. Un ejemplo notable fue la erosión de la calidad educativa en las universidades inglesas, donde las dotaciones de los filántropos, destinadas a mejorar el aprendizaje, terminaron por liberar a los profesores de la necesidad de depender de las tasas de los estudiantes, destruyendo así su incentivo para dedicarse a la enseñanza. Del mismo modo, advirtió que las leyes destinadas a aumentar los ingresos estatales mediante impuestos excesivos a menudo lograban lo contrario al fomentar el contrabando o desalentar el consumo.

Smith sostenía que el mercado por sí solo no basta para producir ciudadanos decentes; esta tarea requiere de instituciones socializadoras como la familia, donde los niños aprenden a "frenar sus pasiones y acomodar sus deseos a los de los demás" a través de la autoridad parental y la simpatía natural.

En última instancia, dice Muller, el pensamiento de Smith reconoce que la sociedad comercial plantea desafíos que quizá no tengan una resolución definitiva, pero consideraba que sus problemas eran preferibles a las alternativas existentes por su capacidad para avanzar en las "virtudes inferiores" o la decencia moral básica. Lograr una sociedad decente depende no solo del mercado, sino de la voluntad de algunos de perseguir el bien público y del "conocimiento, la sabiduría y la prudencia de quienes están así motivados". Como advirtió Smith sobre el papel del legislador en la promoción de la disciplina y el desaliento del vicio, su ejecución requiere de la "mayor delicadeza y reserva", ya que ignorar los desórdenes expone a la comunidad a males mayores, pero presionar demasiado es "destructivo para toda libertad, seguridad y justicia".

Lisa Herzog, en Higher and lower virtues in commercial society: Adam Smith and motivation crowding out, 2011 dice cosas bastante parecidas pero más elaboradas, claro.

Jerry Z. Muller, Thinking Like Adam Smith. On the Semiquincentennial of The Wealth of Nations, 2026

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Citas: Fukuyama, Francis, Cochrane, Adam Smith, Scott Alexander y John Rawls

Breve

 Todo lo que la izquierda no querría oir sobre la pornografía; Your brain releases dopamine before you get the reward, not after; Mossad is calling IRGC commanders directly on personal phones with a single message: you have 12 hours to disappear or you are next; Tomar apuntes a mano permite retener más que hacerlo con el ordenador. Aunque Cremieux no está de acuerdo"El consumo moderado de café con cafeína o té se asoció con una reducción del riesgo de demencia y mejoras modestas en los resultados cognitivos; no se observó ningún beneficio con el café descafeinado; Estonia puede excluir por razones de seguridad nacional los equipos de telecomunicaciones de Huawei.Conclusiones de la Abogada General en el asunto C-354/24 | Elisa Eesti. Una casa de apuestas que opera sin licencia nacional, aunque tenga licencia de otro Estado miembro, puede tener que devolver lo apostado. Conclusiones del Abogado General en el asunto C-530/24 | Tipico. La ocurrencia de obligar a inscribir las transmisiones de acciones y participaciones en el Registro Mercantil. La violación masiva y la explotación sexual han demostrado ser un coste de la inmigración musulmana, aunque el coste se reduce considerablemente si la cultura cívica local es lo suficientemente fuerte como para suprimirla.

Ser John Rawls Astral Codex Ten, Scott Alexander,

El autor utiliza una fábula con homónimos llamados John Rawls para someter a prueba una versión extrema de la reciprocidad rawlsiana: una fundación que solo ayuda a quienes, bajo una inversión contrafactual de roles inducida con una droga hipnótica, demostrarían que, de ser ricos, ayudarían a los pobres. El relato combina sátira institucional, experimento mental “detrás del velo de ignorancia”, psicofármacos y un cierre de retribución kármica que se desplaza de lo humano a lo animal.

El primer hilo sigue a “John Rawls el alcohólico”, nacido en 1921, que abandonó la escuela, sobrevivió con trabajos esporádicos, pequeños delitos y limosnas, y a los 41 mató a un hombre en una pelea de bar, quedándole paranoia y una vida cada vez más dependiente de la beneficencia. Con el auge de la Fundación John Rawls, cierran los cauces tradicionales de ayuda (Salvation Army, YMCA, parroquias) y se le remite a esa entidad, donde un psicólogo homónimo le explica que la ayuda exige superar un cribado: ingestión de un fármaco y una inducción hipnótica que lo hará vivir, de forma vívida, una vida contrafactual; solo reciben estipendio quienes, al vivir como ricos, se muestran dispuestos a donar a quienes pasan necesidad.

El segundo hilo presenta a “John Rawls el banquero”, también nacido en 1921, presidente de un banco y el hombre más rico de Baltimore, invitado a comer por el “visionario” de la Fundación Rawls. Este le expone su “teoría de la caridad”: ayudar únicamente a los pobres que, si fuesen ricos, ayudarían a los demás; para detectarlos, usa una mezcla de tiopental, LSD y calea zacatechichi con una “palabra hipnótica” que construye un sueño de vida entera en un rol invertido. El banquero objeta que no traiciona a nadie porque nadie lo ha ayudado “realmente”; rechaza la idea de que el carácter contrafactual genere deberes. La escena culmina cuando el visionario revela que ya le ha echado la droga en el vino.

El tercer hilo devuelve al alcohólico, que se desahoga con un sacerdote (también Rawls). La Fundación lo rechazó porque “no ayudaría” en la vida invertida y él lo confirma sin ambages: “nadie me ayudó”. El alcohólico decide “matar a John Rawls”, es decir, al banquero que simboliza el nuevo sistema de exclusión. Irrumpe en su mansión, lo apunta y, en la discusión, le exige que beba la droga para probar cómo “le iría a él” en la piel de un pobre. 

Volvemos a la escena en la que el alcohólico está en la Fundación. El psicólogo advierte al “alcohólico” que está alcanzando un nivel demasiado profundo por el carácter acumulativo de la droga: más allá de cinco niveles de sueño dentro del sueño, no hay garantías de control ni de retorno. El paciente firma exenciones bajo coacción y toma otra dosis. En el delirio onírico, el protagonista se reúne con “John Rawls Brahma”, una deidad que sueña el cosmos: cada eón, su mente facetada se fragmenta en seres que, al reflejarse unos a otros, “reconstruyen” la Ley Moral; las almas nobles ascienden por similitud con el Todo y las que no purifican su carácter “descienden” y aprenden por sufrimiento. Brahma formula, en clave sincrética, una ética de reciprocidad universal: “obra como si tu máxima fuese ley general” y elige reglas tras un velo de ignorancia porque, de hecho, podrías nacer en cualquier vida. Pero añade un principio estético: le “repugna” revelar motivaciones que reduzcan la moralidad al interés personal inmediato, por lo que los agentes no recuerdan la arquitectura del juego moral. El protagonista exige una “excepción”: ser juzgado solo por los actos que realice con pleno conocimiento de esa estructura. Brahma accede; el camarero le sirve una Coca‑Cola “ligeramente amarga”.

El desenlace desplaza el foco a “John Rawls Pollo”: una conciencia encarnada en un pollo de granja industrial, inmovilizado por una selección que hipertrofia su cuerpo, sin espacio para sentarse ni ponerse en pie, con heridas que otros pollos —despico­tados pero aún capaces de golpear— reabren a picotazos. El relato detalla la fisiología del dolor continuo, la claustrofobia del hacinamiento y la espera del matadero como único alivio, y remata con la intuición de que, entre todos, “él es el único que merece estar ahí”. Es la materialización extrema del principio kármico que el protagonista había aceptado conocer: ahora su sufrimiento aparece como merecido en el marco de esa ley y, al mismo tiempo, interpela al lector sobre el estatuto moral de los animales en sistemas intensivos. 

