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jueves, 21 de febrero de 2013

Por qué los españoles no son más emprendedores

En este  artículo de SmartPlanet se hace un análisis ensayístico de las razones por las que España queda siempre a la cola en nuevas empresas, autoempleo e innovación. Se listan muchas explicaciones, casi todas ellas relacionadas con el sistema educativo y la “cultura” española.
Estoy bastante en desacuerdo. En general, tiendo a pensar que las diferencias entre países en esas cosas no responden a causas culturales. No porque crea que la cultura no sea importante sino porque de la cultura se puede sacar cualquier conclusión. La “cultura” de un país no es un conjunto de variables bien definidas bajo las que podamos subsumir hechos o fenómenos que observemos en una realidad para deducir conclusiones y relaciones causa a efecto. Las características culturales permiten “continuar la discusión” pero difícilmente alcanzar conclusiones útiles.

Para empezar, no creo que los “españoles” seamos menos emprendedores que cualesquiera otros nacionales. Las principales instituciones de la Iglesia Católica fueron inventadas y desarrolladas por españoles (Jesuitas, Opus Dei, Kikos y bastantes órdenes religiosas…). Buena parte de los empresarios de América son españoles o hijos de españoles. En la milicia y en las artes, muchos de los que cambiaron las reglas del juego han sido españoles (Hernán Cortés, Velázquez, Goya o Picasso, Cervantes, Quevedo o Valle-Inclán). Pero estos son datos “soft” y casi todas las grandes naciones pueden contar historias parecidas. Que España no haya dado grandes empresarios, científicos o músicos no quiere decir que no haya dado grandes emprendedores.
También puede decirse que unas familias tan protectoras como las españolas no crían hijos que se animen a arriesgarse. Por ejemplo, no es frecuente entre las familias españolas que los hijos trabajen para conseguir dinero de bolsillo desde que tienen, digamos, trece o catorce años. O que la cultura católica es una cultura que prima el comportamiento no arriesgado.
Y, en cuanto a la educación, el sistema español no es muy diferente del de cualquier otro país del mundo por lo que dudo mucho que genere sujetos muy diferentes en cuanto a su actitud ante el riesgo. Más bien tiendo a pensar que la educación tiene una influencia sobre los individuos mucho menor de lo que parece.
Mi impresión es que los españoles no son más emprendedores en el sentido de “creadores de empresas” por la misma razón que los irlandeses o los griegos o los polacos. Porque somos un país de emigración – en términos históricos – y hay que suponer que los que abandonan el país son los más emprendedores y menos aversos al riesgo, lo que deja la media de los que se quedan con un nivel menor de ambición y amor por la aventura.
Otro factor importante debe de ser el coste de oportunidad de hacerse empresario. En un país en el que la vida social es especialmente agradable, en el que la calidad de vida es, ceteris paribus, más elevada que en otro; en el que uno puede desarrollar su personalidad de un modo satisfactorio sin plantearse metas profesionales en la vida demasiado ambiciosas, ser un workoholic, tener una obsesión por un proyecto – sin obsesión no hay “pasión” y tampoco proyecto realizado – tiene un elevado coste de oportunidad, porque ha de renunciarse a muchos aspectos placenteros – especialmente placenteros – de la vida española. El éxito y la pasión por las actividades deportivas sería un indicio de que no se trata de un problema de carácter. Ser un deportista de élite requiere mucho sacrificio físico y de otras actividades; pasión y una cierta obsesión. Y nuestros jóvenes son de los más deportistas de Europa. Y, sin embargo, llamar a alguien perdedor no es insultarlo, como en inglés.

3 comentarios:

Guillermo dijo...

Siguiendo tu argumento, en los últimos quince años hemos recibido unos ocho millones de protoemprendedores que deberían haber cambiado la sociedad española.

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

No hombre, no. Pero los rumanos, bolivianos, peruanos y ecuatorianos que han venido a España se cuentan entre los más emprendedores de su país. Seguro (otra cosa es que los más preparados se hayan ido a EE.UU o a Alemania y no a España).

Anónimo dijo...

Lo más curioso es que hay encuestas que revelan que hasta el 70% de los jovenes españoles, desean montar su propio negocio. El porque no lo hacen, se me escapa.

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