El otro blog para cosas más serias

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martes, 7 de abril de 2020

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Foto de Mercedes López Ordiales

El invento del matrimonio y la familia política: «carne a cambio de sexo»


Un cambio evolutivo crucial fue la emergencia de la vinculación por parejas, de la estrecha alianza entre un hombre y una mujer con el objeto de gestionar la reproducción y a la inversión parental. En todas las sociedades humanas existen esos vínculos estables entre un hombre y una mujer, con expectativas (satisfechas efectivamente) de exclusividad sexual, inversión conjunta en las crías y un gran volumen de cooperación incondicional y de compartir recursos. Aunque todo esto nos parece evidente o, precisamente, porque es evidente, debemos recordar que, desde el punto de vista evolutivo, se trata de conductas bastante extrañas. Es verdad que las palomas también disfrutan de la felicidad conyugal – de hecho, muchas especies de pájaros tienen parejas reproductivas estables – pero están, taxonómicamente, muy alejadas de nosotros. Entre los simios superiores, los parientes más próximos de la especie humana, las hembras se quedan solas en lo que a la crianza se refiere y ocurre así en muy variados sistemas reproductivos, esto es, en los harenes de los gorilas y en las promiscuas bandas de chimpancés. 
Las parejas humanas son excepcionales también en otros sentidos. En primer lugar, los lazos entre hombre y mujer se apoyan, a menudo, en sentimientos profundos de compromiso y afecto entre los cónyuges, así como en un sentido intuitivo de solidaridad. Los antropólogos han comprobado algún tipo de vinculación romántica e incluso pasión en muchas especies – tal sentimiento no es, desde luego, un invento occidental. La superposición entre romanticismo y matrimonio varía mucho dependiendo de los lugares y de los tipos de matrimonio. Pero, en todo caso, es destacable que exista un cierto sentido de unidad de destino, de solidaridad, entre los cónyuges que es único en el linaje de los primates. 
En segundo lugar, las parejas humanas incluyen a otros individuos además de los dos cónyuges. La unión de, digamos, Victoria y Alberto crea vínculos sociales entre los parientes de Victoria y Alberto así como entre los parientes de Alberto y Victoria. En otras palabras, la evolución humana ha inventado no sólo las parejas sino también los parientes políticos. De hecho, en muchos grupos humanos, los padres y los parientes intervienen en la selección del cónyuge apropiado en las uniones estables. Esto es así en grupos de cazadores-recolectores, en todas las sociedades agrarias y en muchas sociedades moderna. y extrañaría mucho a un chimpancé antropólogo. En otras especies no hay cuñados, ni suegros, ni parientes políticos. 
Tercero, los padres se preocupan intensamente por sus crías y se implican emocionalmente en su bienestar y protección. Los padres protegen a sus crías y les proporcionan recursos, pero también juegan con ellos en muchas culturas y en todas partes se preocupan de su bienestar durante muchos años. El nacimiento de un niño cambia profundamente las prioridades de los padres un cambio que se refleja tanto en los procesos hormonales como en los neurofisiológicos: la paternidad reorganiza el cerebro masculino. 
Estos rasgos comunes de las parejas responden bien a la idea de los bucles causales evolutivos… Si las crías humanas nacen y permanecen durante años incapaces de valerse por sí mismos, necesitarán de inversiones por parte de los padres masivas. Además, también hará que las mujeres puedan contribuir en menor medida que antes del parto a la producción y aportación de alimentos. En tal situación, las mujeres que consigan un marido que asegure la provisión estable de alimentos estará en una posición mejor que las que carezcan de él. 
De manera que la explicación más generalizada del vínculo matrimonial es que surgió en los humanos como un directo quid pro quo en el que las mujeres ofrecían (en principio con carácter exclusivo) acceso sexual a los hombres a cambio de provisión sostenida de recursos, en particular, de aquellos alimentos “caros” que las mujeres no podían obtener tan eficientemente como los hombres, en especial, la carne rica en calorías proveniente de la caza. Este modelo, originalmente formulado como «carne a cambio de sexo», se criticó mucho. Los antropólogos replicaron que la caza no constituye una parte muy importante en la dieta de las sociedades de cazadores-recolectores que aún quedan en el mundo. Además, en muchas de estas sociedades hay un reparto estrictamente igualitario del producto de la caza, por lo que no tendría sentido que una mujer esperara que su hombre le asegurara un trato privilegiado. Además, lo que necesita un niño es una corriente constante de nutrientes y lo que produce un cazador es una sucesión esporádica de banquetes. Tratar de lograr trofeos de caza mayor puede estar más motivado por el prestigio que por su eficiencia para proporcionar alimentos. 
Estas críticas son, sin embargo, excesivas. En las modernas sociedades de cazadores-recolectores, el producto de la caza puede ser escaso, porque se trata de grupos humanos forzados a vivir en los entornos menos productivos por los grupos humanos dedicados a la agricultura. Además, las normas sociales de reparto de la comida no excluyen el favoritismo. En muchos grupos de cazadores-recolectores la gente dice que uno debe compartir con todos los demás miembros del grupo pero, en la práctica, discriminan mucho la distribución. En fin, es probable que la carne fuera un recurso verdaderamente esencial en los entornos ancestrales. Incluso aunque la carne proporcione una parte pequeña de las calorías que se necesitan, proporciona grasas y proteínas, así como muchos otros nutrientes cruciales para el desarrollo del cerebro. 
De manera que existía una razón económica evidente para la división del trabajo en la que los individuos de cada sexo desarrollaran las tareas en las que tenían una ventaja comparativa. Las mujeres pueden cazar, y a veces lo hacen; pero los hombres son, en promedio, más productivos como cazadores que las mujeres; los hombres pueden recolectar y procesar la comida (y a menudo lo hacen) pero no son más productivos que las mujeres en esas tareas. El razonamiento económico predice, pues, que a la vista de tales circunstancias, la división del trabajo beneficiaría a ambas partes. Naturalmente, esto no requiere una deliberación explícita. Pero las parejas que dividieran su trabajo de forma más eficiente producirían más y, por tanto, su adaptación sería superior (más hijos sobrevivirían).
(Además)… una prestación decisiva que los hombres proporcionan a las mujeres es protección frente a otros hombres. La supervivencia y éxito reproductivo de una mujer está siempre en riesgo por la posibilidad de violación, rapto y especialmente, infanticidio… Estos peligros existen en los grupos humanos porque los hombres compiten por el acceso a las mujeres, particularmente en un contexto en el que hay guerra entre distintas tribus, guerras que incluyen, habitualmente, el rapto de las mujeres del grupo rival…
Los hombres participan en parejas unidas y estables porque mejora su adaptación. Cualquier inversión en los niños, desde la protección frente a enemigos hasta su cuidado pasando por la provisión de alimento incrementa la adaptación de los padres porque hace más probable que los hijos de uno sobrevivan, lo que explica la alta inversión parental. Hay un problema y es el de la incertidumbre acerca de la paternidad… (pero)… cualquier gen que motive a los hombres para invertir discriminatoriamente más en proteger y ayudar a aquellos niños que sea más probable que sean suyos, tendrán una ventaja selectiva… de manera que formar parte de una pareja estable cambia la motivación masculina que pasa de buscar cualquier oportunidad sexual a asegurase que la pareja de uno no está buscándolas por ahí

