viernes, 9 de octubre de 2026

Una empresa controlada por una fundación maximiza la supervivencia, no los beneficios

 foto: F. Pantaleón

Los autores sostienen que la decisión del fundador de una compañía de transferir el control de ésta - a su muerte o jubilación, normalmente - a una fundación es racional: 

refleja un juicio empresarial acerca de la adecuación entre las características de gobierno propias de la propiedad fundacional y la empresa en cuestión. Los fundadores poseen conocimientos específicos sobre la empresa, acumulados durante su creación y desarrollo, y por ello se encuentran en una posición especialmente favorable para valorar si la propiedad a largo plazo, la continuidad organizativa y el compromiso con los valores establecidos y con las relaciones con los grupos de interés contribuirán al desarrollo futuro de la empresa. Al mismo tiempo, los fundadores suelen dejar una huella duradera en las organizaciones que crean a través de su influencia sobre las estructuras organizativas, la cultura, la identidad y los valores de la empresa... La transferencia del control a una fundación puede servir, por tanto, como un mecanismo para preservar esa impronta del fundador más allá de su vida.

Esto significa que sólo en algunos casos será eficiente atribuir el control a una fundación. Y estos casos son 

aquellas compañías en las que los costes asociados a unos incentivos más débiles derivados de la condición de titular residual queden compensados por los beneficios de una propiedad estable, el compromiso a largo plazo, la confianza de los grupos de interés y la existencia de un propósito (purpose) organizativo. Estos beneficios deberían ser especialmente importantes cuando la ventaja competitiva depende de la reputación, de inversiones específicas realizadas por los grupos de interés, de compromisos creíbles o de la calidad de productos y servicios difícilmente observable.

Y si el fundador se ha equivocado al respecto, el mercado de producto hará el resto:  

... pues las empresas para las cuales esta estructura de gobierno no resulta adecuada tienen menos probabilidades de sobrevivir a largo plazo.

En la línea de Hansmann y Thomsen (2013, 2021), los autores encuentran que

las empresas controladas por fundaciones obtienen resultados al menos tan buenos como los de empresas comparables controladas por familias o por inversores, tanto en rentabilidad contable (ROA) como en valoración de mercado (q de Tobin). Esta asociación positiva es más intensa en sectores caracterizados por una elevada asimetría informativa, donde los compromisos creíbles y la confianza de los grupos de interés deberían tener especial valor. Las empresas controladas por fundaciones también reciben reacciones más favorables del mercado cuando anuncian adquisiciones y muestran una mayor resiliencia durante la crisis financiera. 

Estos resultados son coherentes con la idea de que la propiedad fundacional puede ser financieramente viable cuando sus características de gobierno se ajustan adecuadamente al entorno económico de la empresa.

No hay muchas empresas que estén controladas por fundaciones. Según los autores porque esta estructura de gobierno obliga a los fundadores y sus descendientes a renunciar "a una parte sustancial de la riqueza privada que podrían mantener al transferir la propiedad a una fundación". Pero lo hacen racionalmente en función de la "planificación sucesoria" (fiscal) que sea procedente. Y los estudios empíricos indican que 

"las empresas controladas por fundaciones conceden mayor importancia a la sostenibilidad ambiental y social, al bienestar de los trabajadores, a la reputación y a los valores organizativos... Estas características pueden reflejar, al menos en parte, la impronta del fundador y los compromisos organizativos establecidos antes de la transición hacia la propiedad fundacional"

Los estatutos de la fundación 

suelen imponer a la fundación el deber de preservar su dotación patrimonial y de mantener la independencia y la continuidad de la empresa operativa (y muchas prohíben la venta de la participación de control. La formalización más natural de ese mandato consiste en maximizar no el beneficio esperado descontado, sino la probabilidad de que la empresa siga existiendo. Nuestra propuesta es que la empresa controlada por una fundación maximiza la supervivencia, mientras que la empresa controlada por una familia o por inversores maximiza el beneficio esperado.

Los autores explican que los patronos de la fundación no están bien "situados" para disciplinar a los ejecutivos. Ni pueden 'votar con los pies' cuando crean que los ejecutivos lo están haciendo mal, porque no pueden vender las acciones de la sociedad controlada, ni tienen incentivos potentes para vigilar que los ejecutivos porque su remuneración es fija y no depende de la rentabilidad de la empresa controlada ni de lo que puedan hacer o no hacer los ejecutivos. Es más, 

al tratarse de entidades sin ánimo de lucro con objetivos sociales, las fundaciones empresariales podrían verse tentadas a sacrificar objetivos de rentabilidad en favor de objetivos sociales, reduciendo potencialmente los beneficios. Conforme a la teoría estándar de la agencia, cabría por tanto esperar que las empresas controladas por fundaciones funcionaran con menor eficiencia que aquellas cuyos propietarios tienen una auténtica participación económica en los resultados de la empresa.

Las ventajas 

Como entidades perpetuas, las fundaciones empresariales mantienen una presencia duradera que favorece las inversiones en activos específicos y capital humano... como ilustra el control ejercido por la Fundación Carlsberg sobre Carlsberg A/S durante 146 años. Esta visión... puede reducir la miopía directiva, dando lugar a decisiones de inversión más eficientes...  

La propiedad fundacional también puede facilitar el cumplimiento de los contratos implícitos y duraderos entre los accionistas y los grupos de interés (trabajadores, proveedores, clientes), fomentando inversiones específicas por parte de éstos... (como no maximizan beneficios)...  las empresas controladas por fundaciones son, en teoría, menos propensas a incumplir los contratos implícitos con trabajadores, clientes, proveedores o administraciones públicas. Una mayor lealtad de los trabajadores, una menor rotación de clientes y proveedores y unas mejores relaciones con los poderes públicos podrían proporcionar ventajas competitivas.

Y, algunos estudios indican que las entidades sin ánimo de lucro  

pueden aumentar la confianza en contextos donde resulta difícil supervisar la calidad, como las ciencias de la vida.

Al margen - siempre es lo más importante - de que si los mercados donde la empresa controlada está presente son muy competitivos, los costes de agencia se reducen muy significativamente porque los administradores toman conciencia de que si se produce despilfarro o apropiación por parte de los gestores, la compañía quebrará rápidamente

¿Qué prevalece? ¿los costes o los beneficios de dejar el control en manos de una fundación?

Utilizando una muestra internacional de sociedades cotizadas, encontramos que las empresas controladas por fundaciones obtienen resultados al menos tan buenos como los de empresas comparables controladas por familias o por inversores tanto en rentabilidad contable como en valoración de mercado.

¿Y en qué contextos es predecible obtener estos resultados? 

Su rendimiento relativo es mayor en contextos caracterizados por una elevada asimetría informativa; además, reciben reacciones más favorables del mercado ante los anuncios de adquisiciones y muestran una mayor resiliencia durante la crisis financiera.

O sea: 

Estos patrones son coherentes con el enfoque basado en la supervivencia y con la importancia de los compromisos creíbles y de la confianza de los grupos de interés... 

 las fundaciones atribuyen mayor importancia a la continuidad y la independencia de la organización, mientras que los fundadores tienen más probabilidades de elegir esta forma de gobierno cuando la empresa puede soportar los costes derivados de incentivos financieros más débiles y beneficiarse de una propiedad estable y de compromisos creíbles. 

... debería observarse una presencia desproporcionada de la propiedad fundacional en aquellas empresas para las que los beneficios derivados de tales compromisos compensan la debilidad de los incentivos propios del titular residual.

Schroeder, David and Thomsen, Steen, Foundation Ownership and Financial Performance, 2026

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