Mostrando las entradas para la consulta nacionalismo ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas para la consulta nacionalismo ordenadas por fecha. Ordenar por relevancia Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de junio de 2026

La conjura contra España CXLVII. El martillo y la batería: modelos teóricos, sesgo de confirmación y el cártel lingüístico vasco


Foto: Genci AL Wiki loves Earth winners 2025

A Leyre Iglesias


Lo que cuento a continuación es una historia de aprendizaje en la que interviene, como no, la IA. 

La historia comienza con un proyecto de columna escrito cum ira et sine studio, o, en términos savaterianos, escrito "a golpe de indignación". Y, en lugar de analizar minuciosamente los datos empíricos para asegurarme de que encajaban en el "modelo" teórico que pretendía utilizar, di por supuesto ese encaje. Le describí a la IA cuál era mi modelo, le expuse por qué creía que se aplicaba bien al caso y le pedí que presentara los argumentos debidamente desarrollados. Di por supuesto que la IA would get the facts right. Y la IA prefirió dorarme la píldora y no revisar los datos de hecho.

El resultado fue un desastre analítico porque los hechos reales no encajaban en el modelo. Como ha explicado Dani Rodrik, eso no significa que el modelo sea inútil. No vale para explicar estos hechos concretos, pero habría sido impecable si la realidad institucional hubiera sido otra. Digamos que intenté utilizar un martillo para cambiar la batería de un ordenador portátil en lugar de un destornillador de precisión. Eso no convierte a los martillos en herramientas inservibles; simplemente erré el diagnóstico del objeto.

Para que se entienda el proceso, a continuación, reproduzco la columna tal y como pretendía publicarla originalmente, seguida de la rectificación de los hechos y la reconstrucción final de la hipótesis bajo la óptica de la teoría de juegos y de los cárteles.

La columna original o la hipótesis frustrada por la realidad

“I pretend to write and you pretend to read, and if you stop pretending you are no longer my friend” — Diego Gambetta y Gloria Origgi, L-worlds: The curious preference for low quality and its norms (2009)

En la convocatoria de la Selectividad en el País Vasco se ha producido una anomalía estadística sin precedentes: cientos de estudiantes de Vizcaya (y en menor medida de Guipúzcoa y Álava) han obtenido calificaciones de cero o cercanas a cero en el examen de la asignatura «Lengua Vasca y Literatura», la materia troncal obligatoria equivalente a Lengua Castellana y Literatura.

La inmensa mayoría de los afectados son alumnos del Modelo D (enseñanza íntegramente en euskera) matriculados en centros concertados y privados de zonas de sociología no nacionalista o de perfil socioeconómico medio-alto —lo que coloquialmente se conoce como los colegios del flanco residencial de Bilbao y su área metropolitana, como el distrito de Getxo y Las Arenas—. Este "cero" impedirá, probablemente, a estos estudiantes acceder a carreras especialmente deseadas como Medicina, Odontología o Ingenierías.

El tribunal corrector aplicó de forma estricta e inflexible los criterios de penalización ortográfica y sintáctica. Los errores reiterados de declinación (deklinabidea), sintaxis o faltas de ortografía graves se computaron de manera acumulativa, lo que reducía la nota a cero rápidamente. La respuesta de las familias no ha sido el silencio habitual frente a cualquier imposición nacionalista. Se ha desatado una ola masiva de reclamaciones —más de 1.800 impugnaciones solo en esa asignatura—, concentraciones a las puertas de los campus y una campaña de denuncia pública que exige la dimisión del tribunal por considerar que el examen no medía el conocimiento, sino que buscaba hundir deliberadamente las medias de acceso.

El conflicto sigue abierto porque las notas definitivas tras las segundas correcciones y las resoluciones de los tribunales de reclamación aún no se han publicado de forma agregada. El Departamento de Educación del Gobierno Vasco y el rectorado de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) están utilizando los tiempos administrativos de la segunda corrección como un mecanismo de enfriamiento social. El objetivo es desinflar la rebelión de las familias mediante un goteo individualizado de revisiones que devuelva a los alumnos las décimas necesarias para entrar en sus carreras, evitando así la foto fija de un aprobado general sobrevenido o una rectificación pública que humillaría al tribunal ortodoxo.

Si el segundo tribunal ratifica de forma masiva los ceros de la primera corrección, el Gobierno Vasco se enfrentará a un problema de orden público y al descrédito total de su modelo educativo. Si, por el contrario, las segundas notas enmiendan la plana al primer tribunal subiendo las calificaciones de forma drástica, se hará oficial y evidente el fraude del sistema: que para mantener la paz social es obligatorio ignorar la incapacidad lingüística real de los alumnos.

¿Cómo es posible que esos alumnos sean incapaces de escribir correctamente un texto en la asignatura de euskera y, al mismo tiempo, obtengan notas elevadas cuando redactan en euskera sus respuestas en los exámenes de Ciencias, Historia o Geografía?

La explicación radica en que los alumnos afectados utilizan un euskera meramente instrumental, plagado de estructuras sintácticas calcadas del castellano (erdelizaciones) y con un léxico muy limitado. Los profesores de las asignaturas comunes se prestan al juego cooperativo y hacen la vista gorda respecto del dominio de la lengua por parte de sus alumnos. De ese modo, contribuyen a legitimar la política nacionalista de inmersión lingüística en euskera, política que no podría sobrevivir si se reconociera, con efectos en el acceso a la universidad, el fracaso de los alumnos vascos en las pruebas de acceso.

Lo que parece que ha ocurrido es que el tribunal de la asignatura de Lengua Vasca decidió no seguir cooperando en la farsa. Al aplicar a rajatabla las penalizaciones por errores de declinación y sintaxis, los correctores destaparon la cruda realidad pedagógica que las tensiones y el sutil abandono de las pruebas PISA ya apuntaban: que el nivel de competencia lingüística real del alumno medio en zonas castellanohablantes (es decir, en casi todo el territorio vasco, salvo áreas concretas de la costa e interior de Guipúzcoa) es paupérrimo y, en particular, que el sistema de inmersión perjudica relativamente a los niños castellanohablantes frente a los niños que tienen el euskera como lengua materna. No se entiende que sea Òmnium Cultural el que va al Tribunal Europeo de Derechos Humanos en lugar de hacerlo el PP o Vox.

Mi hipótesis es que este fenómeno no constituye un mero error técnico en la corrección de los exámenes, sino que refleja la quiebra de un pacto de simulación bilateral entre nacionalistas y no nacionalistas en el País Vasco que sostenía un equilibrio de baja calidad.

El sistema lingüístico vasco ha funcionado durante décadas como un cártel. Los ciudadanos no nacionalistas y las clases profesionales urbanas tradicionales aceptaron la inmersión, no por adhesión ideológica, sino por un cálculo de maximización de valor. El requisito del euskera en la administración pública (Osakidetza, Ertzaintza, educación o justicia local) es una barrera de entrada infranqueable para los demandantes de empleo procedentes del resto de España. Las buenas familias vascas castellanohablantes aceptaron sacrificar el bienestar escolar de sus hijos y sus posibilidades de aprendizaje a cambio de asegurar para sus vástagos un mercado laboral cautivo y protegido.

Para que este equilibrio sea sostenible, el coste real de aprendizaje del idioma debe ser bajo (como lo es con el gallego o incluso el catalán). Y aquí entra en juego la simulación: las familias no nacionalistas simulan creer que el Modelo D es el óptimo para el aprendizaje de sus hijos; los colegios simulan que imparten las materias en un euskera académico estándar; y la administración simula que el nivel de competencia de los egresados es equivalente al de un bilingüe nativo.

