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sábado, 4 de febrero de 2012

Trabajo en grupo

Groupthink, Jonah Lehrer
1. Evitar la crítica de los demás miembros del grupo es malo para la productividad: las “tormentas de ideas” sin examen crítico no funcionan
2. La gente no realiza asociaciones espontáneas que vayan más allá de las obvias: (“azul”, cielo; verde “hierba…). O sea, que ser creativo es difícil.
3. Formar un grupo que trabaje eficientemente lleva tiempo. Los grupos “nuevos” (formados por gente que no ha trabajado previamente junta) son menos eficientes que los grupos cuyos miembros han trabajado juntos en el pasado. Pero, demasiado tiempo trabajando juntos reduce la creatividad del grupo. Hay que insuflar sangre nueva a los grupos para maximizar los resultados. Moraleja: si el trabajo tiene que estar listo en un corto espacio de tiempo, no montes un equipo de gente que no ha trabajado junta antes. Pero si tienes tiempo…
4. La proximidad física entre los miembros del equipo mejora los resultados del trabajo en grupo: tienen que verse fácil y espontáneamente y a menudo. Hay que crear las ocasiones del intercambio (un espacio modificable por los que lo usan ayuda) y de la exposición recíproca a las ideas procedentes de otras ramas. Chomsky reconoció que su idea de que todas las lenguas comparten una estructura profunda que refleja las estructuras cognitivas de nuestro cerebro surgió gracias a que el departamento de Lingüística compartía edificio, de manera muy promiscua, con los departamentos de ciencias e ingeniería. Algunos hábitos sociales españoles pueden ayudar a mejorar la producción en un entorno en el que los miembros del grupo estén entusiasmados con lo que hacen.
Conclusión: No hay un guión que pueda seguirse para asegurarse de que el grupo obtendrá más que la suma de sus partes. Lo importante es que el grupo esté formado por gente diversa; que se comuniquen de forma no teledirigida y dejar que aparezcan los resultados.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Cuando lo leí, sabía que lo ibas a comentar: en la historia del "Edificio 20" del MIT, tiene que haber buen material hasta para una peli. Ahora, lo que nos faltaba a los de espíritu "latino": que nos incentiven más a pasar por la cafetería y a interactuar...!. Ainhoa

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

tienes toda la razón! No sé quien decía que las conversaciones que se escuchaban en la cafetería de Dº en la UAM cuando yo era joven no tenían nada que ver con las que se oían en otras facultades menos señeras. Y es verdad que, en mi año en Santander, aprendí un montón escuchando a Fernando Pantaleón y a Cándido Paz-Ares discutir en la cafetería de la facultad. O sea que, me creo lo del Edificio 20

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