Fukuyama: el necesario escepticismo sobre la capacidad de la IA para resolver los problemas sociales: el caso del suministro de agua potable

Los obstáculos son diferentes y son exclusivamente políticos, sociales y culturales. Los residentes de las ciudades tienen capacidad para pagar más por su agua, pero no confían en que sus gobiernos no malgasten esos pagos en corrupción o gestión incompetente. Las empresas no quieren la interrupción de la construcción de infraestructuras generalizadas, y muchas ciudades albergan "mafias del agua" que compran agua barata y la revenden a precios exorbitantes a la gente pobre. Estas mafias están armadas y listas para usar la violencia contra cualquiera que desafíe sus monopolios. El Estado es demasiado débil para controlarlos o para hacer cumplir las muy buenas leyes que ya tienen en vigor. Es difícil ver cómo incluso la IA más superinteligente va a ayudar a resolver estos problemas. Y esto apunta a un concepto central que afecta a todo el campo de la IA: una sobrestimación grave del valor de la inteligencia por sí sola para resolver problemas.

Joseph Francis y su experiencia en la crisis de la replicación de los resultados de los trabajos científicos

 “El artículo carecía de sentido, y sin embargo se había publicado en Journal of Political Economy, una de las cinco grandes revistas de economía que determinan —para bien o para mal— la carrera de los economistas. [...] Incluso si las importaciones chinas hubieran conducido a una reducción de la proporción del empleo manufacturero, no parece que hayan tenido efectos negativos sobre el bienestar. [...]

Entonces, Francis intentó lo mismo con artículos científicos y creyó descubrir errores en uno de biología 

Cuando los autores del artículo enviaron su respuesta a Nature, resultó que yo había sido extremadamente estúpido: lo que había tomado por un fallo en la validación de la seguridad era, en realidad, la señal de que el medicamento estaba funcionando como debía. Un historiador económico cualquiera, encaramado en una colina de Gales, no debería presumir de saber sobre cuestiones científicas que van mucho más allá de su campo de especialización. Fue una humillación total. [...] Tras haber encontrado problemas así en artículos importantes de economía, supuse que también los encontraría en artículos de ciencias y tecnología, dado que ambos se rigen por el mismo sistema de revisión por pares. Los robots me ayudaron servilmente a encontrar lo que yo quería encontrar, aunque no estuviera allí. Alucinamos juntos, y empecé a creer que sabía lo que, en realidad, no sabía. Me había convertido en la antítesis del sabio socrático: un sofista, engañado por mis propias tonterías. [...] 

Mi impresión es que las ciencias y la tecnología se están moviendo hacia un sistema de revisión por pares más transparente y continuo. Los revisores suelen estar identificados, y a veces las revistas hacen públicos los informes. Existe también una sólida cultura de crítica tras la publicación. Hace poco vi a científicos lanzarse como perros rabiosos sobre un artículo de Nature que afirmaba que un tratamiento contra el cáncer de pulmón era mucho más eficaz si se administraba por la mañana que por la tarde. Ver cómo trabajaban en PubPeer y en X fue un espectáculo memorable. Su cultura de la crítica coincide con la definición popperiana del método científico como “la búsqueda y eliminación de errores al servicio de la verdad”. Además, las retractaciones son relativamente frecuentes y existen procedimientos claramente definidos para llevarlas a cabo. 

El contraste con la Economía es marcado. Aunque los economistas se enorgullecen de la solidez de sus seminarios, lo que realmente importa es publicar en solo cinco revistas. Los editores tienen un poder inmenso. La revisión por pares es cerrada y anónima. Prácticamente nunca se retracta nada. La revisión tras la publicación es mínima. Según mi experiencia, existe más bien una cultura de no criticar públicamente nada que haya sido publicado. Si lo haces, se te considera excesivamente agresivo, quizá debido a algún supuesto defecto de personalidad. Mientras tanto, los autores originales pueden utilizar su derecho de réplica para desviar la atención y recurrir a ataques personales. El miedo a molestar a los superiores se palpa en el ambiente.”

Egodepletion

... hay un concepto que popularizó el psicólogo Roy Baumeister con la idea de "ego depletion" (agotamiento del ego): la fuerza de voluntad y la capacidad de tomar decisiones son recursos limitados que se gastan a lo largo del día. La idea salió replicada en infinidad de libros y podcast sobre productividad. Pero tiene un problema: parece que es falsa... Una hipótesis alternativa para entender mejor esta dinámica que viene ganando protagonismo es la sugerida por el psicólogo cognitivo Bernhard Hommel, que se conoce como "teoría del meta-control". Hommel sostiene que hay dos especies de "cambios" (como en un auto o una bicicleta) o de modos, que vamos alternando: uno de persistencia (donde angostamos el foco y nos concentramos en un objetivo) y otro de flexibilidad, en el cual exploramos. Ninguno es mejor que el otro, ambos son complementarios y los usamos de forma alternada. Ir a tomar un café para despejarnos (como voy a hacer ahora, luego de escribir este texto) no es una "debilidad" de falta de autodisciplina, sino una transición hacia una fase exploratoria y flexible, que tiene hasta una explicación evolutiva. La línea de Hommel calza mucho mejor inclusive con lo último que sabemos de este tema en neurociencias (qué áreas del cerebro están involucradas en cada uno de los dos modos). Así que, como muchos lectores me cuentan, leer Proxi el viernes a la noche o el fin de semana, relajados y con algo rico para tomar al lado, no contaría como una debilidad de carácter por no estar poniendo el foco en los pendientes sino como una fase de flexibilidad y exploración que es propia de la naturaleza humana (Ponele).

Adam Smith: The Intellectual of the People, Axel Kaiser

Un trabajo reciente de Phil Gramm y Donald Boudreaux sobre los mitos que rodean al capitalismo —The Triumph of Economic Freedom: Debunking the Seven Great Myths of American Capitalism— explica magistralmente las falsedades históricas que se arraigaron en aquella época. La idea de que la gente vivía mejor en el campo antes de trasladarse a las ciudades para trabajar en la industria es uno de esos mitos. 
Desde la caída del Imperio romano en el año 476 hasta el siglo XVIII, la calidad de vida del trabajador promedio apenas experimentó mejora alguna. Hasta el año 1800, el 18 % de los niños moría en su primer año de vida, y solo el 69 % llegaba a los 15 años. Esta dramática realidad afectaba a todas las clases sociales: la reina Ana de Inglaterra, que murió en 1714 a los 49 años, tuvo diecisiete embarazos y ninguno de sus hijos nacidos vivos la sobrevivió. 
La cruda realidad preindustrial Hasta 1850, tanto en Inglaterra como en Francia, la ingesta calórica diaria de una persona media era insuficiente para cubrir sus necesidades básicas. La pobreza en el campo era tan extrema que la gente vivía hacinada en pequeñas chozas con suelos de tierra cubiertos de paja, soportando olores fétidos, ratones, plagas y una suciedad repugnante. El historiador William Manchester describe así la realidad de la vivienda campesina: «La pieza central de la estancia era un armazón de cama gigantesco, con una pila de jergones de paja infestados de parásitos. Todos dormían allí, sin distinción de edad ni sexo —abuelos, padres, hijos, nietos, e incluso gallinas y cerdos—. Si una pareja decidía intimar, los demás eran conscientes de cada movimiento; en verano, incluso podían observar. Si un extraño pasaba la noche, la hospitalidad exigía invitarle a ser “uno más” en el jergón familiar». 
La idealización de la vida rural previa a la Revolución Industrial se explica, en parte, porque autores como Charles Dickens y Friedrich Engels, que escribieron sobre ella, nunca la vieron con sus propios ojos.