Todas las partes del pacto colusorio "por la lengua" salían ganando. Los alumnos de entornos castellanohablantes terminaban el bachillerato con un conocimiento real muy deficiente —un bilingüismo pasivo— pero con un aprobado que les permitía olvidarse del euskera para siempre si así lo preferían. Los nacionalistas obtenían estadísticas de «éxito de la normalización» y las familias obtenían los títulos y las notas de acceso universitario sin el esfuerzo cognitivo real que requiere dominar una lengua tan arcaica como el vascuence. Los costes del pacto colusorio los soportan los vascos que compiten, fuera del País Vasco, por un trabajo al que se acceda competitivamente y, sobre todo, los que quieran trabajar en el País Vasco sin dominar el vascuence.

Pues bien, el desastre de los exámenes de la UPV representa la ruptura unilateral de este pacto colusorio por parte del sector más dogmático del nacionalismo cultural, sólidamente instalado en los departamentos universitarios y en los órganos de gobierno de la Universidad. Al aplicar el baremo a rajatabla, este grupo destruyó el velo de la simulación. Obligó a que la prueba operase como un control de calidad real, destapando que quince años de escolarización en el Modelo D en entornos urbanos no garantizan un euskera correcto. La furia de las familias y la rebelión de los estudiantes no nace de que consideren que su nivel lingüístico es excelente; la indignación es la denuncia de una traición contractual:

«Hemos cumplido nuestra parte del pacto (matricular a nuestros hijos en el Modelo D, tragar con la burocracia lingüística y validar la barrera de entrada), ¿por qué rompéis ahora la regla no escrita de que el aprobado y la nota estaban garantizados?».

Con todo, la jugada puede resultar un éxito político para el nacionalismo de izquierdas (singularmente EH Bildu, en pleno ciclo de crecimiento electoral frente al PNV). Como los ceros masivos se concentran en la burguesía urbana de Vizcaya, el coste político para la izquierda soberanista es marginal: los damnificados pertenecen a un espectro sociológico que jamás les votaría (votantes del PP o del ala más conservadora del PNV). Al contrario, para las bases del nacionalismo identitario, castigar el «mal euskera» de las élites bilbaínas se vende como un acto de justicia meritocrática y de defensa de la pureza de la lengua frente a su descafeinización. La maniobra permite fusionar resentimiento de clase y ortodoxia lingüística.

El caso ilustra a la perfección cómo los pactos colusorios basados en la simulación regulatoria son intrínsecamente inestables: basta con que un actor del ala dogmática decida aplicar la literalidad de la norma (enforcement real) para que el equilibrio de baja calidad salte por los aires, penalizando de forma asimétrica a los cooperantes pasivos del sistema.

Finalmente, este episodio confirma una intuición central de Hannah Arendt al estudiar el totalitarismo: la cooperación humana no es buena por sí misma. La misma disposición a coordinarse, conformarse y obedecer que permite sostener instituciones útiles puede también servir para estabilizar órdenes de exclusión cuando quienes participan en ellos obtienen ventajas a costa de terceros. Eso es lo que aquí importa: no un error aislado de corrección, sino un equilibrio cooperativo que durante años ha repartido beneficios entre quienes se adaptan al sistema y ha desplazado sus costes sobre quienes quedan fuera o en posición subordinada, en este caso los castellanohablantes.

Revisión metodológica y datos empíricos

El error central de la columna anterior no estaba en la idea general de que existe un cártel lingüístico en la sociedad vasca, sino en la forma concreta en que intenté aplicar esa idea a este caso. Me equivoqué al suponer que los afectados eran alumnos del Modelo D y que, por tanto, el episodio revelaba de golpe la farsa cooperativa que sostenía el sistema de inmersión. 

Los hechos disponibles no encajan con esa lectura porque la anomalía se concentró de forma extraordinaria en un único tribunal de Bizkaia y en un tramo alfabético concreto de apellidos; esto es, en una cohorte definida administrativamente por el propio mecanismo de reparto de la Universidad del País Vasco. Si la hecatombe hubiera sido la simple revelación del fracaso lingüístico general del modelo de inmersión, no se habría localizado en un solo tribunal ni en un grupo administrativamente delimitado por el orden alfabético. Tampoco encaja con la explicación trivial de un error informático global. La propia universidad reconoció incidencias técnicas en la introducción de algunas notas y corrigió varios casos de alumnado que figuraba erróneamente como no presentado, pero ese problema era parcial y no explica por sí solo la anomalía masiva y concentrada que desencadenó la protesta.

Los hechos observados son, sin embargo, coherentes con una situación en la que un nodo concreto del sistema (un miembro del "cártel"), o sea un tribunal con capacidad efectiva de corrección, aplica un estándar extraordinariamente exigente o atípico a una cohorte de alumnos definida administrativamente por reparto alfabético y asignación de centros. Dado que esa cohorte está compuesta mayoritariamente por estudiantes procedentes de centros concertados del Modelo A (o de trayectorias educativas no íntegramente vehiculadas en euskera), el efecto práctico es que ese grupo soporta casi en exclusiva el impacto de la anomalía.

Conclusión revisada: la capacidad disciplinaria del cártel

De manera que los hechos han refutado la hipótesis de una quiebra del pacto colusorio - del cártel - alcanzado en la Sociedad vasca en relación con la inmersión en euskera. Pero son compatibles con una hipótesis más acotada aunque dentro del mismo marco teórico (la existencia de un cártel en la Sociedad vasca en relación con la inmersión).

Y esta consiste en afirmar que, dentro del cártel existe al menos un nodo - un miembro del cártel - con poder suficiente para operar como cartelista sancionador, utilizando su margen de discreción para imponer una sanción extraordinaria a quienes se niegan a participar en el cártel y a cumplir con lo acordado por todos los cartelistas. En términos más simples: no estamos viendo al sistema entero mostrar de repente sus vergüenzas al aire, dejar de simular, sino a uno de los miembros del cártel utilizar su capacidad de corrección para sancionar a quienes no participan plenamente en él (los colegios que siguen en el modelo A y no se han pasado, como la práctica totalidad de colegios e institutos del País Vasco, al modelo D).

Esa conclusión no está probada de forma concluyente, pero tampoco está contradicha por los hechos conocidos. Al contrario, la concentración en un solo tribunal, en un tramo alfabético preciso y sobre alumnado de centros donde predomina el Modelo A la hace compatible con la estructura del caso y descarta explicaciones más simples, como ya se ha dicho.

De modo que la teoría del pacto colusorio sigue siendo útil para describir la estructura general de incentivos del sistema lingüístico vasco y su equilibrio de baja calidad. Lo que este episodio muestra, sin embargo, no es la súbita ruptura de ese pacto por todo el sistema (habrá que esperar a que se produzcan otros "fenómenos" para comprobar si el modelo tiene validez explicativa), sino algo más concreto: la capacidad disciplinaria de uno de sus miembrosBasta con que un tribunal integrado por agentes alineados con la lógica del cártel aplique de forma excepcionalmente dura su margen de corrección para convertir un examen unificado en una sanción efectiva contra quienes han decidido permanecer fuera del modelo dominante. No es la destrucción del cártel. Es, precisamente, una muestra de su vigencia y capacidad de enforcement.

