viernes, 2 de enero de 2026

La conjura contra España (CXXXIII): Contra la prosa poética en las columnas de opinión

¿Cuándo ocurrió que los columnistas de la prensa diaria decidieron que eran escritores y que sus columnas debían tener la estructura de un cuento de corta extensión? ¿Cuándo ocurrió que los columnistas dejaron de explicarnos alguna cuestión de actualidad, añadiendo su propia opinión? ¿Cuando ocurrió que la forma devino lo único importante? Este espécimen de columnista que explica algo y expone las perspectivas posibles sobre el asunto dando argumentos parece en vías de extinción. Por el contrario, proliferan personajes que ocupan el espacio de la columna con prosa poética. Que, en cierto modo, insultan al lector que no sea muy aficionado a la poesía y a la novela de vanguardia.

Todo esto empezó en los años 80, cuando determinados escritores se convirtieron en los columnistas estrella en El País y no, solo en El País. Recordemos a Francisco umbral. Pero el éxito de Javier Marías, Muñoz Molina, Javier Cercas, Elvira Lindo o Rosa Montero, por citar a los que ahora rondan los 70 años, si no están muertos, ha llevado a una aleación perniciosa de la condición de escritor con la de columnista que analiza y explica la actualidad. 

A mí no me parece mal que los novelistas y poetas escriban en el suplemento literario del periódico, incluso en la revista semanal, en la que es normal que se incluyan cuentos y obras de ficción. Pero me parece muy mal que aparezcan en la sección diaria de opinión, que debe contener análisis razonables o racionales de las cuestiones de actualidad. Cabe incluso la divulgación científica, como la que hace magníficamente Bachiller, pero aún así, todo lo que no sean ensayos argumentados de análisis de la actualidad, no debería formar parte habitual de la sección de opinión de un periódico. Trapiello es un buen ejemplo de alguien que separa adecuadamente los dos tipos de tareas.

- Y a usted ¿qué le importa?, podría contestarse. 

Me importa como lector de periódicos. Yo creo que la proliferación de este tipo de columnas es dañina para el debate público. Reduce la racionalidad en la discusión de los asuntos públicos. Sustituye los argumentos por literatura e impide o dificulta la refutación: ¿cómo se le lleva la contraria a un poeta?

La sección de opinión de un periódico, es un recurso muy escaso. Cuantas más columnas se incluyan en esa sección, menor será la influencia individual de los columnistas y menor la competencia de los potenciales columnistas por intentar ser publicados. Sobre todo en el mundo de Susbstack.

Citas: Garicano, John Müller, Dan Wang, Bryan Caplan, Jemima Kelly, Pablo de Lora, baterías, I+D, barreras de entrada


@historiacolor

En la Navidad de 1907, el pintor valenciano Joaquín Sorolla cenó con su familia y el momento quedó inmortalizado en dos fotografías que hizo su suegro, el fotógrafo Antonio García Peris. Un prodigio de composición, iluminación y técnica.

Kriss Drummer Hears "Baba O'Riley" For The First Time

Una enorme ventaja de los tiempos  que vivimos es que se han reducido extraordinariamente los costes de hacer lo que nos dé la gana. Vean este video de una chica tocando la batería. O de Giulliana Merello Hears The Police For The First Time. El canal de Youtube donde se puede ver, se dedica a ayudar a la gente que quiere tocar la batería. Antes de internet, google, youtube, twitter y ahora la IA, solo teníamos la televisión - y la radio - para recibir unidireccionalmente información sobre lo que querríamos aprender. Y la gente preocupada porque a lo mejor genera daños. Esos cenizos - como los llama Arcadi Espada - nunca cuentan los beneficios. ¡Como si el maná cayera del cielo!

