viernes, 26 de diciembre de 2025

Citas: como apaciguar a Bildu, cómo apaciguar la IA, cómo apaciguar a Rusia y a China, a los votantes del PSOE, a los nacionalistas catalanes del PSC, a María Zambrano, a Elma Saiz...

 


En breve

1. Un cuento de Navidad  real y 2. Yolanda Díaz reconociendo que su edad mental es la de una niña de seis años. 3. "La señal más potente de un buen generalista hoy es la habilidad para escribir. Creo que si sabes escribir, puedes pensar. Y si puedes pensar, puedes hacer la mayoría de los trabajos." 4. "El impulso autoritario no pertenece a un solo extremo del espectro político. Es un fracaso humano, no partidista", Kasparov. 5. Cada despido en Telefonica cuesta 450.000 euros, lo que gana un joven español en 20 años. 6. Cuando Elon Musk habla de política, la caga; 7. Parece que los lobos eran domesticables. ¿Qué es la domesticación?; 8. La economía española no puede funcionar si a los que no trabajan les va mejor que a los que sí. 9. "El activismo es una forma de que las personas inútiles se sientan importantes, incluso si las consecuencias de su activismo son contraproducentes para quienes dicen ayudar y dañinas para el tejido social" Thomas Sowell.10. Alemania está apostando por una combinación de aire comprimido en sal y almacenamiento térmico por sal fundida como una alternativa escalable, eficiente y sostenible frente a las baterías convencionales de litio, con el objetivo de fortalecer la transición hacia energías renovables y mejorar la resiliencia de su red eléctrica a largo plazo. 11. "Solucionar un problema con una tecnología incipiente tiende simplemente a revelar más problemas, por lo que se puede ser necesario mucho tiempo y esfuerzo para obtener resultados notablemente mejores". Brian Potter.


¿Alguien tiene alguna duda de que este RDL 16/2025 es inconstitucional? El Tribunal Constitucional lo validó porque tenía una vigencia temporal. Ya han pasado cinco años y el gobierno sigue prorrogándolo. ¿Qué diría un Tribunal Constitucional que no fuera el que preside el impresentable de Conde-Pumpido? Lean a la magistrada Natalia Velilla

 

Cuándo funciona el apaciguamiento y cuándo no. Polonia: la línea inequívoca: lecciones para Ucrania y Taiwan (Hugh White)

... después de que Hitler avanzara a comienzos de 1939, porque en septiembre de 1938 se había hecho con los Sudetes. Y luego, a principios de 1939, se hizo con el resto de Checoslovaquia. Ese fue el momento en que Chamberlain cambió de postura y ofreció la garantía de seguridad a Polonia, y podría añadir que también a muchos otros países de Europa oriental y meridional. El problema es que dio esas garantías, pero no logró convencer a Hitler de que hablaba en serio, porque no hizo nada para ponerlas en práctica. Es muy peligroso decir “voy a defender Polonia” y luego no hacer nada al respecto; basta con mirar el mapa para comprender que hay que hacer algo para que eso sea real. Y Hitler —la evidencia es bastante clara— no esperaba que los británicos fueran a la guerra por Polonia, porque aunque Chamberlain se había levantado en la Cámara de los Comunes y había dicho que habían asumido un compromiso de seguridad, no hizo nada para implementarlo. Y Hitler estaba en lo cierto, porque los británicos no hicieron nada para defender Polonia...  Así que se podría argumentar —yo lo haría— que el error que cometieron los británicos en el período previo a la Segunda Guerra Mundial... no fue no entrar en guerra por Checoslovaquia. Fue que no trazaron de manera absoluta e inequívoca la línea en Polonia, dado que Polonia era el lugar donde decidieron dejar de apaciguar. Hay una lección para la situación actual en Chamberlain. Seguimos diciendo: “No hagas tal cosa”. Ya sabes, “No invadas Ucrania”. Y luego no resistimos eficazmente la invasión. Ese es un gran error. Soy un firme partidario del apaciguamiento —es decir, creo en hacer concesiones para evitar la guerra—. Pero para evitar la guerra mediante concesiones, hay que dejar absolutamente claro dónde terminan esas concesiones. La idea de que nunca se puede apaciguar, porque cada vez que das algo el otro siempre pide más, solo es cierta si fracasas de manera muy satisfactoria, muy convincente, en trazar la línea y decir: “Hasta aquí llegan las concesiones”.  

... la Guerra Fría es la lección por excelencia en este sentido. Lo que ocurrió en la Guerra Fría —podríamos decir en Yalta— fue que los rusos fueron apaciguados, esencialmente por Roosevelt, con el pobre Churchill detrás diciendo: “Sí, podéis hacer lo que queráis en Polonia”, y, por supuesto, podéis quedaros con vuestra mitad de Alemania. Pero luego trazaron una línea en medio de Europa y dijeron: “Por esto iremos a la guerra”. Fue una disuasión efectiva basada en un apaciguamiento efectivo. Si los Aliados en Yalta en 1945 hubieran intentado negar a Rusia la hegemonía que buscaba sobre Polonia y el resto de Europa oriental (aunque Polonia es la que concentra toda la atención), entonces se habrían enfrentado a una guerra con el Ejército Rojo en Europa en 1945. Y el Ejército Rojo era muy, muy bueno y muy, muy grande. Eso habría sido un desastre inimaginable. Difícil decirlo ante un público polaco —y lo he hecho—, pero fue la decisión correcta. Pero luego trazaron una línea en medio de Europa y dijeron: “Ni un paso más”, y la hicieron absolutamente convincente. ¿Cómo? Enviando cientos de miles de soldados estadounidenses para guarnecerla y respaldándolos con un arsenal nuclear inimaginable. Eso sí es disuasión.

The Joe Walker Podcast: Why Great Powers Sleepwalk to War — A Masterclass with Prof. Hugh White, 25 nov 2025 

Los votantes del PSOE son incapaces de votar al PP. Kiko Llaneras

Los resultados mesa a mesa sugieren que muchos socialistas decidieron no votar. Si dividimos las secciones de Extremadura según cuánto votaron al PSOE en 2023, es evidente un patrón: donde el PSOE era más fuerte es donde más abstención hubo. 

Rosa Cullell: ¿Qué será lo siguiente? Exigir a los cacos el B1 de catalán.

La Encuesta de usos lingüísticos, publicada en 2025, advierte que el catalán solo es lengua materna del 29% de la población. El castellano es el idioma principal y familiar del 49,2%. Ambas lenguas pierden hablantes, aunque el español de España o de Latinoamérica se sigue utilizando más que el catalán debido, entre otros motivos, a la llegada de trabajadores iberoamericanos. Aumentan los bilingües, que ya son/somos el 5,6%. Y los que usan otra lengua (inglés o árabe) suman un 15%.   

Cristina Campos decía de sí misma "escribió poco, y le hubiera encantado haber escrito menos"; De sus Cartas a María Zambrano

"Anteayer recibí las últimas pruebas de “Fiaba e mistero”, que será un libro pequeñísimo, pero suficiente como para procurarme el rechazo de las dos o tres personas que lo lean... Recuerdo cuanto decías de tu Padre. Un día te hablaré del mío – las últimas semanas, cada vez más bello, cada vez más extrañamente parecido a Pio X; y la gracia, y la elegancia de su comportamiento – la amabilidad perfecta de su misma muerte, casi en medio de una conversación5 - tanto que el Padre Mayer, siempre presente como un ángel, quiso incluso ungirlo, no sabiendo si dormía… De mi Madre, de mi pequeña y bella Madre, ya te hablé. Si es cierto que la muerte se parece al hombre más que su propia vida, ¿cómo podré agradecerles también estas despedidas?

Ir a la universidad sigue valiendo la pena aunque en los EE.UU. no importa tanto a qué universidad vayas

El estudio analiza los retornos de ser admitido en universidades públicas estadounidenses, centrándose en estudiantes que están justo en el límite de admisión frente a los que quedan apenas fuera. Utilizando datos administrativos de las 35 universidades públicas de Texas, identifica discontinuidades en las puntuaciones SAT/ACT para comparar ambos grupos. Los resultados son claros: los admitidos obtienen un año adicional de educación en el sector de cuatro años, son 12 puntos porcentuales más propensos a graduarse y, a largo plazo, ganan un 8 % más que sus contrapartes rechazadas. Además, no afrontan mayores costes de matrícula gracias a ayudas compensatorias, y las tasas internas de retorno son elevadas: 26 % para el estudiante, 16 % para la sociedad y 7 % para el presupuesto público. Los beneficios son consistentes en instituciones con distinta selectividad, aunque menores para estudiantes de bajos ingresos, que tardan más en graduarse y eligen carreras menos rentables. El análisis distingue también entre el margen de asistir a cualquier universidad y el de asistir a una más selectiva, mostrando que el efecto es mucho mayor en el primer caso. 