PS. El tribunal corrector ha modificado las notas pero apenas las ha subido. Los ceros han desaparecido pero se han sustituido por 0,5, 1 o 1,5

PS2: vean los efectos de la inmersión en euskera para los niños que tienen como lengua materna el español o el berber



martes, 26 de mayo de 2026

Citas: el país más pobre y corrupto de Europa en 2030 gracias a la izquierda y los nacionalistas


  • Con este panorama ¿qué van a hacer los jóvenes mejor preparados y más despejados? Emigrar. Y ¿qué van a hacer los jóvenes que han cursados grados mickey mouse tipo comunicación audiovisual y que quieren ser escritores? Quedarse solteros, viviendo en casa de sus padres hasta los cuarenta, quejándose de que son víctimas del capitalismo de turno y orgullosos de que les paguen cien euros por escribir en una página web que no lee nadie. 
  • Estas son las buenas noticias
  • Sánchez está actuando como homicida suae dignitatis que decía Baldo del individuo que reina y actúa en contra de la dignidad del cargo.
  • Cada vez me gusta más Marco Rubio; 
  • Si Adam Smith estaba en lo cierto, el feudalismo tendría que haber durado más tiempo en lugares mal adaptados para producir bienes de exportación y bien adaptados para producir bienes de subsistencia: 
  • Otra impugnación del nepotismo del PSOE
  • Barbón es el más tonto de los presidentes autonómicos - y hay dura competencia por el título - ¿qué hacemos mal para que gente de tan poca inteligencia llegue a puestos tan altos? 
  • ¿Qué institución del Estado no está infestada de corrupción? Policía, Fiscalía, Tribunal Constitucional, Ministerio del Interior, Ministerio de Transportes, ADIF, Correos, Paradores, Red Eléctrica, SEPI, Ministerio de Hacienda... ¿Se entiende ahora por qué tantos desastres? 
  • En los países islámicos sigue existiendo la esclavitud y el Estado la tolera. Los Estados islámicos son lo peor. Un cristiano de Estados Unidos llamado Aaron Hutchings viajó a Pakistán para liberar a una familia de 140 años de esclavitud, pagando alrededor de 4000 dólares por su libertad. La familia había permanecido atrapada en el trabajo forzado durante generaciones en la industria de hornos de ladrillos de Pakistán después de que un antepasado solicitara un préstamo; 
  • Investigadores de Columbia Engineering desarrollaron un nuevo método que extrae litio directamente de salmueras subterráneas saladas utilizando un disolvente sensible a la temperatura. El proceso permitiría reducir la dependencia de enormes estanques de evaporación que consumen grandes cantidades de tierra y agua. Los científicos afirman que el sistema también puede funcionar con fuentes de litio de menor calidad que las tecnologías de extracción actuales tienen dificultades para utilizar. Los investigadores creen que la técnica podría hacer que la producción de baterías de vehículos eléctricos sea más rápida, limpia y más fácil de escalar a nivel mundial
  • Una lección del curso de "Moral Evolucionista" de Pablo Malo
  • Cómo gestiona Elon Musk los fracasos "Cuando un cohete explota, Musk saca su teléfono y empieza a hacer llamadas de ingeniería. «Qué falló. Cuándo podemos arreglarlo. Cuándo es el próximo lanzamiento». Su voz no cambia. Su rostro no cambia. El cohete que acaba de costar 60 millones de dólares ya es pasado. El próximo es lo único que existe. El fracaso se registra como datos. Un experimento. Gana porque el fracaso ocupa cero espacio psicológico. Entra como datos y sale como acción";
  • La ingeniería romana: "Los acueductos romanos funcionaban solo con la gravedad. Sin bombas, sin sistemas de presión. Los ingenieros tallaron canales con un gradiente tan suave que raya en lo absurdo. El Pont du Gard en el sur de Francia desciende 2,5 centímetros a lo largo de 275 metros. Eso equivale más o menos al grosor de una moneda a lo largo de la longitud de tres campos de fútbol. Lograron esa precisión con plomadas y instrumentos de nivelación de madera". En qué eran mejores los romanos que los griegos? En la ingeniería, en el derecho y en la milicia; 
  • Carl Sagan y la extensión del método científico: "La idea de que el método científico debería aplicarse a las preguntas más profundas es frecuentemente denunciada como «cientificismo». Esta acusación es hecha por aquellos que sostienen que las creencias religiosas deberían estar fuera del alcance del escrutinio científico —que las creencias son una forma suficiente de conocer. Carl entendía este sentimiento, pero insistió junto con Bertrand Russell en que «lo que se quiere no es la voluntad de creer, sino el deseo de descubrir, que es exactamente lo opuesto». «Carl no quería creer: Quería saber». (como Montaigne) — Ann Druyan; Billions and Billions: Prólogo; 
  • En Noruega, el efecto promedio de los sindicatos es reducir drásticamente el empleo y la producción (consistente con un modelo de mercado laboral competitivo). Incluso en los casos en que los sindicatos combaten el monopsonio, los consumidores pagan los costes, no los accionistas;
  • Castigar a quien no coopera resulta más eficaz cuando los miembros del grupo se comunican de forma continua, de modo que generan expectativas recíprocas sobre lo que cada uno pretende obtener de la cooperación y se aclara así qué se espera de cada uno. El castigo refuerza el incentivo a cooperar, pero, cuando no hay comunicación, pierde eficacia porque no hay certeza sobre la conducta exigida. Para mejorar la cooperación, resulta útil privar al incumplidor de parte de lo que había aportado al fondo común, sin llegar a la totalidad ni a la expulsión del grupo. De ese modo, se desincentiva el comportamiento oportunista sin desalentar que siga participando. Así se corrige la desviación sin poner en riesgo la cooperación.
  • Lo que más reduce la desigualdad es el pleno empleo: "Nuestros resultados dibujan un panorama agridulce, que creemos aporta nueva luz al debate sobre el final turbulento y rápido de la Edad de Oro italiana: contra lo que suele sostenerse, la desigualdad aumentó durante el Milagro y solo descendió de forma apreciable cuando el desempleo alcanzó su nivel más bajo". Lo más sólido que muestran los datos del artículo es la secuencia que conecta la caída del desempleo con la mejora de la posición de los trabajadores y, con cierto retraso, con la reducción de la desigualdad. Es también lo que mejor encaja con la teoría económica: cuando la oferta de trabajo deja de ser abundante, los salarios tienden a subir, y ese aumento se concentra sobre todo en los tramos más bajos de la distribución. Es algo que se observa en otros contextos históricos (Estados Unidos en los años cuarenta, Europa occidental en la posguerra). Explicaciones adicionales —sindicatos, conflicto social, políticas redistributivas— son plausibles pero resultan más imprecisas y menos decisivas para entender el núcleo del fenómeno; 
  • JFV: "lo que estamos viendo en este momento en EE.UU. y en muchas otras economías avanzadas es una fertilidad por debajo de lo que muchas mujeres desean"; 
  • "La automatización no consiste simplemente en sustituir a las personas por máquinas que hacen lo mismo del mismo modo. También reduce costes y precios, mejora la calidad y permite crear productos nuevos o claramente mejores. La tecnología, incluida la inteligencia artificial, permite a los desarrolladores idear productos que los consumidores quieren. Cuando eso sucede, la demanda total de software aumenta y con ella la producción. Si ese aumento es lo bastante intenso —es decir, si la demanda reacciona con fuerza—, también crece el empleo total, aunque se necesite menos trabajo para producir cada unidad. De ahí que el aumento de la productividad en el software haya traído precios más bajos, mayor calidad, una proliferación de productos que hacen cosas nuevas y, al mismo tiempo… más desarrolladores; 
  • Por qué altos niveles de deuda pública reducen el crecimiento económico: porque impactan sobre la innovación. Niveles elevados de deuda generan un entorno más incierto —por la posibilidad de cambios fiscales o regulatorios— y dificultan el acceso a financiación, lo que lleva a las empresas a reducir la inversión en investigación y desarrollo, que es precisamente la más sensible a la incertidumbre y la más dependiente del crédito. Los sectores industriales que dependen más de la I+D crecen menos cuando la deuda pública es elevada, lo que resulta coherente con una caída de este tipo de inversión. Además, este efecto es menor en países con sistemas financieros más desarrollados, lo que sugiere que el acceso a financiación amortigua el impacto negativo de la deuda sobre la innovación; 
  • Este paper es coherente con una intuición que tienen la mayoría de los usuarios de IA: la IA es estupenda para "hacer cosas", reduce el esfuerzo y el tiempo necesarios para lograr un resultado. Pero no nos entrena para aprender más rápido, o sea, no nos hace más sabios que decía Montaigne: cuando las personas usan IA para resolver tareas cognitivas —problemas matemáticos, comprensión lectora— mejoran su rendimiento inmediato, pero empeoran cuando tienen que trabajar sin ayuda y, además, abandonan antes. El resultado no tiene nada de sorprendente. Se trata de un caso más de un fenómeno general: los individuos tienden a minimizar el esfuerzo cuando el entorno lo permite. Si disponen de una herramienta que elimina el coste de buscar la respuesta, la usan para evitar ese coste. El punto clave, entonces, no es que la IA “empeore” el aprendizaje, sino que se usa, por defecto, como sustituto del esfuerzo, no como complemento. Exactamente igual que nadie usa una lavadora para entender la química de los detergentes, tampoco tiene sentido esperar que pedirle a la IA la solución de un problema contribuya a comprenderlo. Si el objetivo es obtener el resultado, la IA es eficaz; si el objetivo es aprender, ese mismo uso es contraproducente. La IA cambia el equilibrio entre esfuerzo y resultado; 
  • Semejante es este paper: La IA, por un lado, aumenta la productividad de forma inmediata: permite hacer más en menos tiempo. Por otro, erosiona la capacidad del trabajador, porque sustituye parte de su trabajo cognitivo: la IA cambia productividad hoy por pérdida de habilidades mañana. Los trabajadores que parten de niveles bajos de habilidades pueden dejar de aprender y “caer” hasta niveles muy bajos de competencia. En cambio, quienes ya tienen un nivel alto pueden seguir explotando sus capacidades. La IA puede ampliar las diferencias entre trabajadores; La IA mejora la verificación de información en redes sociales. Las personas evalúan la veracidad de las afirmaciones influidas por factores ideológicos o emocionales, lo que dificulta el consenso en entornos polarizados. La IA, en cambio, puede recopilar y sintetizar información de múltiples fuentes de forma más uniforme y neutral. 
  • Las notas de comunidad que fabrica la IA en X reciben valoraciones más positivas y, sobre todo, mejores evaluaciones entre usuarios con distintas posiciones políticas
  • El orden de nacimiento (ser el hermano mayor o ser uno de los siguientes), influye significativamente en los ingresos y éxito como adulto: los hermanos mayores "pegan" patógenos respiratorios a los hermanos más pequeños. Los bebés que tienen hermanos mayores presentan tasas mucho más altas de hospitalización por problemas respiratorios en su primer año de vida. Esa exposición temprana tiene efectos duraderos sobre los ingresos, la educación, la salud respiratoria y la salud mental de esos niños; 
  • Cuando disminuyen las restricciones duras (ingresos bajos, necesidad económica, falta de opciones), las diferencias latentes —de preferencias o de valores— no se eliminan, sino que se expresan con más claridad; 
  • Muchos trabajos de historia económica intentan mostrar que hechos muy antiguos siguen influyendo en el presente, por ejemplo al sostener que las diferencias institucionales en la época colonial explican por qué unas regiones son hoy más ricas que otras o que el legado de la esclavitud sigue afectando al desarrollo de determinadas zonas (persistence studies). Para probarlo, comparan variables del pasado con variables actuales y buscan correlaciones entre ambas. El problema es que esas comparaciones se hacen entre unidades geográficas —regiones, países— que no son independientes entre sí: las zonas cercanas tienden a parecerse porque comparten clima, historia, instituciones y dinámicas sociales, y lo que ocurre en una influye en las de alrededor. Esto introduce una correlación espacial que muchos trabajos no tienen en cuenta. Cuando estiman relaciones estadísticas, tratan cada observación como si fuera independiente, y eso hace que los errores estándar salgan artificialmente pequeños. El resultado es que relaciones débiles o incluso aleatorias pueden aparecer como estadísticamente significativas, dando una apariencia de solidez a conclusiones que en realidad son muy frágiles; 
  • En entornos de baja protección, es más eficaz para proteger a los inversores dispersos exigir responsabilidad a los administradores que incluir "independientes" en el consejo de administración; 
  • La futura irrelevancia de los nacionalistas, si Feijoo quiere: si hay un vuelco en Valencia como el que ha habido en Andalucía, con mayorías de más del 50 % para PP y Vox, lo que voten los vascos y los catalanes (o navarros, o canarios) es irrelevante incluso para promover una reforma constitucional. 
La Universidad Estatal de Arizona puso en marcha discretamente a principios de este mes una aplicación web que permite a cualquier persona, por 5 dólares al mes, crear un número aparentemente ilimitado de “módulos de aprendizaje” personalizados mediante inteligencia artificial. El chatbot de IA, llamado Atom, utiliza materiales docentes en línea elaborados por profesores de ASU para diseñar un curso adaptado a los objetivos, intereses y nivel de conocimientos del usuario. Tras plantear unas pocas preguntas y procesar la información durante unos cinco minutos, Atom ofrece un curso personalizado que incluye lecturas, cuestionarios y vídeos de media docena de expertos de ASU
Tomasello propone que la naturaleza no puede cablear (preprogramar biológicamente) todas las respuestas de un organismo para cada posible contingencia, especialmente en entornos inciertos y variables. En lugar de eso, la evolución crea agentes psicológicos: sistemas de control por retroalimentación (feedback control) que persiguen metas, toman decisiones informadas según la situación actual y monitorean sus propias acciones. Por ejemplo, a una ardilla la selección natural la ha programado para que busque nueces. Pero cuando una ardilla se encuentra en un bosque o en un prado la selección natural no puede guiarla, no puede decirle que vaya a la derecha o a la izquierda. La selección natural no ve nada, lo ve el organismo y “le deja libertad” a éste para que decida. Esto marca el límite entre la biología pura (que explica comportamientos fijos) y la psicología (que explica la toma de decisiones flexible del individuo)..."
(V., resúmenes aquí, aquí y aquí).
Creo que Tomasello ve la parte de que los organismos toman decisiones pero no la de que esas decisiones están condicionadas o determinadas. Él mismo admite que la selección natural/evolución pone unos objetivos como evitar depredadores, comer, encontrar pareja y tener sexo, etc. Y todo eso es lo que en última instancia nos mueve... Decía E. O . Wilson en su libro On Human Nature: «Los genes sujetan a la cultura con una correa. La correa es muy larga, pero inevitablemente los valores quedarán constreñidos según sus efectos en el acervo genético humano». También se cuenta una anécdota sobre Henry Ford: cuando sacó el Ford T la publicidad decía algo así como “Puede elegir su coche en cualquier color, siempre que sea negro”. De igual manera podríamos decirle al organismo: “Puedes hacer cualquier acción siempre que sea comer, beber, evitar depredadores y tener sexo (y las acciones intermedias que necesitas para ello)”...