En breve

1.  Historias sobre la demencia. 2. Cómo cabrear a tu cuñado en estas fiestas. 3. Está es la cuenta oficial del Gobierno de España. No se va a engañar más en materia de pensiones en esta red social. 4.- Pablo Batalla es de esos izquierdistas que no cree en la democracia liberal. ¡vaya retahila de falacias! 5. Las instituciones vascas dan cada vez más asco. 6. Y deberíamos dejar de analizar lo que dicen y hacen in bonam partem. No se lo merecen. 7. Cómo consiguieron revertir la edad en ratones; 8. Alma, de Rodrigo Blaas (4'). 9. ¿Esto no es prevaricación y malversación? ¿Cuándo hemos olvidado que la Administración sirve con imparcialidad los intereses generales? ¿Cómo puede ser de interés general crear cortinas de humo? 10. Con el logo de la Facultad de Derecho de la UAM. 11. Prueba nº 6776 de que si aumentas la oferta, presionas los precios a la baja. 12. Un hilo sobre la declaración de Feijoo como testigo ante la juez de la DANA. 13. El 89% de los hogares de inmigrantes somalíes con niños reciben algún tipo de asistencia social. El 86% de los hogares de inmigrantes somalíes con niños todavía reciben asistencia social después de estar en Estados Unidos durante 10 años. 14. El gasto publico en pensiones en 2024 fue de 203.000 M €; 15. "Las tiranías no caen porque se les arrojen eslóganes. Caen cuando el miedo cambia de bando". 16. "Un metaanálisis de 168 estudios que abarcaron a más de 11 millones de personas no encontró ningún vínculo confiable entre la desigualdad económica y el bienestar o la salud mental.". 

En 2025 John Müller publicó 134 columnas en ABC. Le pidió a ChatGPT que identificara sus obsesiones. 

Yo le he pedido lo mismo a Copilot con mis entradas de 2025 tituladas "La Conjura contra España"

En el plano institucional, la obsesión mayor es la pérdida de garantías y de imparcialidad en la persecución pública, que cristaliza en las entregas dedicadas al fiscal general García Ortiz, donde subrayas el uso de canales privados para gestionar asuntos oficiales, la destrucción de evidencias y la ausencia de investigación interna tras una filtración, como signos de una desviación grave de deberes fiduciarios. La cadena de columnas sobre el caso —desde la comparación con Hillary Clinton y la necesidad de separar “Estado” y “partido” hasta la tesis de culpabilidad más allá de toda duda razonable— dibuja a la Fiscalía como agente activo de esa degradación, y al TC como probable garante final del amparo del responsable político‑jurídico, lo que acentúa la alarma sobre el sistema de checks and balances (v. gr., CX y CXXI para el uso impropio de Gmail y el deber de garante; CXXIX para la destrucción del contenido del móvil y la lógica indiciaria; CXXXI para el debate sobre imparcialidad y condena del FGE). La obsesión se amplifica cuando el TC pasa a primer plano: presentas a la mayoría “progresista” como intelectualmente pobre y autopercibida impune, con el “tipping point” en Conde‑Pumpido, y propones incluso el cese de una magistrada por quebrar deberes fiduciarios, homologando reglas societarias al estándar constitucional de imparcialidad (véanse CXVI y CXXXI)

Esta línea se conecta con otra obsesión complementaria: el abuso del decreto‑ley y la vulneración de la Constitución por la vía procedimental, donde criticas la inflación de decretos de urgencia y, tras una derrota parlamentaria, la pretensión de que sus efectos subsistan pese a la “derogación” por falta de convalidación, lo que calificas como desviación de poder y desatención a obligaciones constitucionales básicas como la presentación de presupuestos (véase CVIII). De ahí se desprende un patrón argumental estable: el Ejecutivo instrumentaliza reglas y tiempos; los órganos de control se pliegan; y los medios y una parte de la academia acompañan con relatos que desproblematizan el daño, lo que explicas explícitamente al cargar contra catedráticos de historia y pensamiento político que legitiman simbólicamente las prácticas del Gobierno y demonizan a la oposición, así como contra periodistas que producen “cuentos morales” que reemplazan evidencia por narrativa. 