Estas conclusiones cuestionan dos ideas muy extendidas. Por un lado, desmienten la narrativa de que “ir a la universidad ya no vale la pena”: incluso para quienes están en el límite de admisión, la universidad sigue siendo una inversión rentable, con mejoras sustanciales en educación, probabilidad de graduación e ingresos futuros. Por otro lado, muestran que el gran premio no está en el prestigio extremo, sino en el hecho de asistir y completar los estudios. Los efectos sobre los ingresos son similares en universidades más y menos selectivas, lo que indica que la diferencia entre una institución intermedia y una Ivy League es mucho menor de lo que se suele pensar. El salto decisivo se produce entre no ir a la universidad y asistir, no entre asistir a una universidad de élite y a una de rango medio, lo que relativiza el valor del prestigio como factor determinante en el mercado laboral y refuerza la importancia del acceso y la finalización de los estudios para la movilidad social.

La Seguridad Social está en quiebra si no fuera por las transferencias que recibe de los impuestos que pagamos todos los españoles menos los vascos y los navarros

 

Aunque los modelos de lenguaje (LLMs) como ChatGPT parecen pensar como humanos, en realidad funcionan de manera radicalmente distinta. 

El trabajo explica que, aunque los modelos de lenguaje como ChatGPT parecen pensar como las personas, en realidad funcionan de manera completamente distinta. Estos sistemas no forman creencias ni comprueban si lo que dicen es verdadero. Lo único que hacen es calcular qué palabra es más probable que aparezca después de otra, basándose en patrones estadísticos aprendidos de millones de textos. Por eso, cuando generan respuestas que suenan correctas, no están evaluando la realidad, sino completando una secuencia de palabras. Los autores llaman a esta situación Epistemia: cuando la apariencia de una respuesta sustituye al proceso de reflexión y comprobación que normalmente acompaña a un juicio humano. El usuario siente que sabe algo, pero en realidad solo recibe una frase bien construida.

Para mostrar esta diferencia, el artículo compara cómo las personas forman juicios y cómo lo hacen los modelos. Señala siete rupturas fundamentales entre ambos procesos: 

  • Cómo empieza el juicio: Las personas parten de lo que ven, oyen y sienten, y también de señales sociales como gestos o tono de voz. Un modelo solo recibe texto. No percibe el mundo ni el contexto.
  • Cómo se interpreta la información: Las personas organizan lo que perciben en una situación coherente: quién hace qué, qué intención tiene, qué normas se aplican. El modelo divide el texto en fragmentos llamados “tokens”, que son unidades mínimas para el cálculo. No entiende la escena ni las relaciones.
  • Qué conocimientos se usan: Las personas recurren a recuerdos, intuiciones sobre cómo funciona el mundo físico y social, y conceptos aprendidos. El modelo solo usa correlaciones entre palabras que ha visto juntas en sus datos. No tiene memoria de experiencias ni sentido común.
  • Qué orienta el juicio: Las personas tienen emociones, metas y valores que influyen en lo que consideran importante. El modelo no tiene objetivos ni emociones; solo sigue reglas matemáticas para minimizar errores de predicción.
  • Cómo se razona: Las personas construyen explicaciones causales y pueden imaginar escenarios alternativos. El modelo no razona: solo busca mantener la coherencia del texto según patrones estadísticos.
  • Cómo se controla el error: Las personas pueden darse cuenta de que no saben algo, revisar sus conclusiones o decidir no opinar. El modelo no puede hacer eso: siempre produce una respuesta, incluso cuando no tiene base para hacerlo.
  • Qué peso tienen los valores y las consecuencias: Las personas saben que sus juicios tienen efectos reales y que están ligados a su identidad y responsabilidad. El modelo no tiene valores ni consecuencias: solo genera la secuencia más probable.
  • El riesgo principal no es que el modelo se equivoque, sino que sustituya el proceso humano de reflexión y comprobación por respuestas que parecen definitivas. Esto puede afectar ámbitos donde justificar las decisiones es esencial, como la ciencia, la medicina, el derecho o la política.

Los autores proponen tres líneas de actuación:

  • Evaluar los sistemas de otra manera: No basta con comprobar si la respuesta coincide con la humana. Hay que ver si el sistema sabe manejar la incertidumbre, si puede reconocer cuándo no debe responder y si evita errores cuando cambian las condiciones.
  • Regular su uso: No se trata solo de impedir que digan cosas ofensivas, sino de decidir en qué tareas pueden ayudar y en cuáles no deben sustituir el juicio humano, porque la responsabilidad no se puede delegar en una máquina que no entiende lo que dice.
  • Formar a los usuarios: Hay que enseñar a reconocer cuándo una respuesta es solo una predicción estadística y no un juicio fundamentado, y recuperar hábitos de verificación y contraste antes de aceptar una respuesta como verdadera.

Explaining Britain’s Industrial Revolution: The Major Theories” de Michael Magoon

  1. La abundancia y accesibilidad del carbón en Gran Bretaña permitió sustituir la energía orgánica (humana, animal, madera, agua) por energía minera; hizo rentable la mecanización, especialmente con la máquina de vapor, creando un círculo virtuoso entre energía y tecnología. Pruebas: depósitos superficiales, costes de extracción bajos, aumento sostenido de producción desde el siglo XVII y precios energéticos comparativamente inferiores a los del continente.
  2. Dado que los salarios británicos eran elevados en relación con el coste del capital y la energía, lo que incentivó la adopción de tecnologías que ahorraran en mano de obra. Máquinas como la spinning jenny o el telar mecánico resultaban rentables en Gran Bretaña, pero no en economías de bajos salarios. 
  3. Una agricultura eficiente liberó mano de obra y sostuvo el crecimiento demográfico. 
  4. Elevado número relativo de mano de obra cualificada capaces de diseñar, reparar y perfeccionar maquinaria. La innovación surgió de redes informales y aprendizaje práctico más que de instituciones académicas, lo que aceleró la transición de prototipos a aplicaciones comerciales.
  5. Cultura científica o “Industrial Enlightenment”: Una cultura ilustrada orientada a la experimentación práctica y la difusión del conocimiento técnico mediante sociedades científicas, publicaciones y redes profesionales. Favoreció mejoras continuas. Weber, Landes y McCloskey destacan normas sociales y cambios retóricos que legitimaron la innovación y el éxito comercial, elevando el estatus social y económico de empresarios e inventores y fomentando la experimentación.
  6. Un marco institucional estable tras la Revolución Gloriosa (1688), que garantizó derechos de propiedad, seguridad jurídica y mercados financieros desarrollados. Esto redujo riesgos y facilitó inversiones en maquinaria e infraestructuras.
  7. Gregory Clark propone que procesos evolutivos a largo plazo difundieron comportamientos favorables al trabajo disciplinado y la acumulación de capital. Es una hipótesis controvertida por la dificultad de demostrar cambios genéticos en pocos siglos.
  8. Resalta el papel del comercio exterior, las colonias y la marina británica en la creación de mercados amplios que incentivaron la producción a gran escala y la mecanización. Las exportaciones textiles y los ingresos del comercio atlántico reforzaron la economía doméstica. Las ganancias del tráfico de esclavos y las plantaciones caribeñas aportaron capital y mercados para productos británicos. La magnitud de su impacto sigue siendo debatida.
  9. Cambios en los patrones de consumo y trabajo de los hogares incrementaron la demanda de bienes manufacturados antes de las grandes fábricas como centros de producción, lo que facilitó su aparición. Redes de producción rural y semiurbana precedieron a la fábrica, creando habilidades, capital y estructuras comerciales que facilitaron la transición industrial.
  10. Clusters regionales (Birmingham, Manchester) donde talleres y artesanos compartían conocimientos, acelerando la innovación incremental y la difusión de mejoras técnicas.
  11. Demografía: Explica la industrialización por un régimen demográfico singular (matrimonio tardío, fertilidad moderada, descenso de mortalidad) que generó crecimiento poblacional sostenido, mano de obra abundante y mercados en expansión.¿inversion en capital humano-Galor?
  12. En una Europa políticamente fragmentada, la rivalidad interestatal y local estimuló la innovación, la inversión y el desarrollo institucional.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

Lorenzo Warby sobre convenciones y conexiones y muchas otras cosas


Metro de Nápoles, fuente: Wikipedia Commons

Esta serie de entradas es de lo mejor que ha escrito Warby. Me interesa especialmente la tercera (faltan otras dos) donde Warby dice más cosas sobre el Derecho. Voy a extractarla y haré algunos comentarios. Pero antes, un resumen de la parte final de la segunda donde el autor desarrolla una idea central: la función pacificadora del Estado como mecanismo para transformar la dinámica social desde la violencia hacia el intercambio. 

