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jueves, 14 de noviembre de 2013

How The Economic Machine Works by Ray Dalio y lecciones para España


Excelente presentación para entender los efectos de la existencia del crédito y el endeudamiento sobre el funcionamiento de la Economía. La parte más interesante es la relativa a los procesos de desendeudamiento como el que estamos viviendo en la actualidad
La diferencia entre un proceso de recesión y un proceso de desendeudamiento es que en el segundo caso, el sobreendeudamiento ha hecho que los deudores sean incapaces de devolver la deuda y, por tanto, reducir los tipos de interés no resuelve el problema. El deudor no tiene ingresos ni activos suficientes para devolver el principal”.

Hay cuatro soluciones: los deudores gastan menos (austeridad); los deudores quiebran y se producen quitas en su deuda (los acreedores no cobran); se redistribuyen ingresos de los ricos a los pobres y, por último, se imprime dinero.
La austeridad puede puede tener los efectos contrarios (trampa de liquidez) porque la reducción del gasto implica reducción de los ingresos de los que venden cosas a los que reducen su gasto y, por tanto, los vendedores tampoco tienen suficientes ingresos para repagar sus deudas. Si los deudores quiebran, los acreedores no cobran y no pueden, a su vez pagar sus deudas. Y lo propio pasa con los activos, que pierden valor en una época de desendeudamiento. Si el Estado incrementa su propio gasto y, para financiarlo, aumenta su déficit que cubre con nuevos impuestos o con emisión de deuda. La subida de impuestos permite redistribuir ingresos de los ricos a los pobres y reducir el riesgo de una revolución o de una guerra contra otros países. En fin, se puede imprimir dinero que, naturalmente, crea inflación.
El que imprime dinero es el banco central y lo hace comprando – con esos nuevos billetes – activos financieros (el banco central no compra casas, herramientas o frutas, compra títulos que representan el derecho a exigir una cantidad de dinero a alguien). Y lo que hace es comprar deuda pública, es decir los títulos emitidos por el Estado por el que promete pagar una cantidad de dinero al que se lo presta a cambio de ese título. Con ese dinero, el Estado estimula la actividad económica porque gasta en bienes y servicios, gasto que equivale a ingreso para los que proporcionan esos bienes y servicios al Estado. El banco central, pues, presta dinero al Estado y, si elimina de su balance – del balance del banco central – esos créditos contra el Estado (como hace la Reserva Federal americana pero no – todavía – el Banco Central Europeo), habrá reducido la deuda pública en la cuantía correspondiente y habrá monetizado toda esa deuda en forma de billetes que han acabado en manos de los que prestaron dinero al Estado o le entregaron bienes y servicios. Naturalmente, no es una comida gratis porque hay riesgo de entrar en una fase de inflación.
El truco está en combinar adecuadamente los cuatro instrumentos del desendeudamiento para mantener la paz social, permitir el ajuste entre ingresos y gastos y no desencadenar un proceso de inflación descontrolada. La inflación no se producirá si no vuelve el crédito, porque sin crédito, no se incrementará excesivamente (solo en la medida de la subida de los salarios) el consumo que es lo que provoca la subida de precios de los bienes y servicios. Basta, pues, con que no se imprima más dinero que el volumen de crédito previo y que los ingresos de los individuos crezcan en mayor medida que la deuda (por eso hace falta crecimiento económico para salir de la situación de sobreendeudamiento). Si España tiene una deuda de 100 y unos ingresos de 100 y la deuda es al 2 % pero la Economía crece al 1 %, la deuda crecerá más rápido que los ingresos y, por tanto, no se podrá pagar la deuda. Tienes que imprimir dinero – estimular la Economía – para generar un crecimiento superior al interés que pagas por la deuda.
Recuérdese que, en el caso de la zona euro, Alemania no ha autorizado al BCE hacer lo que hace la Reserva Federal porque cree que los Estados del Mediterráneo quieren resolver su problema de falta de competitividad (tus deudas crecen más que tus ingresos, tus ingresos crecen más que tu productividad), simplemente, imprimiendo dinero. Y, lo que hay que hacer es incrementar la competitividad.
La presentación tendría que ser de visión obligatoria para nuestros políticos que, en media, son muy incultos, tan incultos que no conocen ni siquiera las verdades más simples de la Economía – que decía Coase –. Véase, por ejemplo, lo que vienen diciendo desde el PSOE respecto a la necesidad de estimular la – deprimida – demanda interna y favorecer que el “crédito vuelva a fluir”. O los paupérrimos términos en los que se plantea el debate entre austeridad y estímulo. O las críticas a Alemania. Esta crisis se verá como una bendición para España en términos históricos porque nos obliga a resolver, por primera vez, el sobreendeudamiento de la Economía española mediante un proceso de desendeudamiento y no mediante la creación de inflación que enmascara la pérdida de competitividad y, por primera vez también, obliga a los españoles a cambiar su actitud respecto de la inversión de sus ahorros y sus decisiones de endeudamiento. Si se construyera entre nuestros políticos un consenso respecto de la bondad del proceso de desendeudamiento, podríamos utilizar los cuatro (tres) instrumentos de manera equilibrada en lugar de hacerlo a trompicones con cada sujeto político (regiones, bancos, Gobierno, sindicatos…) tirando de la manta hacia su lado de la cama a costa de hacer morir de frío a alguno de los que la comparten y sin entrar en calor.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta el artículo porque como demuestra que reflexiona sobre el funcionamiento de la economía, a diferencia de, como bien apunta, de los políticos que demuestran un desconocimiento absoluto. A pesar de ello, no estoy de acuerdo en un par de afirmaciones (seguramente por mi condición de liberal).