De ahí nace otra de tus obsesiones, sostenida en múltiples entradas: la crítica a la prensa del entorno PRISA/EL PAÍS y a la política identitaria‑woke como epidemia retórica que anula la agencia individual y trivializa el Derecho penal. Lo aplicas en tres ámbitos: el tratamiento mediático de casos de agresión sexual y coacciones, donde insistes en los requisitos de dolo, error y proporcionalidad, y denuncias el “circo” penal por su coste reputacional para la ley (CXII, CXV) ; la crítica a artículos que infantilizan o victimizan “colectivos” y fomentan cascadas morales sin evidencia, con tu reflexión sobre el suicidio adolescente y la fabricación de culpables en redes (CXXVIII) ; y la disección de columnas que atacan a la meritocracia o al lujo desde la envidia social, donde contrapones argumentos económicos y de competencia en mercados globales (CXXVI) . Todo ello forma un bloque donde el periodismo y la narrativa identitaria, a tu juicio, minan el debate público racional y el estándar probatorio jurídico.

La obsesión educativa recorre buena parte del corpus: sostienes que medio siglo de hiperactividad legislativa ha empeorado el aprendizaje, que “primum non nocere” debería regir en política educativa, y que la sustitución de prácticas tradicionales por “rituales mágicos” pedagógicos debe someterse a evaluación rigurosa (CXIV) . Este hilo se enlaza con tus piezas sobre ONGización de funciones públicas: denuncias la pérdida de capacidad estatal, la delegación ineficiente y, en casos, opacos, y propones competencia empresarial con ánimo de lucro en la prestación de servicios sociales para ganar eficiencia (CXXV) . 

Junto a ello, aparece la obsesión estratégico‑electoral: recomiendas al PP ignorar el “votante progresista” irreductible, ampliar mayorías territoriales y preparar reformas de gran calado con umbrales supermayoritarios; para ti, el voto debe usarse popperianamente para derribar malos gobiernos, no para expresar identidad (CXXIII y CXXII).

No falta la crítica europeísta: identificas como obsesión la arrogancia regulatoria de la UE en la Ley de IA, que consideras un ejemplo de tecnocracia desconectada del propósito cooperativo de una Rechtsgemeinschaft, influida por pánicos mediáticos y obsoleta desde su génesis (CXXX). 

En suma, las obsesiones que se perfilan en 2025, vistas en conjunto, son: la defensa del Estado de Derecho contra su instrumentalización; la denuncia de la politización de la Fiscalía y de la mayoría del TC; la batalla contra el abuso procedimental (decretos‑ley, opacidad presupuestaria); la crítica sostenida al ecosistema mediático que sustituye análisis por relatos; el rechazo a la política identitaria por sus daños colaterales en verdad, agencia y garantías; la reivindicación de evaluación y conservadurismo epistemológico en educación; la preferencia por competencia y eficiencia frente a la delegación acrítica en ONG; y una estrategia electoral popperiana que usa el voto para cesar gobiernos fallidos y recuperar mayorías reformistas. Todo ello aparece en un registro argumentativo que alterna examen jurídico detallado, analogías comparadas y una ética de la responsabilidad orientada a restaurar paz social e igualdad ante el Derecho.

Bryan Caplan


"Si no eres atractivo, tus posibilidades de ligar con alguien atractivo serán pequeñas, pero eso no significa que tengas derecho a salir con alguien que no quiera salir contigo. De manera similar, si tu productividad es baja, tus salarios serán bajos. ¿Por qué tratar al empleador como un 'explotador', cuando nadie más te ofrece un sueldo mayor?" 

¿Cuál es el impacto de estudiar ciencias, tecnología, ingeniería y matemáticas STEM frente a Humanidades? 

Lo consideramos en institutos rumanos, donde estudiantes idénticos pueden ser asignados a planes de estudio centrados en STEM o en humanidades. Nuestro hallazgo clave es que los niños son maleables a lo que estudian. Esto ocurre en 4 frentes: 

1/ La asignación a STEM vs. humanidades afecta a lo que estudiarán en la Universidad: por ejemplo, los estudiantes que estudian STEM en la escuela secundaria tienen 25 puntos porcentuales más de probabilidades de hacerlo también en la universidad (con efectos simétricos para Humanidades). 