Su punto de partida es el dilema primitivo que denomina “trade or raid”: en ausencia de autoridad estatal, los individuos y grupos enfrentan la opción de obtener lo que desean mediante el comercio o mediante la fuerza. El Estado, al imponer orden y reducir la posibilidad de saqueo, inclina la balanza hacia el intercambio voluntario, lo que permite ampliar la escala del comercio y, con ello, la complejidad económica. Sin Estado, el problema puede resolverse igual en la medida en que, entre los miembros del grupo, existan mecanismos - conexiones - que los induzcan a intercambiar y a abandonar la violencia. El parentesco, nuevamente, es una poderosísima conexión: compartir genes favorece el altruismo.  Esta pacificación no es altruista: responde a un incentivo fiscal. El Estado necesita recaudar, y para hacerlo debe garantizar un entorno donde la producción y el comercio sean lo bastante seguros para generar riqueza imponible. Warby conecta esta lógica con un dato revelador de la genética poblacional: el “cuello de botella” masculino del Neolítico, cuando la competencia violenta entre grupos era tan intensa que solo una fracción mínima de linajes masculinos sobrevivió. La aparición de jefaturas y Estados permitió sustituir la eliminación física por la tributación, reduciendo la violencia y estabilizando las sociedades y desplazando el conflicto bélico al plano 'internacional'. 

La misma lógica fiscal que impulsa la pacificación genera, sin embargo, diferencias significativas en la provisión de orden público. Warby señala que el Estado concentra recursos allí donde la recaudación compensa el coste, dejando desatendidas las zonas que denomina “sumideros fiscales”: territorios cuyo gasto público excede con creces los ingresos que aportan. En estos espacios, la insuficiencia de policía convierte la ausencia de autoridad en caldo de cultivo para mercados negros y para formas de organización social basadas en la violencia. Surge así el "salvaje Oeste", donde la disposición a emplear la fuerza se exhibe como mecanismo de protección y como fuente de prestigio. La falta de pacificación estatal obliga a sustituir la coerción pública por disuasión privada, lo que incrementa el riesgo, eleva los niveles de violencia y refuerza redes informales de control. El Estado es el depredador social más peligroso —por su capacidad de coerción y expropiación—, pero también el más eficaz para contener otros depredadores sociales.

Ya en la tercera entrada, Warby aborda las convenciones:

Una convención es un conjunto de expectativas mutuas congruentes: cosas que hacemos porque esperamos que otras personas las hagan. El comportamiento imitativo, las señales compartidas y las normas comunes que generan expectativas congruentes son la base de la convención. 

Las convenciones se basan en normas descriptivas —deberían hacer X porque otros hacen X— y tienden a ser autorreforzantes creando patrones de interacción en los que todos ganan. Las convenciones son muy útiles. Los lenguajes son conjuntos de convenciones.

digo "zapato" para referirme a lo que me cubre los pies porque otros dicen 'zapato' para referirse a lo que les cubre los pies. El lenguaje es "convencional" en el sentido de 'acordado' (aunque parece que no es del todo convencional). La base de esta teoría de las convenciones es que los humanos somos 'muy buenos' coordinándonos y la coordinación se basa en que tenemos una teoría de la mente y podemos 'adivinar' qué es lo que harán los demás y sabemos - tenemos la capacidad cognitiva - para darnos cuenta de que la coordinación es beneficiosa para cada uno de nosotros individualmente y que sólo es posible si todos actuamos de la misma forma. Si no podemos hablar entre nosotros, debemos identificar un "punto focal" que nos permite obtener las ganancias de la cooperación sin necesidad de acuerdos explícitos. Los trabajos de Basu, de los que he dado cuenta en el blog (v., esta entrada con su lista de Entradas Relacionadas) lo explican muy bien y esta entrada sobre las colas y el principio prior tempore es una aplicación.

Los economistas tienden a centrarse en las transacciones... Sin embargo, las transacciones están, de muchas maneras, integradas en las conexiones. Las empresas existen porque algunas cosas se gestionan mejor con conexiones que con transacciones. Esto es aún más cierto en familias y hogares.

Este par de conceptos 'conexiones' y 'transacciones' me parece productivo. Es intuitivo que no puede haber interacciones (transacciones) entre dos polos que no estén conectados de alguna forma. Lo que conecta las partículas es algún tipo de fuerza. Lo interesante es que la forma, la intensidad y las características de las conexiones determinan la intensidad, la forma y las características de las transacciones o interacciones. Aplicado a las transacciones en el seno de una Sociedad humana, esto significa que no habrá transacciones entre individuos que no estén conectados y que la conexión más intensa es la del parentesco; que el parentesco escala bien - clanes - y que se puede escapar de la jaula de las transacciones solo con los parientes estableciendo conexiones entre no parientes (por ejemplo, en Europa Occidental, a través de la prohibición de los matrimonios entre parientes, el predominio de la familia nuclear y la invención de las corporaciones para organizar la acción colectiva en sustitución de las organizaciones basadas en el parentesco (estructuras clanísticas de gobierno). En definitiva, la cultura determina el derecho. 

Las conexiones influyen en estas formas de interacción tanto como las transacciones. Cuando los intercambios de bienes privados se apoyan en vínculos personales y redes estables, surge un incentivo claro para actuar con lealtad: porque la información reputacional circula y, si alguien incumple un contrato o actúa de forma desleal, sabe que quedará excluido de futuros intercambios. La pérdida esperada por quedar fuera de la red supera con creces la ganancia inmediata de romper el acuerdo. En este contexto, como se observa en múltiples entornos, el comercio y los mercados pueden surgir y funcionar sin necesidad de sanción jurídica.

Y esto:

 Las minorías que acaban dominando un mercado determinado lo hacen, sobre todo, en sociedades donde la confianza general es baja. Su ventaja está en que se orientan al comercio y se apoyan en redes internas que les permiten gestionar mejor la información, la reputación y el riesgo, creando así confianza dentro del grupo. Esa cohesión les da una posición privilegiada en entornos inciertos, pero también las expone: la historia está llena de episodios de masacres y expulsiones contra estas minorías (judíos).

Sigue Warby explicando que hay cuatro tipos de interacciones entre los humanos relacionadas con los recursos: acceso de todos al recurso, recursos que se comparten, recursos que se donan y recursos que se intercambian (¿recuerdan sus clases de Derechos Reales y la adquisición de la propiedad?) y recursos que se expropian.

Las reglas no son necesariamente normas jurídicas. Pueden surgir de interacciones repetidas a lo largo del tiempo. Las personas crecen asimilando las convenciones, señales y normas de su sociedad, y todo ello puede evolucionar con el tiempo. Así se forman las sociedades de alta confianza, especialmente en aquellas donde la paz social está firmemente asegurada. Si los inmigrantes son pocos —o, al menos, cada grupo de inmigrantes llega en número reducido— resulta relativamente fácil que adopten e integren esas convenciones, señales y normas. Cuanto mayor sea el número de recién llegados y más concentrados estén, más difícil será esa integración y menos probable que ocurra. Entonces, los conjuntos de convenciones, señales y normas que sostienen una sociedad de alta confianza pueden perderse.

 Esto no es muy convincente. Los inmigrantes no tienen por qué asumir las convenciones, señales y normas de la sociedad a la que llegan para no poner en peligro la paz y estabilidad de ésta. La prueba es EE.UU. y su famoso "melting pot". Hay convenciones, señales y normas que son críticas y otras que son irrelevantes en su influencia sobre la preservación de la paz social. Y son precisamente las críticas las que deben juridificarse porque el Derecho es el mecanismo más eficaz para lograr la coordinación entre individuos y grupos que no están "conectados" entre sí por otras 'fuerzas'-'vínculos' basados en el parentesco o la cultura. Por eso, el Derecho hace bien en no meterse a 'reformar' costumbres y tradiciones que no sean deletereas para la paz y la confianza sociales. Por ejemplo, debe permitirse celebrar el Ramadán en una Sociedad de tradición cristiana pero no debe tolerarse la ablación del clítoris, el burka, la poligamia o el matrimonio entre primos hermanos o la poligamia. Tampoco ha de modificarse el calendario festivo - basado en las fiestas cristianas - pero sí que debe adaptarse en localidades - Ceuta o Melilla - donde son muchos de fe musulmana. 

La juridificación es la forma más efectiva de influir sobre la cultura y, como dice Warby, 

Exigir cierto grado de asimilación a los recién llegados tiene como objetivo mantener la sociedad, al menos, tan funcional como la encontraron. Si la inmigración deteriora el funcionamiento ordinario de una sociedad —como sin duda puede ocurrir—, ese es un coste de la inmigración; potencialmente un coste muy elevado

La importancia de la cultura en las conductas individuales y sociales es difícil de exagerar. Los individuos no pueden desprenderse fácilmente de las convenciones, señales y rasgos de su cultura. No somos tan maleables. Por ejemplo, culturas más colectivistas generan Estados más corruptos. Si un volumen importante de inmigrantes pertenecen a una cultura muy colectivista, puede predecirse un aumento de la corrupción pública en la Sociedad a la que emigran. Pero esta observación es discutible. Depende, de nuevo, del contexto. Los chilenos no son más impuntuales que los españoles. Simplemente, viven en un entorno en el que hay más incertidumbre respecto de cuánto tardarán en desplazarse. 