Pascal Boyer, Mind Makes Societies, pp 132-136



Inteligencia artificial y gobierno corporativo


En la era de la CorpTech, la pregunta clave se convierte entonces en: "¿el ser humano que selecciona o controla la tecnología de la empresa está en conflicto? Si es así, la propia CorpTech se verá afectada. De hecho, los problemas derivados de la transición a un entorno de gobernanza dominado por la CorpTech pueden, a corto plazo, empeorar aún más las cosas: la insuficiente comprensión de las ventajas y los riesgos de la CorpTech y el exceso de confianza en ella pueden incluso agravar los problemas de la agencia dentro de las empresas… Sólo si y cuando los humanos cedan el control de las empresas a las máquinas, podrán resolverse los problemas que se encuentran en el centro de la gobernanza empresarial; pero para entonces los humanos tendrán cuestiones más apremiantes de las que preocuparse que la gobernanza empresarial.

Luca Enriques & Dirk Zetsche, Corporate Technologies and the Tech Nirvana Fallacy




Responsabilidad por difusión de información o imágenes ilícitas de un tercero y dilución de la responsabilidad


Jerry publica contenido ilegal sobre Newman en Facebook, Elaine comparte el post de Jerry, que se convierte automáticamente en un tweet porque sus cuentas de Facebook y Twitter están enlazadas, y George lo retuitea inmediatamente. ¿Deberían Elaine y George responder de estas re-publicaciones? … 
Según la teoría económica, para disuadir eficazmente es necesario que el infractor internalice el daño social que causa con su conducta ilícita. En la literatura del análisis económico del derecho ya se ha observado que atribuir responsabilidad por un daño constante e indivisible a múltiples causantes, cuando cada uno de ellos podría haber prevenido por sí solo ese daño (entornos de adopción de medidas de cuidado – diligencia – alternativas), podría conducir a la "dilución de la responsabilidad". Como el daño global es constante, el aumento del número de causantes de daños reduce la carga que recae sobre cada uno de ellos y menoscaba los incentivos para adoptar precauciones eficaces en función de los costos. 
…. La difusión on line difiere de los escenarios analizados anteriormente, principalmente porque no implica situaciones de cuidado alternativo (el que retuitea no evitaría el daño si no retuitease) y porque cada acto de difusión – cada retuiteo - aumenta la exposición y el daño consiguiente. Sin embargo, el estudio concluye que ni el cuidado alternativo ni el daño constante son condiciones previas indispensables para la aplicabilidad del argumento de la dilución. 
… Inicialmente, se expone un modelo sencillo que incluye listas de contactos no superpuestas de tamaño medio para explicar cómo se diluye la responsabilidad y cuándo esto puede conducir a una disuasión insuficiente. Posteriormente, se introducen superposiciones y variaciones de tamaño entre las listas de contactos de usuarios. En el estudio también se examina otro resultado potencialmente injustificado de la responsabilidad por la difusión: un aumento considerable de los costes administrativos de exigir la responsabilidad. La responsabilidad por la difusión no sólo es innecesaria cuando se disuade debidamente al que publicó originalmente la información dañina, sino que podría socavar el efecto disuasorio de la responsabilidad del iniciador debido a la dilución. Por consiguiente, los gastos administrativos no se justifican en términos de disuasión…


Ronen Perry  The Law and Economics of Online Republication

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