2/ La asignación de tareas cambia las creencias/preferencias: Los estudiantes que estudian STEM llegan a creer que son buenos en STEM; quienes estudian Humanidades llegan a sentirse fuertes en Humanidades. Las preferencias por los cursos se presentan de forma similar. Esto se aplica independientemente del género o el logro inicial. 

3/ Los currículos influyen en las preferencias políticas: STEM hace que los niños sean más conservadores, mientras que algunas niñas se inclinan hacia la izquierda. Las humanidades fomentan en los niños la inclinación a leer, a tener amigas y a ser empáticos. 

4/ Estudiar STEM es arriesgado para estudiantes con bajo rendimiento académico: las clases STEM requieren más tiempo y se califican con mayor rigor. Por lo tanto, cursar STEM reduce las posibilidades de que los estudiantes con bajo rendimiento aprueben el examen de bachillerato y se matriculen en la universidad.

¿Pensaban seriamente... que no iba a tener consecuencias echarse en brazos de todo nacionalista que se ponga a tiro de pacto y nuevo privilegio para que «no gobierne la derecha»? ¿Que saldría gratis, o barata, la componenda con los independentistas catalanes para la supresión ad hoc del delito de sedición o la modificación de la malversación de caudales públicos?... ¿De verdad pensaban los desconsolados desubicados que no iba a pasar ninguna factura al PSOE que su socio preferencial hoy en día sea Bildu?

Kierkegaard

Acabo de regresar de una fiesta en la que fui el alma y la vida; ingeniosas bromas fluían de mis labios, todos reían y me admiraban, pero me marché —en realidad, este guión debería ser tan largo como los radios de la órbita terrestre— con ganas de pegarme un tiro.

Europa y Ucrania: el protagonismo de Alemania

"Y eso se nota aquí. Sigue ahí, sí. Así que ahora que Alemania se está rearmando por Rusia y Ucrania, ¿debería la gente tomárselo más en serio? Quiero decir, es la tercera economía más grande del mundo. Si se rearmara, sería con diferencia el estado más poderoso de Europa. No, no creo que eso sea un problema. Y eso es porque a veces las cosas en las relaciones internacionales realmente cambian. Y sea lo que sea que haya salido mal, algo realmente notable ocurrió en Europa en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, inicialmente en Europa Occidental, pero que se extendió por toda Europa tras la Guerra Fría. En toda Europa, volveré a dónde trazas la frontera, pero realmente vimos la evolución de un sistema internacional postestratégico, quizá por primera vez en la historia. No creo que una Alemania poderosa suponga ninguna amenaza para otras potencias europeas. Creo que, y esta es la vieja línea de las encuestas, el problema con Alemania es que siempre es demasiado reservada o demasiado activa en el uso de su poder. Lo que Europa necesita desesperadamente ahora es una Alemania que acepte el liderazgo estratégico de Europa, que solo ella puede ejercer porque Europa colectivamente se va[...]"

Podcast de De The Joe Walker: Why Great Powers Sleepwalk to War — A Masterclass with Prof. Hugh White, 25 nov 2025 Es posible que este material esté protegido por derechos de autor.

Jemima Kelly

Nuestra época, en gran parte pacífica y bastante decadente, ofrece pocas oportunidades para actos de gran coraje físico y heroísmo. Pasamos tanto tiempo hablando de "seguridad psicológica" como de seguridad física; El silencio se equipara con violencia en cuestiones en las que solo una opinión es considerada moralmente aceptable. Sin embargo, cuando se necesita valentía física, a menudo es un grupo particular de personas dispuesto a arriesgar sus vidas y sacrificar su cuerpo por los demás: los hombres