Pero ¿por qué el metro de Nápoles es el más bonito del mundo? (o el segundo más bonito tras la inauguración de la nueva línea de metro de Roma)

Pensemos en cómo un gobierno local gestiona los espacios públicos. ¿Construye algo funcional, gris e incluso feo —lo que no deja de ser una forma de despreciar a los usuarios— o invierte en crear belleza? Lo segundo es mucho más probable cuando existe confianza en un patrimonio cultural, ya que las culturas suele llevar consigo una estética propia.  

¿Cuándo es más útil el Derecho? 

Cuando tenemos que tratar con personas con las que no nos relacionaríamos espontáneamente. 

Lo que quiere decir Warby es que el Derecho es un mecanismo costoso para promover y sostener la cooperación pacífica en el seno de una Sociedad por lo que es natural que solo se recurra a él cuando los mecanismos previos (convenciones, normas sociales, relaciones de amistad y parentesco...) son insuficientes. Por eso, sólo hay derecho en grupos muy grandes (ubi magna societas, ibi ius). A Warby le preocupa que el Derecho aumente los costes de transacción, es decir, haga más costosa la cooperación reduciendo la tasa a la que la gente interactúa con otras en transacciones mutuamente beneficiosas, especialmente en ámbitos en los que los costes 'naturales' de transacción son bajos porque existen otras 'conexiones' entre las partes que intercambian que sostienen, por sí solas la cooperación. 

Creo que Warby no capta la interacción entre Derecho y otros mecanismos de promoción y sostén de la cooperación en un grupo. Que el Derecho sustituya a las convenciones sociales es lo más natural (las fuentes del Derecho son la ley, la costumbre y los principios generales art. 1 CC). El contenido de las normas de Derecho Privado (que son las que regulan las interacciones entre particulares) reproduce el de las convenciones y prácticas más extendidas. Los jueces tienen que hacer cumplir los contratos atendiendo a la voluntad de las partes. Los acuerdos de una organización privada se evalúan por su conformidad con el "interés" de la corporación. Pero la incorporación de una convención, costumbre o práctica a una norma jurídica tiene un efecto transformador, tanto sobre el Derecho como sobre las propias relaciones sociales ahora juridificadas. Y esa es la función social de los juristas: maximizar las ventajas de la cooperación utilizando el Derecho en lugar de herramientas mucho menos diferenciadas y evolucionadas como las que son contenido de reglas consuetudinarias. Piénsese, por ejemplo, en la fusión de personas jurídicas, una invención jurídica de un valor incalculable que permitió aplicar las reglas sobre la transmisión de la propiedad a patrimonios enteros en una sola transacción. Y piénsese en todo el capital intelectual para hacer más eficientes los intercambios y el funcionamiento de las organizaciones - agrupaciones - humanas que el estudio y aplicación sistemáticos (sin contradicciones) del Derecho genera. 

Derecho y Moral

 Como las convenciones son reglas (como las jurídicas) y las normas sociales pueden acarrear sanciones (como las jurídicas), el Derecho y la moral se parecen. Ambos son mecanismos para generar expectativas compartidas sólidas basadas en estructuras del tipo “si-entonces” y “deberías” (o “no deberías”).

Nada que objetar. Echo de menos a Basu en las notas de la entrada. Basu escribió

El Derecho es efectivo, en la medida en que lo es, porque crea puntos focales en el juego de la vida social y de la economía. Y es creando puntos focales la única forma en la que el Derecho afecta al comportamiento individual y a los resultados colectivos

Para Warby, la conexión entre Derecho y Moral está sobrevalorada y, en su opinión, deberíamos devaluar el Derecho a un conjunto de reglas que incluyen consecuencias jurídicas para su infracción y mecanismos - jueces y policía - que garantizan su aplicación. La coacción es necesaria - repite - porque se trata de relaciones entre partes que carecen de conexiones que hagan sus interacciones "autoejecutables" pero en el Derecho

No hay ningún contenido moral necesario en su función ni en su propósito, aunque el Derecho tiende a funcionar mejor cuando se alinea con convenciones de beneficio mutuo en lugar de ir contra ellas.

Un positivista. No es lugar este para discutir las relaciones entre Derecho y Moral. Los juristas prefieren, con razón, hablar de relaciones entre Derecho y Justicia. A mi, este antiguo trabajo de un romanista italiano me sigue pareciendo inspirador respecto a de qué se trata cuando decimos que el Derecho trata de lo "bueno y de lo justo". 

El resto de la entrada es igualmente interesante pero no quiero hacer ésta más larga.

Citas: mercados incompletos de seguro, teletrabajo, bárbaro especialista, leyes justas, salarios menguantes, autoaprobación, impugnación de acuerdos, Palomera-solo-digo-sandeces-sobre-vivienda


Foto: Pedro Fraile

Paul Graham cita a @pablogguz_

Este gráfico de @pablogguz_ de las contribuciones fiscales españolas por edad demuestra un hecho importante. Las personas de 40 y 50 años sostienen tanto a sus hijos como a sus padres. Y no solo económicamente. Por eso es difícil ser de mediana edad.

 

 George Yeo sobre Ucrania: Ucrania sufrirá una partición 

Y la estabilidad en Europa sólo se alcanzará si ambas partes saben cuándo tienen que parar. 



¿Por qué no hay seguros completos para viviendas en los EE.UU?

En este estudio se analiza por qué los seguros de propiedad en EE. UU. no ofrecen una cobertura completa frente a desastres, a pesar de ser un mercado avanzado. El problema central es el equilibrio entre incentivos y riesgo compartido. Si las aseguradoras cubrieran el 100 % de las pérdidas, los asegurados podrían comportarse de forma menos cuidadosa (moral hazard). Para evitarlo, los contratos incluyen deducibles y límites, lo que reduce ese riesgo, pero deja a los hogares expuestos a aproximadamente 29 % de las pérdidas esperadas. Esta exposición es mayor en familias con menor solvencia y en propiedades con riesgos extremos. 
 
¿Por qué no simplemente suben las primas para cubrir todo el riesgo? Porque eso haría que muchos hogares renunciaran a asegurarse y que muchas aseguradoras salieran del mercado. 
 
Además, los desastres naturales (incendios en California, por ejemplo) generan pérdidas simultáneas muy grandes (riesgos catastróficos), difíciles de asumir incluso con primas más altas. Por eso, el mercado opta por contratos “incompletos” en lugar de seguros perfectos. 
 
Hyeyoon Jung and Jaehoon (Kyle) Jung, Economics of Property Insurance Federal Reserve Bank of New York Staff Reports, no. 1171 November 2025 

 

los individuos que destacan muy pronto no suelen ser los mismos que alcanzan niveles de élite mundial más adelante. Esto se basa en una revisión analítica de Güllich y colaboradores, que examinó estudios en ciencia, música, ajedrez y deportes. Los hallazgos muestran dos patrones: niños prodigio: Quienes son excepcionales desde muy jóvenes tienden a alcanzar su máximo rendimiento rápidamente, pero lo hacen en un ámbito muy específico. Por ejemplo, un atleta que se especializa en un solo deporte desde la infancia. Este enfoque temprano y exclusivo les permite brillar pronto, pero limita la amplitud de sus habilidades. Adultos prodigio: Aquellos que llegan a ser sobresalientes en la adultez suelen hacerlo de manera gradual, tras una práctica más amplia y multidisciplinar. Es decir, antes de especializarse, exploran diferentes deportes, disciplinas académicas o instrumentos musicales. Esta diversidad parece contribuir a un desarrollo más sólido y flexible, que les permite alcanzar niveles de élite más tarde. 

En síntesis, la educación debería pasar de un modelo de “detección y especialización temprana” a uno de “exploración amplia y especialización tardía”, porque esto parece correlacionarse con logros más duraderos y con mayor capacidad de innovación.

El texto también señala una paradoja: los programas de formación de élite están diseñados para detectar y potenciar el talento joven, cuando la evidencia sugiere que el talento que perdura y alcanza la cima mundial suele surgir de trayectorias más amplias y menos especializadas en la infancia

 
descubriendo que en 60 contratos públicos revisados, los funcionarios encargados de tramitarlos no comprobaron si existía conflicto de interés entre los adjudicantes (la inefable Francina Armengol) y los adjudicatarios (la trama Abalos-Koldo-Aldama). El resultado de la ausencia de comprobación alguna sobre conflictos de interés fue que la indescriptible presidenta de Baleares regaló millones de euros públicos a una trama criminal. 

En la universidad se enseñan sandeces a punta de pala, especialmente a maestros, periodistas y politólogos, pero no se explica la lección más importante de todas las ciencias sociales: que la gente antepone el interés propio o de los de su tribu sobre el interés ajeno y que eso es garantía de corrupción cuando el agente debe actuar en interés general de todo el grupo. 

