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lunes, 23 de diciembre de 2013

Lo de Sevilla viene de antiguo

«[...] los Comerciantes de Indias, por lo común, en logrando un caudal considerable, con las excesivas ganancias que facilita aquel Comercio, crían a sus hijos con una decencia muy sobresaliente, y sin aplicación a los tratos en que se emplearon sus padres; o queda la muger con hijos, incapaces de continuarlos, o les falta la inteligencia; y assi, van gastando del fondo libremente; y por consecuencia, se van disminuyendo las ganancias y los caudales, y quando llega a los nietos, apenas queda la memoria».
«Si estos caudales estuviessen en el cuerpo de una Compañía, como lo practican las demas Naciones, poco importa, que el hijo del Comerciante tuviesse o no tuviesse aplicacion, o inteligencia [...] pues el caudal siempre comerciaría sin disminuirse, ni variarse las ganancias. Y quando fuesse tal el desorden de los herederos que quisiesen sacar su contingente del cuerpo de la Compañía, havria quien se lo comprasse, dándoles ganancia, y sin que los fondos de la Compañía se minorassen para el traspaso de estas acciones, que es lo que practican los demas reynos, y provincias comerciantes; y por esto trascienden sus ganancias a la posteridad, siendo cada día más crecidas»
ZAVALA y AUÑÓN, Miguel de, Representación al rey nuestro señor don Felipe V, dirigida al más seguro aumento del Real Erario y conseguir la felicidad, mayor alivio y riqueza de su monarquía, Madrid, s.i., 1732.
Enriqueta Vila Vilar ha destacado, en un trabajo sobre los hombres de comercio que componían el Consulado sevillano en el siglo XVII, la tendencia de la Institución a renovarse continuamente, ante la desaparición de sus comerciantes; esta era debida, en ocasiones, a las quiebras sufridas, pero también a la tendencia de los mismos, una vez enriquecidos, a abandonar la profesión mercantil y convertirse en propietarios de bienes inmuebles. A ello se sumaría la inclinación del Consulado a los negocios que no eran puramente mercantiles, como el de prestamistas-rentistas-asentistas de la Corona, o el de compradores de juros, originando una fortuna inmovilizada que se adscribía a mayorazgos
Margarita Eva Rodríguez García COMPAÑÍAS PRIVILEGIADAS DE COMERCIO CON AMÉRICA Y CAMBIO POLÍTICO (1706-1765) Estudios de Historia Económica N.º 46 2005

1 comentario:

José Vte. Verdú Gisbert dijo...

Parece que el problema de la gestión y la sucesión en la empresa familiar viene de antiguo.

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