En mi opinión, los mecanismos a implementar serían exclusivamente los dos primeros enunciados: austeridad y quiebras.

1º Como bien apunta el Profesor Rallo, en la actualidad más que en una trampa de liquidez (según Keynes consiste en que, ante la expectativa de subidas de tipos por estar éstos cercanos a 0, los agentes prefieren atesorar dinero que prestarlo) nos encontramos en una trampa de iliquidez. Los agentes económicos están tan sobreendeudados y, debido a las políticas monetarias expansivas, se ha realizado tal cantidad de inversiones no rentables, que ante la rebaja de tipos, éstos continúan sin poder (ni querer) endeudarse. Es decir, hay inexistencia de demanda de crédito solvente.

2ºDebido a esto, es inevitable el proceso de desapalancamiento de la sociedad, y la "limpieza" de esas malas inversiones a través de las quiebras.

Por tanto, la solución es austeridad y quiebras.

3º En cuanto a la redistribución de la riqueza, a pesar de que, como se ha dicho, sirve para calmar a la sociedad en mi opinión en el largo plazo tiene efectos perversos. Guste o no, el ser humano, se rige por el beneficio personal, y es la agregación de este beneficio individual el que genera el bien común. Quitarle parte de su producción al individuo bajo coerción (impuestos) lo único que genera es desincentivar la iniciativa privada lo que siempre acaba generando pobreza.

4º Y, por último, en cuanto a imprimir dinero no puedo estar en más desacuerdo. Uno de los mayores errores de la economía mundial ha sido eliminar el patrón oro y aplicar los principios de reserva fraccionaria, todo esto para beneficiar única y exclusivamente a los gobiernos y sus compinches(banqueros sobre todo). Por tanto, no puedo coincidir de ninguna manera en que una de las causas de los periodos cíclicos de crisis pueda ser parte de la solución.

Un saludo,

G.H.

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

Aceptarás que tus puntos 3º y 4º son claramente ideológicos. Yo creo que todos los que han tenido "mala suerte" o son más tontos que la media, no merecen que los abandonemos a su suerte. Y lo del punto 4º es un debate planetario en el que los austriacos parten de la absoluta seguridad en la legitimidad de todas las deudas. Si sigues el blog, verás que eso de que se deban pagar las deudas no es una verdad sacrosanta e inmutable.

Anónimo dijo...

Es que por más que reflexiono no logro encontrar una argumento para defender por qué el ser humano es solidario como sociedad y no lo es individualmente. Es decir, por qué si al ser humano le imponen ser solidario lo es (aunque para mí la solidaridad impuesta no es tal) y cuando actúa libremente pasa a ser un ser perverso, insolidario y egoísta.

Un saludo,
GH

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

Léete estas entradas http://derechomercantilespana.blogspot.com.es/2013/07/una-teoria-naturalista-del-derecho.html

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con esa visión respecto de ámbitos del Derecho como son el Derecho Privado y Derecho Penal ya que garantizan la libertad de los individuos. Pero con los impuestos no puedo estar de acuerdo, como dijo Frederic Bastiat
"But how is this legal plunder to be identified? Quite simply. See if the law takes from some persons what belongs to them, and gives it to other persons to whom it does not belong. See if the law benefits one citizen at the expense of another by doing what the citizen himself cannot do without committing a crime."
GH

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