Nada cambiará en España hasta que no votemos popperianamente

Ramiro de Maeztu (Las leyes justas, ABC, 31 de mayo de 1936) predijo a Yolanda Díaz

.. . Es verdad que esta luz de la razón natural la poseemos todos 1os hombres cuerdos, como todos podemos decir si tenemos salud o estamos enfermos; pero ello no decide de si las leyes deben hacerlas los legistas o los profanos en Derecho, aunque parece cosa clara que la función legisladora a los legistas corresponde.. . " ... Es seguro que en materia de leyes se equivoquen menos los legistas que los que no lo sean y no está bien que en vista de que los jurisconsultos no sean infalibles se llame a legislar a los limpiabotas ..." ... ¿No nos dicen la inteligencia y el buen sentido que para desarrollar una ciencia o un arte hay que dedicarse a su cultivo? Pues no nos digamos que los juristas se equivocan en Derecho, por que más se equivocaran los profanos

El salario neto de los trabajadores descontada la inflación es el único apartado del coste laboral (CLT) que no ha crecido desde que Pedro Sánchez accedió al poder. 

En el segundo trimestre de 2018, el sueldo medio era de 22.842 euros y hoy lo es de 22.181, es decir un 1,4% menos. Sin embargo, el resto de aspectos de los que se compone el CLT ha aumentado. Las cotizaciones que corresponden a la empresa han crecido un 6,8% y las que paga el trabajador sumadas a los impuestos aumentan el 16%. Esta cifra sube tanto porque el Gobierno se ha negado a deflactar del IRPF la inflación, la famosa progresividad en frío. En conclusión, para una empresa cada vez es más caro el coste de un empleado, pero el salario real de éste cada vez es menor porque el Estado incrementa su bocado.

Desde 2020, se observa un aumento neto de personas que se mudan fuera de grandes centros urbanos a las periferias de las ciudades y localidades más pequeñas. Este movimiento lo impulsaron sobre todo individuos de altos ingresos, que tenían más facilidad para trabajar en remoto y mudarse. Las regiones que recibieron más migrantes experimentaron subidas significativas en los precios de la vivienda. También hubo cambios en la demanda de servicios y en el empleo local. El estudio concluye que la migración redujo la carga del coste de vivienda tanto para grupos de ingresos altos como bajos, con mayor beneficio para los de ingresos bajos. Sin embargo, la dispersión del crecimiento del empleo (al salir de las grandes ciudades) limitó la mejora en accesibilidad a empleos, sobre todo para los de ingresos altos. Al considerar cómo la migración afecta costes de vivienda y accesibilidad laboral, el aumento de la desigualdad de bienestar atribuida al teletrabajo se modera de forma significativa.

Cómo EE. UU. se convirtió en “tierra de oportunidades” 

El factor decisivo fue la expansión pionera de la educación en masa, más que otros elementos. A diferencia de estudios previos que solo analizaban la correlación de ingresos entre padre e hijo, este trabajo incorpora a ambos progenitores en una nueva medida de movilidad intergeneracional, considerando múltiples insumos, especialmente el capital humano (educación) de madre y padre. Dada la falta de datos históricos completos, desarrollan un método de variable latente y construyen un panel representativo que incluye mujeres, lo que permite medir movilidad con mayor precisión. El método de variable latente es una técnica estadística utilizada cuando el fenómeno que queremos medir no se observa directamente, sino que se infiere a partir de indicadores observables. La “variable latente” (como capital humano, habilidades cognitivas, nivel socioeconómico) se estima a partir de datos relacionados de los que sí se dispone. Se parte de varios indicadores observables (por ejemplo, años de escolarización, ocupación, ingresos). Se construye un modelo probabilístico que relaciona esos indicadores con la variable latente. El método estima la distribución y valores de esa variable oculta, permitiendo análisis más precisos cuando los datos son incompletos o indirectos. 

Los resultados del estudio son que la capacidad de las personas para mejorar su nivel educativo respecto al de sus padres aumentó significativamente entre 1850 y 1950. En otras palabras, la educación dejó de depender tanto del origen familiar y se volvió más accesible, lo que permitió que hijos de familias con menor capital humano (menos educación) alcanzaran niveles educativos mucho más altos que sus padres. Este incremento se debió a la reducción de la dependencia del capital humano materno, que antes era el factor más determinante en el éxito de los hijos. La escolarización masiva debilitó esa dependencia, elevando la movilidad tanto en educación como en ingresos.

La doble motivación en Adam Smith según Amartya Sen (Miguel Ruiz): la moralidad de la ambición

Frente a la descontaminación moral de lo económico, presidido por el interés propio, como según parece nos viene de Adam Smith, y así lo entiende una gran parte de la economía moderna, Amartya Sen intenta hacer ver que el pensador escocés, en La Teoría de los sentimientos morales, pone cierto énfasis en el poder de las reglas establecidas de comportamiento, que no estarían confinadas a seguir necesariamente los dictados del amor (interés) propio, sino que reciben la influencia implícita de los argumentos morales. O dicho de otro modo, que a veces la conducta moral tiende a adoptar la forma del simple acatamiento de las convenciones establecidas. El pasaje smithiano de referencia es el siguiente:  

«Muchas personas se han comportado de modo sumamente decente y durante toda su vida han evitado cualquier grado apreciable de culpa, y sin embargo quizá no han experimentado nunca el sentimiento sobre cuya corrección nosotros fundamos nuestra aprobación de su conducta sino que actuaron siguiendo meramente lo que detectaron que eran las reglas de comportamiento establecidas.»

De aquí parece que se deduce por Amartya Sen que Smith no descarta la existencia de otras motivaciones distintas al interés propio en las acciones humanas, incluidas las acciones económicas. Hay que aclarar, primero, que de lo que estamos hablando es de las reglas generales de conducta, que se adquieren por la experiencia, y que según Smith constituyen el sentido del deber: un principio de sobresaliente importancia en la vida humana y el único principio por el cual la mayoría de la humanidad puede orientar sus acciones.

O sea, la internalización de las normas sociales por los miembros de una Sociedad. Smith 

 precisa con cierto detalle cuándo (en qué casos) el sentido del deber ha de ser el único principio de nuestra conducta y cuándo (en qué casos) han de concurrir también otras motivaciones. Y nos dice aquí que la cuestión, si bien no puede resolverse con mucha precisión, depende de dos circunstancias, una, de lo agradable o desagradable del sentimiento o afecto que nos alejaría de las reglas de carácter general y, otra, de la precisión y exactitud o de la imprecisión e inexactitud de las reglas mismas.  

Pues bien, respecto a lo primero, y en particular cuando se trata de las pasiones egoístas, esto es, del propio interés, hay que distinguir entre los casos en los que el interés propio es mínimo o insignificante (i) y aquellos otros en los que es relevante o extraordinario (ii): i) En los casos normales, pequeños y vulgares, deben primar las reglas generales más que ninguna pasión por los objetivos mismos. Nos pone como ejemplo Smith que el anhelar o urdir tramas para conseguir o ahorrar un solo chelín degradaría al empresario más vulgar a los ojos de todos sus vecinos. En estos casos, por muy miserables que sean sus circunstancias, no debe aparecer en su conducta ninguna atención a tan insignificantes asuntos por los asuntos mismos, sino que deberá respetar la regla general y por tanto el estilo de comportamiento propio de todas las personas de su profesión. ii) Por el contrario, en ocasiones más relevantes y extraordinarias seríamos torpes, insípidos e indecorosos si los objetivos mismos, esto es, el propio interés, no nos animarán con un grado de pasión notable. Una persona parecerá mezquina si no los persigue con algún ahínco por ellos mismos. Y entre los ejemplos que pone está de nuevo la figura de un empresario que será considerado poca cosa por sus colegas si no se afana por conseguir lo que ellos llaman un trabajo extraordinario, o un beneficio fuera de lo común. Porque ese espíritu animoso constituye la diferencia entre un hombre emprendedor y un hombre de sosa mediocridad: «Las grandes metas del propio interés, cuya pérdida o adquisición modifica bastante el rango de la persona, son los objetivos de la pasión propiamente denominada ambición, una pasión que cuando se mantiene dentro de las fronteras de la prudencia y la justicia es siempre admirada en el mundo

En cuanto a lo segundo, de la precisión y exactitud o de la imprecisión e inexactitud de las reglas mismas,  el grado en que nuestra conducta ha de proceder por entero de un respeto a las reglas generales dependerá en parte de la precisión y exactitud o de la imprecisión e inexactitud de las reglas mismas Las pautas generales de todas las virtudes, nos dice Smith, son flexibles e imprecisas, abiertas a numerosas excepciones, quizá con la salvedad de la gratitud, pero especialmente con la salvedad de la justicia. Pues bien, es a causa de esta falta de precisión por lo que se generan situaciones de falsa conciencia, que dan lugar a seguir un erróneo sentido del deber. En estos casos puede ser que aparezca el sentido de humanidad, la compasión, que corrigen en parte el error, pero a pesar de todo, estos comportamientos no merecen el aplauso que le hubiese correspondido en el caso de una completa autoaprobación. Porque como termina diciendo Smith: «Ninguna acción puede con propiedad ser denominada virtuosa si no está acompañada por el sentimiento de la autoaprobación.» De todo lo anterior, frente a la postura de A. Sen, a nuestro juicio se puede deducir que para Adam Smith los verdaderos asuntos económicos pueden y deben estar desprovistos de otras consideraciones que no sean el objeto mismo del propio interés, porque es la manera de poder alcanzarlos, si bien siempre dentro de las fronteras de la prudencia y de la justicia. Y por otro lado, que la moralidad de los actos, sólo es plena, cuando está guiada por el sentido del deber y cuenta con nuestra total autoaprobación, y no, como luego reiterará Kant, cuando está impulsada por otros motivos de inclinación.  