Del archivo

jueves, 19 de marzo de 2026

Citas: Fukuyama, Francis, Cochrane, Adam Smith, Scott Alexander y John Rawls

Breve

 Todo lo que la izquierda no querría oir sobre la pornografía; Your brain releases dopamine before you get the reward, not after; Mossad is calling IRGC commanders directly on personal phones with a single message: you have 12 hours to disappear or you are next; Tomar apuntes a mano permite retener más que hacerlo con el ordenador. Aunque Cremieux no está de acuerdo"El consumo moderado de café con cafeína o té se asoció con una reducción del riesgo de demencia y mejoras modestas en los resultados cognitivos; no se observó ningún beneficio con el café descafeinado; Estonia puede excluir por razones de seguridad nacional los equipos de telecomunicaciones de Huawei.Conclusiones de la Abogada General en el asunto C-354/24 | Elisa Eesti. Una casa de apuestas que opera sin licencia nacional, aunque tenga licencia de otro Estado miembro, puede tener que devolver lo apostado. Conclusiones del Abogado General en el asunto C-530/24 | Tipico. La ocurrencia de obligar a inscribir las transmisiones de acciones y participaciones en el Registro Mercantil. La violación masiva y la explotación sexual han demostrado ser un coste de la inmigración musulmana, aunque el coste se reduce considerablemente si la cultura cívica local es lo suficientemente fuerte como para suprimirla.

