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viernes, 9 de enero de 2015

Cuando los abogados se parecen a los bancos de inversión

 
En The American Lawyer se cuenta una historia del despacho de abogados más famoso del mundo: Wachtell, Lipton, Rosen & Katz. Se dice que se sabía que Wachtell no factura por horas cuando asesora en relación con operaciones de M&A. Factura un porcentaje (0,1 al 1 %) del volumen económico de la transacción. El diario jurídico ha conseguido un acuerdo entre Wachtell y CVR Energy Co., una compañía que sufrió una OPA hostil por parte del famoso Cahn de la que Cahn salió victorioso. Una vez en el control, parece que Cahn ha hecho que CVR demande a Goldman Sachs y a Wachtell por la minuta que ambos presentaron por su labor en la defensa de CVR frente a dicha OPA hostil que, al parecer era de 6 millones de dólares en el caso de Wachtell (el fondo de la demanda parece ser que Wachtell no informó a CVR de que tendría que pagar 36 millones de dólares a los bancos de inversión aunque la OPA triunfara. CVR dice que creía que sólo pagaría esa cantidad si los bancos encontraban un tercero comprador distinto de Cahn y Wachtell ha puesto una acción de jactancia para que se declare que lo hizo todo bien).

En la página publican el standard fee agreement. En su política de  facturación, Wachtell dice que no cobran – como lo hace la inmensa mayoría de los grandes despachos – por horas, sino “en función de la intensidad del trabajo desempeñado por el despacho, la responsabilidad asumida, la complejidad del asunto y los resultados obtenidos”. Es decir, no necesariamente en el volumen del asunto pero aclarando que, “su experiencia” les dice que la cantidad final suele oscilar entre el 0,1 y el 1 % del importe económico de la transacción (más cerca del 1 para las transacciones pequeñas y más cerca del 0,1 % en las transacciones más grandes). Esta forma de facturación hace que no tenga sentido enviar al cliente un listado exhaustivo de las horas empleadas y el objeto del trabajo de cada uno de los abogados que han intervenido en la operación. Dada la naturaleza de las operaciones (al abogado lo contrata, en este caso, la empresa que recibe la oferta hostil), los abogados harán bien en cobrar antes de que la transacción se consume porque el nuevo propietario de la empresa – si la compraventa, la OPA o la fusión terminan bien – quizá no esté tan feliz de pagar la minuta.

Matt Levine comenta la carta-oferta de servicios de Wachtell diciendo que es simple chulería de Wachtell mostrando lo “guais” que son “this is just bragging, that place is great”



4 comentarios:

Jorge dijo...

Me encanta esta historia: Marty Lipton: Why I Invented the
Poison Pill

[...] The real genesis was a 1979 article Lipton wrote to define the legal and practical philosophy behind his approach to hostile offers. “My position was ridiculed in academia,” Lipton said in the Deal interview. His innovation didn’t come into popular use until after the Delaware Supreme Court cleared the path with a 1985 decision.

http://blogs.wsj.com/deals/2010/12/29/marty-lipton-why-i-invented-the-poison-pill/

Feliz año

Gonzalo Alarcón I. dijo...

Como siempre, excelentes artículos que nos hacen reflexionar. El problema de la cuota fija para estos asuntos es que crea un incentivo perverso para que el despacho cierre la transacción a pesar de que, por ejemplo, pudiera haber temas legales que dificultaran o impidieran su consumación (temas fiscales, competencia económica, otros temas regulatorios, etc.)

JESÚS ALFARO AGUILA-REAL dijo...

Tienes razón, de hecho, los mejores despachos se diferencian de los menos buenos en que consiguen cerrar más operaciones

Emilio Morales dijo...

Las salas de datos virtuales seran una solución muy eficaz para el almacén de documentación confidencial durante transacciones de fusiones y adquisiciones.

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