En definitiva... si como vemos que A. Smith se limitó a apuntarlo, y se puede decir, a nuestro juicio, que incluso en cierto modo se anticipó al imperativo categórico kantiano mediante la figura del espectador imparcial y de la simpatía; Kant, por su parte, va mucho más lejos y lo afirma con rotundidad en su camino hacia ese imperativo categórico [Actúa sólo conforme a aquella máxima de la que a la vez puedas querer que se convierta en una ley universal], hacia un deber moral incondicional, que se universaliza y que por esta misma razón pospone los intereses propios a los de los demás.


Pero no creo que eso exija calificar de "contrato" los estatutos de una corporación. Es decir, el derecho de contratos se aplica analógicamente a la "constitución" de una corporación cuando, como es el caso, exista identidad de razón

 

Barcelona y Madrid representan no solo políticas diferentes, sino futuros distintos. En toda Europa, el sector financiero ha hecho subir los precios de la vivienda. Es una bomba de relojería política. Una construye bajo normas de interés público, que exige que parte de los nuevos desarrollos permanezcan permanentemente asequibles, y combina esto con controles de alquileres y medidas fiscales que buscan frenar la especulación. El otro construye bajo el lema de la "abundancia" y el aumento de la oferta, relajando la regulación de la tierra, acelerando los permisos y reduciendo impuestos para los promotores. Es pronto para decir qué modelo prevalecerá, pero la experiencia y la investigación demuestran que simplemente construir más y dejar la vivienda al mercado no hace que los precios bajen. La historia del Barcelona demuestra que el reglamento importa, pero no es suficiente. Sin una aplicación estricta de la ley, y sin abordar los incentivos que recompensan el uso de la vivienda como activo financiero, incluso las reformas más bien intencionadas no lo logran. Estas dos ciudades ofrecen una elección entre dos caminos: uno donde la vivienda sigue siendo una fuente de beneficios ilimitados, y otro que intenta —aunque hasta ahora de forma inconsistente— reconstruirla como un bien social. Porque, en esencia, esto no se trata solo de vivienda. Se trata de si detenemos la espiral de desigualdad que enriquece a unos pocos mientras erosiona el nivel de vida de una mayoría creciente y el futuro de las ciudades en las que vivimos. 

Y un tuitero llamado Sam Dimitriu, Head of Policy (@BritainRemade). Adviser (@TenThinkTank) le ha replicado

España está realizando un experimento. Madrid está intentando abaratar la vivienda incrementando la oferta de vivienda privada. Barcelona está intentando conseguirlo poniendo límites a los Airbnb y controlando los alquileres. Mi predicción: Madrid tendrá viviendas más baratas, pero el autor de este artículo se quejará de que las reformas de Barcelona fracasaron porque no fueron lo suficientemente lejos. 

Y a uno se le ocurre: ¿Qué incentivos tiene Jaime Palomera para rectificar o simplemente mejorar su análisis del mercado de la vivienda? 

Ninguno. Aunque en su fuero interno (v., supra lo que decía Adam Smith sobre obtener la "autoaprobación" y lo que eso significa respecto a considerar que alguien actúa con "buena fe subjetiva") Palomera sepa que está equivocado y sepa que Barcelona está fracasando como han fracasado todas las políticas de vivienda basadas en controlar las rentas y elevar los costes de alquilar, Palomera no tiene incentivos para cambiar de opinión porque si lo hace, será, simplemente uno más entre los millones que piensan que la política correcta es la de Madrid, no la de Barcelona y, en consecuencia, los muy progresistas-posmodernos-woke editores de The Guardian no le ofrecerán sus páginas para que publique periódicamente sus sandeces. 


La pública y la privada son complementarias. La privada está cerca del mundo empresarial, forma a los alumnos para el trabajo y responde a las necesidades de la sociedad. Todo está cambiando mucho, no sabemos cuáles serán las profesiones del futuro y hay que preparar a los alumnos para el aquí y el ahora... La universidad pública está más lejos del mundo empresarial. Sus profesores fomentan dar pocas horas de clase y se centran en investigar, mientras la privada es más ágil detectando nuevos grados y se pone como objetivo que el alumno logre empleo. Nosotros tenemos un departamento de 20 personas dedicado en exclusiva a buscar trabajo a los alumnos: el 95% de nuestros graduados lo consigue. Además, la privada ofrece una atención más personalizada y acompaña al alumno desde el principio. Estoy de acuerdo en que una universidad tiene que tener unos estándares, pero los requisitos que se han puesto en el decreto no aseguran una mejor calidad ni inciden en los temas nucleares, que son mejorar la enseñanza y la empleabilidad. Nos ha sorprendido la injerencia del Gobierno en una tarea que está delegada en las CCAA. Sin presuponer malas intenciones sobre si el Gobierno va contra la privada, creo que necesitamos pensar en el futuro de los alumnos.

 

Vapor, Acero y Mentes Infinitas

Mi cofundador Simon era lo que llamamos un programador del 10×, pero hoy en día rara vez escribe código. Pasa por su escritorio y le verás orquestando tres o cuatro agentes de codificación de IA a la vez, y no solo escriben más rápido, piensan, lo que en conjunto lo convierte en un ingeniero del 30-40×. Encarga tareas a las máquinas antes de comer o dormir, y las deja trabajando mientras él está fuera. Se ha convertido en un gestor de mentes infinitas.  

Las empresas son una invención reciente. Se degradan a medida que escalan y alcanzan su límite. La corporación moderna... evolucionó con las compañías ferroviarias, que fueron las primeras empresas que necesitaban coordinar a miles de personas a lo largo de grandes distancias. Hace unos cientos de años, la mayoría de las empresas eran talleres de una docena de personas. Ahora tenemos multinacionales con cientos de miles. La infraestructura de comunicación (cerebros humanos conectados por reuniones y mensajes) se dobló bajo una carga exponencial. Intentamos resolver esto con jerarquía, procesos y documentación. Pero hemos estado resolviendo un problema a escala industrial con herramientas a escala humana, como construir un rascacielos con madera. Dos metáforas históricas muestran cómo las futuras organizaciones pueden verse de forma diferente con nuevos materiales milagrosos. 

La primera es el acero. Antes del acero, los edificios del siglo XIX tenían un límite de seis o siete plantas. El hierro era fuerte pero frágil y pesado; Si se añadieron más plantas, la estructura se derrumbó bajo su propio peso. El acero lo cambió todo. Es fuerte pero maleable. Los marcos podían ser más ligeros, las paredes más finas y, de repente, los edificios podían elevarse docenas de plantas. Se hicieron posibles nuevos tipos de edificios.  

La IA es acero para las organizaciones. Tiene el potencial de mantener el contexto entre flujos de trabajo y decisiones superficiales cuando sea necesario, sin el ruido. La comunicación humana ya no tiene que ser el muro de carga. La reunión semanal de coordinación de dos horas se convierte en una revisión asíncrona de cinco minutos. La decisión de arriba que requería tres niveles de aprobación se resuelve en minutos. Las empresas pueden escalar, realmente escalar, sin la degradación que hemos aceptado como inevitable. 

No hemos reimaginado cómo serán las organizaciones cuando las viejas limitaciones se disuelvan y tu empresa pueda funcionar con mentes infinitas que trabajan mientras duermes.

martes, 23 de diciembre de 2025

La conjura contra España (CXXXII): las sandeces de Rafael Moyano sobre la sanidad y por qué somos cada vez más pobres (relativamente) y disfrutamos de peores servicios públicos






No las dice muy a menudo, pero en España, incluso los de Vox son socialdemócratas y nada meritocráticos así que Rafael Moyano no iba a ser una excepción. 