Ser John Rawls Astral Codex Ten, Scott Alexander,

El autor utiliza una fábula con homónimos llamados John Rawls para someter a prueba una versión extrema de la reciprocidad rawlsiana: una fundación que solo ayuda a quienes, bajo una inversión contrafactual de roles inducida con una droga hipnótica, demostrarían que, de ser ricos, ayudarían a los pobres. El relato combina sátira institucional, experimento mental “detrás del velo de ignorancia”, psicofármacos y un cierre de retribución kármica que se desplaza de lo humano a lo animal.

El primer hilo sigue a “John Rawls el alcohólico”, nacido en 1921, que abandonó la escuela, sobrevivió con trabajos esporádicos, pequeños delitos y limosnas, y a los 41 mató a un hombre en una pelea de bar, quedándole paranoia y una vida cada vez más dependiente de la beneficencia. Con el auge de la Fundación John Rawls, cierran los cauces tradicionales de ayuda (Salvation Army, YMCA, parroquias) y se le remite a esa entidad, donde un psicólogo homónimo le explica que la ayuda exige superar un cribado: ingestión de un fármaco y una inducción hipnótica que lo hará vivir, de forma vívida, una vida contrafactual; solo reciben estipendio quienes, al vivir como ricos, se muestran dispuestos a donar a quienes pasan necesidad.

El segundo hilo presenta a “John Rawls el banquero”, también nacido en 1921, presidente de un banco y el hombre más rico de Baltimore, invitado a comer por el “visionario” de la Fundación Rawls. Este le expone su “teoría de la caridad”: ayudar únicamente a los pobres que, si fuesen ricos, ayudarían a los demás; para detectarlos, usa una mezcla de tiopental, LSD y calea zacatechichi con una “palabra hipnótica” que construye un sueño de vida entera en un rol invertido. El banquero objeta que no traiciona a nadie porque nadie lo ha ayudado “realmente”; rechaza la idea de que el carácter contrafactual genere deberes. La escena culmina cuando el visionario revela que ya le ha echado la droga en el vino.

El tercer hilo devuelve al alcohólico, que se desahoga con un sacerdote (también Rawls). La Fundación lo rechazó porque “no ayudaría” en la vida invertida y él lo confirma sin ambages: “nadie me ayudó”. El alcohólico decide “matar a John Rawls”, es decir, al banquero que simboliza el nuevo sistema de exclusión. Irrumpe en su mansión, lo apunta y, en la discusión, le exige que beba la droga para probar cómo “le iría a él” en la piel de un pobre. 

Volvemos a la escena en la que el alcohólico está en la Fundación. El psicólogo advierte al “alcohólico” que está alcanzando un nivel demasiado profundo por el carácter acumulativo de la droga: más allá de cinco niveles de sueño dentro del sueño, no hay garantías de control ni de retorno. El paciente firma exenciones bajo coacción y toma otra dosis. En el delirio onírico, el protagonista se reúne con “John Rawls Brahma”, una deidad que sueña el cosmos: cada eón, su mente facetada se fragmenta en seres que, al reflejarse unos a otros, “reconstruyen” la Ley Moral; las almas nobles ascienden por similitud con el Todo y las que no purifican su carácter “descienden” y aprenden por sufrimiento. Brahma formula, en clave sincrética, una ética de reciprocidad universal: “obra como si tu máxima fuese ley general” y elige reglas tras un velo de ignorancia porque, de hecho, podrías nacer en cualquier vida. Pero añade un principio estético: le “repugna” revelar motivaciones que reduzcan la moralidad al interés personal inmediato, por lo que los agentes no recuerdan la arquitectura del juego moral. El protagonista exige una “excepción”: ser juzgado solo por los actos que realice con pleno conocimiento de esa estructura. Brahma accede; el camarero le sirve una Coca‑Cola “ligeramente amarga”.

El desenlace desplaza el foco a “John Rawls Pollo”: una conciencia encarnada en un pollo de granja industrial, inmovilizado por una selección que hipertrofia su cuerpo, sin espacio para sentarse ni ponerse en pie, con heridas que otros pollos —despico­tados pero aún capaces de golpear— reabren a picotazos. El relato detalla la fisiología del dolor continuo, la claustrofobia del hacinamiento y la espera del matadero como único alivio, y remata con la intuición de que, entre todos, “él es el único que merece estar ahí”. Es la materialización extrema del principio kármico que el protagonista había aceptado conocer: ahora su sufrimiento aparece como merecido en el marco de esa ley y, al mismo tiempo, interpela al lector sobre el estatuto moral de los animales en sistemas intensivos. 

Fukuyama: el necesario escepticismo sobre la capacidad de la IA para resolver los problemas sociales: el caso del suministro de agua potable

Los obstáculos son diferentes y son exclusivamente políticos, sociales y culturales. Los residentes de las ciudades tienen capacidad para pagar más por su agua, pero no confían en que sus gobiernos no malgasten esos pagos en corrupción o gestión incompetente. Las empresas no quieren la interrupción de la construcción de infraestructuras generalizadas, y muchas ciudades albergan "mafias del agua" que compran agua barata y la revenden a precios exorbitantes a la gente pobre. Estas mafias están armadas y listas para usar la violencia contra cualquiera que desafíe sus monopolios. El Estado es demasiado débil para controlarlos o para hacer cumplir las muy buenas leyes que ya tienen en vigor. Es difícil ver cómo incluso la IA más superinteligente va a ayudar a resolver estos problemas. Y esto apunta a un concepto central que afecta a todo el campo de la IA: una sobrestimación grave del valor de la inteligencia por sí sola para resolver problemas.

Joseph Francis y su experiencia en la crisis de la replicación de los resultados de los trabajos científicos

 “El artículo carecía de sentido, y sin embargo se había publicado en Journal of Political Economy, una de las cinco grandes revistas de economía que determinan —para bien o para mal— la carrera de los economistas. [...] Incluso si las importaciones chinas hubieran conducido a una reducción de la proporción del empleo manufacturero, no parece que hayan tenido efectos negativos sobre el bienestar. [...]

Entonces, Francis intentó lo mismo con artículos científicos y creyó descubrir errores en uno de biología 

Cuando los autores del artículo enviaron su respuesta a Nature, resultó que yo había sido extremadamente estúpido: lo que había tomado por un fallo en la validación de la seguridad era, en realidad, la señal de que el medicamento estaba funcionando como debía. Un historiador económico cualquiera, encaramado en una colina de Gales, no debería presumir de saber sobre cuestiones científicas que van mucho más allá de su campo de especialización. Fue una humillación total. [...] Tras haber encontrado problemas así en artículos importantes de economía, supuse que también los encontraría en artículos de ciencias y tecnología, dado que ambos se rigen por el mismo sistema de revisión por pares. Los robots me ayudaron servilmente a encontrar lo que yo quería encontrar, aunque no estuviera allí. Alucinamos juntos, y empecé a creer que sabía lo que, en realidad, no sabía. Me había convertido en la antítesis del sabio socrático: un sofista, engañado por mis propias tonterías. [...] 

Mi impresión es que las ciencias y la tecnología se están moviendo hacia un sistema de revisión por pares más transparente y continuo. Los revisores suelen estar identificados, y a veces las revistas hacen públicos los informes. Existe también una sólida cultura de crítica tras la publicación. Hace poco vi a científicos lanzarse como perros rabiosos sobre un artículo de Nature que afirmaba que un tratamiento contra el cáncer de pulmón era mucho más eficaz si se administraba por la mañana que por la tarde. Ver cómo trabajaban en PubPeer y en X fue un espectáculo memorable. Su cultura de la crítica coincide con la definición popperiana del método científico como “la búsqueda y eliminación de errores al servicio de la verdad”. Además, las retractaciones son relativamente frecuentes y existen procedimientos claramente definidos para llevarlas a cabo. 