Inventing the Renaissance. Ada Palmer

¿Qué pasó en realidad? Más adelante retomaré nuestra teoría más reciente, pero no quiero despachar ahora mismo lo que parecería una respuesta definitiva. El sentido de este paréntesis es mostrar con qué facilidad la academia puede acabar abrazando una respuesta que ¡suena tan bien!, que encaja con lo que deseamos que sea cierto, que dota al tema de un aura apasionante y que atrae fondos y hornadas de nuevos investigadores cuyo trabajo, a la postre, acaba demostrando que estábamos totalmente equivocados. Pero no habríamos contado con esos nuevos estudios si no nos hubiera hechizado aquel viejo error. Por eso la historia (y la erudición en general) se beneficia incluso de la investigación que es errónea de cabo a rabo; pero también por eso una teoría que sabemos falsa, pero que resulta tan sugerente, puede seguir circulando durante décadas después de haber sido desmentida... 

La Europa del siglo XIX, la época en la que escribió Burckhardt, sentía devoción por el individualismo, la democracia, el nacionalismo y por términos como zeitgeist y volksgeist, así como por las ideas de conciencia individual y nacional; de modo que la tesis de que todo aquel deslumbrante arte renacentista era el vástago de tales factores despertó un entusiasmo febril. De pronto, los estudios sobre el Renacimiento no eran simple historia del arte, sino la génesis de la modernidad, y todo tipo de movimientos decimonónicos quisieron financiarlos para poder reclamar la edad de oro renacentista como su ancestro. Burckhardt situó el apogeo del Renacimiento en las primeras décadas del 1500, pero, al describir los días de gloria artística que nos legaron a los Miguel Ángeles, los Rafaeles y la bellísima polifonía, lamentó que aquello también se tornara decadente: ...el disfrute de los placeres intelectuales y artísticos, las comodidades y elegancias de la vida, y los intereses supremos del autodesarrollo, destruyeron o mermaron el amor a la patria. Pero aquellas apelaciones al sentimiento nacional, profundamente graves y luctuosas, no volvieron a escucharse hasta más tarde, cuando el momento de la unidad ya había pasado, cuando el país estaba inundado de franceses y españoles, y cuando un ejército alemán había conquistado Roma. En otras palabras, según Burckhardt, el espíritu de modernidad e individualismo nacido en la Italia renacentista fue malogrado por las Guerras de Italia y por el descuartizamiento del país a manos de los imperios, de modo que la verdadera culminación de las ideas modernas renacentistas...

Cochrane sobre Smith: de la ética de la suma cero a la ética de la suma positiva

Hasta el día de hoy, la ética de la Bahía de San Francisco sostiene que ganar dinero es un asunto sucio. Los multimillonarios solo pueden obtener algo de perdón por su malvada acumulación de riqueza mediante la filantropía. Una vez que has ganado tu sucio dinero, haz algo bueno por la sociedad donándolo. MacKenzie Scott es la santa; Jeff Bezos, el pecador. Incluso la Escuela de Negocios de Stanford se muestra disculpante por el hecho de ganar dinero. 

Esa ética sigue arraigada en la visión de que una persona solo puede enriquecerse quitándole cosas a otra. Durante miles de años, esa no fue una mala aproximación: los emperadores romanos no obtenían la mitad de los ingresos del imperio inventando iPhones. 

Pero Smith señala que esto es exactamente al revés. El multimillonario que inventa un ordenador personal, un iPhone, o la logística de Walmart y luego la de Amazon, crea cientos de miles de millones en valor para el resto de nosotros. Él o ella se queda con una fracción minúscula. Y esa fracción suele quedarse reinvertida en la empresa, generando más productos y empleo. Es ahí donde contribuye a la sociedad, mucho más que en los esfuerzos filantrópicos de los multimillonarios, que suelen ser bastante torpes. (Deberían comprar más arte y dedicarse menos al "bienquedismo" político).

Abuso en la solicitud de acceso a los propios datos: ¡deroguemos el RGPD! Sentencia del Tribunal de Justicia en el asunto C-526/24 | Brillen Rottler

 Una persona residente en Austria se suscribió al boletín informativo de la empresa familiar de óptica Brillen Rottler, con sede en Arnsberg (Alemania), para lo cual introdujo sus datos personales en el formulario de alta disponible en el sitio de Internet de la empresa. Trece días más tarde, presentó a Brillen Rottler una solicitud de acceso con arreglo al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). 1 Según ese Reglamento, 2 el interesado tiene derecho a obtener del responsable del tratamiento confirmación de si se están tratando o no datos personales que le conciernen y, en tal caso, el derecho de acceso a sus datos y a la información relativa a los mismos. Brillen Rottler denegó la solicitud por considerarla excesiva. Según ella, de diversos reportajes, artículos de blog y boletines de abogados resulta que esta persona se suscribe sistemáticamente a boletines informativos de diversas empresas, antes de presentar una solicitud de acceso y, posteriormente, reclamar una indemnización. Por su parte, la persona en cuestión consideró que su solicitud de acceso era legítima, y reclamó a Brillen Rottler una indemnización de al menos 1000 euros en concepto de reparación del daño moral que alegaba haber sufrido como consecuencia de la denegación de dicha solicitud de acceso... 

El Tribunal de Justicia responde que, en determinadas circunstancias, una primera solicitud de acceso ya puede considerarse «excesiva» en el sentido del RGPD 3 y, por lo tanto, abusiva. Esto ocurre cuando el responsable del tratamiento demuestra que, a pesar del cumplimiento formal de los requisitos previstos en el RGPD para la presentación de una solicitud de acceso, esta no se ha presentado con el propósito de conocer el tratamiento de los datos y de verificar su licitud, sino con la intención, que puede calificarse de «abusiva», de crear artificialmente los requisitos necesarios para obtener una indemnización en virtud del RGPD. El hecho de que, según la información accesible al público, el interesado haya presentado ante diferentes responsables del tratamiento de sus datos personales varias solicitudes de acceso a los mismos, seguidas de solicitudes de indemnización, puede tomarse en consideración para determinar la existencia de esa intención abusiva.

martes, 17 de marzo de 2026

Citas: sexo y género, inflación de notas y de aprobados, más burocracia desde Bruselas: el régimen 28º, profesiones judías


¿A qué se dedicaban los judíos que vivían en la zona rusa colindante con Polonia a finales del siglo XIX? https://yannayspitzer.net/

Sumando toda la fuerza laboral judía en la Zona de Asentamiento, encontramos que la ocupación judía más común era la fabricación de ropa, representando nada menos que el 16,5 por ciento de los trabajadores. A eso se suman algunas otras ocupaciones textiles, como los trabajadores de la industria textil, el comercio textil y de prendas, y el comercio de pieles y cueros, casi uno de cada cuatro trabajadores judíos, el 23 por ciento, trabajaba con shmates. Pero si esto suena asombroso, en realidad lo es menos en comparación con lo que llegó a ocurrir en Nueva York en el apogeo de la migración judía. La ropa era lo más importante, pero en Estados Unidos era aún más grande. Curiosamente, el empleo en la fabricación de ropa era casi igual de común para ambos géneros, ocupando el 17 por ciento de los trabajadores masculinos y el 15 por ciento de las mujeres.... 

 Una característica más general de la lista es que muchas de las ocupaciones más frecuentes que aparecen en ella son tipos de comercio y actividades comerciales...


BreveSolo los arquitectos dicen más estupideces que los actoresUna vacuna contra el cancer por 3000 dólaresLas culturas que ejecutan a personas tienen más violencia y criminalidad, ¡no menos!