Los españoles - y los vascos y catalanes los que más - ponen el Estado en un altar, en una peana y le encargan que les resuelva la vida como se refleja claramente en todas las encuestas sobre valores que se realizan periódicamente en el mundo. En España, menos de una cuarta parte cree que "cada persona debe ser el responsable principal a la hora de asegurar su propio nivel de vida". Casi tres cuartas partes creen, por el contrario, que el Estado debe tener la responsabilidad principal a la hora de asegurar que todos los ciudadanos puedan gozar de un nivel de vida digno. Y más de la mitad cree que el Estado tiene que controlar los beneficios de las empresas. En otra entrada he explicado por qué creo que los españoles son tan poco meritocráticos. Conversando con alguien que ha triunfado extraordinariamente gracias a sus méritos, me he visto sorprendido porque es tan poco meritocrático como la media de los españoles. 

Dice Rafael Moyano en su columna de EL MUNDO

Nos estamos cargando algo que, como escribía Martín Caparrós en El País, casi todo el mundo envidia de España. El escritor y periodista argentino, enfermo de ELA, habla con conocimiento de causa: «Sí, yo también tenía un seguro médico privado.... hasta que me enfermé». Porque, añade, «hay una cuenta simple e innegable: la pública, cuando te da cualquier servicio, no necesita ganar plata; la privada, sí». La sanidad, como la educación, habían quedado al margen; eran un derecho ganado con el Estado de Bienestar que pagan nuestros impuestos. Los ciudadanos asisten críticos a la degradación del sistema mientras las condiciones del personal sanitario, desbordado y mal pagado, no mejoran. El compromiso y dedicación tienen un límite. Si no hay suficiente plata, la privatización no puede ser la solución. De seguir así, los balcones seguirán siempre cerrados.

Ya es peligroso, de por si, citar a Martín Caparrós. Un periodista de extrema izquierda que dice muchas más sandeces que Rafael Moyano (aquí lo que dijo con ocasión del fallecimiento de Vargas Llosa). Pero hacerlo en esta materia - de la que Caparros no sabe nada -  es, directamente, una estupidez. ¿Cómo se atreve Moyano a escribir que Caparros habla sobre la sanidad "con conocimiento de causa"? O sea, ¿que si he tenido un pleito contra mi ex hablo sobre los problemas de la Justicia con conocimiento de causa? ¿Por qué los periodistas de opinión producen columnas sobre temas que requieren mucha expertise y no se documentan mínimamente antes de ponerse a escribir?.

La sanidad pública funciona tan mal que es abandonada a chorros por sus usuarios. Esa es la única prueba aceptable y disponible acerca de lo que opinan los españoles del servicio público que reciben. No las cartas de agradecimiento de los familiares o la adulación permanente de los políticos a los "magníficos profesionales" de la sanidad pública (¿se acuerdan de que decían eso mismo de los "magníficos profesionales" de la televisión pública?). Hay que mirar qué hacen los españoles con su dinero, no qué dicen cuando les encuestan (ya se sabe, sexo, mentiras y encuestas). Y lo que hacen los españoles con su dinero es contratar cada vez más seguros privados (de 10 millones de pólizas en el año 2020 a 12,6 millones en 2024) y eso que el precio de los seguros privados ha aumentado un 9 % al año en los últimos cinco años (el precio de los seguros de salud privados ha subido un 44,5 % desde principios de 2020 hasta mayo de 2025). Imagínese que no hubiera habido aumento de precios ¿qué habría pasado con la demanda? Que se habría disparado y tendríamos 15 millones de asegurados. El resultado es que empiezan a aparecer listas de espera también en la privada - porque las aseguradoras "no ganan dinero" como para incentivar a los médicos a aumentar su dedicación (¿por qué DKV se negó a prestar servicios a Muface? ¿en cuánto tuvo que aumentar los pagos el Ministerio para que Adeslas y Asisa aceptaran concurrir?). No tiene ningún sentido que la asistencia sanitaria la presten funcionarios. Como no tiene ningún sentido que las noticias nos las sirvan funcionarios. En Alemania o Francia, la asistencia sanitaria la prestan particulares y se financia con cargo a impuestos o a cotizaciones obligatorias.

Si, como a Caparrós, lo que a uno le preocupa es que la privada no vaya a proporcionar los "mejores" hospitales y tratamientos del mundo, que mire a EE.UU. En EE.UU. están los mejores hospitales y los mejores tratamientos disponibles para el que tiene un seguro suficientemente generoso (y correspondientemente caro). 

Con la sanidad pasa lo mismo que con la educación básica o con las universidades. Lo que tiene que garantizar el Estado son dos cosas: que hay incentivos para que los mejores tratamientos disponibles lo estén para los españoles (que en España haya colegios y universidades entre los 100 mejores del mundo) y que el acceso a la asistencia sanitaria (a la educación, universidad) no dependa de los ingresos familiares. 

La sanidad pública es de muy inferior calidad a la privada en el 90 % de los tratamientos. Desde la gripe a las cataratas pasando por enfermedades crónicas pero no letales como la hipertensión o el colon irritable. Y probablemente es mejor en tratamientos de enfermedades graves y letales (cáncer, esclerosis múltiple, ELA, cirugía cardiaca...).

¿Cómo puede creer Moyano, viendo cómo funcionan los servicios públicos en España que poner funcionarios a recetar o a hacer análisis de sangre o electrocardiogramas es una buena idea? ¿Puede mentar Moyano un servicio público que en España funcione bien, es decir, mejor que el correspondiente servicio privado? Yo le puedo enumerar muchos productos y servicios en los que hay prestación pública y privada y la privada es sistemáticamente mejor que la pública: abogados privados vs. abogados del turno de oficio; transportistas públicos - Correos - vs. transportistas privados; televisión pública vs. televisión privada; emisión de certificados públicos vs. certificados privados; servicios de empleo públicos - SEPE - vs. servicios privados - ETT -; cadenas de hoteles públicas - Paradores - vs. cadenas de hoteles privadas. Incluso las tareas más básicas del Estado como la de legislar o proporcionar seguridad física a la población la hacen mejor los particulares (los legisladores privados son los abogados que redactan contratos). 

¿Y qué es lo que responden los 'antimercado' (el 75 % de los españoles) frente a la abrumadora 'evidencia' de que el mercado siempre proporciona mejores servicios y productos a menor coste que el Estado salvo en los ámbitos en los que la escala mínima equivale a la totalidad de la población de un país? Que la provisión de esos bienes y servicios por el mercado genera desigualdad (hay gente que queda sin provisión) o segregación (los niños ricos van al colegio con otros niños ricos). Típica respuesta - sandez. Porque si eso es lo que te preocupa, invierte el dinero de los impuestos en aquellos que proporcionen los bienes y servicios de mayor calidad a los más pobres, de forma que los más ricos "quieran" que esos proveedores sean, también, los suyos. Si la escuela pública de Vicálvaro o Tordesillas es la mejor en 100 kilómetros a la redonda, los padres más conscientes del valor de la instrucción de sus hijos (normalmente también más ricos que la media) no tendrán inconveniente en mandarlos a esa escuela.

lunes, 22 de diciembre de 2025

Dos casos históricos ingleses: Hickman y Tianrui



El caso que da oportunidad a Micheler para hablar la naturaleza jurídica de los estatutos sociales es Hickman contra Kent or Romney Marsh Sheepbreeders’ Association. 

Se trata de un litigio relacionado con una entidad registrada como asociación sin ánimo de lucro. Su finalidad era fomentar la cría de ovejas de raza Kent o Romney Marsh, mantener la pureza de esa raza y publicar un registro oficial (llamado flock book) con los ejemplares reconocidos como puros.

Alfred J. Hickman era criador y agente exportador de ovejas Kent. El 12 de diciembre de 1905 se hizo miembro de la Asociación de Criadores de Ovejas Kent o Romney Marsh. El secretario de la Asociación era el señor Chapman, quien además trabajaba como agente de exportación de ovejas, igual que Hickman. De hecho, ambos eran los únicos exportadores dentro de la Asociación, lo que generó competencia directa entre ellos. Chapman también escribía artículos en revistas agrícolas, lo que le daba visibilidad.

Según observó un juez en otro pleito relacionado, Hickman sospechaba que Chapman aprovechaba su cargo de secretario para obtener ventajas en su negocio de exportación Esa desconfianza se convirtió en una enemistad abierta.

El conflicto que originó el caso surgió porque Hickman atravesaba dificultades económicas y llegó a un acuerdo con su cuñado: este compraba ovejas registradas y Hickman las alquilaba para criar corderos. El problema era que el cuñado no era miembro de la Asociación, y las normas establecían que solo los socios podían registrar ovejas, y únicamente las que fueran de su propiedad. Hickman, sin decir que no era dueño, intentó registrar esas ovejas alquiladas. Cuando se descubrió, en marzo de 1914, hubo largas discusiones entre los socios, el secretario (Chapman) y el presidente. Finalmente, el consejo de la Asociación decidió borrar esas ovejas del registro oficial.