El contraste con la Economía es marcado. Aunque los economistas se enorgullecen de la solidez de sus seminarios, lo que realmente importa es publicar en solo cinco revistas. Los editores tienen un poder inmenso. La revisión por pares es cerrada y anónima. Prácticamente nunca se retracta nada. La revisión tras la publicación es mínima. Según mi experiencia, existe más bien una cultura de no criticar públicamente nada que haya sido publicado. Si lo haces, se te considera excesivamente agresivo, quizá debido a algún supuesto defecto de personalidad. Mientras tanto, los autores originales pueden utilizar su derecho de réplica para desviar la atención y recurrir a ataques personales. El miedo a molestar a los superiores se palpa en el ambiente.”

Egodepletion

... hay un concepto que popularizó el psicólogo Roy Baumeister con la idea de "ego depletion" (agotamiento del ego): la fuerza de voluntad y la capacidad de tomar decisiones son recursos limitados que se gastan a lo largo del día. La idea salió replicada en infinidad de libros y podcast sobre productividad. Pero tiene un problema: parece que es falsa... Una hipótesis alternativa para entender mejor esta dinámica que viene ganando protagonismo es la sugerida por el psicólogo cognitivo Bernhard Hommel, que se conoce como "teoría del meta-control". Hommel sostiene que hay dos especies de "cambios" (como en un auto o una bicicleta) o de modos, que vamos alternando: uno de persistencia (donde angostamos el foco y nos concentramos en un objetivo) y otro de flexibilidad, en el cual exploramos. Ninguno es mejor que el otro, ambos son complementarios y los usamos de forma alternada. Ir a tomar un café para despejarnos (como voy a hacer ahora, luego de escribir este texto) no es una "debilidad" de falta de autodisciplina, sino una transición hacia una fase exploratoria y flexible, que tiene hasta una explicación evolutiva. La línea de Hommel calza mucho mejor inclusive con lo último que sabemos de este tema en neurociencias (qué áreas del cerebro están involucradas en cada uno de los dos modos). Así que, como muchos lectores me cuentan, leer Proxi el viernes a la noche o el fin de semana, relajados y con algo rico para tomar al lado, no contaría como una debilidad de carácter por no estar poniendo el foco en los pendientes sino como una fase de flexibilidad y exploración que es propia de la naturaleza humana (Ponele).

Adam Smith: The Intellectual of the People, Axel Kaiser

Un trabajo reciente de Phil Gramm y Donald Boudreaux sobre los mitos que rodean al capitalismo —The Triumph of Economic Freedom: Debunking the Seven Great Myths of American Capitalism— explica magistralmente las falsedades históricas que se arraigaron en aquella época. La idea de que la gente vivía mejor en el campo antes de trasladarse a las ciudades para trabajar en la industria es uno de esos mitos. 
Desde la caída del Imperio romano en el año 476 hasta el siglo XVIII, la calidad de vida del trabajador promedio apenas experimentó mejora alguna. Hasta el año 1800, el 18 % de los niños moría en su primer año de vida, y solo el 69 % llegaba a los 15 años. Esta dramática realidad afectaba a todas las clases sociales: la reina Ana de Inglaterra, que murió en 1714 a los 49 años, tuvo diecisiete embarazos y ninguno de sus hijos nacidos vivos la sobrevivió. 
La cruda realidad preindustrial Hasta 1850, tanto en Inglaterra como en Francia, la ingesta calórica diaria de una persona media era insuficiente para cubrir sus necesidades básicas. La pobreza en el campo era tan extrema que la gente vivía hacinada en pequeñas chozas con suelos de tierra cubiertos de paja, soportando olores fétidos, ratones, plagas y una suciedad repugnante. El historiador William Manchester describe así la realidad de la vivienda campesina: «La pieza central de la estancia era un armazón de cama gigantesco, con una pila de jergones de paja infestados de parásitos. Todos dormían allí, sin distinción de edad ni sexo —abuelos, padres, hijos, nietos, e incluso gallinas y cerdos—. Si una pareja decidía intimar, los demás eran conscientes de cada movimiento; en verano, incluso podían observar. Si un extraño pasaba la noche, la hospitalidad exigía invitarle a ser “uno más” en el jergón familiar». 
La idealización de la vida rural previa a la Revolución Industrial se explica, en parte, porque autores como Charles Dickens y Friedrich Engels, que escribieron sobre ella, nunca la vieron con sus propios ojos.

Inventing the Renaissance. Ada Palmer

¿Qué pasó en realidad? Más adelante retomaré nuestra teoría más reciente, pero no quiero despachar ahora mismo lo que parecería una respuesta definitiva. El sentido de este paréntesis es mostrar con qué facilidad la academia puede acabar abrazando una respuesta que ¡suena tan bien!, que encaja con lo que deseamos que sea cierto, que dota al tema de un aura apasionante y que atrae fondos y hornadas de nuevos investigadores cuyo trabajo, a la postre, acaba demostrando que estábamos totalmente equivocados. Pero no habríamos contado con esos nuevos estudios si no nos hubiera hechizado aquel viejo error. Por eso la historia (y la erudición en general) se beneficia incluso de la investigación que es errónea de cabo a rabo; pero también por eso una teoría que sabemos falsa, pero que resulta tan sugerente, puede seguir circulando durante décadas después de haber sido desmentida... 

La Europa del siglo XIX, la época en la que escribió Burckhardt, sentía devoción por el individualismo, la democracia, el nacionalismo y por términos como zeitgeist y volksgeist, así como por las ideas de conciencia individual y nacional; de modo que la tesis de que todo aquel deslumbrante arte renacentista era el vástago de tales factores despertó un entusiasmo febril. De pronto, los estudios sobre el Renacimiento no eran simple historia del arte, sino la génesis de la modernidad, y todo tipo de movimientos decimonónicos quisieron financiarlos para poder reclamar la edad de oro renacentista como su ancestro. Burckhardt situó el apogeo del Renacimiento en las primeras décadas del 1500, pero, al describir los días de gloria artística que nos legaron a los Miguel Ángeles, los Rafaeles y la bellísima polifonía, lamentó que aquello también se tornara decadente: ...el disfrute de los placeres intelectuales y artísticos, las comodidades y elegancias de la vida, y los intereses supremos del autodesarrollo, destruyeron o mermaron el amor a la patria. Pero aquellas apelaciones al sentimiento nacional, profundamente graves y luctuosas, no volvieron a escucharse hasta más tarde, cuando el momento de la unidad ya había pasado, cuando el país estaba inundado de franceses y españoles, y cuando un ejército alemán había conquistado Roma. En otras palabras, según Burckhardt, el espíritu de modernidad e individualismo nacido en la Italia renacentista fue malogrado por las Guerras de Italia y por el descuartizamiento del país a manos de los imperios, de modo que la verdadera culminación de las ideas modernas renacentistas...

Cochrane sobre Smith: de la ética de la suma cero a la ética de la suma positiva

Hasta el día de hoy, la ética de la Bahía de San Francisco sostiene que ganar dinero es un asunto sucio. Los multimillonarios solo pueden obtener algo de perdón por su malvada acumulación de riqueza mediante la filantropía. Una vez que has ganado tu sucio dinero, haz algo bueno por la sociedad donándolo. MacKenzie Scott es la santa; Jeff Bezos, el pecador. Incluso la Escuela de Negocios de Stanford se muestra disculpante por el hecho de ganar dinero. 

Esa ética sigue arraigada en la visión de que una persona solo puede enriquecerse quitándole cosas a otra. Durante miles de años, esa no fue una mala aproximación: los emperadores romanos no obtenían la mitad de los ingresos del imperio inventando iPhones. 