El gobierno puede dar dinero a las empresas de dos maneras

El trabajo analiza dos políticas que los gobiernos usan para aumentar la producción y la innovación: subvenciones a la I+D (ayudas para que las empresas investiguen y desarrollen nuevos productos) y subvenciones para la entrada de nuevas empresas (incentivos para que nazcan más compañías y compitan en el mercado). El modelo que desarrolla el autor muestra que las ayudas a la entrada son diez veces más eficaces para aumentar la producción que las subvenciones a la I+D, porque las segundas generan efectos negativos cuando muchas empresas investigan a la vez. Ejemplo realista con energías renovables: Imagina que el gobierno quiere que haya más energía limpia. Subsidio a la I+D: Una gran empresa eléctrica recibe un crédito fiscal del 20 % para investigar nuevas turbinas eólicas más eficientes. Esto puede ayudar, pero si todas las grandes empresas reciben el mismo tipo de ayuda, ocurre lo siguiente: todas compiten por los mismos ingenieros y técnicos, lo que hace subir los salarios; los materiales y equipos especializados se encarecen porque la demanda supera la oferta; las empresas se endeudan más para financiar proyectos, aumentando el coste del capital... Todo esto provoca que  el dinero público invertido no se traduce en un gran aumento de producción, porque parte del subsidio se “pierde” en pagar precios más altos por los mismos recursos. Subsidio para entrada en el mercado: El gobierno organiza un concurso para startups que presenten proyectos viables de energía solar. Las mejores reciben acceso a incubadoras, asesoramiento técnico y préstamos blandos (que se devuelven si el negocio funciona). Así se seleccionan proyectos con potencial real, se evita el despilfarro y se fomenta la competencia.

Luis Garicano

Por lo general, las mejores empresas no se crean transformando las antiguas, sino fundando otras nuevas. Poner en marcha una firma es el trabajo más caótico del mundo, y la inteligencia artificial te ofrece muchas más oportunidades para competir directamente con compañías grandes. Durante un siglo, las organizaciones de gran tamaño dominaron porque solo ellas podían asumir los costes fijos de las funciones especializadas. Si necesitabas tanto ingeniería como marketing, requerías escala para justificar esa estructura. La IA reduce tanto los costes fijos como los variables de esa especialización. Un solo profesional puede ahora delegar tareas de apoyo en la IA y operar como generalista. En un mundo donde tareas concretas en áreas como recursos humanos y finanzas se automatizan, puedes llevar una buena idea hasta convertirla en una gran empresa. En nuestro nuevo libro hablamos de Base44, un constructor de aplicaciones impulsado por IA. Fundada por Maor Shlomo, un programador israelí de 31 años, la compañía nació como un proyecto paralelo. Invirtió unos 15.000 dólares de su propio dinero. No contrató empleados y utilizó Claude para escribir el 90 % de su código frontend y publicar actualizaciones a diario, sin la carga estructural que ralentiza la ingeniería tradicional. En seis meses, Base44 había atraído a más de 250.000 usuarios, generado 189.000 dólares de beneficio mensual y firmado alianzas con grandes empresas. Wix la adquirió por 80 millones de dólares. Shlomo no tenía equipo de ventas, ni departamento de marketing, ni recursos humanos. Las tareas que antes exigían especialistas humanos fueron absorbidas por la tecnología.

Dan Wang:  Sigue sin haber mejor lugar en el mundo para una persona joven y brillante que Silicon Valley.

Para empezar, es la parte más meritocrática de Estados Unidos. El sector tecnológico es tan abierto hacia los inmigrantes que ha vuelto locos a los populistas. Sigue siendo un ámbito con predominio masculino y con muchas barreras para acceder. Pero San Francisco refleja mejor una ética de apertura en comparación con el resto del país. Las industrias de la costa este —finanzas, medios, universidades, política— tienden a fijarse mucho más en el nombre y la trayectoria. A los jóvenes científicos no se les dice que deben limitar sus innovaciones a lo incremental y mantener una actitud deferente ante la jerarquía, como podrían escuchar en Boston. Una persona joven y brillante podría lograr mucho más en unos pocos años en San Francisco que en Washington D. C. Allí la gente no está evocando alguna edad dorada perdida que tuvo lugar hace décadas, como hacen los neoyorquinos en el mundo de los medios. 

