El otro blog para cosas más serias

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viernes, 14 de febrero de 2020

La lanzadera volante



Las cosas que cuenta Anton Howes son siempre interesantes pero esta, especialmente. ¿Hay “fruta al alcance de la mano” (Conthe, low hanging fruits) que no estamos recogiendo? ¿Hay inventos que podrían haberse producido cientos o incluso miles de años antes de lo que lo fueron? Howes nos cuenta que la lanzadera volante de John Kay fue
uno de los inventos más famosos de la Revolución Industrial Británica. En el decenio de 1730, aumentó radicalmente la productividad en la fabricación de tejidos aunque se trataba simplemente de añadir madera e hilo. No requería nuevos materiales, se aplicó al tejido de la lana -la industria inglesa más antigua en este sector -  y no requería ninguna habilidad o ciencia especial. Como dijo Bennet Woodcroft, uno de los más importantes historiadores de la tecnología del siglo XIX, “tejer es una actividad que la humanidad había realizado durante miles de años, por millones de obreros cualificados y sin embargo no se había implementado ninguna mejora para acelerar el proceso hasta el año 1733"… tejedores y lanzaderas habían existido durante milenios: una de ellas se menciona incluso en el Antiguo Testamento ("Mis días pasan más veloces que la lanzadera del telar y lo hacen sin esperanza")… En cuanto la lanzadera de Kay ahorraba trabajo manual, podía ser incluso ilegal.
Dice Howes que la bicicleta es otro candidato al invento-que-tenía-que-haberse-producido-mucho-antes. De las explicaciones que Howes recoge, me convence la de Matt Clancy. A la que podría añadirse que necesitas una sociedad muy individualista para que proliferen las innovaciones y mercados desarrollados que premien a los innovadores. ¿Es casualidad que Holanda e Inglaterra sean las sociedades más individualistas de la tierra y que sea en esa zona del mundo donde tuvo lugar la Revolución Industrial? (fue en Inglaterra, claro, pero Holanda tuvo mucho que ver). La existencia de mercados incrementa las ganancias para los innovadores e impide que las innovaciones se "pierdan" porque, simplemente, dejen de usarse cuando el inventor se muere. Si los humanos tuvieron que inventar la agricultura siete veces, ¿no es posible que inventaran la lanzadera volante pero que el invento no saliera de alguna oscura zona de Oriente Medio? En el caso de la bicicleta, supongo que la cosa tiene más que ver con sus ventajas comparativas respecto de otros medios de transporte dada la infraestructura existente.

Howes parece aducir un argumento psicológico:
muy pocas personas se molestan en pensar en cómo hacer las cosas de manera diferente. Estamos, la mayoría de nosotros, bastante apegados a nuestras costumbres. Así que incluso hoy, cuando hay muchos más inventores vivos que en cualquier otro momento de la historia humana, los frutos al alcance de la mano siguen siendo abundantes

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