Las elecciones de Aragón y José Antonio Montano
Lo más importante de las elecciones de Aragón: PP y Vox han sacado 3/5 de los escaños del Parlamento de Aragón y casi un 55 % del voto emitido. Lo peor: el PSOE no ha devenido extraparlamentario. Ha sacado 18 escaños. ¿Cómo se puede seguir votando al PSOE o a Sumar?
¿Entenderá el PP que los votantes que le quedan al PSOE no le votarán jamás? Si José Antonio Montano no les votará y es - según declaración propia - lo más antisanchista que hay, ¿cómo esperan que ese cuarto de la población les vote? A Montano no le gusta el PP. Esté quién esté al frente del PP y, lo que es peor porque es más antipopperiano, esté quien esté al frente del PSOE. Vean lo que escribió en 2012 y cómo, a pesar de ser "antizapaterista" no podía votar por Rajoy. Ahora, a pesar de ser antisanchista, no puede votar a Feijoo porque han puesto a Quiles en el mitin de final de campaña. Estos son los tipos socialdemócratas españoles. Antes que votar al PP están dispuestos a que se arruine España. Por eso, hay que ir a por los 210 diputados sin contar con los suscriptores de EL PAÍS, Montano y las Charos de ambos sexos. Los jubilados egoistas que quedan en el PSOE se vendrán cuando comprueben, una vez más, que nadie se atreve a bajar las pensiones.
Demos gracias a los tecnoligarcas. Si no fuera por ellos, estaríamos como en Ghana
Sánchez se ha lanzado a denigrar a los "tecnoligarcas" y las redes sociales. Pero basta leer el libro de Gopkin (Padres jardineros, padres carpinteros, 2018) para darse cuenta de que nos preocupamos demasiado de lo que deberíamos preocuparnos menos y no nos preocupamos lo bastante de cómo ser una sociedad más próspera. Ser más ricos nos permitirá conseguir todo lo que queramos como Sociedad. Y pelearnos mucho menos. Pero los socialdemócratas y los posmodernos de los siete géneros no quieren entenderlo. Prefieren pactar con Bildu y ERC o los enajenados del BNG o Podemos.
¿Cuál es la mejor forma de controlar a las grandes empresas tecnológicas norteamericanas? (Oiga, ¿y a las chinas? No, a las chinas les damos los contratos del Ministerio del Interior y de Exteriores que Zapatero y la mujer de Albares son de su cuerda).
Para empezar, las grandes tecnológicas americanas han sido las grandes generadoras de bienestar para los más pobres de Europa y del tercer mundo. Los gobiernos progresistas, por el contrario, han aumentado la pobreza y los gobiernos de extrema izquierda directamente han llevado a sus países a la ruina y a la pérdida de libertad. Las grandes empresas tecnológicas norteamericanas, movidas por el ánimo de lucro han sido las grandes protagonistas del aumento del bienestar de todo el mundo, mientras que la política solo ha contribuido a empeorar las cosas. Así que habría que ser un poco más ecuánime al juzgarlas.
¿Se imaginan como sería su vida sin Google, Microsoft, Facebook, Amazon y Apple? Es una pregunta retórica. Sería una vida mucho peor. Vean cómo ha aumentado su calidad de vida en los últimos 25 años en comparación con cómo han empeorado todos los servicios públicos. ¿Y la culpa es de los que nos dan los que queremos?
¿Como habría que regular a las redes sociales?
La perspectiva europea es la de regular ex ante la actividad. No ha funcionado: ni en materia de protección de datos, ni en materia de inteligencia artificial, ni en materia de transición climática, ni siquiera en el ámbito del derecho de la competencia (los mercados europeos son mucho menos competitivos que los norteamericanos) por no hablar de la infausta regulación de la "sostenibilidad", la ESG y toda la basura que han arrojado desde Bruselas sobre las compañías europeas haciéndolas menos competitivas.