San Francisco mira hacia adelante y está deseosa de probar ideas nuevas. Sin esa curiosidad, no podría crear categorías de productos completamente nuevas: iPhones, redes sociales, modelos de lenguaje a gran escala y toda clase de servicios digitales. En general, es positivo que la tecnología valore la rapidez: ciclos de producto ágiles, respuestas rápidas a los correos electrónicos. El éxito pasado genera la expectativa de que la próxima ola tecnológica será aún más emocionante. Está bien seguir construyendo el futuro, aunque a veces resulte absurdo escuchar a alguien pasar, en la misma frase, de proclamar que la salvación está en blockchain a anunciar que la IA lo resolverá todo.  

En el Área de la Bahía hay una falta general de conciencia cultural. Se escucha a menudo en esas fiestas que el libro de no ficción favorito de alguien es Seeing Like a State, mientras que la novela que aspira a considerar su favorita es Middlemarch. Silicon Valley suele hablar en lenguas extrañas, creando pódcast y programas que son populares dentro del mundo tecnológico pero que no trascienden mucho más allá del Área de la Bahía. Aunque San Francisco ha generado tanta riqueza, es un actor relativamente mediocre en la cultura nacional. Los cines independientes siguen cerrando, mientras todo tipo de comercios e instituciones artísticas sufren por el deterioro del centro. La sinfónica y la ópera continúan recortando funciones: tras la dimisión de Esa-Pekka Salonen como director de la sinfónica, no han logrado nombrar un sucesor. Durante generaciones, los ricos de Nueva York y Los Ángeles han inyectado dinero en instituciones cívicas. Las élites tecnológicas, en cambio, desprecian en su mayoría los espacios culturales tradicionales y prefieren financiar la próxima ola tecnológica.

Alegar la rebus es de incumplidores (presuntivamente)


Es la sentencia del Tribunal Supremo de 18 de diciembre de 2025 

En el caso que tenemos que juzgar, el razonamiento de la sentencia recurrida no desconoce los efectos extraordinarios derivados de la pandemia y sus consecuencias sociales y económicas en todos los sectores, y en concreto en el sector de la hostelería. También reconoce el impacto que las restricciones sobre horarios, aforos y movilidad que se aprobaron por las autoridades sanitarias tuvieron en la economía de los contratos. 

El razonamiento de la sentencia tampoco es contrario a la idea de que ese impacto negativo era imprevisible cuando las partes formalizaron el contrato de arrendamiento y, por tanto, presupone que el riesgo no se asignó contractualmente a ninguna de las partes. 

Desde este punto de vista, el razonamiento de la sentencia no excluye a priorique fuera posible una modificación del contrato de arrendamiento, en la medida en que no se trataría de aliviar los efectos de una reducción en la rentabilidad esperada por el arrendatario al contratar como consecuencia de una variación del sector, que sí sería un riesgo propio del arrendatario.

Del razonamiento de la sentencia no se desprende tampoco que, con independencia de la normativa de emergencia dictada por el legislador, que atendía a la incidencia de la pandemia sobre la actividad de hostelería globalmente considerada, pudiera, en un caso concreto, valorarse la aplicación de la doctrina rebus. 

Pero, partiendo del principio de congruencia con lo pedido por el demandante ahora recurrente, que lo que ha solicitado es una reducción de la renta en atención al descenso de volumen de negocio, la sentencia ha descartado la aplicación al caso de la doctrina rebus por entender que el actor no ha probado la concurrencia de las circunstancias exigibles para ello. En especial, por no haber acreditado el perjuicio económico sufrido como consecuencia de la pandemia y de las restricciones imperativamente impuestas por las autoridades sanitarias. 

En especial, la sentencia toma en consideración las imprecisiones, contradicciones y errores de la documental aportada por el demandante, y de la que resulta que no se puede saber de qué situación económica se partía antes de la pandemia. Los errores y contradicciones de la documental llevan a la Audiencia a la conclusión de la falta de credibilidad o fiabilidad de los datos económicos aportados y a la imposibilidad de comparar los ingresos y pérdidas que se dicen sufridas por el recurrente durante el año 2020. 