Hickman aceptó inicialmente y el 20 de junio de 1914 firmó una disculpa por las críticas que había hecho contra el presidente, el secretario y otros miembros. Pero poco después reanudó sus quejas y llegó a acusar a Chapman de falsificar actas de reuniones.

El 18 de diciembre de 1914 Hickman presentó dos demandas por difamación contra Chapman y el presidente Wheler. Perdió ambas en 1917. Luego, en 1920, inició otras dos acciones contra la Asociación: una alegando que la entidad había apoyado ilegalmente a Chapman y Wheler en el pleito por difamación y que había hecho un pacto ilícito con ellos; la otra, que había sido expulsado de la Asociación de forma ilegal. Estas dos demandas se tramitaron juntas y fracasaron tanto en primera instancia como en apelación.

El caso versa sobre si los estatutos de una asociación (o sociedad) pueden obligar a sus miembros a resolver conflictos mediante los mecanismos como el arbitraje, y por qué esas normas son vinculantes para los socios. Hickman, al hacerse miembro, aceptó esas reglas. Cuando intentó acudir a los tribunales ordinarios sin seguir el procedimiento interno, se planteó la cuestión de si podía hacerlo. El tribunal sostuvo que las obligaciones derivadas de los estatutos son contractuales para los miembros, por lo que deben respetarse.

El juez ponente - Astbury - parte de la section 14 de la Companies (Consolidation) Act 1908, que decía que el memorandum y los articles of association “bind the company and its members as if each had covenanted to observe them”. El “as if” revela que no existe un contrato real entre los miembros de la corporación y ésta; que estamos ante una ficción legal por la que se equipara la relación que surge de la constitución de una corporación y de la adhesión de los asociados o miembros a la que existe entre las partes de un contrato cuyo contenido viene especificado en los estatutos de la corporación. En el caso, eso significa que Hickman y la Association estaban obligados a cumplir con lo dispuesto en los estatutos incluyendo, naturalmente, la cláusula de sometimiento a arbitraje. Ahora bien, también por aplicación de la doctrina contractual sobre la privity of contracts, los estatutos sociales no pueden generar obligaciones para los miembros en su condición de tales (como ganaderos, en este caso, no en su esfera extracorporativa). Si un socio adquiere la condición, por ejemplo, de proveedor o cliente de la sociedad-asociación, lo será en virtud del correspondiente contrato, no en su condición de miembro de la corporación o de los estatutos. 

Autores posteriores, cuenta Micheler, como Wedderburn (1957) criticaron la interpretación restrictiva de Astbury J y sostiene que el caso Quin & Axtens Ltd v Salmon demuestra que un socio puede obligar a la sociedad a cumplir los estatutos incluso si eso implica, indirectamente, hacer efectivos derechos que parecen “de outsider” (por ejemplo, el derecho de Salmon como director a vetar ciertas operaciones). Pero no parece haber contradicción entre ambos casos. En Hickman, el socio intentaba ignorar la cláusula arbitral y acudir a los tribunales ordinarios. El tribunal dijo que, como miembro, está obligado por los estatutos. En Quin & Axtens, Salmon demandó como socio para que se obligara a la sociedad a respetar los estatutos que le daban poder de veto en su condición de administrador. No demandó “como administrador”, sino para que la sociedad cumpliera lo dispuesto en los estatutos.

Micheler describe la "corporate constitution" como una evolución del "deed of settlement" por el que se constituía una partnership en el siglo XIX y luego las "companies" en general. Pero esto es simplemente una descripción. Un análisis de la naturaleza jurídica más profundo lleva a considerar que la partnership es un contrato en sentido estricto, basado en el consentimiento de los socios y su contenido (derechos y obligaciones de los socios) es obligatorio. El deed of settlement era el documento contractual que vinculaba a los socios porque la “compañía” no existía como sujeto distinto (no se reconocía personalidad jurídica a la partnership). Cuando la compañía adquiere personalidad jurídica separada (Companies Act 1856) los estatutos dejan de ser un contrato entre socios y pasan a ser reglas organizativas internas que rigen el funcionamiento de la corporación. No son un contrato consensual, sino normas “puestas en vigor” por el acto constitutivo (antes, charter o resolución - act - del Parlamento; luego, inscripción registral). El legislador crea una ficción contractual (Companies Act 1908, s.14; hoy s.33 CA 2006) para explica la fuerza vinculante de los estatutos entre la sociedad y los socios, pero no cambia su naturaleza: siguen siendo normas estatutarias, no un contrato. Ahora bien, en mi opinión, lo que se produce cuando se permite a los particulares constituir corporaciones societarias es que se combina un contrato de sociedad con una organización - reglas para tomar decisiones - de las relaciones entre los socios de carácter corporativo: nace una corporación societaria. Pero el fundamento de la vinculación de los socios sigue siendo contractual en estas corporaciones. Y es "as if" como si fuera contractual - análogo al contractual - cuando la vinculación se funda en que el socio se adhiere a la corporación y ésta, como ocurre con las asociaciones, pero no con las sociedades anónimas o limitadas, se ha constituido a través de un negocio jurídico semejante al que hace nacer un trust o una fundación. 

Hickman, al aclarar que la sociedad está vinculada por sus estatutos, es un hito en el derecho corporativo que se desvincula del derecho de sociedades

En realidad, si se interpreta en ese sentido, el caso Hickman sería indicativo de que hay en derecho inglés una diferencia fundamental entre sociedades - partnerships - y corporaciones - companies y associations - en cuanto las primeras carecen de personalidad jurídica separada de la de sus socios y las segundas, en cambio, disfrutan de ella y, por lo tanto, pueden "obligarse" a someterse a arbitraje.

La autora concluye que los estatutos de una corporación son un contrato especial y que su fuerza vinculante no deriva del consentimiento de los members de la corporación, sino de la ley lo que explica la aplicación analógica de las normas sobre contratos. Yo creo que eso es decir "poco". Porque en el caso de una asociación, el que se hace miembro de una asociación, se somete - consiente - a los estatutos cuyo cumplimiento es, a la vez, la garantía de los derechos que le corresponden como socio. Por tanto, los estatutos serán o no contenido contractual en función de que efectivamente podamos decir que los miembros de la corporación son parte de un contrato - de sociedad - o no. No de si han consentido o no los estatutos.  

En cuanto a la crítica sobre los derechos de terceros (“outsider rights”), la autora sostiene que si los estatutos fueran un contrato ordinario, en principio podría generar derechos para terceros (outsiders) y estos podrían exigir su cumplimiento. Pero podría hacerlo a través como estipulaciones a favor de terceros. Por eso no es convincente que afirme a continuación que como es un contrato especial y su fuerza vinculante deriva de la ley, su contenido está limitado a la regulación de las relaciones entre socios y entre éstos y la sociedad. 

Examina la autora finalmente el caso Privy Council en Tianrui v China Shanshui Cement Group Ltd que es el que sienta la doctrina sobre el proper purpose como una exigencia derivada del deber fiduciario de los administradores de actuar en interés de la csociedad. La ley de sociedades de las Islas Caimán (similar a la inglesa) dice que los estatutos (articles of association) “vinculan a la sociedad y a sus miembros como si cada miembro hubiera suscrito los estatutos y hubiera pactado cumplirlos”. La sociedad emitió nuevas acciones para que las suscribieran partes vinculadas con el socio mayoritario, con el objetivo de reducir la participación de otro socio por debajo del 25%, quitándole así el poder de bloquear acuerdos que requerían de mayorías reforzadas del 75 %. El Privy Council afirmó que como 

‘as an intrinsic feature of the contract constituted by the … articles of association, it is implicit that when exercising their powers on behalf of the company the directors will exercise them in accordance with their fiduciary duties, including the duty to exercise powers only for a proper purpose.’

Es decir, que los administradores ejercerán sus facultades conforme a sus deberes fiduciarios, especialmente el deber de actuar con un propósito legítimo. Emitir acciones para cambiar el equilibrio de poder no es un propósito legítimo. Por tanto, el accionista tiene un derecho personal a demandar a la sociedad para impedir o reparar esa actuación.

¿El deber de los administradores tiene origen en los estatutos o en la ley? Micheler dice que en la ley, que la obligación de los administradores de usar sus facultades para avanzar "propósitos legítimos" no deriva de un contrato sino de la ley. Yo sostengo que (i) dado que los particulares pueden constituir libremente corporaciones y (ii) que las corporaciones disfrutan de autonomía (dictarse sus propias reglas), las obligaciones de los administradores y las de los socios así como sus derechos tienen todas un fundamento negocial, no legal. Sucede, como en cualquier contrato, que la ley completa la regulación autónomo-privada. 

 Micheler, Eva, The Legal Nature of the Corporate Constitution:  Hickman v Kent or Romney Marsh Sheedbreeders’ Association Ltd and Tianrui v China Shanshui Cement Group 2025

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