David Kassan
Las manchas solares son variables observadas públicamente que no guardan relación con los fundamentos económicos, pero que pueden influir en el comportamiento de los agentes si éstos creen que otros agentes tendrán en cuenta esas señales extrínsecas y, por tanto, coordinarán sus acciones basándose en ellas. La evidencia empírica de coordinación inducida por manchas solares ha sido escasa y nunca se había demostrado en experimentos a gran escala, pese a que sólo los grupos numerosos permiten informar adecuadamente sobre el comportamiento de sistemas macroeconómicos que incluyen muchos individuos, o incluso un continuo de individuos.
En concreto, antes de tomar sus decisiones, los participantes reciben un anuncio que contiene una predicción aleatoria acerca de si pocos o muchos agentes retirarán su dinero del banco en el período siguiente. Cada anuncio se corresponde claramente con una de las estrategias posibles: «retirar» o «esperar». Todos los participantes reciben el mismo anuncio y se les informa de que esas predicciones carecen de valor informativo sobre los fundamentos económicos.
Nuestro experimento es el primero que demuestra que el tamaño del grupo sí importa para ambas cuestiones. Tan pronto como el equilibrio óptimo de Pareto se vuelve sustancialmente más arriesgado que el equilibrio seguro pero inferior desde el punto de vista de Pareto, consistente en «retirar», los grupos pequeños y grandes se comportan de manera diferente. Mientras que los grupos grandes se coordinan de forma sistemática y rápida en el equilibrio inferior de Pareto, los grupos de diez personas también pueden coordinarse en el equilibrio óptimo de Pareto, consistente en «esperar», o incluso en cambios de estrategia inducidos por manchas solares.
lo que significa que es menos costoso coordinarse en grupos pequeños que en grandes. Los grupos pequeños pueden adoptar la decisión colectiva que maximiza el bienestar del grupo porque pueden deliberar y coordinarse explícitamente. Compárese la situación de los accionistas dispersos frente a una OPA hostil de las llamadas "coactivas" (porque cada accionista disperso que considere que la oferta no es suficiente, se arriesga a que los demás, no obstante, la acepten - y él no - y a quedarse dentro de la sociedad ahora controlada por el oferente que, presumiblemente, tendrá un comportamiento más predatorio que los administradores pre-oferta. Si, por el contrario, un tercero o uno de los socios significativos hace una oferta para adquirir las acciones de los demás socios que son una docena, el coste de determinar si la oferta es 'buena' o no es mucho más reducido.
Es importante destacar que nunca observamos casos de coordinación en equilibrios basados en manchas solares en los grupos grandes. Por consiguiente, nuestro experimento muestra que la variedad de resultados empíricamente relevantes se reduce drásticamente cuando el tamaño del grupo es suficientemente grande. Por el contrario, cuando el resultado dominante en términos de ganancias es lo bastante seguro, todos los grupos convergen rápidamente hacia el equilibrio de «esperar», con independencia del número de participantes. Se trata, en realidad, de un resultado notable: aunque podría esperarse en grupos pequeños, la coordinación de varias decenas de participantes en torno al equilibrio óptimo de Pareto dista mucho de ser trivial dada la complejidad del problema de coordinación.
Este artículo presenta los resultados de un experimento de laboratorio a gran escala destinado a investigar cómo afecta el tamaño del grupo a la coordinación en un juego de retirada bancaria con dos equilibrios en estrategias puras, junto con equilibrios de manchas solares.
Consideramos pequeños los grupos de diez participantes (aunque la literatura experimental suele considerar ese tamaño como grande), mientras que nuestros grupos grandes están compuestos por entre 75 y 90 participantes. El principal resultado es que el tamaño del grupo influye efectivamente en la coordinación y que un grupo de diez personas no debería considerarse grande. Esta conclusión contradice tanto lo que predice la teoría como los supuestos sobre los que se apoyan muchos experimentos. Tan pronto como el entorno es suficientemente arriesgado y la estrategia segura y dominante en términos de riesgo, «retirar», resulta relativamente atractiva en comparación con la estrategia dominante en términos de ganancias, «esperar» (aunque más arriesgada), observamos comportamientos distintos según el tamaño del grupo. Los grupos pequeños pueden coordinarse en el resultado eficiente de «esperar» o incluso en el equilibrio volátil de manchas solares, mientras que los grupos grandes convergen invariable y rápidamente hacia el equilibrio ineficiente de «retirar». Nunca observamos coordinación basada en manchas solares en grupos grandes y sólo la observamos en unos pocos casos en grupos pequeños, lo que sugiere que la coordinación mediante manchas solares es frágil.
Pero obsérvese que los costes de coordinación no se limitan a los de "ponerse de acuerdo", intercambiar información etc. Hay que convencerse, cada uno de los miembros del grupo, que los demás harán lo que se ha acordado (no retirar el dinero del banco, en el caso, no aceptar la oferta, en el caso de la OPA) y, aquí, de nuevo, los costes de asegurar el cumplimiento se elevan mucho con el tamaño del grupo.
Los acreedores que se enfrentan a un problema de coordinación cuando un deudor atraviesa dificultades pueden sentirse tentados a seguir señales que no proporcionan información alguna sobre los fundamentos que afectan a sus pagos («manchas solares»), por temor a que los demás acreedores actúen del mismo modo. Los acreedores pueden utilizar estas señales de manchas solares para coordinar sus decisiones sobre si renovar o no el préstamo, esperando que los demás acreedores, que reciben las mismas señales, adopten estrategias similares.
O sea que, como en lo de circular por la derecha o la izquierda, la cuestión es estar seguro de que todos harán lo mismo.
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