El otro blog para cosas más serias

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miércoles, 25 de mayo de 2011

Tano Santos sobre la situación española

La realidad económica de nuestro país es la que es: El país esta fuertemente endeudado y ahora tiene que vivir un fuerte proceso de desapalancamiento (y para ver lo “divertidos” que son estos procesos solo hay que pensar en Japón). Para decirlo de una forma directa: El país se ha traído mucho consumo e inversión del futuro al presente y por tanto el futuro solo puede ser uno de menor consumo e inversión. Esto no es economía: Es aritmética presupuestaria; no tiene nada que ver con ser de derechas o de izquierdas, catalán o andaluz, banquero o jornalero. Lo que aliviaría en algo nuestra situación, que es el crecimiento, no parece por ahora factible: La estructura del mercado laboral, inmobiliario, administrativo es rígida y no permite que la iniciativa de todos los jóvenes españoles sea la solución efectiva a esta crisis. Y ello aun cuando es su iniciativa la que hace posible apalancar a este segmento de la población y así reiniciar aunque sea tímidamente el flujo crediticio. Pero sin posibilidades de empleo, con una demanda interna deprimida y unas rigideces nominales en salarios y precios inmobiliarios que impiden el ajuste es difícil ver cómo puede esto ocurrir. El truco habitual de nuestra clase política, la devaluación, tampoco está disponible
¿Cómo llevar a cabo el desendeudamiento si no podemos “darle a la maquinita” de imprimir dinero?
¿No podría el Estado pagar a los españoles una parte de las transferencias en “papelitos” a 10 años que generaran intereses equivalentes a la inflación y que fueran rescatables y negociables? Sería una forma de no endeudarnos más en el exterior. A la vez, hay que reducir las necesidades de financiación del sector público en 50.000 millones de euros al año (5 % del PIB que es nuestro déficit por cuenta corriente). Y, por último, agrupar todas las cajas de ahorro de manera que, como no tienen accionistas, se haga una “limpieza” lo más amplia posible de sus balances.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

No me importaria secundarte pero..,

¿como se arregla que manden representantes de Partidos Politicos que no tienen el minimo interes en las personas y si lo tienen en su ambicion personal?.

Faltan mecanismos antiblindaje contra personas que buscan su lucro personal.
No quiero esta democracia (no me vale que es lo mejor que hay (es mentira))
salu2 manuel

Anónimo dijo...

Se dice:

¿No podría el Estado pagar a los españoles una parte de las transferencias en “papelitos” a 10 años que generaran intereses equivalentes a la inflación y que fueran rescatables y negociables

Claro que podría,pero España cedió su soberanía monetaria cuando se incorporó al Euro. Una política fiscal proactiva y anticlíca sin política monetaria soberana es como una bicicleta sin ruedas.

El producto de nuestro trabajo cotidiano lo intercambiamos por dinero (euros).
En general, nos gusta satisfacer nuestras necesidades y, al final del año, ahorrar algo de ese dinero obtenido a cambio de nuestro esfuerzo. Si ésto no es así, sentimos desasosiego y finalmente adecuamos nuestras necesidades a niveles inferiores de consumo que directamente influyen en los ingresos que obtienen las empresas que, a su vez, tratarán de reducir sus costes en una espiral peligrosísima qe muchos consideramos como de emergencia nacional.

En definitiva, lo que las familias desean es lo que llamariamos "mejorar su posición financiera"; los ingresos, al final del periodo analizado, deben ser mayores, o al menos iguales, que las salidas.

Para que alguien mejore su posición financiera, otro agente debe empeorarla, esto es, sus salidas monetarias deben ser mayores que sus entradas.

Dado que la suma es cero, para que el sector doméstico en su totalidad tenga una mejora de su posición financiera, otro sector ajeno a él debe "empeorar" su posición financiera.Ésto también es aritmética.

Si desagregamos la economía en cuatro sectores:

* Familias
* Empresas
* Gobierno
* Exterior

las familias sólo podrán ahorrar ( y, por tanto, sentir confianza y sosiego) si la combinación de los otros tres sectores financia sus deseos de ahorro.

Veamos la situación:

Las empresas "desahorran" cuando invierten. Actualmente lo que están haciendo la mayoría de las empresas es precisamente lo contrario. Las inversiones son escasas y hay una obsesión por ahorrar, reduciendo costes. Luego las empresas no pueden contribuir al ahorro de las familias.

Exterior: España tiene un déficit comercial crónico, importa más de lo que exporta. No analizaremos las causas (poca competitividad, dependencia energética, etc...). Lo importante es reconocer que si importamos más de lo que exportamos, quien ahorra es el país extranjero, luego no existirá flujo desde el exterior que permita ahorrar a las familias españolas.

Si las empresas no invierten y nuestro sector exterior es deficitario ¿Quién puede aportar los ingresos necesarios para satisfacer los deseos de ahorro de las familias?: Bingo, el sector público, sector público que tiene constreñida su capacidad de gasto por el Tratado de la unión.

El discurso, sin embargo, es que el déficit debe reducirse.

Panorama negro, negrísimo


Necesitamos nuevas ideas, nuevos modelos, heterodoxia. La ortodoxia
nos lleva al empobrecimiento.

Salud

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