Esto siempre sale mal. ¿Por qué? Porque regular es muy difícil, requiere conocer muy bien el fenómeno que se va a regular y sopesar muy cuidadosamente los beneficios y los costes. Y lo que hemos aprendido los últimos 20 años es que los Estados tienen cada vez menos capacidad para “ conseguir hacer las cosas” (get things done, capacidad estatal). Así que, como se ha demostrado con el mercado de la vivienda, con el mercado laboral, con el mercado de la electricidad, con el mercado ferroviario, con el de las carreteras, con el de la atención sanitaria, con el de la educación etc. etc., los mercados regulados son los que funcionan peor. Y, aún más, el gobierno español en los últimos ocho años se ha dedicado a destruir sistemáticamente esos mercados. No a reformarlos. A destruirlos. Acaba de terminar con el mercado del alquiler que consiguió "nacer" en España a principios del siglo XXI. Y antes, ha terminado con el mercado laboral. El elevadísimo nivel de bajas de nuestro país prueba que nadie está obligado ya a cumplir con su contrato de trabajo. Si lo incumples, te indemnizan como si el que hubiera incumplido fuera el empleador. El resultado: salarios miserables; los más bajos de Europa. El mercado de la vivienda está roto y los rentistas han salido beneficiados. El mercado de la electricidad no funciona porque la red está saturada y es insegura aunque podríamos ser riquísimos produciendo electricidad casi gratis para cualquier tipo de iniciativa que requiera - todas las requieren - energía abundante y barata. La Fórmula de Muthukrishna: Progreso = Conocimiento x Energía. Michael Muthukrishna articula esta idea fundamental en su libro A Theory of Everyone: The New Science of Who We Are, How We Succeed, and How We Can Shape Our Collective Future, 2023
Un nivel de abundancia que permita la creación de nuevo conocimiento requiere dos cosas: energía y el conocimiento de cómo usarla. La energía es la moneda definitiva, y el conocimiento es el plano para su uso.
El tren va a estar paralizado los próximos dos años, de modo que los precios de los viajes aéreos subirán. Los seguros de salud privados, disparados. La educación privada, disparada. El transporte, cada día más costoso. La seguridad jurídica, por los suelos. Todo esto se lo debemos al PSOE y a los cinco millones de socialdemócratas españoles a los que les ha parecido muy bien que el gobierno haga política y no gestione. Pero, cuando el responsable del desastre es el PP, salen a la calle y llaman a Mazón asesino. Aunque el Barranco del Poyo no se arregló porque Teresa Ribera no quiso en 2021 (en 2011 no era tan activista y sí que quería arreglarlo).
La legislación promulgada por el gobierno progresista en estos ocho años es bazofiosa. ¿Podemos esperar una regulación inteligente y equilibrada de las redes sociales? ¿una regulación que pueda aplicarse sin causar graves daños al bienestar social? Bueno, no creo que nadie crea de buena fe que podemos dejar en manos de unos analfabetos incompetentes con un grado Mickey Mouse en periodismo, politología o psicología como la inefable Sira Rego (diplomada en nutrición y dietética) la regulación de los nuevos medios de comunicación social. Ella quiere prohibir. Como si estuviéramos en el Oriente Medio del que procede la famlia de su padre.
Hay una solución alternativa, y Estados Unidos una vez más se ha revelado como guía: utilizar el derecho privado en toda Europa. Se pueden presentar ya las llamadas acciones colectivas en las que los damnificados por la actividad de una empresa pueden demandar a esta en un solo pleito. Si Facebook o Instagram o Twitter causan daños, se les puede demandar en cualquier país de Europa, hacerlo colectivamente y conseguir que tenga que pagar miles de millones en indemnizaciones de daños. Esta técnica ex post es la que se ha utilizado históricamente cuando un fenómeno no se conocía perfectamente y estábamos seguros de que generaba grandes beneficios sociales.
El único argumento sensato que he escuchado para regular el uso de las redes sociales por los menores - ¿por qué no se deja el asunto a los padres? - es uno del tipo de "acción colectiva". Si prohíbo a mi niña el uso de redes (parece que las más dañadas son las niñas) y sus amigas están todas en la red, convierto a mi hija en una paria. Y es un argumento razonable pero algo aprendimos de la regulación del tabaco. Lo que hay que hacer es facilitar la acción colectiva, es decir, reducir los costes que tiene, para los padres, obligar a sus hijos a reducir el "consumo" de redes sociales. Y para generar un "equilibrio sostenible" basta con prohibir que los niños vayan al colegio con el móvil. Aplicar la disciplina que nos aplicaban cuando éramos niños: el niño que vaya con un móvil al colegio recibe un aviso. Al segundo, expulsado. Que lo dejen en casa. Ni siquiera que lo recoja la maestra al entrar en clase. Que lo dejen en casa. Esa es una medida proporcionada, mucho más que la de prohibir en general a los menores de 16.
Por lo demás, entre el aumento de los problemas de salud mental y la extensión del uso del teléfono móvil en 2012 hay solo correlación. Hay estudios que rechazan la causalidad. Investigadores como Amy Orben y Andrew Przybylski (Universidad de Oxford) han realizado análisis masivos de datos y concluyeron que la asociación entre el uso de tecnología y el bienestar de los adolescentes es minúscula. Según sus hallazgos, el uso del móvil explica menos del 0.5% de la variación en el bienestar mental, un impacto similar al de comer patatas o usar gafas.

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