Si un estudiante saca un 8, ¿es porque es muy capaz, o porque la asignatura era fácil? Informative Grading Requires Cross-Course Comparability, Joshua S. Gans/Scott Duke Kominers, March 13, 2026

No lo sabes. Y esto hace que comparar estudiantes de distintas asignaturas sea fundamentalmente problemático. Los autores demuestran matemáticamente que ningún sistema de notas universal puede resolver esto por completo.

Las tres soluciones parciales que proponen son la asignación aleatoria de asignaturas (que los alumnos no elijan sus asignaturas, tener en cuenta el expediente completo construyendo un "eigengrade" — un índice agregado que pondera todas las notas de forma coherente y desincentivar el inflado de notas por los profesores

Asignación aleatoria de asignaturas: Una universidad sortea qué asignatura optativa cursa cada estudiante ese semestre — unos van a Estadística Avanzada y otros a Historia del Arte, sin que ellos elijan. Al final del curso, el profesor de Estadística pone notas bajas (asignatura difícil) y el de Historia del Arte pone notas altas (asignatura fácil). Pero como la asignación fue aleatoria, ambos grupos de estudiantes son igual de capaces en promedio. Entonces, si Juan saca un 9 en Estadística Avanzada, puedes inferir con bastante confianza que Juan es muy capaz — porque el azar le tocó la asignatura difícil y aun así sacó buena nota. El problema aparece cuando los estudiantes eligen libremente: los más ambiciosos se apuntan a Estadística y los menos a Historia del Arte, rompiendo esa lógica.

El expediente completo y el "eigengrade": Tres estudiantes cursan distintas combinaciones de asignaturas:

Matemáticas
Filosofía
Física
Ana
9
8
Luis
7
6
Sara
8
6

Nadie ha cursado todo, pero hay solapamiento: Ana y Luis coinciden en Física, Ana y Sara en Matemáticas, Sara y Luis en Filosofía. Eso permite hacer comparaciones encadenadas. Si Física es notoriamente difícil y Luis saca un 6 mientras Ana saca un 8, puedes inferir que Ana es más capaz. Usando esa cadena de solapamientos, el modelo construye un eigengrade — una nota sintética para cada estudiante que ya tiene en cuenta la dificultad de cada asignatura.

La inflación de notas y la "regla de Taylor": En una facultad, el profesor García se da cuenta de que sus estudiantes quedan mal en el ranking porque otros profesores inflan las notas. Para no perjudicarles, él también empieza a inflar. Los demás hacen lo mismo. Al final, todos ponen 9s y 10s y las notas no dicen nada. Es exactamente lo que pasa con la inflación monetaria: si todos los países imprimen dinero, los precios suben para todos y nadie gana poder adquisitivo real. La solución que proponen es un mecanismo automático de corrección, como el que usa el Banco Central Europeo con los tipos de interés:

"Si la nota media de tu asignatura sube por encima del objetivo común, tu departamento recibe una penalización en financiación o reputación."

Los profes que regalan las notas, te roban tu futuro salario: Easy A’s, Less Pay: The Long-Term Effects of Grade Inflation, Jeffrey T. Denning, Rachel Nesbit, Nolan Pope, Merrill Warnick March 11, 2026

La inflación de notas afecta a los resultados académicos inmediatos y a largo plazo de los estudiantes, incluyendo trayectoria en la educación secundaria, acceso y aprovechamiento en la universidad e ingresos en el mercado laboral. Con datos estadounidenses. 

El artículo distingue dos tipos de inflación de notas. El primero, denominado inflación media de notas, mide hasta qué punto un profesor regala las notas, es decir, asigna, en promedio, notas más altas de las que cabría esperar dadas las características y rendimiento académico objetivo del alumno. Si los estudiantes pueden obtener mejores notas sin aumentar esfuerzo o aprendizaje, la motivación para estudiar disminuye. El segundo tipo de inflación, passing grade inflation o inflación de aprobados, mide la propensión del profesor a convertir un suspenso (F) en aprobado (D o superior), capturando un margen especialmente relevante desde el punto de vista institucional, pues aprobar o suspender determina si el estudiante obtiene créditos para titularse y si evita repetir curso.

Los resultados muestran que la la inflación media de notas reduce sistemáticamente los resultados académicos y educativos. En Los Ángeles, un desvío estándar adicional en esta inflación reduce las notas de los exámenes del año siguiente en matemáticas y en inglés (–0,024 y –0,021 desviaciones estándar, respectivamente), disminuye la probabilidad de titularse en cinco años (–0,8 puntos porcentuales) y reduce ligeramente la probabilidad de que el estudiante se presente al SAT. En Maryland, donde las medidas se basan en menos cursos y pruebas, los efectos en test son más modestos, pero aparece igualmente una reducción en la probabilidad de titularse y en la de tomar el SAT. Además, la inflación general de notas aumenta ausencias y suspensiones. Esta evidencia es coherente con la predicción teórica: estándares reducidos alteran los incentivos, disminuyen el esfuerzo y el aprendizaje, y terminan por afectar al rendimiento futuro.

Por el contrario, la inflación de aprobados no afecta a los test del año siguiente, pero sí reduce la probabilidad de repetición de curso (entre –1,2 y –0,4 puntos porcentuales según la jurisdicción), lo que supone reducciones sustanciales dada la baja incidencia de la repetición. Asimismo, aumenta la probabilidad de graduación en cinco años. No tiene efecto significativo en SAT. Este patrón refleja la naturaleza institucional del aprobado: al elevar artificialmente el porcentaje de alumnos que obtienen el crédito necesario, el profesor facilita la progresión escolar pero el alumno no aprende más.

La inflación media de notas, además, disminuye la matriculación en programas postsecundarios y La inflación de aprobado, por su parte, aumenta la matriculación en programas de dos años pero reduce la matriculación y la graduación en programas de cuatro años. En conjunto, no tiene efectos significativos sobre la obtención de cualquier tipo de grado.

En empleo y salarios, la inflación media vuelve a presentar efectos negativos persistentes: reduce la probabilidad de estar empleado (entre –0,2 y –0,4 puntos porcentuales en varios horizontes) y reduce los ingresos (entre –56 y –145 dólares anuales, incondicionales y truncados al 99 percentil). Aunque cuantitativamente modestos por año, estos impactos son acumulativos a lo largo de una cohorte completa de estudiantes. Los autores calculan que un profesor con un desvío estándar más de inflación media reduce el valor presente de los ingresos vitales de sus alumnos en aproximadamente 213.872 dólares por año de enseñanza. La inflación de aprobado produce pequeños efectos positivos en empleo y salarios en los primeros años, coherentes con un mecanismo de señalización: obtener un diploma gracias al aprobado “benévolo” mejora inicialmente la probabilidad de inserción laboral, aunque sus efectos desaparecen cuando los empleadores actualizan información sobre la capacidad real del trabajador.

La reducción de aprendizaje derivada de la inflación media afecta a todos los alumnos: no se encuentran diferencias significativas entre alumnos por debajo o por encima de la mediana en el impacto sobre test futuros. Sin embargo, los efectos sobre repetición y graduación sí difieren: la inflación de aprobado beneficia más a los estudiantes de bajo rendimiento, pues son quienes están realmente en el margen del suspenso. La inflación media reduce más la repetición entre los alumnos de bajo rendimiento y reduce más su matrícula postsecundaria. En cambio, no se observan diferencias sistemáticas en los efectos sobre ingresos. Tampoco aparecen heterogeneidades robustas en función de características demográficas ni de la distribución de notas a nivel de centro.

