El otro blog para cosas más serias

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jueves, 11 de octubre de 2018

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Lo urbano y lo rural en Cataluña, 20 años antes de Colau

"En Cataluña... la ciudad ha adoptado un insospechado papel político: la ciudad como tema y la ciudad de Barcelona como expresión del poder - de un cierto poder - han sido la única vía de escape ante la presión totalizante del pujolismo. Paradójicamente, esa vía de escape también le ha permitido al propio pujolismo sobrevivir durante tantos años: sin Barcelona, sin su feudo, sin su asilo político y ético, sin su asilo, incluso económico - cuánta gente y cuánto proyecto refractarios a lo nacionalmente correcto ha podido desarrollarse por la capacidad subvencionadora, directa o indirecta, del Ayuntamiento -, la presión sin contrapeso del pujolismo habría facilitado una sublevación ética y acaso electoralmente más eficaz. Pero la ciudad ha encarnado también el mejor y más radical discurso contra el pujolismo: el discurso de la ciudadanía frente al del patriotismo. Es decir, el discurso de la razón frente al de la sentimentalidad; el de la pluralidad frente al de la unidad; el de la libre opción de ser frente a la inexorabilidad de ser; el discurso de la convivencia frente al de la tolerancia; el discurso del individuo frente al discurso de la geología. Lástima que ese programa ilusgtrado sólo tuviera concreción en las sucesivas reválidas socialistas al frente del Ayuntamiento de Barcelona y no fuera más allá. De hecho, no fue más allá porque la inmensa mayoría de los socialistas bajaron políticamente la cabeza y su corte de cara les incapacitó para hacer de la ciudadanía un programa político frente al patriotismo"

Cuentan del poeta Juan Ramón Jiménez... que antes de proceder a la pintura de su casa nueva pasó por la del vecino de enfrente para preguntarle con absoluta formalidad: perdone que le moleste, ¿de qué color preferiría que pintase la fachada de mi casa?”



El instinto de la propiedad lo compartimos con los animales

Normalmente, los animales traen al mundo más crías de las que pueden sobrevivir con los recursos disponibles. Los métodos para distribuir los escasos recursos han avanzado constantemente a lo largo de la historia evolutiva. En el nivel más bajo, los más fuertes arrebatan por la fuerza los recursos a los más débiles... Así, los cangrejos ermitaños luchan sin tener en cuenta las pérdidas, por las conchas de caracol que necesitan para blindar su vulnerable vientre.

Muchos animales que viven en grupos organizados desarrollan jerarquías estables que hacen innecesarias estas escaramuzas debilitantes. Si el orden jerárquico se vuelve estable, el desvalido se rinde sin luchar frente al dominante que reclama la propiedad del recurso. En los niveles superiores, este principio de dominación se sustituye gradualmente por el principio de propiedad. "El individuo que llegó primero agarra el recurso, y el que llega tarde respeta al propietario", escribió a principios de la década de los noventa el clarividente etólogo de Zurich Hans Kummer.

En muchas especies animales, el respeto por la propiedad ajena mantiene a raya incluso a los machos alfa del grupo, como Frans de Waal demostró en sus estudios sobre chimpancés

Pero incluso criaturas tan indefensas como las mariposas aplican la regla, “prior tempore, potior iure”. Así, la mariposa del género `Madera moteada' tiene una preferencia por los escasos pero soleados claros en el bosque. Tan bonitos lugares son ocupados rapidísimamente dice Stake y la primera ocupante se las arregla para defenderlo con facilidad frente a rivales que le superan en fuerza física, incluso cuando éstos han aparecido en el claro apenas unos segundos después que la primera. Pero cuando los científicos consiguieron “confundir” a dos mariposas y hacerles “creer” que ambas habían sido las primeras en llegar al claro del bosque, las mariposas se enfrentaron indefinidamente…

La lista de especies en las que la propiedad prevalece sobre la fuerza… abarca todo el espectro de la fauna e incluye a las libélulas, las hormigas del desierto, las arañas y los babuinos. "Los animales parecen seguir un instinto de posesión genética que les dicta prevalecer si son los primeros en ocupar el recurso - y ceder cuando otro se les adelantó"… "La mayoría de nosotros, concluye Stake, "descendemos, probablemente de ancestros que llevaban la cuenta exacta de quién se apropió primero de las cosas"…

En la naturaleza, la forma más importante de documentar la posesión consiste en tocar el objeto, enfatiza Jeffrey Stake. En las mariposas, sólo el contacto físico directo sella el dominio sobre el lugar soleado. En el cerebro de los monos hay células nerviosas especiales que se disparan ya cuando el animal alcanza un pedazo de alimento. Pero las mismas "neuronas espejo" también se disparan en los monos que simplemente ven cómo un congénere alcanza el alimento. Jeffrey Stake: "El hecho de que haya neuronas que se activan al asir y la observación del agarre sugiere que estas células son sensibles a la posesión y a la observación de la posesión"…

A diferencia de los humanos, los animales respetan las posesiones de otros sólo mientras el dueño las use. Y no tienen perspectivas de largo plazo respecto a su propiedad. Los chimpancés realizan largas expediciones para recoger piedras de granito, que luego utilizan como cascanueces. Cuando las han utilizado, tiran al suelo las valiosas herramientas sin pensarlo dos veces. A diferencia de nuestra especie, no atan sus almas a la propiedad "muerta".