Pero Smith señala que esto es exactamente al revés. El multimillonario que inventa un ordenador personal, un iPhone, o la logística de Walmart y luego la de Amazon, crea cientos de miles de millones en valor para el resto de nosotros. Él o ella se queda con una fracción minúscula. Y esa fracción suele quedarse reinvertida en la empresa, generando más productos y empleo. Es ahí donde contribuye a la sociedad, mucho más que en los esfuerzos filantrópicos de los multimillonarios, que suelen ser bastante torpes. (Deberían comprar más arte y dedicarse menos al "bienquedismo" político).

Abuso en la solicitud de acceso a los propios datos: ¡deroguemos el RGPD! Sentencia del Tribunal de Justicia en el asunto C-526/24 | Brillen Rottler

 Una persona residente en Austria se suscribió al boletín informativo de la empresa familiar de óptica Brillen Rottler, con sede en Arnsberg (Alemania), para lo cual introdujo sus datos personales en el formulario de alta disponible en el sitio de Internet de la empresa. Trece días más tarde, presentó a Brillen Rottler una solicitud de acceso con arreglo al Reglamento General de Protección de Datos (RGPD). 1 Según ese Reglamento, 2 el interesado tiene derecho a obtener del responsable del tratamiento confirmación de si se están tratando o no datos personales que le conciernen y, en tal caso, el derecho de acceso a sus datos y a la información relativa a los mismos. Brillen Rottler denegó la solicitud por considerarla excesiva. Según ella, de diversos reportajes, artículos de blog y boletines de abogados resulta que esta persona se suscribe sistemáticamente a boletines informativos de diversas empresas, antes de presentar una solicitud de acceso y, posteriormente, reclamar una indemnización. Por su parte, la persona en cuestión consideró que su solicitud de acceso era legítima, y reclamó a Brillen Rottler una indemnización de al menos 1000 euros en concepto de reparación del daño moral que alegaba haber sufrido como consecuencia de la denegación de dicha solicitud de acceso... 

El Tribunal de Justicia responde que, en determinadas circunstancias, una primera solicitud de acceso ya puede considerarse «excesiva» en el sentido del RGPD 3 y, por lo tanto, abusiva. Esto ocurre cuando el responsable del tratamiento demuestra que, a pesar del cumplimiento formal de los requisitos previstos en el RGPD para la presentación de una solicitud de acceso, esta no se ha presentado con el propósito de conocer el tratamiento de los datos y de verificar su licitud, sino con la intención, que puede calificarse de «abusiva», de crear artificialmente los requisitos necesarios para obtener una indemnización en virtud del RGPD. El hecho de que, según la información accesible al público, el interesado haya presentado ante diferentes responsables del tratamiento de sus datos personales varias solicitudes de acceso a los mismos, seguidas de solicitudes de indemnización, puede tomarse en consideración para determinar la existencia de esa intención abusiva.

domingo, 11 de enero de 2026

Citas: parentesco, IA, supremacía de la ley, antisemitismo, café, exámenes, fármacos, telediarios, ESG




@ApriiSR ha colgado este gráfico en X. con esta leyenda: ¿Para qué grado de parentesco con tu primo n es culturalmente aceptable casarte o tener relaciones sexuales con él/ella?”

Y como no lo entendía, le he pedido a Copilot que me lo explique. Esta es la explicación

Aquí, n es un número que indica el nivel de consanguinidad:

    • n = 0 significa hermano/a,
    • n = 1 significa primo hermano,
    • n = 2 significa primo segundo,
    • n = 3 significa primo tercero, etc.

Cuanto mayor es n, más lejano es el parentesco y menos ADN se comparte.

El gráfico usa números extremos como –1 y 200.000 para marcar límites conceptuales, no reales, y aquí está su sentido:


¿Qué significa “–1”?

El autor lo usa como un chiste gráfico: “–1” no existe en genealogía. No hay “primos –1”.

Lo coloca a la izquierda de todo para representar un extremo conceptual:

–1 = personas con las que no compartes parentesco, pero que están tan cerca cultural o socialmente que aún así se considera inapropiado.

Según la leyenda situada al lado:

    • “Acceptable in most secular cultures”
    • “Forbidden by many religions”

Esto apunta a parejas no emparentadas, pero donde ciertas religiones imponen prohibiciones (por ejemplo, relaciones sexuales fuera del matrimonio, relaciones con determinadas personas dentro de la comunidad religiosa, etc.).

Es decir, es una referencia humorística: está ahí para mostrar que la escala incluye también tabúes que no tienen nada que ver con el parentesco.


¿Qué significa “200.000”?

Este número tampoco tiene sentido biológico literal.

Se usa para representar el otro extremo de la escala:

200.000 = parentesco tan remoto que es prácticamente imposible rastrearlo,

por ejemplo, un “primo 200.000º”.

La explicación al lado dice:

    • “Impermissible in almost all cultures”

y antes, para n ≈ 1000, dice:

    • “Might be impossible”
    • “Definitely impressive”

Esto señala una idea humorística:

cuando n es tan enormemente grande, ya no tiene sentido hablar de parentesco, y aun así el autor dibuja un punto rojo indicando que “culturalmente” hay tabúes que seguirían prohibiendo algo aunque el parentesco sea irrelevante.

En otras palabras:

    • 200.000 = un número absurdo para subrayar que no existe tal grado de primo,
    • sirve para indicar el límite conceptual donde hablar de consanguinidad deja de tener sentido.

Arruñada sobre la degradación del estado de derecho (supremacía de la ley) en España

El acuerdo revela así un rasgo decisivo del modo de gobernar actual: la ley deja de actuar como marco que disciplina el poder y pasa a utilizarse como recurso político. Cuando sirve, se estira; cuando estorba, se reescribe. En parlamentos fragmentados y gobiernos en minoría, esa lógica se traduce en una regla práctica: maximizar apoyos parlamentarios y minimizar el coste político de respetar reglas generales. 

El límite al que me refiero no es una cláusula concreta ni un formalismo jurídico, sino la disposición de los gobiernos a sacrificar una norma general —en este caso, la igualdad entre ciudadanos— para asegurar apoyos políticos que les permitan seguir en el poder. Un límite obliga precisamente cuando estorba; si solo rige cuando conviene, deja de ser límite y se convierte en propaganda... qué reglas está dispuesto a mantener cuando respetarlas pone en riesgo conservar el poder.

Qué habilidades son más "resistentes" a la IA. John Burn-Murdoch, FT

 Quienes han salido mejor parados son aquellos que combinan capacidades cuantitativas con habilidades interpersonales como la percepción social, la capacidad de coordinación, la persuasión y la negociación (un grupo que incluye médicos, consultores, economistas y, sí, incluso desarrolladores de software, según datos detallados sobre las habilidades requeridas en cada ocupación). 

Y los empleos que exigen sólidas habilidades sociales pero una aptitud matemática relativamente limitada (entre ellos abogados, terapeutas y enfermeros) han evolucionado mucho mejor que aquellos que requieren un fuerte talento numérico pero menos habilidades sociales (entre ellos asistentes estadísticos y programadores). 

Frente a la atención excesivamente estrecha de los responsables públicos en las materias STEM o la programación, nuestra economía recompensa hoy más que nunca conjuntos amplios de habilidades: personas capaces de trabajar en equipo, resolver problemas, comunicarse bien y pensar de forma creativa.

Los Emiratos Árabes Unidos han recortado la financiación de los estudiantes que quieren estudiar en el Reino Unido. Le preocupa que se radicalicen en nuestros campus. 

Repito. Un estado árabe no enviará a sus hijos al Reino Unido porque teme que los convirtamos en terroristas islámicos...