 Del resumen de prensa: Sentencia del Tribunal de Justicia en el asunto C-258/24 | Katholische Schwangerschaftsberatung

Una asociación católica no puede despedir a una trabajadora por el mero hecho de que esta haya abandonado la Iglesia Católica Ese despido presupone, entre otras cosas, que, atendiendo a la naturaleza de las actividades desarrolladas, el requisito de no abandonar dicha Iglesia sea esencial, legítimo y justificado, El Tribunal de Justicia precisa de qué modo ha de garantizarse el justo equilibrio entre, por un lado, los intereses de un empresario, cuya ética se basa en la religión, de que no se pongan en entredicho su ética y su derecho a la autonomía y, por otro, los intereses de los trabajadores en no ser discriminados por su religión. El Derecho de la Unión reconoce a cada Estado miembro un margen de apreciación en el marco de esta ponderación. Si bien los órganos jurisdiccionales nacionales deben, en principio, abstenerse de apreciar la legitimidad de la propia ética de la iglesia o de la organización de que se trate, corresponde a esos órganos jurisdiccionales, y no a la iglesia o a la organización en cuestión, determinar si un requisito profesional es, por la naturaleza de las actividades de que se trate o por el contexto en que estas se desarrollen, esencial, legítimo y justificado respecto de esa ética. En el presente asunto, el Tribunal de Justicia considera que una asociación católica como la asociación alemana Katholische Schwangerschaftsberatung (asociación católica de asesoramiento en materia de embarazo) no puede, en principio, despedir a una trabajadora católica por el mero hecho de haber abandonado la Iglesia Católica, cuando, entre otras cosas, esa asociación emplea a personas no católicas para desarrollar la misma actividad. En efecto, en una situación así, el abandono por sí solo no parece poner en entredicho la ética o el derecho a la autonomía de la asociación. No obstante, corresponde en última instancia al Tribunal Supremo de lo Laboral alemán apreciar este extremo en el presente asunto.

Más críticas al Régimen 28º que pretende poner en vigor la Comisión Europea por Luis Garicano y Ulrike Malmendier

La característica principal de la propuesta filtrada es un registro de la UE que permitirá a las sociedades constituirse digitalmente, en un plazo de 48 horas, por una tarifa máxima de 100 €. El comisionado Michael McGrath, cuyo portafolio incluye la propuesta, ha dicho que quiere aplicar este nuevo régimen al mayor alcance posible de sociedades, no solo a las firmas innovadoras de crecimiento. La evaluación de impacto estima supuestamente la reducción de la carga regulatoria para las empresas en torno a 400 millones de euros en diez años. Esto son migajas para un continente cuyas barreras comerciales internas le cuestan cientos de miles de millones anualmente. 
Son las fricciones cuando una empresa intenta crecer las que se supone que elimina el régimen 28. Una empresa que se expande de Lisboa a Berlín puede necesitar actualmente una nueva entidad jurídica, una nueva estructura de empleo, normas kafkianas sobre contratos laborales transfronterizos, un nuevo aparato de cumplimiento y un nuevo registro del IVA antes incluso de cerrar su próxima ronda de financiación. Cerrar un negocio implica navegar por diferentes jerarquías de acreedores en cada país. Y, igual de importante, Europa es mala permitiendo que los fundadores salgan con éxito de su start-up vendiéndola o saliendo a bolsa. Entre 2008 y 2021, se fundaron 147 unicornios europeos. Cuarenta trasladaron sus sedes al extranjero, la gran mayoría a Estados Unidos
La idea detrás del vigésimo octavo régimen, propuesto tanto en los informes Letta como en los de Draghi, era crear una opción externa: un conjunto único de normas europeas a las que las empresas pudieran optar si su sistema nacional las frenaba. La propuesta actual no hace eso. Aunque adopta la forma de una regulación directamente aplicable a todos los Estados miembros, no crea una empresa supranacional. Está constituida en los estados miembros, regidos por la ley del estado miembro de registro, y la legislación nacional cubre cualquier carencia no cubierta por la normativa. El control notarial preventivo sigue siendo necesario para cada formación y enmienda de los estatutos, preservando así los guardianes que todo el régimen pretendía eludir. Al lograr la incorporación a través de registros nacionales, sometiéndola a controles preventivos nacionales y deferiendo a la ley nacional en todo lo posible fuera del alcance del reglamento, resultará de facto en 27 regímenes diferentes eso sí todos variantes del 28º.
Las propuestas de Garicano y Malmendier no son, sin embargo, convincentes. No hay forma de que un régimen 28º "salga bien".

El sexo y el género Mark J. Defant en Aporia Magazine


Lo qué define biológicamente el sexo es la dotación cromosómica XX o XY que determina la formación de gónadas, las pautas hormonales y los caracteres sexuales secundarios. La función biológica del sexo es la reproducción y la mayoría de las condiciones intersexuales implican infertilidad. La baja prevalencia del intersexo refuerza la realidad de la división binaria entre machos y hembras en la especie humana.

Las diferencias de comportamiento entre hombres y mujeres son el resultado de diferencias entre los sexos en sus estrategias reproductivas. Las mujeres, que gestan, paren y en muchos casos crían sin apoyo paterno, necesariamente adoptan estrategias reproductivas más cautelosas, mientras que los hombres cuyo coste reproductivo por descendiente es mucho menor, se tienen que comportar, necesariamente, de forma oportunista (aprovechar cualquier ocasión para 'intentar' la reproducción lo que implica preferir la poligamia etc). Estas diferencias de comportamiento han sido configuradas en sociedades humanas hace cientos de miles de años, y no habrían podido ser modificadas de forma sustancial por las culturas recientes.

El patriarcado, la brecha salarial o el llamado “techo de cristal” pueden entenderse mejor como manifestaciones modernas de tendencias evolutivas, más que como productos de la discriminación. Por ejemplo, las diferencias salariales entre hombres y mujeres derivan en gran medida de que unos y otras prefieren trabajar en sectores profesionales distintos, y tienen distinta tolerancia al riesgo, o preferencias diferentes respecto al equilibrio entre vida familiar y profesional, al margen de que los hombres trabajan más horas fuera del hogar (las mujeres aceptan empleos con mayor flexibilidad a costa de una menor retribución). El autor pone el ejemplo de los conductores de Uber, donde a pesar de que el sistema de pagos funciona automáticamente y por tanto, sin posibles sesgos de género, los hombres perciben más ingresos porque conducen más horas, aceptan más turnos nocturnos y acumulan más experiencia. En cuanto al “techo de cristal”, los hombres, movidos por la testosterona, 'pelean' más por los puestos que atribuyen mayor salario y status.  

Los kibbutzim de primera época organizaron la crianza de forma comunal, separando a los niños de sus padres, especialmente de las madres, para eliminar la influencia de la familia nuclear y promover un ideal igualitario radical.  Pero el experimento fue un fracaso: el vínculo materno y el deseo de cuidar a los hijos tienen una base biológica y las mujeres rechazaron la crianza comunal. Educar a niños y niñas como si no tuvieran sexo no elimina las diferencias de comportamiento ni de preferencias: estas reaparecen incluso en entornos diseñados para suprimirlas.

lunes, 16 de marzo de 2026

Una nota sobre los criterios tradicionales de distinción entre asociación y sociedad

La discusión entre los juristas de esta cuestión no ha tenido en cuenta la distinción que, a mi juicio, es fundamental y es la que existe entre corporación y sociedad. La asociación es una corporación mientras que la sociedad es un contrato. Una asociación no es un contrato y una sociedad no es una corporación. Una corporación es una organización (conjunto de reglas) que un grupo de individuos se da para tomar decisiones colectivas que se orientan a la obtención de un fin común. Una sociedad es un contrato por el que varios individuos se obligan a poner en común bienes para repartirse los beneficios o ventajas que deriven de la puesta en común, incluyendo, naturalmente (art. 116 C de c), los que resulten de la inversión del fondo común creado. 