The capitalist pig,

Rolf Degen



Posesión y propiedad desde una perspectiva antropológica

…  arrojar luz sobre cómo nuestros antepasados humanos cambiaron conductualmente de poseer un objeto a tener el control en exclusiva sobre el mismo a través de la propiedad. La posesión ocurre cuando los miembros de un grupo social sólo respetan la pretensión de un individuo de tener acceso exclusivo a un objeto cuando el individuo tiene el control físico sobre el objeto. La propiedad se produce cuando un individuo puede reclamar el acceso exclusivo a un objeto, sin ser cuestionado, independientemente de si el objeto está bajo su control físico o no.

Rethinking the evolution of property and possession: A review and methodological proposition

Lucy Tibble Susana Carvalho 



No, el azúcar no es la nueva heroína

Hay muchas definiciones de lo que se considera una adicción…, el rasgo más común (se considera) la dependencia física. Cuando la gente piensa en la adicción a las drogas, tiende a imaginar que los componentes bioquímicos de la droga causan cambios físicos en la persona, lo que a su vez hace que la persona desee la droga tan desesperadamente que se vuelve casi imposible resistirse.

Esa es una descripción bastante precisa de la dependencia fisiológica. La dependencia se caracteriza por dos síntomas clave: la tolerancia y el síndrome de abstinencia. La tolerancia es la necesidad de más y más del medicamento para obtener el mismo efecto. Los efectos de la abstinencia son síntomas desagradables que ocurren cuando se retira el medicamento. Los síntomas de abstinencia de la heroína (que incluyen ansiedad, depresión, agitación, sudores fríos, escalofríos, dolores musculares y óseos severos, náuseas, vómitos, calambres y espasmos involuntarios de las extremidades) son a menudo tan desagradables que el adicto toma la droga únicamente para aliviar esos síntomas en lugar de para lograr el placer que se logró inicialmente.

A pesar de las afirmaciones anecdóticas, ni la tolerancia ni la abstinencia han sido demostradas científicamente en humanos con azúcar o cualquier otro nutriente o alimento (con la posible excepción de la cafeína). Y aunque hay alguna evidencia de que las ratas pueden llegar a ser dependientes del azúcar bajo ciertas circunstancias específicas (lo que implica tenerlas rápidamente), la tolerancia no ha sido "demostrada de manera convincente", y la aplicación de modelos de adicción de roedores a los humanos es controvertida en el mejor de los casos.

No, Sugar Isn’t the New Heroin

Traci Mann



Demasiada conectividad entre individuos y grupos reduce la innovación y ralentiza la incorporación de nuevos rasgos culturales beneficiosos para la población (“eficiencia” de las sociedades corporativas)

Identificar los determinantes de la evolución cultural acumulativa es una cuestión clave en el campo interdisciplinario de la evolución cultural. Una opinión generalizada es que redes sociales grandes y bien conectadas facilitan la evolución cultural acumulativa porque promueven la difusión de rasgos culturales útiles y evitan la pérdida de conocimientos culturales a través de factores como la deriva (drift). Esta visión proviene de modelos que se centran en la transmisión de información cultural, sin considerar cómo surgen los nuevos rasgos culturales. En este trabajo, revisamos la literatura de varios campos que sugieren que, bajo algunas circunstancias, el aumento de la conectividad puede disminuir la diversidad cultural y reducir las tasas de innovación. Incorporando esta idea a un modelo basado en agentes, exploramos el efecto de la fragmentación de la población sobre la cultura acumulativa y mostramos que, para un determinado tamaño de población, existe un nivel intermedio de fragmentación de la población que maximiza la tasa de evolución cultural acumulativa. Este resultado se explica por el hecho de que las poblaciones plenamente conectadas y no fragmentadas son capaces de mantener rasgos culturales complejos pero producen un volumen de variaciones insuficiente y, por lo tanto, carecen de la diversidad cultural necesaria para producir rasgos culturales altamente complejos. Por el contrario, las poblaciones altamente (excesivamente) fragmentadas producen una variedad de rasgos culturales pero no pueden mantener los complejos. En poblaciones con niveles intermedios de fragmentación, la pérdida cultural y la diversidad cultural se equilibran de manera que se maximiza la complejidad cultural.

Divide and conquer: intermediate levels of population fragmentation maximize cultural accumulation

Maxime Derex, Charles Perreault, Robert Boyd


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