La Comisión Europea ha publicado una propuesta de Directiva de Sociedad Unipersonal, la Societas Unius Personae o SUP. La propuesta parece modesta por cuanto todos los países incluyen ya en su Derecho la posibilidad de constituir sociedades de un solo socio y con responsabilidad limitada por las deudas sociales.
No obstante, quizá la propuesta – de quedar convertida en Directiva – puede tener eficacia práctica, especialmente en países como España donde constituir una sociedad sigue siendo una pequeña pesadilla. Dice la Directiva que
Las soluciones adoptadas hasta la fecha por los distintos Estados miembros en lo que se refiere a la reducción de los costes de establecimiento no se han coordinado hasta ahora a nivel de la UE. Dicha coordinación entre los Estados miembros, que tendría por objeto introducir en los sistemas jurídicos nacionales requisitos idénticos para una determinada forma nacional de Derecho de sociedades, aunque teóricamente posible, parece poco probable que se vaya a producir en un futuro próximo. Por el contrario, es probable que las acciones individuales de los Estados miembros sigan produciendo resultados divergentes, como se ilustra en detalle en la evaluación de impacto. En particular, en la mayoría de los casos las iniciativas individuales de los Estados miembros se centran en su contexto nacional específico y, por lo general, no tratan de facilitar los establecimientos transfronterizos.