Ocurre, sin embargo, que hay corporaciones 'puras' y corporaciones societarias. Son corporaciones puras la asociación y la fundación. Corporaciones societarias son la sociedad anónima (con la limitada), la cooperativa y la mutua (que es una especie del género cooperativo). Eso significa que observaremos que hay rasgos comunes a las asociaciones y a las sociedades anónimas o las cooperativas. Pero eso no quiere decir que las asociaciones sean sociedades. Solo quiere decir que las sociedades anónimas y las cooperativas son sociedades de organización corporativa o, como yo las llamo, corporaciones societarias. 

Con este presupuesto, se puede repasar la exposición que realiza Carpio de la discusión entre los juristas del siglo XX de esta cuestión. 

“La distinción entre asociación y sociedad se vino cifrando conforme a diversos criterios: a) Criterio subjetivista, de la sustituibilidad de los miembros o de la apertura del ente: Sostenido por Ferrara, Coviello, Degni, entre otros, se funda en el carácter cerrado con contemplación del intuitu personae que priva en la sociedad, mientras que, por contra, la asociación sería abierta y admitiría los cambios de personas. Pero aparte de que esta pretendida nota diferencial sería más efecto que causa de la calificación, cabe objetar con Rubino que hay sociedades abiertas, con práctica fungibilidad de sus socios (la anónima normal), y asociaciones en verdad cerradas por una serie de limitaciones estatutarias fáciles de imaginar”

Como se aprecia inmediatamente, el carácter fungible de los miembros es una característica de todas las corporaciones. Basar en ese rasgo la distinción entre asociación y sociedad no es erróneo pero desvía el tiro. Hay sociedades organizadas corporativamente – la sociedad anónima – y, por tanto, en las que los accionistas son fungibles y las acciones libremente transmisibles.

Continúa Carpio:

“Criterio del interés: - sostuvo Espósito que la sociedad es un contrato dirigido a unificar intereses contrapuestos, mientras que la asociación tiende a unificar intereses solidarios. Ya advierte Crisafulli que, en puridad, la creación tanto de una sociedad como de una asociación derivan de un acto de la misma naturaleza, llámese contrato o acto asociativo. Pero es que el interés no puede servir para fundar la distinción. Recuérdense las dificultades de la teoría de la contraposición Derecho Público-Derecho Privado y causa-motivos. Intereses semejantes pueden aparecer tras muy distintas instituciones y no pueden servir de criterio para diferenciarlas. Caben sociedades surgidas del afán de aunar intereses concurrentes y pugnas de intereses entre los miembros de una asociación”. 

En realidad, la constitución de una asociación no tiene lugar a través de la celebración de un contrato, sino de un negocio jurídico de distinta naturaleza, que puede describirse como 'fundacional'. No hay contrato porque los promotores de una asociación – que son los que concurren a la celebración del negocio jurídico constitutivo – no se obligan a poner en común bienes como exige el artículo 1665 CC, sino que manifiestan su voluntad de formar una organización (adoptar reglas para tomar decisiones) para el logro de un objetivo común a todos los que quieran adherirse a la asociación (independencia del fin común respecto de los individuos concretos que sean miembros en cada momento histórico). 

Finalmente, Carpio expone el 

“criterio teleológico o del fin lucrativo.—Tiene su apoyo en conocidos textos legales de nuestro ordenamiento civil y mercantil (fondo común, dirigido a la obtención de un lucro común partible y con la cohesión de ese a veces discutido elemento de la affectio societatis). Es el criterio más certero. Sánchez de Frutos matiza esta nota del fin de lucro o ganancia, advirtiendo que tal ganancia o beneficio debe repartirse entre los socios sobre la base de recíprocas proporciones preestablecidas, o sea, fijadas antes que la ganancia haya tenido lugar. Podría plantearse el caso límite de aquella sociedad civil que, conforme al artículo 1.678 del Código Civil, tuviera por objeto el mero uso de cosa o cosas determinadas exclusivamente, es decir, sin producir frutos o utilidades tangibles. Aun así y frente a una asociación que también tuviera el uso de cosas determinadas, la distinción seguiría”

Este criterio de distinción no está correctamente formulado. El Código civil – artículo 1665 – y el Código de Comercio – artículo 116 – se diferencian en este punto: en la sociedad civil, el ánimo que mueve a los socios es el de distribuirse los beneficios o ventajas que deriven de la puesta en común. En la sociedad colectiva – y en las sociedades mercantiles en general – el ánimo que mueve a los socios es el de invertir el fondo común, esto es, el formado con las aportaciones de los socios, y repartirse los beneficios que deriven de la inversión. El tenor literal de ambos preceptos es distinto. Por eso, el ánimo de lucro no es un requisito de la sociedad civil pero sí lo es de la sociedad colectiva. El ánimo de lucro debe identificarse con ánimo de inversión rentable de lo aportado. Los administradores de una sociedad anónima deben maximizar el valor del patrimonio social como deber fiduciario porque a la SA se le aplica el artículo 116 C de c ya que la SA es una sociedad mercantil. Pero tal no es el caso de la cooperativa o de la mutua, porque el fin que lleva a la constitución de éstas no es invertir lo aportado por los socios. 

Por tanto, en este punto, la distinción entre asociación y sociedad debe analizarse en el marco de los derechos de los miembros de una corporación y los derechos de los socios de una sociedad sobre el patrimonio de la corporación/sociedad

Carpio se refiere, finalmente, al criterio que ve a la asociación y la sociedad en relación de género a especie. Aquí, es donde se centra la discusión de los autores más recientes. Hay quien dice que la asociación es el género y la sociedad es la especie y quien sostiene lo contrario. Lo que importa ahora es que estas posiciones consideran a ambas figuras como "manifestaciones de un común fenómeno societario". Este fenómeno común, cual árbol, habría ido creciendo y produciendo ramas, todas ellas procedentes de un tronco común. En lo que aquí importa, Carpio recurre a esta idea para justificar la 

 aplicación de las reglas del contrato de sociedad como fuente subsidiaria, para llenar las lagunas que el nuevo Derecho de Asociaciones puede ofrecer

Como se deduce de lo expuesto más arriba, las reglas del Código civil sobre la sociedad civil y del Código de comercio sobre la sociedad colectiva son de nula utilidad para determinar el régimen jurídico de la asociación. Pero, porque ambas son corporaciones, las normas de la sociedad anónima (y también las de la cooperativa) son útiles para rellenar lagunas en determinados ámbitos del derecho de asociaciones. 

Francisco Carpio, El patrimonio de la asociación y los derechos de los asociados Revista Crítica de Derecho Inmobiliario  Núm. 491, Agosto - Julio 1972, pp 767 ss

Cuando el legislador y los jueces castigan al que coopera y apoyan al gorrón



Para entender el título de esta entrada, léase esta del Almacén de Derecho. 

Se está intentando - por los de siempre - que se obligue a que en el Registro Mercantil figuren los socios de las sociedades limitadas y que, por tanto, se reflejen en el registro las transmisiones de participaciones sociales. Es una barbaridad que hará más difícil la cooperación entre los particulares, encareciendo el coste de la forma Sociedad Limitada y sin ganancia para nadie salvo para los de siempre: los registradores mercantiles que, como el tabernero, se lucran "bautizando" al vino de las relaciones societarias. 