El recurrente no ha impugnado esta valoración de la sentencia porque presupone que la notoriedad de las consecuencias económicas de la pandemia conduce necesariamente a la estimación de sus pretensiones, pero este modo de razonar no es correcto. Como acertadamente dice la Audiencia, la pandemia puede ser presupuesto previo justificativo de un cambio de circunstancias, pero no significa que no deba entrarse en cada caso concreto a valorar su incidencia real en la relación contractual de que se trate. 

También comparte la sala el criterio de que la excesiva onerosidad que debe resultar ha de ser relevante respecto de la base económica que informó inicialmente el contrato celebrado, lo que se produce cuando resulte determinante para la frustración de la finalidad económica del contrato, o cuando represente una alteración significativa o ruptura de la relación del equivalencia de las contraprestaciones, lo que en el caso, en atención a la falta de fiabilidad de los datos económicos aportados, la sentencia recurrida, no ha podido valorar. 

En consecuencia, el recurso de casación se desestima. 

... A ello se une en este caso otra circunstancia. El propio recurrente manifestó en la demanda que había dejado de pagar la renta porque la arrendadora se negaba a aceptar la compensación de unos gastos que el recurrente entendía correspondía abonar a la arrendadora. Igualmente manifestó en su demanda que había dejado de pagar la renta por discrepancias con la arrendadora, en particular por lo relativo a lo firmado en el anexo al contrato de arrendamiento acerca de que se comprometía a no poner ningún tipo de juegos en el bar sin la autorización de la arrendadora, que no le permitió explotar otras máquinas recreativas diferentes de las que ella era titular. Alegó que, de hecho, comenzó a explotar al principio las máquinas instaladas por la propiedad, pero luego consultó con otras empresas que le ofrecían mejores condiciones económicas, y alcanzó un acuerdo con una empresa, si bien no recibió el permiso de la administración para instalar las máquinas porque el organismo competente le exigía la autorización por escrito de la propiedad. 

No resulta admisible que, quien reconoce que había incumplido el contrato con anterioridad por razones totalmente ajenas al riesgo derivado de la pandemia, pretenda modificar el contrato y exigir una reducción de la renta por ese motivo.

Comisión por descubierto e intereses de demora en lugar de ordinarios por las cantidades sobredispuestas non valet


Foto: Pedro Fraile

Es la sentencia del Tribunal Supremo de 17 de diciembre de 2025 

En el presente caso, como resulta acreditado en la instancia, de las liquidaciones aportadas con la demanda, y de la póliza de una de las cuentas de crédito aportada por la demandada, se infiere la existencia del servicio de descubierto, el devengo de una comisión del 4,500% sobre el saldo mayor de exceso, y unos intereses de demora sobre el saldo excedido («exceso») del 29%, en los mismos periodos

El servicio de descubierto, esto es, el servicio de concesión de facilidad crediticia en los términos que se han expuesto, ha sido real y efectivamente prestado durante un amplio periodo de tiempo (entre 2005 y 2014). La comisión se fijó en atención al importe de los descubiertos, dando por resultado cantidades fluctuantes en función de dichos excedidos durante los sucesivos periodos de liquidación. Por tanto, se trata de una comisión por concesión del excedido calculada sobre el mayor excedido. Ahora bien, el presente caso presenta una diferencia con el resuelto en la sentencia de esta sala 431/2020, de 15 de julio, porque en este, los intereses de demora se cobraban sobre el «exceso», por lo que habría una duplicidad proscrita de cobro de comisiones y de intereses de demora por el mismo servicio de descubierto

... las cantidades en las que se concreta la concesión del nuevo crédito en que consiste el descubierto tácito en cuenta, no pueden generar durante el periodo de tiempo a que estén sujetos a su retribución mediante liquidaciones periódicas de comisiones de excedido tácito, el devengo de intereses moratorios. Podrán devengar los intereses ordinarios pactados por el importe del crédito dispuesto, y una comisión por exceso de descubierto, pero si la entidad financiera ya cobra el interés de demora pactado sobre el exceso, no puede, a su vez, cobrar una comisión sobre el mayor saldo descubierto, porque se está retribuyendo bajo dos conceptos distintos un mismo servicio.


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