La basura que son los telediarios de Antena 3 (y el Tageschau alemán)

Ayer, solo por diversión, vi el Tagesschau (un programa de noticias alemán), algo que no suelo hacer. Solo quería saber. La noticia principal, casi la mitad de la emisión, trata sobre la nieve en Alemania. Uno se pregunta si la están iniciando indirectamente. Luego la renuncia de Haseloff, el partido de tenis de Kai Wegner, los planes económicos y fiscales de la coalición, un informe detallado sobre los tiroteos en Minneapolis, luego Siria, y luego –no, no– el clima. Todo el viejo orden mundial se derrumba y los espectadores del Tagesschau son sedados con basura sin sentido en lugar de estar informados.

Felipe Castro sobre ESG

El principal problema del ESG es su ambigüedad jurídica. A medida que se institucionaliza, aparece una tensión estructural entre las exigencias del Derecho —que requiere criterios claros de imputación y responsabilidad— y la naturaleza del ESG, que opera mayoritariamente como expectativa cultural, reputacional y simbólica. La experiencia comparada confirma que cuando el ESG se implementa como un régimen de divulgación y exhortaciones vagas a equilibrar intereses, sin redefinir con precisión los deberes fiduciarios ni los estándares de responsabilidad de los administradores, la consecuencia no es una empresa más responsable, sino una expansión de la discrecionalidad directiva bajo retórica de sostenibilidad. Este fenómeno hipertrofia la Business Judgment Rule, que deja de ser un estándar de deferencia técnica para convertirse en un escudo que dificulta auditar decisiones amparadas en narrativas amplias e indeterminadas. En ese contexto, el greenwashing aparece no como un accidente, sino como una consecuencia esperable del diseño institucional del ESG.

Diseño racional de medicamentos: Boltz

Bajo el concepto de diseño racional de fármacos se encuentra la idea de que podemos crear medicamentos comprendiendo, y luego manipulando deliberadamente, la manera en que las “máquinas” biológicas encajan entre sí. Muchas enfermedades se reducen, en última instancia, a interacciones moleculares: socios que se unen de forma incorrecta, interacciones que ocurren en el momento equivocado o una interacción correcta que no llega a producirse. Los medicamentos son instrumentos moleculares diseñados para contrarrestar el origen de la enfermedad, como un fármaco que bloquea una enzima bacteriana, una molécula que se une a una proteína para neutralizar una toxina, o un anticuerpo que reconoce la superficie de un virus. 
Diseñar fármacos es un problema de búsqueda: encontrar la molécula adecuada que se una al objetivo de forma selectiva y que tenga las propiedades necesarias para desarrollarse como medicamento, de modo que pueda llegar y permanecer en el lugar donde debe actuar. En esta búsqueda, estamos limitados por la escala de los experimentos físicos. Si pudiéramos predecir de manera fiable y eficiente los resultados de esos experimentos mediante un ordenador, reduciríamos costes, acortaríamos los plazos y, lo más importante, encontraríamos mejores fármacos. Esta es la promesa última del diseño de fármacos asistido por computadora.   
Para sostener Boltz a largo plazo —y seguir invirtiendo en mejor investigación, infraestructura y productos— necesitamos un modelo de negocio que se alinee con el valor que queremos crear. Planeamos ganar dinero desarrollando y operando software. Boltz no es una empresa terapéutica y no desarrollaremos medicamentos. Competir con nuestros usuarios iría en contra de nuestra misión: queremos construir las mejores herramientas para todo el ecosistema, y creemos que los descubrimientos más impactantes vendrán de empoderar a los expertos que ya tienen el conocimiento del sector, los datos y las ideas brillantes.

Cómo corregir los trabajos de los estudiantes con IA

Mis estándares de escritura son más altos que los que creo que incluso los mejores graduados de instituto han enfrentado. La buena noticia es que su escritura es auténtica. Lo que he hecho un par de veces es pegar un trabajo de estudiante en Claude y luego indicar a Claude los problemas que veo con el trabajo. Claude entonces reescribe el trabajo del alumno y yo le remito toda la conversación al estudiante. El estudiante entonces ve las correcciones que he indicado a Claude y cómo queda el trabajo una vez incluidas las correcciones. Pero de ahora en adelante me inclino hacia un enfoque diferente. Planeo decirles a los estudiantes que escriban un primer borrador y luego lo envíen a una IA junto con un prompt que yo proporcione con mis propias reglas de escritura que se deben y no hacer. El prompt pediría a la IA que explique qué debería cambiarse y por qué, pero dejaría que el estudiante hiciera la reescritura.

Y este sería el prompt que propone Arnold Kling: Writing Style Feedback Prompt. 

Style Requirements

      • Journalistic style: direct, clear, factual
      • Short sentences and short paragraphs (no hard length limits, but favor brevity)
      • Concise - eliminate unnecessary words
      • Avoid repeating the same word within a paragraph
      • Use concrete examples to clarify points
      • Avoid stream-of-consciousness or rambling prose
      • Formal but not conversational
Additional Guidelines

      • Passive voice is acceptable
      • Jargon is acceptable only when used correctly
      • I will suggest where examples would strengthen your argument
      • If your paper has many issues, I will focus detailed feedback on the first few pages, then ask you to revise before I continue with later sections

Format of Feedback

      • Provide a two-column table:
      • Left column: problematic phrase or sentence from your paper
      • Right column: specific criticism and suggested revision
      • Focus on the most significant issues first.

[PASTE YOUR PAPER HERE]

¿Es irracional evitar desarrollar gusto por el buen café?

Por un lado, no puede ser irracional —no hay nada de malo en tener una preferencia sobre otra preferencia (metapreferencia). Al fin y al cabo, para gustos, colores. Por otro lado, parece que la preferencia necesita algún tipo de justificación. Si me negara a aprender qué alimentos me gustan en una cafetería gratuita del trabajo, y día tras día comiera cosas que odio y echara de menos lo que me gusta, y no hubiera ninguna razón para ello (por ejemplo, no intento perder peso ni comer cosas saludables específicas), tendrías razón en pensar que soy un idiota. 
Es fácil pensar en razones por las que podrías preferir no desarrollar gusto por el café. Lo más obvio es que no quieres ser un snob del café. Si simplemente no te gustan las vibras de la gente que prefiere el café sofisticado, eso es razón suficiente para no desarrollarle gusto. 
También puede ser que sepas que rara vez vas a beber el buen café, así que aunque el sabor del buen café en sí sea de mayor utilidad, saber qué es malo te hará arrepentirte de no estar bebiendo mejor café. Estarás reduciendo la utilidad de la experiencia de beber café que más a menudo tienes.

El punto central que desarrolla Rich 

es que el antisemitismo vuelve a organizar visiones globales del mundo: no se limita a prejuicios personales, sino que reaparece como un esquema explicativo. Esa dinámica se ve en discursos de políticos tan distintos como Zohran Mamdani, Tucker Carlson o Louis Theroux, que atribuyen a Israel o a los judíos un papel causal en fenómenos que van desde la brutalidad policial hasta el surgimiento del nacionalismo étnico... emplean a Israel o a los judíos como un sustituto sobre el cual depositar culpas históricas que no se quieren enfrentar. De este modo, Israel funciona como un “chivo expiatorio contemporáneo” que permite externalizar responsabilidades estructurales de las sociedades occidentales 

La especificidad del anti‑sionismo contemporáneo es que se trata de un proyecto político dirigido a la eliminación de un Estado existente y de su carácter judío, independientemente de la forma que adopte esa eliminación (militar, discursiva, política, cultural). Según su análisis, esta campaña es única en el panorama internacional, pues no existe otra movilización global de dimensiones comparables cuyo objetivo sea deslegitimar permanentemente la existencia misma de un Estado.

Breve

La tiranía de los quejicas; El consejero delegado de Microsoft tiene un blog; y Rosalía (con una receta para hacer un "bizcocho de catorce quilates"). Si Zapatero fuera Trump

Archivo del blog