El caso que narro a continuación es un ejemplo extraordinario de utilización espuria de la obligación de inscribir los cambios de socio que contiene el derecho italiano (¿Cuándo dejaremos de mirar a Italia como ejemplo de legislador bondadoso y eficiente?). El Tribunale di Venezia, en una decisión cautelar, ampara al gorrón y perjudica al ¡socio al 96,75 %! al que impide destituir al gorrón que era administrador único y socio al 3,25 %. Con decisiones como esta ¿qué creen que harán en el futuro los socios de una sociedad cuando se plantean dar una participación minoritaria a los managers

Se trata de la ordinanza cautelar del Tribunale di Venezia, Sezione Imprese, de 20 de junio de 2025 (R.G. 4844/2025),

El conflicto surge tras el fallecimiento del socio mayoritario Pierre Cardin que ostentaba el 96,75 % del capital de la sociedad. Rodrigo Basilicati, administrador único era titular del 3,25% del capital restante. Basilicati impugna la validez del acuerdo por el que se le destituía como administrador único. El acuerdo fue adoptado con el voto de Michèle Lebossé, designada por el Tribunal de París el 4/11/2021 como mandataire successoral para administrar la sucesión. El mandataire successoral judicial es un administrador judicial de la herencia o un representante de la comunidad hereditaria nombrado por el juez para gestionar y conservar. No es equivalente, pues, al albacea, o sea al ejecutor designado por el causante para cumplir su voluntad. Ni la apertura de la sucesión ni la vicisitud en la titularidad de la participación ni la propia condición representativa de la mandataire se inscribieron en el Registro Mercantil según ordena el artículo 2470 del Codice civile italiano. Y no se hizo porque el registrador mercantil manifestó sus dudas al respecto en el sentido de que consideraba que no podía inscribir a la mandataire, sólo a los herederos de Pierre Cardin que adquirieran la titularidad de las participaciones. La jueza dice a la mandataire que tenía que haber solicitado su inscripción en el registro y, de haber recibido una calificación negativa, recurrirla. ¡Esto con una mandataire designada por un tribunal! Imagínense que otro fuera el caso. 

El tribunal centra la ratio decidendi de su decisión cautelar en el art. 2470 codice civile italiano que afirma que el “trasferimento delle partecipazionisolo produce efectos frente a la sociedad desde el depósito/inscripción en el Registro delle Imprese del documento público donde se recoge la cesión de la titularidad de las participaciones. 

La literatura italiana habla de "transmisión" ("trasferimento") pero, es importante no caer en el error extendido que traslada las normas sobre derechos reales a los derechos obligatorio y tener en cuenta que las participaciones son derechos de crédito u obligatorios y, por tanto, su "propiedad" no se transmite. Se trata de una cesión de créditos que lo que transmite es la posición de socio, la membrecía o sociatura. 

La falta de depósito/inscripción en el Registro delle Imprese no impide la transmisión en sí entre cedente y cesionario: la cesión es válida y eficaz inter partes por el mero consentimiento; lo que bloquea la omisión de la inscripción es la legitimación frente a la sociedad. De acuerdo con las reglas generales de la cesión de créditos (y de la transmisión de la propiedad) en Derecho italiano y según la Corte di cassazione la cesión de cuota de S.r.l.  produce el efecto transmisivo por el mero consentimiento, sin necesidad de forma escrita ad substantiam ni ad probationem. El art. 2470 c.c.,traslada la función de legitimación del libro de socios al Registro. 

Por tanto, si es solo un requisito de legitimación, hay que entenderlo en beneficio de la sociedad y negar su necesidad para el ejercicio de los derechos cuando todos los socios estén de acuerdo y cuando le conste a los administradores que se ha producido la cesión. En tal caso, el requisito de inscripción sería solo de obligación de proceder a la misma, de forma semejante a como funciona, entre nosotros, el libro registro de socios: el socio adquirente de las participaciones tiene derecho a solicitar su inscripción en el libro registro y, si quiere que los administradores le autoricen a ejercer los derechos de socio, tiene la carga de solicitar su inscripción en el libro registro, inscripción que los administradores están obligados a realizar

En la decisión cautelar se acepta por la jueza que la intervención de la mandataire successoral en el gobierno de la sociedad era una "prassi consolidata" "desde la apertura de la sucesión, es decir, que Michèle Lebossé había venido participando en la vida social de M.D.S. y ejercitando derechos sociales; de hecho, en el caso concreto fue ella quien convocó la junta en la que se adoptó el acuerdo impugnado. El tribunal recoge esa alegación de la parte contraria —sociedad y mandataire— pero la descarta con un argumento ridículo: la "tolerancia de hecho" no suple el requisito de la inscripción, de modo que, sin inscripción, todo lo que haga Lebossé carece de efectos sociales. 

La juez no valora el comportamiento del impugnante lo cual es extraordinario, porque su comportamiento es claramente indecente. Y añade, al valorar el periculum in mora, porque se trata de una decisión cautelar, que es mejor para la sociedad que el administrador continúe siéndolo, a pesar de que el socio al 96,75 % quiere sustituirlo. ¿Qué incentivos tiene este administrador cuando ya sabe que lo van a echar? Se ve que la jueza de Venecia no conoce la parábola del administrador infiel

miércoles, 11 de marzo de 2026

Citas: Ada Palmer, China, wokeness, lectura en los niños, Arnold Kling, el tiempo, Alice Evans

Un gobierno de delincuentesPor qué la generación nacida en los 60/70 es más resistente emocionalmente. La - ¿poca? - gente decente de la Universidad del País Vasco. La ministra de educación asesinada por el régimen islamista de Irán. Menos regulación permite la innovación, el motor clave de la prosperidad. "El socialismo nunca ha echado raíces en Estados Unidos porque los pobres no se ven a sí mismos como un proletariado explotado, sino como millonarios en dificultades temporales". John Steinbeck; A las mujeres se les ha pretendido enseñar a despreciar lo que las hace plenas y felices y a adorar lo que las hace miserables, Cómo ejerzo realmente la abogacía con IA en 2026La elocuencia que proporciona la verdad de tu discurso: el caso de Irán y la hipocresía del gobierno español. Masih Alinejad piensa que Sánchez es un personaje indecente

Si tu hijo se aficiona a la lectura, el 80% del trabajo educativo está hecho.

Esa es mi opinión honesta después de trabajar en educación durante más de treinta años. Todo lo demás es secundario. La mayoría de los padres piensa que la educación científica es importante. Sí que lo es. Pero si no puedes leer el libro de texto de biología, no vas a aprender biología. Leer es la meta-habilidad que habilita todas las demás habilidades. La historia requiere lectura. La ciencia requiere leer. Incluso las matemáticas requieren cada vez más lectura a medida que se vuelven más sofisticadas. El niño que lee vorazmente descubrirá todo lo demás. El niño que no lo haga tendrá dificultades con todo.
Médicos y abogados están seguros de que lo que saben nunca podrá ser replicado por la IA. Ven que la IA comete errores, y extrapolan que la IA siempre cometerá errores. Pero la IA mejora rápidamente. A este ritmo, apostaría a que para finales de 2026 parecerá imprudente confiar únicamente en un humano para asesoramiento jurídico o médico. (Si tu médico o abogado jura que nunca usará IA, perderás la confianza en él.)

Massimo 

Una máquina agrícola con chips de NVIDIA utiliza visión artificial y láseres de precisión para eliminar las malas hierbas en milisegundos sin herbicidas y sin dañar los cultivos, un cambio potencial hacia una agricultura sin productos químicos.

