No las dice muy a menudo, pero en España, incluso los de Vox son socialdemócratas y nada meritocráticos así que Rafael Moyano no iba a ser una excepción.
Los españoles - y los vascos y catalanes los que más - ponen el Estado en un altar, en una peana y le encargan que les resuelva la vida como se refleja claramente en todas las encuestas sobre valores que se realizan periódicamente en el mundo. En España, menos de una cuarta parte cree que "cada persona debe ser el responsable principal a la hora de asegurar su propio nivel de vida". Casi tres cuartas partes creen, por el contrario, que el Estado debe tener la responsabilidad principal a la hora de asegurar que todos los ciudadanos puedan gozar de un nivel de vida digno. Y más de la mitad cree que el Estado tiene que controlar los beneficios de las empresas. En otra entrada he explicado por qué creo que los españoles son tan poco meritocráticos. Conversando con alguien que ha triunfado extraordinariamente gracias a sus méritos, me he visto sorprendido porque es tan poco meritocrático como la media de los españoles.
Dice Rafael Moyano en su columna de EL MUNDO
Nos estamos cargando algo que, como escribía Martín Caparrós en El País, casi todo el mundo envidia de España. El escritor y periodista argentino, enfermo de ELA, habla con conocimiento de causa: «Sí, yo también tenía un seguro médico privado.... hasta que me enfermé». Porque, añade, «hay una cuenta simple e innegable: la pública, cuando te da cualquier servicio, no necesita ganar plata; la privada, sí». La sanidad, como la educación, habían quedado al margen; eran un derecho ganado con el Estado de Bienestar que pagan nuestros impuestos. Los ciudadanos asisten críticos a la degradación del sistema mientras las condiciones del personal sanitario, desbordado y mal pagado, no mejoran. El compromiso y dedicación tienen un límite. Si no hay suficiente plata, la privatización no puede ser la solución. De seguir así, los balcones seguirán siempre cerrados.
Ya es peligroso, de por si, citar a Martín Caparrós. Un periodista de extrema izquierda que dice muchas más sandeces que Rafael Moyano (aquí lo que dijo con ocasión del fallecimiento de Vargas Llosa). Pero hacerlo en esta materia - de la que Caparros no sabe nada - es, directamente, una estupidez. ¿Cómo se atreve Moyano a escribir que Caparros habla sobre la sanidad "con conocimiento de causa"? O sea, ¿que si he tenido un pleito contra mi ex hablo sobre los problemas de la Justicia con conocimiento de causa? ¿Por qué los periodistas de opinión producen columnas sobre temas que requieren mucha expertise y no se documentan mínimamente antes de ponerse a escribir?.
La sanidad pública funciona tan mal que es abandonada a chorros por sus usuarios. Esa es la única prueba aceptable y disponible acerca de lo que opinan los españoles del servicio público que reciben. No las cartas de agradecimiento de los familiares o la adulación permanente de los políticos a los "magníficos profesionales" de la sanidad pública (¿se acuerdan de que decían eso mismo de los "magníficos profesionales" de la televisión pública?). Hay que mirar qué hacen los españoles con su dinero, no qué dicen cuando les encuestan (ya se sabe, sexo, mentiras y encuestas). Y lo que hacen los españoles con su dinero es contratar cada vez más seguros privados (de 10 millones de pólizas en el año 2020 a 12,6 millones en 2024) y eso que el precio de los seguros privados ha aumentado un 9 % al año en los últimos cinco años (el precio de los seguros de salud privados ha subido un 44,5 % desde principios de 2020 hasta mayo de 2025). Imagínese que no hubiera habido aumento de precios ¿qué habría pasado con la demanda? Que se habría disparado y tendríamos 15 millones de asegurados. El resultado es que empiezan a aparecer listas de espera también en la privada - porque las aseguradoras "no ganan dinero" como para incentivar a los médicos a aumentar su dedicación (¿por qué DKV se negó a prestar servicios a Muface? ¿en cuánto tuvo que aumentar los pagos el Ministerio para que Adeslas y Asisa aceptaran concurrir?). No tiene ningún sentido que la asistencia sanitaria la presten funcionarios. Como no tiene ningún sentido que las noticias nos las sirvan funcionarios. En Alemania o Francia, la asistencia sanitaria la prestan particulares y se financia con cargo a impuestos o a cotizaciones obligatorias.
Si, como a Caparrós, lo que a uno le preocupa es que la privada no vaya a proporcionar los "mejores" hospitales y tratamientos del mundo, que mire a EE.UU. En EE.UU. están los mejores hospitales y los mejores tratamientos disponibles para el que tiene un seguro suficientemente generoso (y correspondientemente caro).
Con la sanidad pasa lo mismo que con la educación básica o con las universidades. Lo que tiene que garantizar el Estado son dos cosas: que hay incentivos para que los mejores tratamientos disponibles lo estén para los españoles (que en España haya colegios y universidades entre los 100 mejores del mundo) y que el acceso a la asistencia sanitaria (a la educación, universidad) no dependa de los ingresos familiares.
La sanidad pública es de muy inferior calidad a la privada en el 90 % de los tratamientos. Desde la gripe a las cataratas pasando por enfermedades crónicas pero no letales como la hipertensión o el colon irritable. Y probablemente es mejor en tratamientos de enfermedades graves y letales (cáncer, esclerosis múltiple, ELA, cirugía cardiaca...).
¿Cómo puede creer Moyano, viendo cómo funcionan los servicios públicos en España que poner funcionarios a recetar o a hacer análisis de sangre o electrocardiogramas es una buena idea? ¿Puede mentar Moyano un servicio público que en España funcione bien, es decir, mejor que el correspondiente servicio privado? Yo le puedo enumerar muchos productos y servicios en los que hay prestación pública y privada y la privada es sistemáticamente mejor que la pública: abogados privados vs. abogados del turno de oficio; transportistas públicos - Correos - vs. transportistas privados; televisión pública vs. televisión privada; emisión de certificados públicos vs. certificados privados; servicios de empleo públicos - SEPE - vs. servicios privados - ETT -; cadenas de hoteles públicas - Paradores - vs. cadenas de hoteles privadas. Incluso las tareas más básicas del Estado como la de legislar o proporcionar seguridad física a la población la hacen mejor los particulares (los legisladores privados son los abogados que redactan contratos).
¿Y qué es lo que responden los 'antimercado' (el 75 % de los españoles) frente a la abrumadora 'evidencia' de que el mercado siempre proporciona mejores servicios y productos a menor coste que el Estado salvo en los ámbitos en los que la escala mínima equivale a la totalidad de la población de un país? Que la provisión de esos bienes y servicios por el mercado genera desigualdad (hay gente que queda sin provisión) o segregación (los niños ricos van al colegio con otros niños ricos). Típica respuesta - sandez. Porque si eso es lo que te preocupa, invierte el dinero de los impuestos en aquellos que proporcionen los bienes y servicios de mayor calidad a los más pobres, de forma que los más ricos "quieran" que esos proveedores sean, también, los suyos. Si la escuela pública de Vicálvaro o Tordesillas es la mejor en 100 kilómetros a la redonda, los padres más conscientes del valor de la instrucción de sus hijos (normalmente también más ricos que la media) no tendrán inconveniente en mandarlos a esa escuela.




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