La IA y la "investigación" que hacemos los universitarios 

Cuando es difícil despedir trabajadores, nunca los contratas en primer lugar

Un estudio científico de la violencia sexual contra las niñas 

En Gran Bretaña, miles de niñas han sido abusadas sexualmente por grupos organizados de hombres. Las chicas vulnerables eran manipuladas con regalos y afecto, aisladas de sus amigos y familiares, luego traficadas con alcohol y drogas, acosadas, violadas y traficadas como parte de grandes redes criminales. Sin embargo, cuando víctimas, periodistas e investigadores buscaban ayuda o presentaban cargos, eran desestimados y ridiculizados. En la Auditoría Nacional sobre la Explotación y Abuso Sexual Infantil (CSE) en Grupo (2025), la Baronesa Casey documenta fallos crónicos en la policía, los servicios sociales, los ayuntamientos y el liderazgo político. La policía y los gobiernos locales negaron repetidamente los abusos; las denuncias de las víctimas fueron desestimadas; los denunciantes despreciados; no se registraron las características básicas del infractor; se justificó todo esto en el miedo a generar tensiones raciales; y se impidió el escrutinio externo obstruyendo el acceso público a los datos. En ausencia de una investigación completa, la verdadera magnitud del abuso sigue siendo desconocida. Cuando se ha registrado una etnia sospechosa, como en el Gran Manchester, los surasiáticos (pakistaníes y bangladeshíes) están sobrerrepresentados en relación con su proporción en la población local. Pero en la gran mayoría de los casos, la policía no informa de la etnia. La falta de datos sistemáticos hace que el discurso político se vea empañado por anécdotas, especulaciones y un veneno agresivo.

La cuestión del tiempo

Existe en la física una profunda sospecha de que una de nuestras variables más fundamentales podría ser, en cierto modo, una ilusión: el tiempo. 

Como seres humanos, experimentamos el tiempo como una secuencia de momentos distintos y fugaces. Esto es coherente con la limitada capacidad de nuestra memoria operativa (working memory) Puede que nos veamos obligados a procesar los acontecimientos de manera secuencial simplemente porque no disponemos del espacio necesario para manejarlos de forma global. Unimos instantáneas y a eso lo llamamos “flujo”. Esto probablemente también está relacionado con las escalas temporales en las que la intervención humana necesita producirse. 

Pensemos ahora en un árbol. Si un árbol tuviera inteligencia, casi con seguridad trataría el tiempo de manera distinta a la nuestra. Nuestro concepto de instantáneas sucesivas no sería la arquitectura evolutivamente más ventajosa para un organismo arraigado que responde a cambios ambientales lentos y de gran amplitud. El árbol podría percibir el tiempo como grandes gradientes medios retenidos en una memoria operativa vasta, que abarca años. ¿Qué cambios tangibles y estadísticamente significativos, emergentes a lo largo de meses y años, debería optimizar? Esto, evidentemente, es especulativo. 

Lo que no es especulativo es el tipo de inteligencias artificiales que hemos empezado a crear, en particular los modelos lingüísticos de gran tamaño. Un LLM posee una ventana de contexto inmensamente mayor que la memoria operativa humana, y ningún concepto del tiempo moldeado por la necesidad de la supervivencia física. Un LLM quizá no represente una novela —o un proceso físico— como una secuencia de palabras que deben leerse una por una. En su lugar, puede mantener todo el arco narrativo como una representación simultánea, unitaria y ricamente estructurada. 

Para una mente con una ventana de contexto enorme, la idea del tiempo como una progresión lineal de instantáneas puede resultar terriblemente ineficiente, una compresión con pérdida. En lugar de concebir t como una variable que avanza, una mente así podría comprimir la realidad en arcos o en “acontecimientos-como-objetos-enteros”, percibiendo la trayectoria completa de una pelota como una forma estática única y no como un punto en movimiento. Para la mayoría de los humanos, una parábola dibujada en un gráfico es una abstracción. No así para una mente cuyo modo natural de pensar consiste en trayectorias completas.

Arnold Kling

Ha llegado el momento de mi desahogo periódico contra la filantropía... las organizaciones sin ánimo de lucro, por término medio, hacen menos por obtener resultados que las empresas con fines de lucro. La entidad sin ánimo de lucro no está sometida a ninguna presión para satisfacer a las personas a las que supuestamente debe ayudar. El empleado de una organización sin ánimo de lucro tiene que satisfacer al jefe, no al beneficiario. Y el jefe, a su vez, tiene que impresionar al donante.
El mercader de Venecia es un drama renacentista basado en una historia medieval (Ada Palmer)
Lo siento, Shakespeare, pero en Venecia había seguros marítimos, que permitía a los inversores evitar riesgos de bancarrota al estilo de El mercader de Venecia cuando los barcos no llegaban de Asia porque se hundían

Por qué Florencia es el símbolo del Renacimiento (Ada Palmer, Inventing the Renaissance)

En los siglos XVII y XVIII, visitar Italia como parte del Grand Tour era obligatorio para las élites europeas: uno alcanzaba la mayoría de edad, viajaba, compraba arte italiano para dar legitimidad a la casa señorial familiar y luego empezaba su vida adulta. Florencia era una de las paradas centrales del recorrido, porque había ganado el juego propagandístico del siglo XVII y poseía una enorme cantidad de arte y arquitectura extraordinarios que habían permanecido en la ciudad y no estaban en venta. A la muerte del último duque Médici, Gian Gastone de’ Medici (1671‑1737), su inteligentísima hermana Anna Maria Luisa de’ Medici (1667‑1743) legó los tesoros artísticos de la familia a la ciudad de Florencia con la estricta condición de que jamás salieran de allí. De ese modo, mientras otras ciudades italianas vieron cómo sus mejores obras eran compradas por turistas aristocráticos o trasladadas a Viena, Berlín, París, Washington o Madrid, las de Florencia permanecieron en Florencia. Y a medida que la ciudad fue comprendiendo el valor del turismo, utilizó los ingresos de los museos para comprar más obras de arte a ciudades vecinas. Así, conforme el siglo XVIII dio paso al XIX y después al XX, Florencia siguió siendo bella y llena de arte, y sobre todo siguió siendo renacentista. 
El turismo ya era el corazón de su economía en 1700, y los visitantes querían la Florencia renacentista, no nada nuevo. A medida que los palacios se deterioraban y requerían reparaciones, el dinero extranjero entraba en torrentes para restaurarlos, mientras que en otras ciudades italianas las obras renacentistas —pintura, escultura, arquitectura— eran más susceptibles de ser derribadas y sustituidas por elementos barrocos o del siglo XIX. Mientras Milán, Roma, París o Londres continuaron añadiendo capas modernas, Florencia permaneció renacentista, y cada vez que algún daño amenazaba su patrimonio, el dinero volvía a fluir para mantenerla con un aspecto intacto. Los visitantes que buscan la experiencia auténticamente renacentista no quieren las iglesias barrocas de Nápoles, sino el Renacimiento puro que se percibe sobre todo en Florencia. Venecia es similar en ese sentido y, cuando se pasea hoy por ambas ciudades, uno siente que viaja en el tiempo, mientras que en Milán o Nápoles —ciudades que tuvieron industria, comercio y siguieron desarrollándose como centros urbanos— solo se vislumbran algunos elementos renacentistas entre el vidrio y el acero modernos.

Autonomía privada tal como la entienden los chinos 

Una parte tiene derecho a celebrar voluntariamente un contrato conforme a la ley, y ninguna unidad o individuo puede interferir ilegalmente"  

"Los derechos de propiedad del Estado, de los colectivos e individuos, así como de otros titulares de derechos, estarán protegidos por la ley, y ninguna unidad o individuo podrá infringirlos"

 

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